cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
CUALQUIER TIEMPO PASADO
Amor |
16.01.08
  • 5
  • 7
  • 3911
Sinopsis

1
Intentó evocar su pasado. Lo había visto hacer en las novelas, y en las películas. Los protagonistas comenzaban a recordar hechos de su vida, y contra más se distanciaban en el tiempo, más agradables parecían. En especial los que provenían de la infancia y de la adolescencia. Quizás es que los malos recuerdos terminaban evaporándose con el paso de los años.
Hurgó en las circunvalaciones de su memoria. Y lo recordó todo como siempre. Allí anidaba el miedo, y el sentimiento perenne de culpabilidad. La triste falacia de sentirse pecador. Los golpes y los castigos en clase. Los golpes y los castigos en casa. El escarnio de los compañeros, sus insultos, sus zarandeos. Claro que recordaba momentos dulces. Jugando, leyendo, en compañía de su madre. Pero eran como un espejismo en el desierto. El miedo, la culpa, los golpes….prevalecían. Inundaban todo su pasado.
La adolescencia le trajo nuevas sensaciones, nuevas expectativas, finalmente truncadas por los nuevos abismos en los que se sumergió. Su vida había sido una sucesión de abismos. Miedo, angustia, inseguridad, y fracasos. Siempre huyendo de una realidad que detestaba. Escapando hacia ninguna parte.
Los buenos momentos ni siquiera eran épocas. Solo un puñado de ilusiones desvanecidas. Como cuando uno se está ahogando y consigue salir a la superficie para respirar una bocanada de aire. Solamente eso. Nada más.
Siempre convenciéndose a si mismo para seguir adelante. ¿Cuántas veces había deseado dormir para no despertar más? Si hasta la enfermedad se paseaba cotidianamente por su hogar en un tira y afloja que nunca podría ganar. Y cuando la ira de su rebeldía se enfrentó a ese cielo oscuro que lo aplastaba como una losa pesada, el infortunio se cebó en los suyos, sin posibilidad de vuelta atrás.
No, no podía ignorarlo. Ahora que se sentía satisfecho consigo mismo, ahora que no dependía de otros y que podía sentirse ajeno, deliciosamente ajeno, escarbar en el pasado no le producía la más mínima satisfacción. Después de tantos años, amaba su presente. Era, razonablemente, feliz. A pesar del sufrimiento que le rodeaba.
Cierto que se habían sucedido varias muertes, pero era la única manera de solucionarlo. Como dice el refrán, muerto el perro se acabó la rabia. Algunas le habían producido dolor. Otras, solo satisfacción. La de sus padres acabó con su sentimiento de culpabilidad. La de su esposa, con los reproches. La de su antiguo jefe, con la humillación. La de su hijo, con su infelicidad. Decían que estaba loco por decirlo. Pero el sabía muy bien que no.
Ahora estaba bien. Para él, decididamente, cualquier tiempo pasado fue peor.

2
Contempló el escrito y lo corrigió de faltas, satisfecho, Sería su testamento, su herencia. Y su conclusión.
Solo sobraba un párrafo.

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • No sobra ningún párrafo.
    Cierto es que cuando miramos atras solo nos acordamos de los momentos duros, lo momentos que nos marcan, pero tambien hay momentos dulces que nos marcan, pero de esos no te acuerdas cuando quieres, sino cuando lo necesitas.
    Qué va, no le sobra ningún párrafo... ¿Mala? ¿Yo? ¿Por qué? :P Un besito. Buen día.
    sin comentario, cinco estrellas
    La felicidad, también llega. Saludos
  • Pues continúa la historia. Gracias a Boy por las correcciones, que me ahorrarán trabajo después.

    Pues con un ERE sobre mi cabeza, igual luego me queda todo el tiempo del mundo para escribir. Otra cosa es como llenaré la olla de lentejas. Bueno, al mal tiempo buena cara, seguimos con la Hermandad. Ya llevo corregido hasta el 15 y añadidas las incorporaciones de Zaza antes del 21, que no están aquí.

    Y comenzamos el año.

    No quería que pasara el año sin despedirme, y que mejor forma que con otra entrega de la Hermandad. Estos tres últimos meses he tenido que alejarme de la pluma. No puedo prometer nada, pero a ver consigo estirar un poco el tiempo.

    La historia sigue.

    Una de las opciones posibles.

    Tiene su encanto la rutina, nos afianza a sensaciones conocidas y agradables. Recordemos que las vacaciones son la excepción a lo largo de todo un año. Por eso el resto del tiempo tenemos que construirlo de manera que nos conforte. Leer es uno de esos rituales deliciosos que nos alegran los días y nos llevan de vacaciones sentados sobre el sillón o la silla. La Hermandad regresa también. Leer, escribir...de nuevo en Septiembre.

    Los que se van y los que vienen, la vida sigue en un sentido u otro. No releguéis el amor, que se enfria si no se toma calentito. Para los que tenga tiempo para leer, el ebook ·El otro lado de la supervivencia" os lo podéis bajar gartuitamente durante unos días. Ofertas de verano. "El secreto de las letras", "La vida misma" y "Sin respiración", se han quedado también en oferta a 0.98 euros. Yo sigo liado con la novela, que pienso terminar durante este mes. Por un lado estoy terminándola y por el otro corrijo. Pero el día es largo, asi que aprovecharé también en estos días para pasar unos rato leyendo por tr. Vacaciones literarias a tope. Os dejo un poema fresquito, un poco de pasión y una sonrisa, como no. Saludos y abrazos. Y no corrais, que es peor (Como en el sexo)

    Bueno, ando dándole vueltas al título en el blog. Cambié el nombre de Peña por el de Briones pero finalmente se quedará Peña, porque en su primera aventura, "Atrapando a Daniela", uno de los once relatos de "El secreto de las letras", ya se quedó con Peña. Aquí llega el 25, tengo próximas ya las vacaciones y entonces concluiré la novela. No sé, igual al final también dejo el título, pero es que no termina de convencerme.

    Toca dar las gracias a los que leen una novela por entregas. A todos en general por su aliento, bien se yo que uno quiere leer de tirón y no a trozos, o al menos que el momento de parar o continuar lo decida el lector. Para mí lo que empezó como experimento por el formato ha terminado siendo un deleite. A amets tengo que agradecerle sus correcciones, siempre bienvenidas. A Paco además de eso su comentario en el capítulo 18 en el sentido de que la trama se estaba volviendo previsible, lo que me hizo plantearme la necesidad de terminar de definir el argumento, ya se a dónde conduce y como acaba. Y a J.M. Boy por sus recelos ante la Hermandad, que me hicieron modificar el final, para nada quiero transmitir complicidad con entidades de cualquier tipo que se crean poseedoras de una verdad que esté por encima de la libertad de elección de los individuos. Si tuviera que decidir sobre los tres males que aquejan al género humano uno de ellos sería el de aquellos que se creer en posesión de verdades irrefutables, el segundo la mezcla de avaricia y egoismo y el tercero ese fuerte sentimiento del "yo" que empleamos a todos los niveles en nuestras relaciones con el prójimo y que aflora en un amplio abanico que cubre desde los celos hasta el menosprecio.

  • 238
  • 4.55
  • 141

A los doce años leía “La aventura equinoccial de Lope de Aguirre”, de Ramón J. Sender, haciendo de lector para mi hermano, corrector tipográfico y de estilo, así conocí a muchos autores que alterné con las aventuras de “los cinco” y las de “Oscar y su oca”. Soy escritor tardío, mi primer relato lo publiqué en esta página en el 2007. Mi madre enfermó y en su lecho de muerte le mentí diciéndole que me iban a publicar en papel. En realidad no le mentí pero en ese momento yo no lo sabía. Y desde entonces no he parado de escribir.

Tienda

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta