cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

2 min
Cómplices
Varios |
23.12.14
  • 5
  • 1
  • 619
Sinopsis

La complicidad hace que baste una mirada. Que una sonrisa sea suficiente para entenderse. Que con un abrazo sientas que no existe nada más allá. Que seas capaz de abrir tu corazón para contar algo que creías que siempre se quedaría sólo para ti. Que compartas éxitos y fracasos. Que persigas un mismo sueño.

Lo había mirado en muchas ocasiones sin verlo. Lugares y personas comunes. Vidas totalmente dispares. Él llegó cuando todo estaba revuelto y ella seguía mirándolo… sin verlo.

Quizás fue tomando un café o paseando. Tal vez ocurrió de camino a casa o mientras iban en el autobús. Puede ser que sucediera el día que descubrió su sonrisa detrás del semblante serio que acostumbraba a mostrar, o cuando comprobó que su escasa paciencia sobrepasaba los límites si se trataba de ella. A lo mejor fue mientras soplaba las velas de su cumpleaños, o uno de esos días en que intentaba sacarla de quicio. Quizás fue una de sus bromas o alguna de sus llamadas o mensajes. Tal vez fue en uno de esos días malos, o en uno de los buenos. No sabía decir el momento exacto, pero entre ellos se produjo una conexión.

De repente, se descubrió echándolo de menos. Sonriendo con algún recuerdo. Preocupada porque lo había notado ausente. Disfrutando del tiempo que compartían. De repente, intentaba alargar los días y los momentos juntos. Se convirtió en un amigo, de los de verdad. Lo conocía mucho más de lo que él imaginaba y se sorprendió al descubrir que también él la conocía a ella, llegando hasta donde muy pocas personas habían llegado.

Se sintió valorada, escuchada, apoyada. Sintió que era importante en su vida. Se sintió a solas con él a pesar de estar rodeados de gente. Con cada abrazo, con cada beso, con cada caricia, sentía que no necesitaba nada más, que sólo quería disfrutar del momento. Se sentía deseada. Habían creado un vínculo distinto a cualquier otro. Que sólo ellos conocían. Que bastaba. Que sobraba. Que la hacía sentirse especial. Por todo esto y por mucho más, a mi cómplice…

Gracias.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Tienda

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta