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14 min
Don de inocencia solitaria
Drama |
25.02.15
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Sinopsis

No debe ser de sorprender la necesidad del ser humano de vivir en sociedad, el avance de la tecnología revoluciono la formas de comunicación a partir de la implementación de celulares y computadoras; sin embargo es bien sabido que estos han, a la vez, ido terminando con conversaciones cara a cara. Pero bien, los siguientes párrafos están destinados a que el lector encuentre su propio significado del cuento rondando a partir de lo ya mencionado.

Don de inocencia solitaria

 

No debe ser de sorprender la necesidad del ser humano de vivir en sociedad, el avance de la tecnología revoluciono la formas de comunicación a partir de la implementación de celulares y computadoras; sin embargo es bien sabido que estos han, a la vez, ido terminando con conversaciones cara a cara. Pero bien, los siguientes párrafos están destinados a que el lector encuentre su propio significado del cuento rondando a partir de lo ya mencionado.

 

Por la bajada empinada del pueblo de San Agustín descendía el micro que había recorrido un viaje de alrededor 72 horas con un no muy sorprendente grupo de adolescentes. Terminaban la famosa excursión previa a las vacaciones de verano de la escuela (un intento bastante ingenioso de los profesores para llenar esos últimos días), pero las cabezas de los alumnos solo se concentraban más en los meses por venir más que los días pasados.

El transporte se detuvo y la puerta se abrió, desde fuera pudo observarse primero al chofer con los ojos reventados sin horas de sueño al tiempo en que todos salían en hilera india para recuperar sus pertenencias en la parte de atrás. De entre todos los que bajaban estaba Alex; un chico introvertido con rasgos que varias personas podían declarar como raros, pues la verdad era que no hablaba mucho y se tomaba bastante tiempo para pensar las cosas, algo poco usual en chicos de su edad; terminado el viaje el no mas deseaba volver a su casa para dormir unos minutos en su cama la cual extrañaba demasiado. Pudo ver a su madre que se acerco para tenerle la mochila que llevaba en la espalda al tiempo en que subía su valija al baúl de la camioneta.

Intento saludar solo a unos pocos antes de volver su mirada a su madre quien ya estaba dentro de la caminata. Durante el trayecto comenzó a recordar pequeñas y pausadas sombras de lo significante y maravilloso que fue su visita a la ciudad de Salta con sus compañeros, las jugueteras con la banda durante la caminata por las montañas, las risas y compras en el mercado de Purmamarca y las noches en el hotel conversando entre todos juntos haciendo uno a todo el curso. Bueno, en verdad eso era lo que había pasado en la imaginación de Alex, por supuesto paso un buen rato hablando con sus compañeros durante el viaje pero la verdad es que este era un año característico para que sus compañeros formaran los típicos grupitos de clases o de amigos que prácticamente excluían al resto. En el caso de Alex era muy complicado. Sus viejos amigos se habían cambiado o bien demostraron tener otros intereses, sin embargo el no era tonto, lo que es más, podía decirse que era uno de los más inteligentes y se había hecho de unos pocos buenos amigos. Eso no evitó que durante el viaje él tuviera que ir solo en el asiento con un par de auriculares y música nueva, que lo harían pasar buenos ratos mientras sus compañeros hablaban sobre planes de vacaciones.

Llegaron suavemente el inicio de la subida en cuya punta posaba la casa de paredes blancas, hogar de la familia de Alex desde que tenía 3 años. De su pecho logro salir un susurro diciendo –al fin…- Una vez dentro, agotado como era de esperarse, respondió de mala gana pero educadamente las típicas preguntas de su madre sobre cómo le fue y si había disfrutado el viaje (sentía que solo podía haber una respuesta pues aunque no fuera evidente en su cabeza resonaba en un eco el precio que habían pagado, no era algo que pudiera no apreciarse). La conversación terminó y tras agradecerle a su mama por haberlo traído de vuelta se dirigía a su dormitorio, el cual echaba muy de menos; un par de segundos se detuvo para escuchar un tembloroso y tímido susurro de su madre diciendo… que descanses.

Entre sueños volvía a ver las sombras de su viaje que le molestaban un poco, esta vez eran más nítidas, veía a sus compañeros jugueteando y haciendo bromas en el mercado por un lado y en el otro los que hablaban demasiado y aparentaban una notable adicción a fumar, reuniéndose estos en los banquillos de las calles. De las clases de compañeros estaban todos los buenos, los malos, hiperactivos, tranquilos, negros, blancos, hippies, chetos gritones, quejones, chicos y chicas. Pero a Alex lo rodeaban sus amigos, los chicos, como él decía aunque claro había chicas también. Muy usualmente estaba siempre al borde de la conversación (donde se sentía cómodo) y opinaba con ciertas afirmaciones que se perdían en la nada. Le gustaba discutir pues casi siempre ganaba, excepto en el futbol donde el mas fanático gana con alaridos más fuertes, pero de entre todos discutía mas con Sole (una linda chica de la que estuvo enamorado un año en que empezaron un proyecto juntos y que era su completo opuesto, pues le encantaba estar en medio de conversaciones y ser el centro de atención) sin embargo, Sole era muy de querer estar más con personas que recién conocía, al fin de cuentas sabía que era cuando estas mas educadas y divertidas eran, y no perdió la oportunidad de irse con otro curso que hacían la misma excusión que ellos. No le molestaba tanto pero sentía que era una amiga menos con quien estar y sus viejos amigos se prestaban muy agrandados por haber hecho unos meses de gimnasio. No obstante su mejor amigo Tiago, un verdadero chico popular, seguía andando con ella veces comentándole de cómo iba con su relación con una ex compañera que había visto mucho más en el de lo que esperaba.

De un golpe se levantó, la costumbre de dormir poco se le hizo algo mecánico, pero su familia también estaba levantada y lo esperaban con un rico desayuno de facturas y criollos. Su hermana le ordeno que fuera a ver al perro aludiendo que este lo extrañaba; en los minutos que estuvo con el animal la felicidad lo invadió. Al volver al comedor su mama le comento que harían nuevamente un viaje a los Estados Unidos como habían hecho en otras oportunidades (incluso a otros lugares del mundo), gracias a la fascinación de su madre por viajar. Se sentía confundido pero cuando ella volteó dejo al descubierto una protuberancia extraña en la parte de la cabeza pegada al cuello. No llego a reconocerlo cuando su mama le dijo muy frágil que se trataba de un tumor; lagrimas y pensamientos profundos se produjeron mientras un abrazo los ocultaba. Toda su familia ya lo sabía desde hace unos días y el solo podía recordar ignorar algunos mensajes de su mama antes y durante el viaje con sus compañeros.

Desde temprano y con una negación creciente había hablado con algunos de sus amigos para encontrarse, sabiendo desde ya que varios estaban de viaje. Uno le respondió su amigo menos fiel pensó, pero necesitaba ayuda de alguien para contenerse. Pese a cambiar de tema en una larga conversación, lo importante seguía surgiendo y con ello temblores por parte de Alex. En cuanto Angel, uno de sus mejores amigo antes de volverse uno de los anteriormente llamados agrandados, comenzó a sentir que ya no podía contenerlo lo llevo al auto y de tras parar en un par de lugares para intentar distraerlo lo llevo de nuevo a su casa repitiendo una frase de muy escasa ayuda- no va a pasar nada-. Tal vez Sole habría sido de más ayuda, pensó Alex, pero sabía bien que al terminar las clases tenía la costumbre de desaparecer de su amistad como una desconocida. Ni siquiera Tiago, en esos momentos en Brasil, estaba para él. Sintiéndose solo y desamparado sentimentalmente optó por refugiarse en la soledad por los doce días que debían pasar antes de abandonar nuevamente el hogar, uniendo significativamente su vínculo con la familia que tanto anhelaba en ese momento. Su único contacto con otra persona fue Romina con quien mantenían su amistad solo por mensaje de chat desde la última vez que se vieron personalmente hacia un año y unos meses. No pensó en Salta durante todo ese tiempo.

Para hacerlo breve el viaje a Estados Unidos estuvo lleno de momentos únicos, conociendo nuevos lugares exóticos, posando para fotos y comprando ropas en descuento; claro siempre surgía entre medio una enorme discusión entre sus padres y con su hermana luego de una pequeña desventura, aunque no fuera muy evidente Alex en realidad venia de un hogar quebrado que siempre lograba reconciliarse. Por encima de esto la familia estaba decidida a pasar un buen rato, ya que, bien escondido en la mente de los cuatro cantaba la razón verdadera del viaje. Alex se acordó en muchas mañanas la escena de su madre asustada mirando por la ventana la tercera noche en el hotel antes de subir a las habitaciones.

Una vez de vuelta en San Agustín su padre comenzó a trabajar en su oficina durante las respectivas 11 horas como si hubiera pasado solo un fin de semana, su hermana volvió a los estudios de la facultad tomándose largos y merecidos descansos entretanto, su madre a pesar de tomarse unos días también tuvo que volver a la clínica de cardiología y Alex… bueno, se tomo las vacaciones que le esperaban con calma entre televisión, videojuegos y sus hobbies (entre ellos la música, el dibujo y la escritura); los sueños de Salta volvían veía imágenes de las noches en que se la pasaban riendo de chistes sin sentido al lado de la montaña y veía con ojos atentos como en su mente se dibujaban de nuevo esos ojos color miel de Candela mirando la luna mientras su reflejo se proyectaba en sus ojos estando ante un momento perfecto para demostrar eso que no se animaba a hacer y que finalmente pudo concretar deslizando suavemente su mano por la clara mejilla de la santa que le concedió de un momento inolvidable bajo las estrellas. Se acordaba bien de eso y como las bromas en momentos inapropiados arruinaban parte del viaje, al punto de volverse incomodo. Muy de vez en cuando les hablaba por mensaje a sus amigos, todos habían vuelto, pero rendían materias y otros empezaban a trabajar o prepararse para la universidad.

Los días pasaban y el aburrimiento de Alex se convirtió en una necesidad por ver aunque sea algún conocido pero nadie lo lograba. Como si libros y otras personas les tiraran de cadenas para evitar que se movieran; solo llegaban a contestar un  como estas?  Si es que la conversación no lograba extenderse a temas interesantes muy para alivio de Alex.

Un mes de empezar nuevamente los estudios se convirtieron en una semana cuando la mama de Alex volvió con la maravillosamente estupenda noticia de que su cáncer no era maligno y que podía curarse contratamientos básicos; ruda ironía pensó Alex al enterarse de la enfermedad de su madre se refugió en la soledad y ahora de que se enteraba de que no había sido tan grave no podía salir.

Su familia se preocupaba porque no salía a la calle tan seguido como en el resto del año, aparentemente algo le había sacado la energía para intentar encontrarse con alguien. Una oportunidad le surgió tres días antes de volver a las clases, cuando en unos de los tantos chat que mantenía desesperadamente, Sole le pregunto si podría acompañarla al mercado de la ciudad en el colectivo de línea. Él se cambió, agarro la llave y fue feliz hasta la parada, sabiendo que en el próximo colectivo que viniera estaría Sole. Mientras espero intento no contestar unos mensajes de Romina con el fin de ahorrar batería, le contestaría apenas volviera.

El colectivo se detuvo, el subió y sentada en el medio junto a un asiento vacío se postraba ella mirando inconscientemente por la ventana. Sus miradas se cruzaron y en ambos se dibujó una sonrisa. Sin prestarle atención a más nada tuvieron una de las conversaciones más amables y hermosas que imaginaron. Solo al final Alex se percató de que todavía no habían bajado, así fue como Sole le explicó lo que claramente debía de ser la más nefasta e inesperada respuesta a sus problemas el porqué había estado solo tanto tiempo. Resulta que todos tienen una versión diferente de un purgatorio, aquel lugar en el que esperas a que tu alma este en paz para poder descansar, en el caso de Alex su familia y su teléfono lo mantenían estable hasta el momento en que recibiría el mensaje que lo sacaría de allí finalmente; ella también paso por algo similar solo que en su caso ella se encontraba con desagradables e indiferentes extraños y hacia pocos días logró salir de allí consiguiendo nada mas un celular en un colectivo que transportaría a ambos a un lugar mejor.

De la boca de Alex se soltaba una pregunta con necesaria respuesta le gustara o no.  Que paso conmigo y mi familia? Ella le explica cómo durante su viaje en los Estados Unidos su mamá se entera de la misma buena noticia que Alex ya conocía y cómo yendo a cenar a un restaurante un conductor borracho por poco atropella a su hermana antes de que Alex consiguiera empujarla metiéndose en el camino entre el auto y unas cabinas de teléfono. Sus padres jamás olvidarían lo que paso y su hermana mucho menos. El día de su funeral todos quien conoció alguna vez, no importa se siguieran hablando o no, aparecieron par despedirlo. Sole estaba entre ellos también Tiago, Angel y Romina incluso sus viejos amigos aparecieron.

Hacia el final del trayecto vio el mensaje de Romina que decía: Alex. Necesito contarte lo que paso. ¿Estas bien? Durante su típico viaje a la parada de colectivos Romina recibe un mensaje anónimo     –fuiste la mejor por querer decirme, ya todo está mejor y estoy feliz. Nos vemos no muy pronto, suerte!

 

Este cuento está inspirado en lo que en verdad espero haya sido el verano más despreciable de mi vida, la tecnología y la comunicación me salvaron de la depresión y no fueron las personas que yo creí las que me ayudaron a sobrellevarme fueron exactamente esas personas que creí importar poco las  que llegue a estimar mucho. De todas formas la principal fuerza que siempre estuvo y estará es la familia y Dios sabe que daría más que la vida por ellos.

 

Gastón Brassiolo

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  • ¿Qué pasaria si tu mayor sueño se te impusiera como castigo? Este es un pequeño relato que obtuve despues de una corta investigación histórica sobre un hecho que me llamo la atencion.

    El tema de este relato es con una escena con universos muy abiertos y diferentes poder inventar o si ya existe propagar un genero de cuentos con algún surrealismo psicologico. La ultima pagina es una invitacion a escribir.

    este relato es para expresar mis ideas con respecto a todos quienes encienden la mecha en las peleas de la fe con poca argumentabilidad. Pude ver y escuchar demasiadas peleas entre personas de un alto grado de inteligencia discutir sobre la existencia o no de un dios. Sin embargo tengo que decir que a mi parecer el grupo mas violento intelectualmente hablando es el ateismo.

    Este cuento busca hacer recordar que puede nunca ser tarde para pedir perdón o decir adiós pero si puede ser tarde para compartir hermosos momentos con quienes amas

    No debe ser de sorprender la necesidad del ser humano de vivir en sociedad, el avance de la tecnología revoluciono la formas de comunicación a partir de la implementación de celulares y computadoras; sin embargo es bien sabido que estos han, a la vez, ido terminando con conversaciones cara a cara. Pero bien, los siguientes párrafos están destinados a que el lector encuentre su propio significado del cuento rondando a partir de lo ya mencionado.

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bueno soy un aficionado a cuentos extravagantes y de terror de la literatura latinoaericana y norteamericana, ojala pueda brindarles una buena enseñanza

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