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13 min
DIA DE FUGA
Terror |
25.05.14
  • 3
  • 1
  • 1913
Sinopsis

Dicen que la rutina puede matarte. Para Jonathan el día en que podría romper su rutina diaria se convertiría en una revelación.

La alarma de su celular sonaba en algun lado, Jonathan abrió los ojos, cansado apesar de haberse ido a la cama temprano como de costumbre.

Su corazón latía acelerado en busca de su celular para callar la molesta alarma, levantó las sábanas y no pudo encontrarla.

Finalmente se levantó de la cama y sacudió las sábanas enojado. Su celular voló por el aire y se estrelló en la pared.

"Mierda" dijó frustrado mientras lo recojía, finalmente apagó la alarma.

Eran las 7:25 am en martes.

El tiempo pasaba normal, los minutos contados.

Su tiempo en la ducha fue de 15 minutos después de haber pasado 5 minutos respirando frente al espejo del baño tratando de motivarse.

Su tiempo para cambiarse fueron 10 minutos.

"Sólo sobrevive..." se dijo mientras cerraba la puerta de su habitación con la mochila en mano. Eran las 7:55 am, tendría un medio desayuno y luego se cepillaría los dientes, tenía que salir a las 8:15 para llegar a tiempo y tomar el bus. Sus mañanas eran cortas pero todo eso se había convertido en una horrible rutina que lo había convertido en alguien gris y aburrido.

La casa estaba quieta, sus padres se habían ido a trabajar hacía horas, después de cepillarse los dientes bajó de nuevo las escaleras, cansado. Tomó su mochila y sus llaves de la mesa y se fue. "A veces quisiera no tener que salir de casa, pero de todas formas para que quiero estar aquí..."

Jonathan caminó con una mirada fija hacia su camino, el peso de su mochila lo hacía verse mas pequeño, o tal vez era porque el se sentía pequeño.

La brisa de la mañana lo relajaba un poco, pero los pensamientos abrumaban su cabeza. Las burlas, los fracasos en sus notas, la idea de que a pesar de que graduara, si es que lo hacía, su vida no sería mas que un sinfin de días contando el tiempo, contando los minutos para salir de la oficina, los minutos para llegar a casa, y los minutos que le quedarían para irse a dormir y empezar todo de nuevo el día siguiente.

Casarse o estar soltero, beber o no beber, ir o no a la universidad, vivir o...

Le tomó algo de tiempo el darse cuenta de lo rápido que había llegado a la parada de buses, era casi como si en algún punto solo hubiera aparecido allí. Observó la carretera frente a el, el terreno baldío del otro lado. La vegetación muerta y la tierra reseca lo hacían sentír incómodo. Observó a ambos lados. Nada, ni nadie. Eran las 8:20 am un martes y no había nadie más esperando el bus junto a él.

Se sentó en la fría banca de metal a esperar, el bus tendría que llegar a las 8:25, le tomaría 30 minutos en llegar al otro pueblo en donde estaba la escuela y luego tendría 12 minutos para caminar y entrar a su salón, "y soportarlos a todos...malditos!", una sonrisa intentó dibujarse en su rostro.

Eran las 8:29 am, ni un solo auto había pasado, ni un solo estudiante o padre o trabajador había siquiera pasado frente a él. Jonathan observaba su reloj como loco, "Donde carajos está el bus", para alguien como Jonathan la puntualidad era algo importante casi obsesivo, a pesar de odiar su rutina, ser puntual con ella le importaba, y el hecho de que el bus estaba retrasado solo 4 minutos lo hacían sentir estresado, aun mas que la idea de estar en el salón con los "malditos" como el los llamaba.

8: 32, nada. 8:35 solo el sonido de los insectos cantando en el terreno baldío frente a el, para entonces el caminaba de un lado a otro, desesperado, su respiración estaba agitada y sentía un peso enorme en sus hombros. "Por qué te importa tanto, no es como si alguien se dé cuenta si no llegas..."

La voz dentro de el que normalmente el creía era su consciencia, parecía ser la de alguien mas, alguien despreocupado.

"El bus no llegará, y aunque llegué y puedas llegar a la escuela, realmente quieres pasar por la humillación de tener que disculparte con el maestro por tu retraso?, de tener que pasar frente a todos esos malditos mirándote mientras buscas tu asiento?"

"Para qué, el señor Andrade te detesta y lo sabes, por que más te pondría la nota mas baja solo a tí aún en los trabajos en grupo?..."

Jonathan miró hacia atrás buscando a la persona que le estaba diciendo todo esto, pero esa voz estaba dentro de el, y de alguna forma parecía ganar fuerza y razón.

8:47, para entonces Jonathan se había rendido, de alguna forma la idea de llegar tarde lo enfermaba y esta nueva "consciencia" lo había convencido de algo que para cualquier adolescente era normal, pero no para el, "Fúgate".

"Nadie sabrá, tus padres casi ni saben como saliste en tus últimos exámenes"

Jonathan se había quedado quieto para entonces, sujetando su mochila.

"Un día, esa es la clave, un día de fuga lejos de todo lo que haces y sabes, un día para hacer algo diferente. Sacar tus problemas y luego mañana podrás volver a soportar a los malditos de una mejor manera."

"Si" la palabra salió de su cabeza como si le respondiera a alguien real, a alguien que no estaba solo en su cabeza pero a su alrededor.

Al momento de que su respuesta saliera Jonathan pudo escuchar a la distancia el sonido de una máquina moviendose a toda velocidad, el autobus en el que el se había subido cada día exactamente a las 8:25 am no había llegado ese día, este era uno diferente, completamente pintado de color azul oscuro. Jonathan observó el autobus acercandose y por un momento lo vió como un animal corriendo hacia él, en busca de comida, o solo para pasarle encima.

Jonthan dio unos paso atrás confundido de alguna forma, el autobus se detuvo lentamente frente a él, no había ayudante que saliera del bus o nadie que bajara, las puertas se abrieron y una voz ronca exclamó "Vas para Santa Clara o no?, no va a venir ningún otro bus a traerte"

"Si, gracias para allá voy", Jonathan dudó por un momento pero se sintió atraído a entrar a aquel autobus, como si fuera a entrar a las entrañas de algún monstruo.

Tomó su mochila y se subió.

"Madre?"

"Padre?"

"Por favor madre, toma mi mano"

Jonathan extendió su mano que parecía flotar en la oscuridad del pasillo en el que se encontraba. Movía sus dedos y estos respondían, pero su mano parecía desconectada de su cuerpo, es más, se dio cuenta de que lo único que veía era su mano flotando en el vacío.

Parecía estar caminando sobre algún tipo de suelo, pero no podía ver nada mas que un espeso color negro.

"Madre!, Padre!"

"Por favor toma mi mano"

La voz era suya, pero no venía de el. El sabía que no era quien estaba hablando, pero sabía bien que era su voz. Jonathan estaba aterrado.

Su cuerpo había desaparecido, y su mano flotaba en aquel vacío inmenso en busca de una voz que hacía eco en toda la oscuridad.

"Santa Clara!!!"

La voz de aquel chofe gritó.

Jonathan abrió los ojos y se dió cuenta de que se había dormido con la cabeza recostada a la ventana.

Su respiración era pesada y sus piernas y manos estaban dormidas, un dolor punzante salía de ellas al intentar moverlas y hacer que la sangre circulara de nuevo.

"Llegamos joven, abajo abajo!".

Jonathan no pensó en nada mas que obedecer a aquel hombre, tomó su mochila y como pudo bajó del autobus.

El bus se fue casi tan rápido como apareció.

Jonathan se sentía mareado y confundido como un ebrio a la mañana siguiente.

Cuando finalmente reaccionó se dió cuenta de que estaba en un lugar que no era para nada Santa Clara, se encontró a sí mismo en un gran terreno baldío, la carretera frente a él parecía extenderse infinitamente de ambos lados. "Que empiece la diversión" dijo la voz dentro de él en un tono morboso.

9:46 am, "Como carajos me quedé dormido", pensaba Jonathan mientras caminaba arrastrando su mochila por aquella desolada carretera.

"Mierda, ni siquiera recuerdo haberme dormido, o sentado o haber pagado el pasaje"

La criatura lo tuvo en sus entrañas y lo vomitó en aquel perdido lugar. Aquel horrible sueño aun sonaba en sus oídos, su día se estaba volviendo algo mas que extraño.

10:00 am, "me perdí matemáticas" pensaba Jonathan mientras arrastraba sus pies en aquel suelo seco.

Ningún auto o camión o extraño autobus paso por esa carretera, era como si el mundo entero se había tomado el día libre.

En algún punto se encontró frente a un pequeño sendero que se adentraba lejos de la carretera. "Nadie vendrá de todas formas, tal vez esto va a un pueblo o algo"

Por un momento dudó en seguir aquel camino, pero la carretera parecía extenderse mas y mas y el ni siquiera sabía en que pueblo estaba.

"Que empiece la diversión"

10:13 am y aquel sendero no parecía mejorar su situación.

De repente escuchó el sonido del pasto seco quebrandose, alguien parecía mover las hojas y basura del suelo.

Una silueta empezó a asomarse poco a poco de entre los arbustos y alambres oxidados de aquel sendero. Jonathan observó un hombre salir frente a el.

El creyó ver que a quel hombre estaba desnudo al no observar ningun tipo de prenda. Pero entre mas observó a aquel "hombre" salir se dió cuenta que de alguna forma no estaba desnudo. Aquel hombre se arrastraba poco a poco con la cabeza hacia abajo, su piel curtida por el sol parecía no tener orificio alguno, sin dedos, sin miembro visible, sin oídos.

Jonathan observó aterrado como aquel hombre estaba envuelto completamente en piel, sin ningun tipo de rasgo humano, solo piel, no ojos, no boca, no nariz, solo piel, piel seca como cuero y lampiña.

Como pudo Jonathan empezó a retroceder mientras aquel ser parecía asfixiarse dentro de aquel traje de piel, agitaba sus brazos y sus manos palmeadas parecían querer arrancar la piel de su rostro. Y entonces aquel hombre encorvado empezó a correr y Jonathan lo hizo tambien.

Sus piernas parecían tener diez kilos extra colgando de ellas, su boca estaba seca y sin voz y su corazón latía desenfrenado. "Vas a morir en este olvidado lugar y el tomará tu piel..."

Jonathan quería tirarse al suelo y llorar, aquella voz reía burlona mientras aquel ser corria trás el en busca de "ayuda" agitando sus esqueléticos brazos y su cabeza sin rostro, sus pies retorcidos lo hacían lento, pero Jonathan no podía hacer nada mas que luchar por evitar que sus piernas se doblaran y cayera al suelo.

Jonathan se topó con una cerca de alambre, él intentó atravesarla pero sus piernas se habían vuelto pesos inutiles, el intentaba no ver hacia atrás, finalmente estalló en llanto, se recostó en el suelo y ya no pudo ver a la criatura.

Sus manos temblaban descontroladas y su garganta estaba reseca mientras un frío horrible pasaba por todo su cuepo, tocó sus piernas y estas parecían ser el doble de gruesas y 10 veces mas pesadas. Eran las 10: 59 am.

Sus ojos miraban a todos lados, buscando a aquel "hombre de piel" en cualquier dirección, se sentía acechado, esperando que en algún punto saliera de los arbustos y...

"Por favor quiero regresar, quiero irme a casa, quiero despertar?"

El pensamiento lo sorprendió, era todo esto un sueño?, tendría que ser, de que otra forma existiría un ser como el que lo persiguió, de que otra forma estaría en un lugar como ese, perdido, y de que otra forma no recordaba su viaje en aquel bus infernal.

Entonces esuchó la voz nuevamente, pero esta vez no estaba en su cabeza, estaba detrás de el, del otro lado de la cerca.

Un horrible dolor apareció en su sien, un dolor punzante.

Jonathan se alejó de la cerca y observó al hombre de piel del otro lado.

Sus brazos se enredaban en los alambres, Jonathan observó estupefacto.

Aquel ser acercó su cabeza a los alambras y empezó a cortarse. Las púas se enterraban en la piel y esta sangraba por montones, la piel empezó a desgarrarse y los orificios empezaron a abrirse, la piel que unía sus dedos se desgarron y un pequeño agujero apareció como boca.

El hombre de piel metió sus dedos y empezó a estirar la piel en su cabeza para desgarrarla.

Los ojos de Jonathan parecían volverse blancos y nubosos mientras el dolor en su cabeza lo atravesaba, como si algo estuviera atravesando su cerebro.

Mientras aquel ser se abría paso fuera de su traje de piel humana revelando un cráneo cubierto de porquería.

Sangre, piel y masa que parecía sesos, arrancaba su piel como si fuera una máscara.

"Ahhhhhhhhhhhh" exclamó aquel ser, liberándose y a la vez gritando agónico.

La visión de de Jonathan se había vuelo borrosa, dentro de su cabeza su cerebro parecía estar siendo licuado, y su rostro estaba frío.

"Muerto?"

"Es eso, estoy muerto?"

"De eso se trata todo esto, estoy en el limbo o purgatorio o algo así?"

"Ha, supongo que estaba muerto mucho antes de darme cuenta...bueno...que mierda"

Jonathan estalló en un llanto que a la vez era una enorme carcajada.

Y aquel hombre de piel estalló en carcajadas tambien.

Su cuerpo estaba listo para caer tendido en el suelo y dejar que lo que sea que estaba frente a el lo atrapara...

 

12:35 pm, Martes.

"Autoridades locales encuentran cuerpo del estudiante Jonathan Martinez, su cuerpo se encontraba en tendido en el suelo de su habitación. Se encotró un arma de fuego al lado del cadáver, se presume suicidio. Padres del joven aún no se han podido localizar."

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