cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
Cartas olvidadas.
Reales |
28.01.18
  • 4
  • 2
  • 882
Sinopsis

Un relato sobre cartas, el olvido involuntario y polvo.

Enero de 1994. Me mudaba. Mi esposa y yo nos íbamos a vivir a Salamanca. Decidimos limpiar la casa de mi difunto padre antes de venderla. La peor parte fue el ático, lleno de muebles carcomidos por las termitas. Abrí uno de los cajones de un escritorio polvoriento donde hallé un fajo de cartas. Atadas firmemente. Estaban escritas por la primera esposa de mi padre, rompí el cordel y cogí una carta:

 

Sevilla, a 5 de Noviembre de 1961.

Buenos días, Arturo, hacía mucho que no te escribía. ¿Qué tal está todo? ¿Y tú familia? Aquí todo genial. Hemos decorado la casa, la volví a pintar de colores pálidos, como a ti te gusta. La llenamos de muebles nuevos. Tenemos incluso una televisión de último modelo. Te sorprendería cuánto ha crecido nuestro niñito Gustavo, ahora ya va camino a la Universidad, a Madrid. ¿Recuerdas cuando no tenía más de seis años y decía que quería ser arqueólogo?

Me quedé sola con mi madre, Josefina. Lleva unos meses actuando de forma inusual. Primero respondía a la televisión, cuando le daban los buenos días ella contestaba. Creía que la televisión le hablaba… no le di importancia. Lapsus de la edad, pensé. De hecho, hasta tenía su gracia, jugaba a ser amiga del tipo de los telediarios. Pero... está peor. Queda absorta mirando a la lejanía, susurrando plegarias cristianas: “Corazón de Jesús, en vos confío” sin parar, en bucle. Como si su mente le dijera que está dentro de la Iglesia, dando misa. Ya recordarás, Arturo, lo devota que era mi madre. Recuerda lo que le dolió que te fueras. Aún casados. No podías divorciarte de mí, pero si abandonarnos…

Lo peor vino hoy, por eso te escribo. Agarrándome con muchísima fuerza del brazo me miró con vehemencia para gritarme. Me pregunta por su madre, por su padre, dice que la encierro. Que la deje irse de aquí. Grita por las noches, me insulta… y su mirada. ¡Dios su mirada! Vacía, como si su alma se hubiera ido para no volver. Parece poseída. Sus padres murieron hace treinta años.

Aunque su mente parece haberse desvanecido en la nada. A veces, cuando me acerco a mi madre, le susurro al oído que la quiero. Entonces su mirada cobra un brevísimo brillo de cordura, me mira y me sonríe. Sólo dura unos instantes, pero me parece recompensa suficiente para seguir cuidando de ella. Sé que en alguna parte de su mente ella sabe quién soy. Aunque haya enloquecido.

No quiero entretenerte más, sé que estás ocupado con tu nueva familia. Nuestro hijo Gustavo también se alegraría de saber de ti. No estoy segura si te llegan mis cartas. Respóndeme. Quiero saber de ti, cómo te va con tu nueva mujer. ¿La has hecho madre? ¿La amas?

Con cariño. Ángeles.

 

Extrañado, no supe qué hacer con la carta. La dejé dentro del sobre. Até el hilo y la volví a empaquetar. Sentía que no debía estar leyendo todo esto. Sentí escalofríos.

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Luis Ignacio Muñoz Muy interesante tu propuesta, a través de las cartas podría conocer toda la historia de esa mujer. Gracias por tu valoración!
    Un buen relato, me gusta ese marco que es encontrar las cartas y en si el contenido de la historia es apenas una.Bien podría funcionar como una serie de historias con cada una de las Cartas olvidadas. Abrazo cordial.
  • De reflexiones urbanas, bicicletas y peligros para la seguridad vial.

    Vuelta al hogar tras haber vivido -quizá- demasiado.

    En un tren, un autobús, en medio de un parque. Aquel que no admite lo que ha ocurrido acaba explotando a través de la peor de las iras. Aquí va este microrrelato.

    Alguien estudia en una biblioteca, eres tú. Alguien viene, no es nadie. No tiene nombre, sexo, edad o forma. Nadie aquí lo tiene. Son dos seres sin rostro, no son nadie. Sois tú y tu pasado.

    Hoy toca un relato sobre un turista peculiar. Un tipo exigente con problemas para dormir.

    Aventuras, barcos, hogares vacíos. Animales en la proa del barco anhelantes de música.

    Microrrelato sobre las despedidas.

    Un relato sobre cartas, el olvido involuntario y polvo.

    En una tarde a principios de otoño entró una mosca, refugiándose del frío, ultimando sus últimas horas en la Tierra. Soñando con ser humana. Aquí os va, no le prestéis mucha atención.

    Recibió una noticia mientras trabajaba, una noticia directa y clara: Miguel no despertó ese día. Murió mientras dormía. Un ataque al corazón mientras estaba en observación. Siempre había tenido problemas cardíacos, sabía que este momento llegaría. Pero Miguel no tenía ni diez años. No sabía cómo encajar esto. Lucía decidió salir del trabajo antes de tiempo.

  • 33
  • 4.57
  • 58

Con ganas de compartir lo que escribe y mejorar.

Tienda

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.06.20
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta