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2 min
Cuando retorna el tiempo
Ciencia Ficción |
10.11.17
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Sinopsis

.

Te rodeaba mucha gente, amigas y gente desconocida. Estabas a pocos metros de mí, no me mirabas. Parecías tranquila, como en una despedida normal, como cuando se va de viaje por algún tiempo.
Nuestra amiga común me cuenta que estás por ingresar a la cárcel. La noticia es fuerte. Cuál es la condena? –Ocho meses o un año!
Tengo una gran confusión en la mente. Hace tanto tiempo que te suicidaste y tu rostro había desaparecido completamente de mi mente. No volví a mirarte en fotografías.
Entrás por una puerta lateral y supero al grupo de mujeres que te llevan, vas libre al centro del grupo, casi no te ves. Logro quedar frente a ti y te abrazo. Porque me abrazas, me preguntas.
-Porque te amo, y te beso en la mejilla, muy cerca de tu boca. Siento tus labios, pero no me devuelven el beso. Llevas un abrigo negro, el negro siempre te quedó tan bien. Por primera vez vuelvo a mirar tu rostro. Es exactamente como cuando te amaba. La nitidez de las formas es de una precisión surreal. Ahí estás tus luminosos ojos celestes, fuertes, intensos, buenos y hermosos. Tu pelo muy rubio y liso, no muy largo. Me miras y una tristeza profunda comienza a quedarse en tu cara.
-Me amas, dices?, y comienzas a retroceder con angustia, y yo también, sin dejar de abrazarte con delicadeza. Me duele el pecho, pero antes que vengan a buscarte, te detengo. No podemos irnos.
Despierto en la cama del hospital, hace dos días que me estoy recuperando de un infarto.
Qué maravillosos son algunos sueños, aunque tristes, pero el volver a ver ese rostro de una chica que amé con todo, y que quizás ya había olvidado. Los años deciden tantas cosas sin consultarnos.
Su rostro, su mirada eran exactamente como entonces. El inconsciente onírito, o una dimensión externa que penetró en mi sueño –para el caso es lo mismo-, me trajo un trozo de vida que la vida despierta no pudo darme nunca.
Te suicidaste una mañana de enero. Un campesino encontró tu auto blanco en medio a su campo, cerca de un bosque de intenso verde. Tenías 22 años, Sofía.

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