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8 min
CROWD CREATION. CAPÍTULO VII. NASHA
Fantasía |
13.03.13
  • 4
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Sinopsis

CAPITULO VII. A ver que os parece, se admiten toda clase de sugerencias, correcciones literarias, remodelaciones, reestructuraciones...estoy aquí para aprender.

Se miró en el reflejo que le devolvía el charco de agua. Llevaba demasiado tiempo esperando la oportunidad de demostrar a toda la comunidad su valía. Era su  momento, no se podía acobardar.

 

         Desde los comienzos de su existencia supo que tenía un don, algo especial; solo le faltaba encontrarlo. Sin embargo,  eran demasiadas las lunas que pasaron desde que empezó a realizar tareas de ente luminoso. Siempre le asignaban los trabajitos más insignificantes. No creían en ella y peor aún, ella misma se  perdió el respeto. Se reía de su don, decía ser el simple espejismo de una niña egocéntrica y consentida que se lo habían dado todo y ahora no servía para nada,  Su mundo se llenó de dudas e inseguridades.

 

            Se posó en la orilla de la nube, miró hacia abajo y respiró hondo. -Tú puedes hacerlo, demuestra lo que vales. Se van a enterar todos esos de quién en Nasha.- Se repetía a sí misma una y otra vez.- Si han pensado en ti será por algo...- permaneció así un largo rato.

Pero había algo que la atormentaba. Su acometido no era digno.

 

            Se embutió en la indumentaria de los descensos. Era un traje blanco y luminoso que lanzaba destellos de luz pura. Al ponerlo dos alas enormes nacían de los omóplatos, capaces de izarse en un vuelo rápido y planear como un águila. Solo había utilizado este traje en los entrenamientos. Acabó  su atavío enfundándose el gorro que solo dejaba a la vista su rostro infantil. Recordó cómo se partían de risa de pequeños en clase de  instrucción de vuelo cuando decían ser espermatozoides brillantes con alas.

 

    Irguió su espalda, miró al frente y respirado hondo de nuevo se lanzó rumbo a la tierra. Destino: la Boca del Orco, la puerta al inframundo. Muy poco gente sabía su localización exacta y dudó si sería capaz de encontrarla.

El trayecto era largo y pensó en el día en el que el hijo del Gran Creador le llamó a su mesa.

- Siéntate, a cenar conmigo Nasha.- le dijo mientras señalaba un taburete.- Puede que sea la última para ti.- Pocas eran las veces que el profeta concedía esos privilegios. Nasha se ruborizó, pensó que podía tratarse de una prueba para medir su insolencia.

- No señor- dijo con un hilo de voz apenas audible- yo no soy digna de sentarme en tu mesa-  agachó la cabeza en señal de ferviente devoción.

-Te lo advierto- replicó con desdén  simulando enfado- no me complace que me lleven la contraria- era evidente que se divertía, parecía encontrar un extraño placer en la perturbación que confería en la joven. Ésta se sentó.

-Vamos a ver, no sé por qué extraña razón mi padre te ha elegido a ti para esta misión, pero él sabrá....- espetó con tono resentido- Supongo que como sabrás el caballero oscuro ha iniciado una cruzada matando todo ser viviente que se pone en medio con el fin de conseguir el cetro esmeralda ¿no?

-Sí, lo sé- dijo con voz firme, haciendo acopio de un poco de seguridad.

-¿Sabes que si el cetro cae en malas manos, la humanidad se corromperá, se volverá perversa y por ende negarán la divinidad de mi padre y en consecuencia, destruirán mi legado? Pero que te quede claro, que mi padre y yo no seremos los únicos afectados, toda la comunidad celestial peligrará, puesto que, vendrán a vengarse, y conseguirán llegar. El rencor es un arma muy fuerte, capaz de agudizar los ingenios más simples.- Suspiró y meditó un momento sus palabras.- Ahora están ciegos, ahogados en la ignorancia, ni siquiera se plantean nuestra autoridad, no osan cuestionar tantos siglos de vasallaje absurdo. Pero abrirán los ojos  y vendrán a resarcirse. Lo destruirán todo.- Miró a la joven fijamente, parecía esperar algo. Ella no apartó su mirada, no quería mostrarse débil. Sin embargo, aquellos ojos la hicieron estremecer. En ellos se dibujaba la depravación, el frío, el mal.

 

- Sí, es horrible, pero ¿qué tengo que ver yo en todo esto?- Dijo aturdida, haría lo que le pidiera  con tal de largarse cuanto antes de ahí.

- Pues, es allí mismo donde, inexplicablemente, entras tú.- Descenderás a la tierra y una vez allí, deberás ir al árbol de ahorcado, fácilmente reconocible por la soga. Se encuentra al lado de la Boca del Orco. Ten cuidado y no te salgas del camino marcado bajo ningún concepto, de lo contrario podrías adentrarte en tierras hostiles de gentes bárbaras y de falsos dioses.

 Cuando estés allí solo debes esperar a que un grupo de seis personas te entreguen el cetro.  No tendrás problemas para reconocerles son tres hombres, dos mujeres y una extraña y nauseabunda cosa. Tú serás el enlace entre los terrestres y los seres oscuros. Una vez te hayan entregado el cetro solo deberás trepar a la Boca del Orco que se encuentra en el interior del cráter. Evidentemente no puedes entrar dentro porque te derretirías, por lo que, deberás esperar en la orilla de la chimenea hasta que el Señor de las Tinieblas aparezca, entonces tú le entregas en cetro esmeralda.

 Es importante que retornes de inmediato, de demorarte podrías perder tu luminosidad y acabar petrificada como una estatua, ¿de acuerdo?

- Sí.- Dijo la joven con gesto escéptico, se preguntó el porqué de su repentino interés por su seguridad. Pensó que ahí había gato encerrado, era demasiado sencillo.

 

El hijo de Creador  se levantó y con movimiento ágil saltó a la estancia contigua, era joven, de cuerpo atlético y delgado, de cabello rubio y rebelde que invadía la mitad superior de su rostro.

 

- ¡Nasha!- irrumpió de un salto en la estancia asustando a la joven que permanecía absorta en sus pensamientos. Puso una bolsa alargada en sus rodillas.

 

-¡Ábrelo!- ordenó el profeta.

Nasha abrió con sumo cuidado la bolsa y con pulso firme extrajo un enorme bastón. La parte inferior consistía en un palo de oro con pequeña incrustaciones de zafiros, y en la parte superior una enorme bola morada se encajada en el extremo. La joven no tardó en darse cuenta  de  lo que era. Un mal presagio recorrió de su cuerpo; “esto no podía salir bien” pensó “era absurdo, ni siquiera la  falsificación es fiel, no  creo que el cetro esmeralda tenga  incrustaciones de zafiros.”

             Ahora entendía la razón de tanto interés por la humanidad y por su seguridad. Resignada miró al profeta con sumisión. Lo haría de todas maneras, no había alternativa.

            El hijo de Creador se mantuvo de pie delante de ella y prosiguió con las instrucciones, quería dejarlo todo bien claro.

 

-Es la copia exacta del cetro esmeralda, es la que deberás entregar al Señor de las Tinieblas. Acto seguido, sin demoras de ningún tipo vendrás aquí y me entregarás el verdadero cetro. ¿Todo claro?

            La joven asintió con la cabeza, ya no le quedaban palabras. No preguntó, no debía hacerlo, pero tampoco quería saberlo.

-¡Ah! que te quede claro que si vuelves con las manos vacías, o intentas acerté la listilla colándome la copia, te mataré yo mismo y te aseguro que sufrirás.

 

Llevaba largo rato volando, cuando este último pensamiento la hizo temblar. Pero le encantaba  volar y sentir la suave brisa marina acariciar el rostro. Se relajó.

El mar parecía en cama. Los rayos de sol dibujaban destellos de plata en los  lomos de las montañas de vaivén lento y armonioso. Divisó una embarcación, tal vez fueran los portadores del cetro, sabía que en esos momento seguía su camino por mar, al menos así le informó la princesa. Cayó la noche en el océano y aproximadamente a dos días de distancia de la primera embarcación apareció otra. Cabía la posibilidad que fuera esta segunda embarcación la portadora del cetro y en ese caso apenas les quedaba tiempo. Voló más rápido.

   De pronto, ante ella se dibujó el perfil de un majestuoso volcán, única ocupante de una pequeña isla. Este debía ser el reino de las Tinieblas. No podía entender cómo podía pasarse la gente años buscando esa isla sin encontrarla. Las malas lenguas decían que tenía la capacidad de cambiar su ubicación dependiendo del viajero que la quería encontrar. Si esta leyenda fuera verídica, a ella la debían estar me esperando con los brazos abiertos.

Voló dando un rodeo. Vio el árbol del ahorcado y esperó la llegada los viajeros.

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  • Tenía varias valoraciones pendientes aunque os había leído a todos. Este capítulo tuyo me pareció un suave paseo por las nubes, un paréntesis de relax en la batalla.Me gustó mucho, Aneleher. Saludos.
    Como dicen el resto, me parece un relato encantador, de los mejores narrados en lo que llevamos de historia, sin embargo, a mí no acaba de cuadrarme como un relato que muestre algo que sucederá en el futuro, me parece que se sale un poco de la historia. Por otro lado, como dice amets, aquí hemos venido a jugar, y como descanso entre capítulos, tu contribución es un soplo de aire fresco.
    La historia avanza con renovado vigor con la aparición de Nasha como intermediaria en la búsqueda del cetro de esmeraldas. Muy buena narración y notable retrato de los personajes ( " era la depravación, el frío, el mal " ) y muy lograda recreación de los distintos escenarios.
    Anheler, me ha gustado tu capítulo. No veo ninguna referencia judeo-cristiana ni de ninguna otra religión. No sé, quizá sea porque yo soy atea y más bien me lo he tomado como unos dioses que cuidan por el bienestar de la humanidad. Con respecto a que tu protagonista, Nasha, narra acontecimientos adelantados al resto de la historia (los protas aún siguen en la Taberna), es un recurso literario muy bueno que si se usa de manera correcta, como has hecho tú, muestra al lector posibles capítulos posteriores, sin llegar a desvelar nada concreto todavía. Te felicito. Eso sí, dale una vueltecillla porque me he tropezado con varios errores ortográficos que no quedan nada bonitos. ;-)
    El capítulo me ha parecido absolutamente encantador, bien relatado y sobre todo, la aparición de este nuevo personaje me parece ideal para darle continuidad a la novela. Ahora me toca a mí y me lo has dejado en bandeja. Eso sí, no voy a ser tan rápida como está siendo todo el mundo, quiero releer los capítulos anteriores para no meter la pata en nada. Besitos
    Sinceramente lo leí más de una vez, leí el capítulo anterior y no veo que se produzca una desconexión. Me parece además que el personaje nuevo ayuda a ir imaginando posibles finales. Me gustó mucho. Realmente me sorprende cómo cada uno, con su estilo, va logrando que el relato mantenga su eje.
    Me ha encantado. Nasha con ese don, le ha sabido dar el toque tierno a la historia... sin embargo ha dado un gran salto y nos ha llevado al país de las Tinieblas. Personalmente yo ratifico que esos "tours" que hacen los portadores del cetro son necesarios para ir conociendo los personajes y sus características. Muy bien Aneleher has cumplido tu misión... a esperar a la siguiente compi. Besitos.
    Pues a mí me encanta oigan. Claro que sí Aneleher, pero bueno ¿Es que esto que nos traemos entre manos no tiene una gran parte de juego? Pues juguemos... ¿No se supone que somos un puñado de majaretas imaginativos y todos muy leiditos? Pues ejerzamos de ello. A mí me parece genial que dentro de la historia haya algunos pequeños sustos en plan "esto se nos ha puesto patas arriba". Dentro de unos límites, claro, que también hay que mantener la suficiente coherencia como para que los lectores no sientan que nos estamos riendo de ellos, que tampoco es eso. Pero dentro de esos límites: ¡Viva la imaginación de cada cual! Me gustó Aneleher.
    He aquí la faceta mística del cetro. Muy bueno, aneleher, estuviste a la altura. :)
    Bien, si habeis leido la dragolance puede equivararse al personaje de goolmond, la sercerdotisa portadora de la lanza. No disrrumpe nada, ella se queda esperando y nuestros heroes prosiguen sus aventuras. Ni obliga a nada, me vuelvo a remitir a la dragolance, donde los dioses del bien no siempre ganaban y era preferible el equilibrio. Vamos, que encaja perfectamente y no la referencia puede ser juedeo-crsiatiana si se eintrepreta así, pero también vale cualquier otra interpretación. Referncias al bien y al mal las con sus respectivos dioses las hay en muchas obras de espada y brujeria, mezcladas con magos, brujas, elfos y demás. A mi me encantó, la podemos casar con alguno de los heroes.
  • Lo absurdo del lenguaje. las palabras limitan el conocimiento.

    Surrealismo, reato decadente, nihilista, absurdo. Moscas, muerte. ¿ sabes distinguirlas?

    “…la niebla no es buena, no….nunca lo ha sido, recuerda: no la mires, no la toques, pero sobre todo jamás te sumerjas en ella.”

    Esto sí que es una elucubración....

    CAPITULO VII. A ver que os parece, se admiten toda clase de sugerencias, correcciones literarias, remodelaciones, reestructuraciones...estoy aquí para aprender.

    No te fíes de oceanos llenos de incógnitas.

    ¿Qué hay después de la vida? ¿y después de la muerte?

    y si jamás ha existido...

    Qué mala es la envidia......

    tal vez está loca.....

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