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20 min
Chicas
Humor |
22.08.11
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Sinopsis

"Chicas, encontrar definición exacta es algo titánico, molesto y sumamente aburrido, pero claro está que al menos tengo una noción de ellas; para no hacer sentir a mi cerebro como si fuera castigado por la Santa Inquisición, he podido al menos dividirlas en tres clases, el poder hacer esta clasificación es de por cierto una gran hazaña" esta es un poco de lo que puedo mostrar, espero les guste y mas que todo se diviertan leyendolo.

 

Chicas, encontrar definición exacta es algo titánico, molesto y sumamente aburrido, pero claro está que al menos tengo una noción de ellas; para no hacer sentir a mi cerebro como si fuera castigado por la Santa Inquisición, he podido al menos dividirlas en tres clases, el poder hacer esta clasificación es de por cierto una gran hazaña.

 

Primera Clase, las superficiales, creo yo que son las más deseadas y cotizadas, suelen ir en minifalda, mostrando sus desnudas piernas, las de este tipo suelen ser muy proporcionadas tanto en busto como en trasero, un agradable rostro y casi la mayoría no suelen dejar de mirar el espejo, quizás se pregunten porque las llamo superficiales, bueno digamos que el nombre de esta clasificación no la puse yo, pero, bueno ya lo explicaré, un claro ejemplo de esta clasificación es Cati Cervera.

 

Linda chica, desconozco el límite de su coeficiente intelectual, suelen estar tras de ella infinidad de de chicos, sabe apreciar eso u conversa con algunos de ellos, en la escuela su falda lo tiene por encima de sus rodillas y cada vez que camina se logra notar un meneo de esta de lado a lado, varios de mis amigos dicen que tiene un buen trasero, eso explicaría lo de su falda. La mayoría de mis compañeras la detestan a pesar de no haber nunca cruzado palabras con ella. Es linda.

 

Segunda Clase,futuristas, una clasificación difícil, ya que se confunde mucho con la primera, en esta clase suelen estar combinadas linda y… las no lindas, en la escuela sus faldas suelen estar a la altura de sus rodillas, en algunos casos llevan lentes; las lindas tiene un ritmo de vida común y normal, las no lindas causan lástima, su vida es penosa, son víctimas de burlas y humillaciones. Son las mejores en su clase. En el mundo exterior no salen frecuentemente de casa y visten con buzos o ropa holgada.

Yosselin Atauje, es una chica a mi parecer extraña, para mí la representante ideal de esta clase, la primera vez que la vi, solté un grito silencioso, no fue de susto, fue de conmoción, en realidad no suelo opinar de los defectos físicos de las personas, pero, se imaginaran porque solté ese grito; se le ve buena persona y muy alegre, pareciese que no le afectara las burlas sobre ella o quizás nunca las escuchó, debe ser buena persona.

Tercera Clase, aun sin nombre, esta es una clasificación especial como originalmente pensaba nombrarla y realmente lo es, lo raro es que no se quienes conformarían  esta clase, pero sé que habrá alguien quien esté aquí, esa es la razón por la que cree esta categoría. Mi compañero de carpeta quien sabe sobre mi clasificación dice que es buena, lo único estúpido es la tercera clase. Es innecesario según él, incluso se atrevió a cambiar los nombres de mis clasificaciones, las originales son:

 

Primera Clase          : Bonitas

Segunda Clase      : No Bonitas

Tercera Clase          : Especial

No hagan comentarios, ni opinen, después de leer esas tres líneas, también me decepcioné.

 

Me siento cómodo cuando me siento con él, antes de que suene como un homosexual, me refiero a que tiene algo en común conmigo, es soberbio.

La soberbia es algo que considero un don pues, sé utilizar este don con las personas a mí alrededor, llevo una vida real y normal a pesar de que otros digan lo contrario. Digo real porque sé que no resalto entre los demás, vivo como los demás, soy un humano más, por así decirlo.                    

Me llevo bien con todos y todas, describirme es algo complicado, en lo físico es todo lo contrario, soy relativamente bajo para mi edad, soy “simpático” según mis compañeras, aun también quiero encontrar definición para ello.

Respecto a lo sentimental, he tenido un promedio de cinco novias, con todas terminé mal, pero no fue en vano, me ayudaron a armar mi clasificación.

A veces pienso que tener una novia es algo problemático, ya que no se porque tienes que acordarte el día en que cumplen cada mes y peor aun tener que regalarle alguna chuchería para que estén felices, no se cual es razonamiento. Claro está que me refiero exclusivamente a las chicas.

A mis he aprendido muchas cosas de ellas, suelen demorarse en arreglarse dicen ellas, pero siempre salen iguales a como entraron, todo les molesta o incomoda, cada vez que les llega su periodo, se ponen de un humor bárbaro, en algunos casos cambian su humor a cada segundo, me produce tortícolis.

Marcelina Picchu, una chica con coeficiente intelectual parecido al de una mosca, quizás este insecto se llene de ira al compararla con ella, quizás piense mucho más que ella.

Es común escucharla hablar de otras personas, la cantidad de críticas que haces es igual a la cantidad de oxigeno que respira, su vista es igual de aguda al de un águila calva, logra encontrar hasta el más mínimo detalle en lo físico de una persona, la vestimenta, vocabulario e incluso en la forma de ser de alguien. Se le podría justificar su actitud, si fuera al menos de la primera o segunda clase, es la única chica que está excluida de mi clasificación, mi opinión sobre ella coincide con el de muchas personas, lo aun más lamentable es que suele criticar a las chicas sin antes fijarse en ella misma. Me permitiré ponerme en el lugar de una chica para describirla…

Su masa muscular es abundante y sobresale mas debajo de sus brazos y estomago, tiene una pequeña desperfección por encima de su nariz, acompañado de una enorme mancha, a quien ella lo llama un sexy lunar. Realmente es desagradable.

Algunos me preguntan su realmente me he enamorado alguna vez, o al menos me he ilusionado. Obviamente no.

Muy dentro de mí, sé que hay una chica que debe estar en la tercera clase, cuando la conozca, quizás, solo quizás me enamora, aunque esto pueda sonar, confuso o incoherente, también se que lo la voy a encontrar, el deseo o capricho de crear la tercera clase es un deseo de vehemencia, de lograr alago inalcanzable o divino, intentar retarme a mí mismo a pesar de saber que no lo lograré, me llamaran loco o estúpido, quizás en el futuro logre ver el resultado de todo esto.           

Vivo en San Apaveck, santo que desconozco su existencia es un lugar limpio y ordenado, abundan los edificios y escondrijos, gente común y sin nada en especial que demostrar, mitos y leyendas urbanas como cualquier otra ciudad. Es época soleada, rara vez que pasa. Hay muchos ojos masculinos desorbitados producto de ver tantas piernas desnudas, sean o no sean hermosas, suelen admirándolas lanzando todo tipo de piropos y halagos, algunos muy educados y otros muy osados.

Decir que no me causa ningún tipo de placer el ver chicas en minifalda, es estar mintiendo. Mis ojos no pueden evitar mirar la parte posterior de las extremidades femeninas, siempre lo hago cautelosamente, muy aparte por cuidar mi reputación, siento que es menos vulgar mirar tan evidentemente.

Mi escuela Andrew Stockdale, escuela pública, muy bien conservada, es una de las mejores de la ciudad.

Mi aula, somos veintiséis alumnos.

Leonardo Peña, compañero de carpeta, ya lo nombre antes, es sumamente soberbio, le importa poco o mucho lo que pase a su alrededor. Pero es buena gente. Decir si es guapo o no, es algo que no me concierne, pero sé que no ha tenido novia alguna. Acoto que no es homosexual, lo he comprobado. Repito, tampoco soy homosexual.

Es importante anotar que el orden de descripción, no indica el orden de importancia.

Angie Durand, su segundo nombre no lo mencionaré por respeto y ética  a ustedes, sus padres debieron tener un lapsus emocional a la hora de nombrarla, es una persona realmente rara, mucho diría yo, suele preocuparse por los problemas de los demás y se dispones a solucionarlos, mal o bien, pero, no se cual es la razón por la que lo hace, se podría decir que es una buena amiga, novios, solo le conocí uno, era una persona deplorable, tenía un ego lamentable, sin embargo creo que ella se dio cuenta y terminó con él, es una chica agraciada a pesar de eso no pertenece a la primera clase, es de la segunda. Creo que le gusta un chico, tiene gustos raros.

Sheccid Sotomayor, su nombre inspirado en la de una obra, es una hermosa chica, sus facciones faciales son finas, es belleza pura, buena persona, estudiosa y la sigue un chico que tiene sus orejas planas y notablemente grandes, es despreocupada y le importa poco lo que pase alrededor de ella y mucho menos lo que digan de ella.

Xiomara Barrera es una chica sumamente linda, toma las cosas a su manera y su sentido del humor suele ser negro e incluso suelen entenderlos solo algunos, es una de las mas aplicadas del aula, eso no significa que se una de la especie a la cual se le suele denominar “NERDS”, es divertida y tiene su novio, al cual no conozco mucho, solo lo vi una vez y no dijo ni una sola silaba, según Xiomara es lindo, no lo creo. Es comprensiva. Y por cierto es de la segunda clase.

Kimberly Vargas, mi mejor amiga, las razones por lo cual lo es, son muchas, entre las más resaltantes están: 

 

* Comparte casi todas mis ideas (suena egocentrista)

* Me ayuda cuando los problemas me afectan (algo difícil de que pase, pero pasa).

* Puedo hablar con ella como si hablara con un hombre (le enseñado muchas cosas y ella a mí).

* Suele comprenderme por muchas cosas.

* Y también me hace reír mucho. (otra cosa que es difícil que yo haga).

* Es de la segunda clase.

NOTA:“Es de la segunda clase”, me di cuenta hasta el final, sin querer, voy entendiéndome o descubriendo algunas cosas, es decir, en las líneas superiores nombre las razones por la cual Kimberly es mi amiga, y la última razón es que es de la segunda clase. Quizás la tercera clase tenga que ver con esa clase, pero no entiendo cual sería la relación, debe haber alguna, pero lo difícil de esto es que, supuestamente la tercera clase es muy diferente a sus antecesoras. Lo dejaré ahí por ahora.

Cabe decir que nunca me enamoré de ella como decían muchos. Si se preguntan por qué, no lo sé, solo sé que no me fijaría en ella, la veo como dicen algunos, como una hermana, creo.

Respecto a su apariencia física, no puedo negar que tiene un cuerpo envidiable, soy uno de las pocas personas que se han dado cuenta de ello, la he visto en ropas diminutas, cosa que es casi imposible de ver. Nunca ha salido al mundo exterior, no soy un maniaco sexual o depravado, ni menos pasan por mi mente fantasías extrañas, solo es mi amiga.

En mi cole suelen pasar cosas muy raras e inimaginables, estoy rodeado de personas únicas, extrañas, recuerdo la expulsión del profesor de Literatura, algo ido, hasta orate diría yo, se la pasaba en toda la clase hablando de forma tétrica y trágica a la vez, muy gracioso ya que llevaba los pantalones por debajo de la cintura, pudiéndose notar la línea que separa sus dos glúteos, las chicas se horrorizaban… aunque otras con un tipo de mentalidad casi exótico se maravillaban, respecto a mí, me la pasaba escribiendo.

El día de su expulsión, era un día indicado por el destino (aunque no creo en él, ¿es difícil entenderme verdad?), pues el cielo se despejo de tal forma que dejaba al sol en todo su esplendor, en las noticias de la mañana dijeron que la temperatura podría llegar hasta los veintiocho grados Celsius, pero para la gente común les parecía más.

Durante ese día entre la multitud de hormonas varoniles se corrió el rumor que algunas chicas habían asistido al colegio sin ropa interior, algo que dude y les dije que era algo imposible, ya que una chica todos los días por instinto animal (acoto, todos los seres humanos somos animales), se ponía ropa interior, muy aparte que las chicas cuidan su aparien…

-  ¡Tengo la foto en mi celular! – grito con voz desgarradora hasta quedarse sin voz un chico llamado Cesar Tadeo.

El grupo que estaba escuchándome, corrieron hacia Cesar empujándose y con ojos absortos, uno se cayó, pero aun seguían corriendo, me recordó a ese evento que hacen en España, San Fermín (pueblo situado al norte de España) soltando un grupo de toros por las avenidas, lo más increíble fue que todo eso ocurrió en un trecho de aproximadamente, tres carpetas, las cuales tenían, un metro de largo a lo mucho.

No quedó nadie a mi lado, excepto Leonardo, nos miramos y salimos a comprar, caminamos el trecho de las tres carpetas y pasamos por el lado de Cesar y logre escuchar algunas palabras que salían de su boca salivosa:

“… La tomé con temporizador, justo arriba de mi pie puse mi celular y…”

Si mi deducción no fallaba, tenía la prueba que antes había anunciado, la prueba que alguna chica habría venido sin ropa anterior. (apuesto a que ustedes dedujeron lo mismo, bueno, cualquiera lo hubiera hecho, pero, por esta vez déjenme el merito) A menos que su celular haya podido tomar con flash, y que tenga cerca de 12 píxeles de alcance no creo que haya podido tomar la foto. Pero digamos que no me importaba mucho.

Apenas salí al patio principal, se respiraba un aire extraño, corría aire fresco y el sol parecía que quemara la piel, todo indicaba que pasaría algo serio… espeluznante.

El aula del al lado estaba algo inquieta pues el profesor de Literatura salía de ahí, a la vez que se le caían muchos papeles, los cuales con el viento llegaban hasta el patio.

A cuarenta y tres metros de ahí, se acercaba la profesora de historia, treinta años de edad, soltera por ser amarga y estricta, al menos eso creo yo; ya que si no fuera por ello tendría muchos pretendientes, pues tiene un cuerpo que te quita el hipo y un rostro agradable, pero pena que sea como es, es un claro ejemplo de la evolución de una mujer problemática. En fin, la profesora Sara tiene fama de ser una persona derecha, recta, con ética y principio.

Se acercaba caminando con la perfección que la caracteriza, pareciese que tuviera una enciclopedia invisible sobre la cabeza, muchas chicas que están a veinte metros a la redonda quisieran caminar así, llevaba una blusa rosa y escotada, los cuales hacían resaltar sus senos, que ya, de por cierto eran enormes, también llevaba una falda que llegaba a sus rodillas y que al igual que su blusa resalta muy bien su trasero, era raro verla en esos atuendos, pero debido al calor, era justificable.

La profesora Sara se dirigía a mi aula, dejaría unas prácticas revisadas, lo raro es que siempre lo mandaba con algún o algún “lamepies”, peropor esas cosas del destino (acoto que no creo en él y seguirán sin entenderme) ese día no lo hizo.

El viento, volvió a soplar, con mucha más fuerza, miré a Leonardo y lo más seguro era que pensaba lo mismo que yo, decidimos seguir avanzando, estábamos a pocos metros de la escalera que conectaba el primer patio con el segundo, la profesora Sara se detuvo para hablar con un alumno, seguro para reprenderlo, el profesor que sería expulsado seguía recogiendo sus papeles.

“… Ahora chicos a pedido de nuestro querido profesor de Arte, una sinfonía de Antonio Vivaldi…”

¿Acaso es broma? La locutora de la radio escolar pretendía que escucháramos a Vivaldi (compositor – músico Veneciano, osea de Venecia que queda en Italia), con eso me convencí que pasaría algo.

El sonido de los viólenselos, pianos y liras se escuchaban por el gran parlante gris. Realmente el ambiente se volvió tétrico.

Y comenzó; la profesora Sara dejó al alumno y siguió caminando en forma recta y perfecta, el tiempo se ralentizó de tal forma que pareciese que estuvieras viendo una escena de acción en cámara lenta.

Podía ver lo que hacían todos al mismo tiempo, el tiempo corría de forma normal en mí y la sinfonía de Vivaldi, después de todo lo demás iba muy lento.

Cati Cervera, la chica linda, su falda estaba a la altura de su cabeza y tomaba la posición de Marilyn Monroe, mientras un grupo de chicos llevaban sus cabezas al suelo para no perderse del mágico momento. 

Marcelina Pichu conversaba por así decirlo, los dientes de su boca se movían de arriba y abajo, salpicando saliva con cada de movimiento, su grasa muscular se mecía de lado a lado en perfecta coordinación con los movimientos de su boca ¿Se imaginan todo es en cámara lenta?.

Angie Durand y Sheccid Sotomayor, pues con folders en brazos, sin comentarios.

Mi mejor amiga recibía una pelota en el aire con el cuerpo inclinado hacia delante, su falda se subía más y más, unos metros atrás Cesar Tadeo con el celular en mano, dirigía su mirada directamente hacia la falda ascendente, pobre, Kimberly siempre va con short… no me pregunten como lo sé.

Leonardo estaba a mi lado con las manos en los bolsillos, con una mirada curiosa hacia el frente.   

Lo llamativo de todo esto era que en la mayoría de las situaciones que podía ver era que había una actividad enorme de hormonas femeninas y masculinas, era algo necesario en los chicos como nosotros, es decir, explorar cuerpos y mentes ajenas.

Después de dar un rodeo falaz de mi radio visual, volví a fijarme en esas dos personas que protagonizarían uno de los hechos que marcará de por vida; el profesor de Literatura y la profesora de historia.   

Faltaba un minuto con ocho segundos para que terminara la sinfonía Vivaldesca y pasó:

1:06 – El profesor de Literatura recogió el ultimo papel que tenía.

1:04 – Un paso más del recto caminar de la profesora Sara, dirigiéndose a la escalera.

1:00 – El profesor erguido soltó un suspiro

0: 57 – La profesora, pues, seguía caminando rectamente.

0:50 – El profesor dio un primer paso, mientras su corbata se volaba por su mejilla y su pantalón pareciese que se bajara más y más, también se dirigía a la escalera.

0:46 – La profesora, seguía caminando rectamente.

0:41 – El profesor estaba a un metro de la escalera.

0:39 – La profesora a 40 centímetros de la escalera.

0:37 – Cruzaron miradas y sonrieron de forma amical.

0:34 – El profesor bajo al primer escalón de arriba hacia abajo.

0:33 – La profesora subió al primer escalón de abajo hacia arriba.

0:24 – El profesor se situaba en el penúltimo escalón

0:22 – La profesora estaba en el antepenúltimo escalón.

0:20 – Al profesor se le cayó su bolígrafo.

0:18 – La profesora subió al penúltimo escalón, su pie derecho estaba en el antepenúltimo.

0:15 – El profesor agachado, recogiendo el bolígrafo desvió su mirada hacia el trasero de la profesora.

0:12 – un grito desde el gimnasio llamando a la profesora Sara.

0:11 – la profesora volteo, mientras su pelo brillaba con el sol y se mecía hacia el lado derecho.  

0:10 – El profesor no despegaba la mirada del trasero de la profesora.

0:08 – La profesora con el registro volteado subió el pie izquierdo hacia el final de la escalera.

0:06 – El taco de la profesora piso el vértice del escalón en lugar de la superficie plana.

0:05 – El cuerpo de la profesora se inclinaba hacia atrás levantando poco a poco la pierna que tenía el taco culpable del suceso.

0:04 – Soltó un grito.

0:03 – su pierna culpable estaba totalmente arriba y la otra aún permanecía en el penúltimo escalón, su torso estaba a 10 centímetros de tocar los escalones.

0:02 – Intempestivamente apareció la figura del profesor de literatura quien se dirigió a los hombros de la profesora para evitar que chocara.

0:01 – El grito se desvanecía, y la profesora cayó sobre el pecho del profesor, se veía sus piernas desnudas ya que la falda por Ley de Física se había levantado.

0:00 – Todo el colegio se dio cuenta de algo increíble, la pierna culpable sucumbía al suelo.

Acabó la sinfonía.

La profesora de Historia, la profesora Sara, no traía ropa interior.      

 

 

 

 

 

 

 

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  • no he podido terminar de leer, no me estaba gustando NADA. Paso de entrar al trapo, creo que no merece mucho la pena
    Como te lean las feministas te van a dar cera hasta que se cansen.
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