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7 min
El Café de las vidas imaginarias
Fantasía |
15.07.09
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Sinopsis

Este relato pretende ser un homenaje a Ender, dibujando desde mi punto de vista los personajes del portal, sin pretender molestar a nadie, sin acusar a nadie de nada, simplemente expresando lo que pienso. Yo ( y salvando las tremendas distancias), pienso como Juan Marsé, que la literatura debe desprenderse de todos aquellos sonajeros y fuegos de artificio que impiden escuchar el suave sonido de las palabras. Solo eso pretendía, en mi ánimo no estaba el censurar ni los comentarios de nadie, ni sus afectos (cada cual expresa los sentimientos como quiere, o sabe). Creo que a algun@s os debía esta explicación, que en un principio intuí innecesaria y que con el devenir de los acontencimientos parece que se ha hecho imprescindible.

El “Bar Elatos” era un establecimiento peculiar. Se hace difícil describir el local; una pequeña cafetería ubicada en el centro de la ciudad de las letras extraviadas, unas cuantas mesas de mármol blanco, réplicas perfectas de aquellas que hace no tanto tiempo Cela ubicó en el café La Delicia, una pequeña barra regentada por Gonzalo, el propietario del bar, un viejo gruñón cuya principal virtud era la de escatimar ginebra en los cubalibres para contribuir a la salud del sistema biliar de sus parroquianos, y por qué no decirlo a incrementar su cuenta de resultados. Un garito sin televisión, sin máquinas tragaperras, donde no se organizan partidas de cartas, ni de dominó. En las paredes unas estanterías llenas de libros viejos empolvados por el tiempo y el desuso le daban al establecimiento un cierto toque intelectual.

Allí estaban reunidos desde hacía años una serie de personajes en la que ellos consideraban la tertulia literaria de referencia; el capitán, un pirata viejo y malhumorado, especializado a escribir pequeños relatos en los que reflejaba las fantasías inconfesables de la vida imaginaria que nunca pudo vivir. No se caracterizaba por su sociabilidad, al contrario, no le iría mal trabajar un poco el campo de la empatía, pensaban algunos de sus compañeros. La Mary, desde que Ender les abandonó, quizás la voz con más autoridad de la tertulia. Una madre para todos, no por su edad, válgame Dios, sino por su afán de ejercer como anfitriona y su capacidad para que todos se sintieran a gusto en la mesa; siempre tenía un comentario amable, una sonrisa en el momento preciso y unos versos que hacían las delicias de la concurrencia. Lucía, un pequeño ratón nocturno de ojos enormes, especialista en escribir relatos “del mes” aún en contra de su voluntad. Stavros “el griego”, un simpático personaje a los ojos de la mayoría, siempre dispuesto a regalar los oídos de algunos de sus contertulios, un comercial como la copa de un pino a los ojos de otros, normalmente los que no se sentían halagados por él –la envidia es muy mala-. Nunca aparecía sin una rosa para Mary, una poesía para Lucía, un pequeño frasco de perfume para Io, en definitiva, un detallista; el capitán tenía su opinión particular sobre él, pensaba que un hombre de su talento no debería perder el tiempo en promocionar sus escritos, que por otro lado se promocionaban solos, pero la opinión del viejo cascarrabias nunca sentó cátedra en ese exclusivo club, y más de un día se las tuvieron tiesas. Manuel Trigo, el espejo en el que todos buscaban reflejarse. Un auténtico triunfador por méritos propios, cuya novela la Esfera Negra, había dado la vuelta al mundo vendiendo millones de ejemplares convertida en un best seller de referencia. También participaban de la tertulia, Io, Gonzalo Gala, Valentín Martínez, Lázaro, Juan Miguel Rossi, Miranda, Max Tropiero, Pecador, Mercedes, permítanme que me detenga en Mercedes, uno de cuyos textos fue el más delicioso relato de viajes leído en la tertulia del “Bar Elatos”, además de otros personajes que me dejo en el tintero para no convertir esta pequeña historia en una reseña de escritores.


.- ¿No se dan cuenta señores, que llevamos años leyendo nuestros propios relatos, halagándonos mutuamente con comentarios ostentosos, sin un mínimo atisbo de crítica?


El capitán aquella tarde tenía, si cabe, aún peor humor que de costumbre, y seguía recriminando a sus estupefactos interlocutores:

.- Nadie en este puñetero antro es capaz de hacer un comentario objetivo ante la ingente cantidad de textos mediocres que leemos cada tarde, somos, y me incluyo en el lote, una manada de borregos regalando los oídos a cualquier “juntaletras” con tal que ese mismo “juntaletras” nos engorde el ego cuando sea nuestro turno.

En ese instante, Stavros “el griego” saltó como un resorte de su silla, y encarándose al capitán le espetó:

.- Oiga capitán, si pretende faltarnos al respeto ni es el lugar indicado, ni Ud. la persona idónea para hacerlo. Le recuerdo que es Ud. uno de los autores más valorados de esta tertulia, y además no se caracteriza tampoco por su ecuanimidad.

Mary como una de las decanas de la tertulia intentaba poner paz en la discusión:

.- Stavros, si bien es cierto que la forma no es la correcta, quizás el capitán en el fondo tiene algo de razón, las valoraciones que hacemos en muchas ocasiones no se ajustan a la realidad, y votamos muchas veces esperando la reciprocidad de nuestros compañeros.

El capitán se encendía cada vez más, y su tono subía decibelios a medida que los contertulios realizaban sus intervenciones fueran para criticar su postura o para valorar el punto de vista que aportaba.

.- ¿Cuanto hace que nos abandonó Ender? ¿ Alguien le recuerda? ¿Recordáis sus requerimientos, sus críticas? Hace más de veinte años que no salimos de este bar, escribimos textos que luego leemos con gran pompa ante nuestros propios compañeros esperando sus comentarios de loa y alabanza. Cuando alguien entra por primera vez, en lugar de guiarle y enseñarle los secretos del oficio, estamos más pendientes de ganarnos su afecto para ponerle de nuestro lado, y con ello ni le hacemos un favor al recién llegado ni nos lo hacemos a nosotros mismos.

Manuel Trigo pidió silencio ante el tumulto de voces que protestaban y con semblante serio se dirigió al capitán:

.- Capitán Espárrago, Ender nunca nos abandonó. Fíjese bien en su retrato colgado junto a la estantería de los cuentos ignorados, aquellos que nunca tuvieron una sola valoración, y que nadie leyó jamás, entre ellos alguno de los suyos capitán, no se me haga ahora el sueco. Ender es nuestro creador, y Ud. Stavros, Mary, Lucía, Gonzalo, Mercedes, Miranda, Io, incluso yo mismo, somos los personajes de ficción que él fue dibujando en sus relatos. Nuestra vida está escrita en papel, somos extraños trazos de tinta, no existimos capitán más allá de la imaginación de Ender. Ud. nunca ha navegado en el “Nuestra Señora de Montserrat”, ni se suicidó tras ver morir a su mujer, Ud. jamás en la vida ha participado en akelarre alguno, ni siquiera es el pobre Federico que tuvo que saltar ante los disparos del conejo gigante. Desengáñese capitán, nunca escribió ningún cuento de Navidad, y sus escasas incursiones por la poesía, y por qué no decirlo carentes de todo interés, no son más que los sonetos sin sinalefa desechados del gran Ender, quien al escribir compulsivamente iba diseñando nuestra propia vida de ficción. Dele la vuelta a la mesa capitán y verá en ella su pasado y lamentablemente su presente y su futuro.


El capitán, con un gesto de resignación y ante las miradas compasivas del resto de sus compañeros de tertulia giró el mármol blanco que cumplía las funciones de escritorio y pudo leer:

Aquí yace el Capitán Jack Espárrago.

1834-2007 +


.- Cada una de las mesas del local es un epitafio, capitán. Son nuestras propias tumbas convertidas en mesas de tertulia. Fallecimos cuando nuestro creador terminó sus relatos, y vivimos la vida imaginaria que los mismos textos nos permiten vivir. Por eso nadie de nosotros ha salido nunca fuera de este bar, y quien entra nuevo es porque Ender sigue escribiendo allá donde esté y creando nuevos personajes que se integran en el grupo.

¿Cada semana le hemos de estar contando lo mismo, capitán? Ande, tómese su té verde y deje de dar la lata.



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  • Jajajaj. Bueníiisimo. Me ha hecho mucha ilusión ser un personaje litarario (muy inflado si hacemos caso a la realidad, jejjee, pero es lo que tiene la ficción, que el escritor crea a su antojo). Aunque algún compañero ya me había hecho un regalito haciendo mención a mi novela en alguno de sus textos, o alguno otro en el que se me ha mencionado también a mí como compañero de esta web, esta es la primera vez que yo cobro vida propia y pensamiento autónomo en un universo paralelo. No hagas caso a Isa Varo, que la idea de mencionar a los compañeros no es de Stavros, sino que ha sido un recurso muy utilizado por mucha gente y desde los comienzos de Tus Relatos. Eso no te quita ni un ápice de originalidad. Además, Isa Varo no ha publicado ningún relato, se acaba de dar de alta, tira por tierra este magnífico relato que nos ha gustado tanto a todos y absolutamente nada a ella (él, diría yo) y vanagloria a determinado comañero (me huele a personaje más que a persona, jejejeje creado por... Jajajajaja). Autoalavado sea el Señor. Por cierto... os preguntáis por Ender y ninguno se ha parado a pensar si es que ha tenido suerte y ya le he hecho una visita y le he presentado a mi amiga la Parka, jejeje.
    jejejejejjeejj Bueno, que me ha gustado mucho, Capitán. Sé que Ender sigue escribiendo, lo sé de muy buena tinta, y si no está aquí, acabando de "configurarnos" a todos nosotros es porque ha estado ocupado en otros menesteres, relacionados, eso si, con las letras. Lo de las valoraciones .......a mi hace mucho tiempo que me da lo mismo el número de "estrellamientos" que me hagáis, eso si, me encanta un buen comentario, algo que explique lo que se ha sentido al leerlo, o una crítica exacerbada, buena, o mala, porque eso es lo que ayuda en realidad a escribir mejor, no digo a ser mejor escritor porque no lo somos, sólo somos aficionados y este sitio nos da la oportunidad de hacer realidad el deseo que todos tenemos: que alguien lea lo que escribimos. En cuanto a los comentarios de los demás, ¿Por qué molesta tanto que alguno se explaye cuanto le de la real gana????? Cada cual es como es, y si no quieres leerlo, pues no lo leas y ya está, xd. Las estrellas pueden ayudar (al autor que es valorado) en un momento dado, depende de qué se esté leyendo y del tema en cuestión; muchas veces el texto no las merece, pero sí la intención o lo que se entreve bajo las palabras. Lo que no me gusta es recibir sólo estrellitas, pues para nada sirven por sí mismas (algunas veces lo he hecho yo también, no lo niego, sólo en momentos en que nada más me salía, por lo leído o por otras cuestiones personales, o no). Hace unos días, Pablo dejó un comentario en algo que publiqué por aquí; puede que alguno de vosotros lo leyera antes de que fuera eliminado; En él se decía que yo podría estar dolida con alguien, o enfadada, que sé yo, y quería aclarar que una vez esclarecida la cuestión con el mismo Pablo, digo y repito que no ha sucedido tal cosa, solamente dejé de publicar porque nadie escribía poesía, y no quise ser la única. Y bueno …… eso es todo. Besos
    Jajajaja, vaya retrato que nos has hecho a cada uno de nosotros, por lo que a mí me concierne... lo de ratón nocturno de ojos grandes... y vivarachos tenías que haber añadido... porque me has reflejado tal cual. Has hecho una crítica de todos nosotros y a la cual yo me uno...¿ que queréis que nos pongamos a criticar de manera profesional nuestros relatos? Desde mi punto de vista, muchas veces hemos escrito cosas que sólo nos han salido del corazón... yo creo que si nos gusta escribir que nos dejen hacerlo a nuestra manera, ya bastante nos "roba la vida en sí". Y en referencia a Ender, estoy deseando que vuelva, él fue maestro de todos y si lee esto, tiene "la obligación" de seguir con nosotros, nadie se puede ir de aquí y menos con el silencio... Como siempre han dicho... Un buen capitán nunca abandona su barco y menos a sus marineros. Un beso capitán.
    Buen relato de ficción donde resaltas autores prestigiosos de la web, a mí jamás me gusto los bares, quizás por eso no me encuentro ahí, y sí, en el tintero donde guardas a tantos otros jaja no es envidia ehh pero bueno es un toque de atención para que seamos duros en nuestras críticas y prometo serlo, a mí tampoco me gusta que me riegen los oidos y esperoque nadie lo haya echo creo que todos valoramos lo que creemos oportuno, y ya ves aquí estoy regalando estrellas porque me sobran jaja. También creo que le pegas muy fuerte a mi amigo stavros y creo que no se lo merece y no es fanatismo más bien compañerismo, porque si es así prefiero regar los oidos que despellejar a un compañero. Llevémosno bien y no hacer una montaña de un granito. Un saludo capitán
    Tienes razón en la crítica. Gracias por la referencias a mi cuento.
    Ojala Ende lea esto y se decida de nuevo a hacernos compañía. Las cinco estrellas merecidisimas por supuesto. Besos mi capitan
    Me siento muy orgullosa de formar parte de este grupo tan variopinto a pesar de haber sido "creada" hace tan sólo un mes. He hecho alguna corrección ortografica y gramatical en "privado" por discreción, pero sí es cierto que también me he callado cuando algo no me he parecido nada bueno pensando (quizás equivocadamente) que "a buen entendedor..." Pero es cierto que quien entra aquí buscando aprender se va muchas veces con un "estruendoso silencio" jeje en el bolsillo. Besos a todos los contertulios. Con cariño y sin el menor atisbo de peloteo.
    Acabo de escribir a Manuel Trigo que voy a ser más protestón y más crítico y ahora escribes tú esta pequeña maravilla y no me queda más remedio que darte cinco estrellas. Gracias por meternos caña con este relato tan bien ambientado y tan original.
  • Siguiendo las instrucciones de Ender, y sin esperar a normas que pongan en evidencia mi indisciplina, escribo este relato sobre la temática que Stavros y Ender de forma magnífica han propuesto. Si os sirve para empezar estaré satisfecho, de otro modo, espero que paséis un buen rato. Toda aproximación histórica es producto de las dichosas coincidencias, o no.

    Sí, ya sé que no es Navidad, pero... ¿solo se pueden leer cuentos de Navidad en esas fechas?

    Otra vuelta de tuerca

    Este es un relato escrito en catalán y traducido posteriormente al castellano. Soy consciente de que esta es una página de relatos en español, espero que nadie se moleste, publico las dos versiones únicamente por una razón, dado que quien pueda leerlo en la lengua original creo que podrá percibir algunos matices de la ambientación y los lugares geográficos que quizás se han quedado en el tintero de la traducción. Muchas gracias.

    Si he estado tanto tiempo sin publicar es quizás porque he estado haciendo algunos encargos.

    Ahora que se acercan estas fechas tan entrañables, y sin que sirva de precedente, me gustaría publicar otro cuento; esta vez de Navidad. Un beso a todas, y un abrazo a los muchachotes. Hasta las uvas.

    Escenas de la depresión.

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