cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
CRÓNICA DE UN EMBARAZO. Parte IV: LA PATADA
Humor |
02.07.19
  • 4
  • 4
  • 1047
Sinopsis

Ando un poco retrasada con los relatos pero aquí vamos. Este relato corresponde a mi semana 19... seguimos con las nauseas, vómitos, mareos pero ahora el pequeño bichito patea como futbolista y es la sensación mas hermosa del mundo. Por cierto, ya sabemos el sexo del bebe pero eso es materia del próximo relato.

Una de las preocupaciones más frecuentes de una futura madre es saber en todo momento si su bebe está bien. Durante los primeros meses la única forma de saberlo es mediante las ecografías y, aunque quisiéramos vivir conectadas a una de estas máquinas, la verdad es que solo podemos hacerlas cada que el doctor lo prescriba. Para una paranoica, hipocondriaca, con exceso de drama en la sangre como yo, esto resulta aún más frustrante. Es así que el momento de la primera patadita del bebe se vuelve algo de vida o muerte pues nos dará la tranquilidad de que todo anda bien. Leyendo uno de los miles de blogs, post, foros y demás publicaciones que devoro diariamente, me topé con un artículo que decía que las mujeres podemos sentir al bebe desde la semana 15 de embarazo. Yo andaba en la semana 16 así que me propuse resistir estoicamente esa semana para disfrutar de la tranquilidad de las patadas de mi bebe. Al llegar la semana 18 y no sentir ni mis tripas moverse, la desesperación volvió a gobernarme y miles de tragedias y plagas egipcias se formaron en mi mente. Volví a los foros a preguntar PORQUE NO SIENTO A MI BEBE MOVERSE y de inmediato decenas de madres anónimas empezaron a bombardearme de respuestas que iban desde “Tranquila que al ser primeriza es probable que no reconozcas sus patadas” hasta “Ve al médico de inmediato, yo sentí al bebe desde la semana 12” En medio de ese limbo de emociones decidí atormentar al único ser humano en el mundo que podía darme verdadera tranquilidad, mi pobre y desafortunado ginecólogo. Lo llame intentando controlar el vibrato de mi voz que encapsulaba toda mi desesperación y temor. Al explicarle los detalles de mi tragedia, él solo atinó a decirme con su tono cansado pero lleno de clemencia “Es normal que a mujeres con sobrepeso como usted se les dificulte un poco sentir las patadas del bebe en tan corto tiempo, espere hasta las 21 semanas y verá que podrá sentirlo plenamente” Por un momento estuve a punto de preguntarle llena de indignación si acababa de llamarme gorda o es que yo lo había entendido mal pero lo cierto es que me sentía mucho más tranquila al ver que el doctor no le prestaba ninguna importancia a mi problema.

Con una nueva fecha marcada en el calendario, decidí olvidarme del tema y enfocarme en cosas más urgentes como los vómitos, malestar general, intolerancia a cualquier alimento de la faz de la tierra y demás cosas que ponían a prueba mi salud mental.

Un buen día, mientras lloraba viendo Toy Story 3 por milésima vez en la vida y me preguntaba porque Andy no se llevaba a sus juguetes a la universidad, sentí una cosa extraña en mi vientre. Era un golpecito ligero pero decidido, una sensación única e incomparable. Aparté la vista del televisor y cogí el celular. Sin poder contener la risa y las lagrimas empecé a escribir un breve pero inolvidable mensaje a mi esposo. “Amor, nuestro bebe pateó. De verdad pateó”

Fue en la semana 19 en la que por fin mi pequeño bebe pudo decirme “Estoy bien mamá” con la patada más dulce y tierna que jamás me han dado.

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Hola Francesc muchas gracias!! Tienes toda la razon, nacer es la aventura mas grande y dificil que tendremos en nuestras vidas. Te confiezo que a mi nunca me gustaron mucho los niños, excepto mis sobrinos jaja pero con los hijos es otra cosa. Esta pequeñita aun no nace y ya me hace inmensamente feliz. Un fuerte abrazo espero seguir leyendo tus comentarios
    Hola Serendipity, te juro que intento dejar de googlear cada cosita que le pasa al bebe pero me es muy dificil. Igual ya estoy intentando sacarme la mania. Acabo de escribir otro relato, espero que puedas darle un vistazo. Siempre es un gusto leer tus comentarios. Un abrazo
    Felicidades chica. Creeme que tu relato me ha gustado mucho, y te comprendo perfectamente ya que a mí me enccantan los niños. Mas yo recuerdo que cuando nació mi hija sufrió angustia fetal, y la tuvieron que ingresar en una clínica infantil, y no sabes cuánto sufrí por su salud. A veces los peques dan algunos sustos. Y es que el nacer es toda una aventura.
    Seguir los movimientos creo que lo hacen todas las futuras mamás! Y no preguntes tanto al Dr Google! Jeje, vaya sustos te coges! A ver si puedes escribir otro capítulo antes de ... Ánimo que ya queda menos!
  • Ya vamos por la semana 26!! Este relato corresponde a mi semana 20. Ya ando mejor de animo, las nauseas han calmado bastante y ahora mi única preocupación es el apetito de dinosaurio que he desarrollado,

    Ando un poco retrasada con los relatos pero aquí vamos. Este relato corresponde a mi semana 19... seguimos con las nauseas, vómitos, mareos pero ahora el pequeño bichito patea como futbolista y es la sensación mas hermosa del mundo. Por cierto, ya sabemos el sexo del bebe pero eso es materia del próximo relato.

    Cabe señalar que al terminar de escribir este relato fui directo al baño a vomitar por tercera vez en el día y son apenas las 11 am. Comparto esto con ustedes para que sean parte de esta MARAVILLOSA experiencia. Por cierto ya cumplimos 13 semanas!!

    Hoy las nauseas me dieron el día libre y aproveché en escribir un poco mas. Tal vez en este relato no hayan muchas risas pero la vida es así, no siempre hay motivos para reír pero siempre hay motivos para sentir.

    Primera parte de muchas partes... cuantas? Pues no se... las que la inspiración y las nauseas me permitan escribir.

    Yo intento elaborar respuestas rápidas e ingeniosas mientras las voces en mi cabeza solo hablan de sus ojos cafés y lo linda que suena su voz.

    Ahora, a minutos de verlo de nuevo, entendí que el amor a veces surge de formas extrañas y fantásticas.

    Abro la aplicación con la ilusión de que, por algún error en la red o en el universo, mi mensaje no haya salido y eso explique porque no me responde. Leo el mensaje y veo los malditos checks en negro.

    Me baje del taxi sin mucha prisa y camine. Al doblar la esquina vi una silueta difusa erguida en el frontis de mi casa. Enfoque la mirada intentando descubrir la identidad de la silueta.

  • 30
  • 4.56
  • 59

Esto es lo que pasa cuando no hay mucho que hacer en la oficina y estas cargada de sentimientos: Te pones a escribir...

Tienda

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta