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4 min
DÍAS DE REMATE Y OFERTAS
Varios |
23.11.19
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Sinopsis

De obsesiones y otros pecados...

                     DÍAS DE REMATE Y OFERTAS 

Me rodeaban carteras en mano, mirándome fijamente , sentía como el ataque de las carteras rojas asesinas, aunque la mayoría no eran rojas , Salí a  explicarles que tardaríamos 10 min más en abrir me fueron cercando despacio, un sudor frio me cubrió la frente ,en un instante alguna podía abalanzarse sobre mí, quitarme las llaves y entrar desbocadas a buscar aquello por lo que habían venido , era el tercer día, sin variación a las nueve menos cuarto una multitud de mujeres se agolpaban en masa cerca de la puerta, con sus armas radioactivas amenazante ( unas de cuero , otras de tejido o paño) y comenzaban a cercarme lentamente , mi jefe decía que era un fenómeno conocido en Europa y que cada tanto era bueno para renovar stock y vaciar las bodegas de cosas pasadas de moda o sinceramente horribles y que las mujeres sufría de una compulsión por comprar, sobre todo aquellas que lo usaban como compensación, remplazando el sexo, el chocolate o la comida en general, el alcohol e incluso las drogas , y para sobrellevar el estrés del trabajo y los niños .En realidad eran de edad promedio la mayoría, algunas notoriamente recién levantadas, con el pelo húmedo sin maquillaje y con esa extraña mirada entre psiquiátrica, angustiosa y desesperada, otras en cambio venían producidas como para una pasarela, pero invariablemente todas con amplias carteras .  Desde niño siempre me llamo la atención aquel accesorio, mi madre  no me dejaba hurgar en su interior, a mi aquello  me parecía un mundo aparte;  cuando la vaciaba en la mesa de la cocina para ordenarla y cambiarla, me entretenía como ella iba deshaciéndose de las boletas, que revisaba minuciosamente antes de tirarlas, luego organizaba un joyero enrollado sobre sí mismo con cadenas enredadas y anillos sin piedra, un encendedor, unos cigarrillos medio apretujados, la agenda , la billetera , un labial , un rímel y un lápiz de ojos en miniatura, una pequeña huincha, unos pañuelos desechables, un desodorante, unas bolsas ,un sinfín de artículos pequeños para el pelo , unos shampoo en sachet, lima, cortaúñas ,unas píldoras en hermosas cajitas metálicas, lápices de pasta variados,  apoyada la cara en ambas manos, los codos sobre la mesa , la veía oler mínimas botellas , entre la cantidad infinita de artículos, las monedas sueltas , los lentes, las gafas,  un set de pequeñas herramientas, en ocasiones jabón líquido , o toallas húmedas , dulces, chicles, un par de aros sin tornillo. Recuerdo aquello al observar a esta horda de mujeres con la más increíble gama de carteras, como un arma siniestra apretujadas contra sus cuerpos.

Un pitazo da la orden de abrir la tienda, ellas avanzan un par de pasos dispuestas a tirar la puerta al menor descuido, yo me pego a la vidriera levantando las manos.

-¡Sras! en orden y calmadas por favor, pero en cuanto abro la cerradura las armas que portan van golpeando mi cuerpo al paso, se dispersan por entre los pasillos, sujetando las prendas como trofeos de guerra, tironeando algunas, pujando por quedarse con ellas, empujándose, en columnas se alinean en las 4 cajas, abriendo los cierres casi al unísono, billeteras, chequeras y tarjetas van saliendo de aquellos espacios insondables , a cada tanto debo separar un par que lucha encarnadamente por algún producto, en ocasiones resulto arañado, mordido, pateado o empujado por estas mujeres irracionales y sus carteras diabólicas.

Terminada la jornada el desorden y el caos es total, pero disfruto encontrar aquellos tesoros ocultos en los vestidores, tras los ganchos. bajo los muebles. Solo, en la quietud de la tienda por fin en penumbra y silenciosa, me siento en un rincón y las abro, cada una  me  otorga en detalle la personalidad de su dueña , cada estilo me da una imagen de su forma de vivir ,de su femineidad y delicadeza de sus tock y sus manías, sentado allí por fin puedo disfrutar de cada artículo en particular, de la magnífica sensación  de desentrañar  los secretos  más ocultos prohibidos y misteriosos de cada una. Por fin una sensación de triunfo, de placer y descubrimiento me colma , y sé que mañana será asi de estimulante de nuevo, cuando intente decifrar de quien son éstas que quedaron olvidadas hoy.

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