cerrar

Esta web utiliza cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

6 min
Donde me aprecien
Fantasía |
05.03.15
  • 5
  • 1
  • 536
Sinopsis

Un hombre es despedido después de 15 años de trabajo y algo que le cambiará la vida se cruza en su camino.

Plum!

Gritó la puerta detrás de él. Abandono el edificio, enérgico, decepcionado... lleno de ira.

 

Acababa de ser despedido de su trabajo. El trabajo donde se desenvolvió tan bien durante 15 años, el trabajo que siempre quiso, donde se sentía libre, donde podía ser lo que él quería, donde nadie tenía dudas de que era bueno... excepto su nuevo jefe:

 

-Estimamos el trabajo que has desempeñado aquí durante tantos años. Eres capaz. Sin duda encontrarás un nuevo lugar donde tus servicios sean requeridos en poco tiempo, pero con nosotros ya cumpliste. Puedes ordenar tus cosas.- El discurso fue acompañado de una sonrisa amenazante, sobradora.

 

-Que te den! Contigo la empresa se irá a la ruina. Nunca me apreciaste, ni a mí, ni a mis conocimientos. Un poco de poder por el ascenso poco merecido y lo primero que haces es echarme. Que sigan las directrices! Me voy a reír cuando me entere en los medios que están quebrados, como tú ahora te ríes de mí. Pero te garantizo que mi risa va a ser más satisfactoria. Incompetente!

 

Y, bufando, abandono la oficina como un rayo. Ordenó su escritorio, colocó sus pertenencias en una caja, sin escatimar en llevarse algún que otro recuerdito ajeno y se marchó del lugar para nunca volver.

 

Llego a su apartamento. Pequeño, pero extremadamente acogedor. Vivía en un barrio bastante exclusivo. Su situación económica era envidiada, pero nadie podría reprocharle, había conseguido todo con el sudor de su frente. Trabajo para costearse sus estudios, y una vez recibido de ingeniero agrónomo, jamás holgazaneó y siguió especializándose e informándose sobre temas de su competencia. Era un profesional extremadamente formado, pero parecía que en la sociedad de su momento esto no era tan preciado.

 

No acostumbraba a beber, pero colocó dos hielos en un vaso, tomo una botella de whisky que alguien le había regalado quién sabe cuándo y se sirvió una medida.

 

Se sentó en su sofá, frente a la caja que había traído del trabajo. Lo único que había en su cabeza era preocupación. No necesitaba trabajar para mantenerse económicamente, si no para mantenerse psicológicamente. Su trabajo lo hacía feliz, no quería ser un desempleado. Pero todo lo llevaba a la lastimosa conclusión de que así lo sería. Apenas le faltaban 5 años para su retiro, y tal y como estaba el mercado laboral, nadie se aventuraría a contratar a alguien en su situación. Se sintió poco valorado... y se deprimió.

 

Se sirvió otra medida y la bebió de un solo trago. Un poco mareado se dispuso a acomodar las pertenencias que había traído de su trabajo: lapiceras, tazas, algún que otro pendrive y anotador que se llevó "de recuerdo"... hasta que se topó con algo poco usual: Un relicario.

Claramente no era de él. Tampoco recordaba haberlo tomado en su arrebato de ira e infantil venganza. Parecía de mujer, sin dudas era antiguo... y valioso. Así que se preocupó. Estaba enojado con su trabajo, pero él no era ningún ladrón. Tenía que devolvérselo a su dueño... Pero no iba a volver a ese maldito edificio.

Se le ocurrió abrir el colgante, tal vez dentro de él encontraría una foto que le dé una pista de a quién le pertenecía. Pero no fue así.

Al sentir el "crkk", señal de que se había destrabado, la habitación se llenó de una luz verde oscura, y de un humo espeso, con un olor que solo le recordaba al pasado, aunque no sabía exactamente qué significaba eso.

 

Un halo de luz brillante brotó del relicario y fue directo a los ojos del espantado ingeniero. Y sin necesidad de que alguien le explicara, logró comprender todo. Ese colgante no pertenecía a esta época... mejor dicho, no pertenecía a ninguna. En ese momento se encontraba allí, el 5 de marzo del 2015... Pero el 4 de marzo no había estado allí. Ni tampoco lo iba a estar el 6 del mismo mes. Con solo un pensamiento, podía dirigirse a cualquier momento del pasado y en cualquier lugar del mundo.

 

Pero él era simplemente un acompañante. La joya no le pertenecía, tenía su propia voluntad, pero en ese momento le quiso hacer un favor al desesperanzado ingeniero. Así que el acepto gustoso el regalo.

Se dijo a sí mismo: "Con mi experiencia y conocimientos puedo ser de gran utilidad en cualquier civilización pasada. Puedo ayudar a alguna de las grandes civilizaciones de la historia a convertirse en más grandes aún! Con mis conocimientos agropecuarios puedo ayudar a paliar el hambre, que hayan mejores cosechas... Creo que ya sé a dónde quiero ir"

 

Y en un segundo, la luz verde oscura se transformó en un color ocre, inundando todos los rincones de la habitación, que de a poco fueron desapareciendo. La luz penetro más fuerte en sus ojos y se desmayó.

Se despertó cubierto de sudor, acalorado y sin saber cuánto tiempo había dormido. Por la posición del sol debían ser como las tres de la tarde... Nunca en su vida había sentido tanto calor. El paisaje arenoso era solo interrumpido por algunas casitas de barro y un gran río que corría a un lado. Uso su mano como visera para poder ver el horizonte, y a lo lejos la vio. Una de las antiguas pirámides de Egipto... solo que en ese momento no era "antigua".

 

Sonrió, el relicario lo había llevado a donde quería. Siempre se había fascinado por la civilización egipcia, aunque nunca la había estudiado en profundidad. Caminó un poco hasta que paso cerca de una de las chozas de adobe, donde un par de granjeros lo miraron curiosos. Él se acercó a ellos.

-Disculpen. Vengo de muy lejos, podría molestarlos con un poco de agua?

 

-Aj da kun?

 

Y así, como una pequeña brisa derriba el más majestuoso castillo de naipes jamás construido, su mundo ideal se derrumbó. El idioma.

 

Se desplomó en el piso y los miro atónito durante unos segundos. Hasta que se animó a abrir nuevamente la boca:

 

-Mierda.

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Es curiosa y original la fantasía pero tarda mucho en llegar. El discurso no va entre comillas, va entre guiones (diálogo). El idioma para alguien como este protagonista que dices que afronta la vida sin miedo y con tesón no debería ser un problema. El título no me parece adecuado. Supongamos que este hombre de cuarenta y tantos entra en depresión porque su edad tal vez pueda ser un inconveniente para encontrar trabajo a pesar de su formación. Pues bien, aquí puedes crear un bucle con el título (por ejemplo, "La reliquia"). Nos centramos en lo que encuentra y sigues con el relato. Quizás el final, por alguna proeza en el desierto por sus conocimientos y habilidades le conviertan en venerado (le hace viajar en el tiempo y convierte en fértil la tierra para algún faraón). El final sería que él es La reliquia.
  • Una sorpresa espera a Victoria al quedarse sola en su casa.

    La historia de Joaquín y la búsqueda del infinito

    Breve reflexión amorosa

    Un drama con el que deben convivir muchas mujeres

    Una carta a un viejo amor

    Probablemente no sea amor.

    Un mercenario es atrapado y obligado a participar en una batalla en la que no se encuentra identificado

    Versos a las 3 de la mañana

    Una relación no correspondida.

Tienda

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta