cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
El Anfiteatro de la Tortura: El tren
Terror |
24.06.16
  • 5
  • 8
  • 1203
Sinopsis

El Anfiteatro de la Tortura Bienvenidas sean las almas en pena al recinto del dolor. Este es un lugar público donde todos son cordialmente invitados a participar con historias de tortura. Sube tu relato con el título “El Anfiteatro de la Tortura: (Tu Título)” Y pega esta sinopsis para que los nuevos mártires la lean. El propósito de esta serie es publicar un libro de descarga gratuita. ADVERTENCIA: Se prohíbe la entrada a menores de edad, mujeres embarazadas, personas con problemas cardiacos, y a los débiles de estómago.

El tren

 

Uno nunca está preparado para algo así, ni siquiera es posible concebir tal idea. Dios, si es que existe, debería poner límites en situaciones tan repugnantes como esta. Si no le da la gana, que elija entonces al más vil de los rufianes para castigarlo con esta tortura; no a un creyente promedio y sin malicia como yo.  ¿Por qué yo? ¿Qué demonios hice yo para merecer esto?

Me sucedió en el tren de las 7:23, camino al trabajo, y qué ironía porque salí temprano para terminar un pendiente atrasado. En el siguiente tren, el que siempre tomo a las 7:43, mi vida no habría cambiado.
 Está lleno. ¿Me espero al siguiente?

Justo en medio de los guerreros que luchaban con valentía por salir, y aquellos otros que se abalanzaban para entrar, fui arrojado al centro del vagón. No esperaba sentarme pero me sorprendió ver tanta gente. Por la derecha un portafolio se me enterraba en las costillas, por la izquierda una mujer, bastante fea y ya entrada en años, trataba de alejarme con su codo, y frente a mí había un gordo enorme con la resaca de su vida.  Estaba tan cerca de mí que tenía que hacer el cuello hacia atrás para no besarlo.

–Me estás tocando –reclamó en voz alta la bruja de mi izquierda para que todos la escucharan.

Un balde de agua helada me desgarró la columna vertebral. Puse cara de imbécil, levanté el brazo y me alejé lo más que pude pero nuestros muslos seguían rozando. Escuché los susurros aledaños y sentí el filo de las miradas de los testigos que me juzgaban. La muy perra no espero ni un minuto para gritar y golpearme en la cara con el puño como martillo. Me dio cuatro y los aterrizó como boxeadora profesional. Herido y avergonzado me separé los milímetros que pude.
¿Quién querría manosear a esta vieja tan fea?

–¿Quiere que jale la palanca señora? –Ofreció un buen samaritano.
¡Dios! Me van a meter a la cárcel.

El gigante frente a mí me agarró del brazo pero no para apresarme. Sudaba mucho, se retorcía, hacía ruidos guturales y de pronto sucedió. Nos avisó con sus gestos y sus ruidos pero no había a dónde correr. Lo que son las cosas, la mujer que me acusaba de pervertido me usó como un escudo para protegerse de la tempestad. Cerré los ojos y me cubrí la cara y aun así una tímida gota ácida tocó mi lengua, alborotando las papilas gustativas y otra se coló hasta mi pupila derecha. Una lágrima de asco brotó para expulsar el cuerpo invasor, reflejo también de mi tristeza, asco e ira. Sin saber cómo procesar tantos sentimientos a la vez, amontonados en mi corazón como la gente en el tren, recibí toda la mierda de golpe. Me bañó con la fiesta entera de su estómago, gran cantidad colándose por el cuello de mi camisa, deslizándose por mi pecho y abdomen hasta la frontera del cinturón.

La sustancia caliente y espesa me cubría de pies a cabeza, luego se volvió fría y más espesa. Grumos de carne, pasta y una cantidad excesiva de alcohol me transformaron en el abominable monstruo del tren y nadie se fijó en mi creador.  No quería moverme, como si eso fuera a aliviar de alguna forma mi pesar. Casi no oía los gritos de la gente, estaba concentrado en lo mío y en los escasos planes de acción.
¿Regreso a casa o compro ropa por ahí?

Ingenuo, un accidente en las vías nos tendría ahí varados por más de una hora.

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Mi amigo Horacio ahí comentando y apoyando :) El relato del calamar en verdad era una mano, tales eran las condiciones,.jaja. No recuerdo si gané, son duelos espontáneos, pero lo pasé bien escribiéndolo. Ya viste que subí los relatos del torneo. Tengo que pasar a votar. ¿Qué nivel deparará la final? Debes estar nervioso, jeje. ¡Un abrazo!
    Horacio mi gratitud eterna por haberte dado a la tarea de leer y comentar cada uno de mis acrósticos, nadie se había dado tal trabajo antes con mis escritos, créeme, es un gran aliciente para seguir escribiendo, agradezco igualmente tus consejos. Y es un gran gesto el que compartieras algunos de mis vídeos con amistades o familiares tuyos, pues precisamente esa es la finalidad. Y en muestra a mi gratitud contigo, trabajaré en un acróstico con tu nombre mi amigo, en cuanto lo tenga te mando el enlace para que lo leas y lo veas también plasmado en vídeo. Me alegraste el día, gracias por todo.
    Que imaginación la tuya Horacio, terror mezclado con un poco de humor que cae bien para no irse muy espantado :) Me faltan armas para participar en estas tus propuestas pero me parecen muy interesantes.
    un amigo mio devolvió en el subterraneo un sábado a la 1 de la mañana... el vagón atestado se vació en un santiamén en la siguiente parada, pudiendo viajar el grupo luego comodamente sentado....
    Y por eso un coche vale tanto, jeje.
    pff espero no verme alguna vez en una situacion parecida
    Asquerosa mente aterrador tu relato, me ha encantado. saludos querido Horacio ;)
    Una visión amable de lo que significa esa auténtica lucha por llegar íntegro al lugar de destino en hora punta. Me resultó divertida su lectura, así que en esta ocasión la tortura entra más en los cauces normales del día a día.- Saludos, Horacio.
  • Me sucedió hace unos meses y me impactó a tal grado que me vi obligado a escribirlo

    Despues de varias horas en varios dias, intentos fallidos de guardar los avances, una computadora horrible y restringida, y los nervios de que me descubran escribiendo chismes en lugar de estar trabajando (jajajaja), por fin termina la saga. Quiero agradecer a mis padres, que siempre me apoyaron, a mis lectores por sus lecturas secretas, a los que me han expresado su agrado e insistido para que no la dejara inconclusa, a dios por darme la vida y a nuestro senior presidente por llevar a cabo cabalmente su labor. Hoy comienzan mis vacaciones, pero me operan el 15 de agosto y regreso a trabajar el 28. En marzo me vuelven a mandar a esta oficina, ahi podre volver a escribir mas anecdotas interesantes y truculentas, a leer lo que se publique y a comentar tanto como pueda. Salud (os, porque ya no tomo :/ )

    La pensaba dejar inconclusa por un accidente que tuve con la computadora, la escribi en tres horas y se borro todo por un programa de seguridad de la oficina. Se alargo a 5, hoy escribi dos horas, maniana otras dos y ahi termina. De vacaciones dos semanas yeeeee (pero en el hospital porque me operan buuuuuuuu.

    Disculpa la falta de acentos y enies, este teclado no tiene. Aqui un relato corto de miedo (leelo en compania de un adulto y asegurate de no dormir solo esta noche).

    Tres horas escribiendo, pense que terminaria hoy pero no. La ultima parte es lo mas importante, no puedo saltarme ningun detalle. Maniana la termino.

    Tres horas escribiendo, pense que terminaria hoy pero no. Maniana seguro termino, entonces es una historia en 3 partes.

    Acabo de leer una historia muy… interesante, de un escritor nuevo de esta pagina, Hugo. Solo ha escrito una historia pero me entretuvo bastante y me animo a contarles algo muy intensto que me ocurrio hace 10 anios. Les pongo la primera parte hoy y maniana la termino en la parte dos.

    Disculpa la falta de acentos, signos y enies; este teclado no tiene.

    "30 noches de oscuridad" un micro diario del 26 de abril al 25 de mayo

Mexicano viviendo en Japón, gozando de mis dulces 16 (por segunda vez), godin deprimido, rapero frustrado, comediante serio, escritor (bastante malo [maligno, no mediocre]{creo})

Tienda

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta