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2 min
Deshaciendo nudos
Poesía |
24.10.08
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Sinopsis

Me quedé sorprendido cuando desde la esquina vi que había flores en su ventana
Escuché ruido de tacones saliendo del portal: su ángulo mas amable, sus uñas pintadas, su inacabable coraje de vivir
Un pañuelo ocultaba en su cabeza la huella de una triste enfermedad
Porque suele pasar que cuando uno menos se lo espera nos dan una noticia para amargarnos la vida y cerramos los ojos intentando mirar para otra parte
Yo me hacía el despistado, buscando en el bolsillo cualquier cosa para vestir el encuentro de normalidad, y antes de que subiera a su coche no tuve mas remedio que preguntarle:
¿Cómo estas?
—Ya estoy bien; poco a poco fui ganando batallas , deshaciendo tumores. Ahora es como volver a nacer, como ver una tormenta, como enamorarse
Por la noche aún se despierta asustada pensando en el recuerdo geométrico de una esfera apuntándole a los pechos
Eso me dijo, detenida en la puerta de su coche, con una lágrima al borde de sus ojos , mientras hablaba se pasaba la mano por una cadena de oro envuelta en su cuello
Yo la estaba mirando, tenía una respiración muy dulce, hablaba y parecía que soñaba
Me contaba que ahora en ella todo es alegría, todo es motivo para la lírica: canta, dibuja, y le dice cosas tiernas a los animales, se despidió de mí, feliz como una niña que abrazó a otra niña
Y por las mañanas sale a la calle dos horas antes de que la gente se despierte y escribe sobre el relente los poemas mas bellos; en el escaparate de una tienda, en las baldosas de una plaza, en los parabrisas de todos los coches de su calle. Y se queda esperando que alguien los vea, pero para saber leer en las gotitas de humedad hace falta haber llorado mucho, y la gente los barre delante de sus ojos
Después se marcha pensando en que tendrá que arrancar el limpiaparabrisas trasero de su Peugeot 206, para no borrar sin darse cuenta el verso que por algún motivo un tal miguel le dejó dedicado la otra noche

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  • Anudada a ti para variar. Yo tengo nudos y palitos dice mi fisioterapeuta. Besos madrugadores
    Hola Miguel, cuánto tiempo y veo que sigues tan hondo como siempre. La historia es preciosa, me encanta ese surealismo que empleas, a partir de ahora miraré en todas las gotas por si encuentro en ellas algún mensaje perdido, me alegro de ver que sigues escribiendo, un abrazo!
    De lo que dices en la primera parte, ya tengo conocimiento. Pero nunca se me ocurrirían frases como las de las gotitas de las lágrimas. Sinceramente tuya, Inma.
    me ha gustado mucho
    Me gusta la naturalidad con la que relatas, centrándote en detalles importantes. Lo único que me rechina un poco es la repetición de los y
    un bello canto a la vida.
    Muy emotivo, me ha gustado mucho
    te expresas muy bien. hay que aprender a apreciar las pequeñas cosas, para darnos cuenta que solo vivimos una vez....
  • Abandonar una casa, una pareja, irse sin dar explicaciones. Marcharse en un abrir y cerrar de ojos. El dolor que arrasa muebles, puertas, habitaciones, pasillos y una cama dónde se llora a solas

    Hay gente que tiene la facultad de percibir colores, sonidos, olores, en los números en las letras, en las palabras... Las sensaciones juegan a esconderse , a no estar, pero dejan siempre un agujero por el que se aspiran Hay personas que las atrapan, que las palpan, que las ve, como se mira una perla roja

    Sentado en la Cafetería Andalucía, apoyando mi mano en el hombro de un recuerdo escribí un poema

    aprender a oír el silencio dentro del sonido, a no contaminarnos con ruido, nos hemos acostumbrado tanto a esa antigua música que ya no la escuchamos

    las malas noticias llegan siempre dando portazos...

    Por decir algo , apalabrar los momentos

    A veces las personas son sencillas...

    camino despacio y con los ojos abiertos por una casa que no me habla pero me abraza

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Andar por los tejados, los relojes de arena, todo lo que se pueda sentir, si allí se siente.

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