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2 min
Compasión
Reales |
03.06.17
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Sinopsis

No hay razas, ni religiones ni historias que cataloguen a las personas.

Ayer acudí a un otorrino porque llevaba una semana con un dolor agudo de oído que me atormentaba y no me dejaba dormir. En la consulta me encontré un hombre de casi 60 años que me atendió de forma exquisita a pesar de dolorosas e incómodas pruebas, aunque por suerte todo iba bien y aquella infección ya estaba prácticamente curada. Me sentí muy feliz del resultado final y al preguntarle el nombre para dirigirme a él,  me lo dijo pero no lo entendí. Aunque hablaba un español perfecto, tenía acento y le pregunté de donde era.

- Siria...

Durante unos segundos lo miré y vislumbré tristeza y dolor en sus ojos, una sensación de impotencia y una pena que no podía disimular. Por mi cabeza pasó el drama de los refugiados sirios, la cruel e inhumana guerra, las muertes inocentes y la sangría que se estaba produciendo en su país pero busqué un lado positivo y sin pensarlo le dije.

- Hace poco visité un restaurante sirio y me encantó la comida. Muy mediterránea, condimentada, sana y deliciosa.

De pronto sus ojos se iluminaron y una amplia sonrisa se esbozó en su cara. Sin que me conociera de nada surgió una química increíble y sacó su móvil y me mostró fotografías de platos de su país que solo verlos se me hizo la boca agua. Habíamos conectado de inmediato y luego me habló de países en los que había estado y me recomendó Turquía o Camboya. Me hizo sentir muy bien aquella magia, aquella aureola de optimismo que nos contagió a ambos. Desde entonces siento como una compasión muy fuerte en mi alma y si ya era pacifista, ahora lo soy todavía más. A veces se te cruzan personas en tu vida a los que ves solo un instante, pero te dejan una huella perpetua en tu corazón y sobretodo te hacen valorar lo que tienes, lo bien que vives en tu país y te recuerdan que ni religiones, ni razas ni nada puede etiquetar a las personas. La gente buena está en todas partes.

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Otros relatos del autor
  • Muchas gracias Yasdanny por tu valoración. Saludos
    Muchas gracias por tu comentario y valoración Ariel. Saludos.
    Muy bueno TASH MIR, me encantó la frase final, la discriminación es algo que nos aleja, un estigma de nuestro tiempo que debiéramos revertir.
    Muchas gracias Yolanda por tu comentario y valoracion. Saludos
    Muchas gracias Guillermo por tu comentario y valoración. Saludos
    Excelente!!! Ejemplo de lucha, supervivencia y educación. En la diversidad está nuestra mejor riqueza.Un saludo Tash Mir.
    Excelente. Me encantó.
    Muchísmas gracias Irene Giner por tu valoración y sobretodo tu comentario que me ha emocionado igual que cuando estaba relatando esa vivencia. Saludos.
    Muchas gracias TASH MIR. Tus palabras me han hecho vibrar y es la primera vez que un escrito en TusRelatos me hace ponerme la piel de gallina. La realidad supera la ficción con creces. Compasión y verdad- Vida y comunión.
  • La gente que llevamos gafas, muchas veces tenemos inconvenientes que los demás no entienden.

    Hoy cumplo 50 años y me he acordado de una película llamada Dos Vidas en un instante donde exponía lo diferente que podía ser tu vida dependiendo de si cogías a tiempo un tren. Hace poco escribí a modo de visualización, cómo podría ser mi vida si el destino así lo deseaba o por el contrario, todo sería un sueño no cumplido.

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    A veces la seducción es un juego, un divertimento pero que esconde alguna carencia.

    La risa es un antidepresivo gratuito, siempre disponible y sin efectos secundarios

    Si tienes alguna duda, lanza una pregunta al universo y recibirás señales.

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Mi verdadera vocación hubiera sido ser periodista en una redacción de periódico. Esta maravillosa web nos permite escribir tanto para satisfacción propia como para compartir con los demás. GRACIAS POR LEERME. Saludos.

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