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7 min
Cediendo al morbo
Varios |
14.07.18
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Sinopsis

Mi primer encuentro en una piscina

Recuerdo era un día de piscina con mis primos y unos amigos. El día transcurría normal, jugando, retandonos al que hiciera el mejor clavado o simplemente descansando bajo el sol. Llegaba el medio día y con el mucha más gente para aprovechar el sol y darse un buen chapuzón.

Yo era un muchacho de 14 años, qué pasaba por una fase en la que me gustaba verle el paquete a los demás , pero que luego lo dejaba de hacer por qué me sentía raro, así que si, estaba confundido.

Cansado de tanto nadar, me salí de la piscina y me fui a descansar a una silla, fue entonce cuando entre la multitud en el borde de la piscina lo vi. Un joven de unos 19-20 años, blanco, de 1.75 de estatura más o menos, cabello rubio, ojos color miel claro casi verde y un cuerpo de envidia. Pero eso no fue todo lo que vi. Adicional a sus dotes había algo mucho más llamativo: su bulto, el cual resaltaba por qué tenía un bóxer clásico super cortico como traje de baño, que por más que no quería mirar, me embobe contemplandolo y aún cuando esté joven estaba lejos lo alcanzo a notar. Pasaron unos segundos y me percate que se dio cuenta, me puse rojo a tal punto que sentía la cara caliente, así que baje el espaldar de mi silla y quedé acostado tratando de disimular mi pena.

Pasado unos momentos después de esa bochornosa escena, el joven se acercó mucho más a mi lugar y cuando me di cuenta se acostó en la silla al lado mío, lo cual me puso nervioso, a tal punto que sentía como un escalofrío, cómo si algo se apoderará de mi, y en ese remolino de emociones escuché su voz que me decía, cómo estás, está rico el clima, me quedé atónito y solo le.dije con voz entrecortada: si está rico para la psicina, el lo noto, acomodo su silla y se sentó mirándome, por lo que su bulto quedo a la altura de mi cara.

En ese.momento sin querer me puse rojo, y mi escalofrío era aún mayor pero había algo más, una corriente, un deseo, esas ganas de saber que había bajo ese bóxer, de saber qué color, cómo lo tenía, grande, pequeño lo que fuera, sentía el deseo de verlo. Y ese deseo me delató por qué sin querer tenía una erección que se veía en mi pantaloneta. El la vio, la señaló y se empezó a reir, yo me achante aún mas, me levanté y me fui de allí. Corrí al baño, a respirar a tranquilizarme, a tratar de bajar el deseo, de parar los escalofríos, y estando frente al espejo entró el, se quedó mirandome, se acercó y me puso su mano en mi hombro, eso desencadenó una corriente que sentí en mi pene, mis.manos temblaban, el me voltio, me puso frente a su cara y me beso, sentí que me quedaba sin aliento, que algo se apoderaba de mi, que un calor mezclado con el escalofrío salía desde mi interior.

El solo me.dijo tranquilo y me agarró mi pene, yo di un suspiro, el agarró mi mano y me hizo agarrar el.suyo, lo sentí, grande, grueso, largo, me estaba extaciando, no podía controlarme, pero quería más, quería verlo, el solo me seguía besando, yo aprete mi mano y el gimió, el apretó su mano y me encantó.

Sin decir palabra se separó, me tomo de un brazo suavemente y me metió en un baño allí con escalofríos pensé si estaba bien o no, pero antes de decir algo el.me abrazo, y me beso de nuevo, sus besos eran deliciosos, me hacía abrir medianamente mi boca, mientras metía su lengua y abarcaba con sus labios los míos. Me sentía rendido a el, tome valor y le toque los pesones se sentía caliente, le pellizque uno y el gimió suavecito, se separó de mis labios, miro mi pecho y se acercó a mis tetillas y las lamió, allí senti que una ola de placer bajaba por mi cuerpo, era la primera vez que me hacían eso y se sentía delicioso, pasó al otro mientras con sus dedos pellizco el otro y allí sentía que no podía más, sentía que iba a explotar, pero el quería más, sin querer gemi, gemi durito a lo que el reaccionó y me tapo la boca.

No pudiendo más el me miró fijamente a los ojos, yo lo mire y allí en ese momento me quito mi pantaloneta, y mi bóxer, el se quitó el bóxer de el, y allí lo vi un pene de unos 16 cm gruesito, de cabeza rosada, no circunsidado, uniforme, pero la cabezita terminaba delgada en su punta y en ella un líquido transparente, viscoso, que me.preguntaba que era, por qué además era mucho, era demasiado, le pregunté que es, me dijo lubricación y vaya que lubricaba. Mientras lo contemple el tomo iniciativa y se bajó a mi pene y me lo chupo, gemi, gemi, sentí un placer que nunca había sentido, sentía su boca caliente, su lengua rosandome, dios se sentía muy rico pero el paro me dejó excitado, allí me di cuenta que yo también votaba ese líquido transparente, se paró frente a mi, me hizo sentar, y puso su pene frente a mi boca, yo lo agarre primero con mi mano se sentía caliente, y sentía cuando él lo tensionaba, dios eso me excitaba más sentía que me iba a quemar de calentura, así que me lo llevé a la boca, y sentí y saboree la lubricación, me gustaba, sabía rico, y aunque torpemente lo rallaba con mis dientes a él le gustaba, trataba de que me lo metiera todo a la boca , yo trataba que no, el inicio a moverse más rápido, yo me sentía en otro mundo, hasta que el se movía aún más rápido y empezó a decir me vengo me vengo, así que me lo saco de la boca, y empezó a pajearse y boto semen, mucho semen, cuando dejó de botar me dijo que me.lo metiera a la boca otra vez, y ahí conocí el sabor , era ácido, no muy agradable pero vi que en mi boca le daba más placer a el, por qué aguantaba los gemidos y me agarraba con fuerza la cabeza.

Cuando me lo saco de la boca, el me hizo levantar, se sentó y me sentó en las piernas de el, me volvió a besar e inicio a pajearme. Sentía que quería gritar, retorcerme, sentía muy rico y cuando bajo sus labios a mis tetillas ya no pude más, me sentía en el cielo, y gemía, Dios gemía como nunca, hasta que me vine, y ahí no pude mas, me deje llevar, me descolge en sus brazos el solo río, y me beso.

Estuvimos así como 30 segundos, se levantó, se puso sus bóxer me indico que me pusiera los mios, me dio un beso en la frente, me.dijo no le digas a nadie y se fue. Cuando volví a mi, me acerque al espejo, tenía cara de éxtasis, estaba en shock y no podía creer lo que había pasado.

Al final sali del baño, lo vi en la lejanía pero no tuvimos contacto visual, después de ese momento comprendí que me gustaban los hombres. Rato después me fui del lugar y al día de hoy no lo volví a ver
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