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19 min
El Dormitorio 999
Suspense |
04.04.15
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Sinopsis

es una pequeña historia hecha por mi, soy un chico de 15 años y solo quise compartirles mi primera historia.

Toda mi niñez la pase en un orfanato, no le guardaba rencor a aquellos que me dejaron allí porque seguramente tendría alguna escusa o alguna otra cosa, además que me la pase muy bien los primeros 12 años.

Despues de transcurrir 12 años en aquel orfanato, dormía en el cuarto numero 424, se decia que era un orfanato demasiado grande, que contaba con 998 dormitorios, no lo habia comprobado en ese entonces. Siempre me preguntaba porque esa cantidad exagerada de dormitorios si los huerfanos no sobrepasaban la cifra de los 200.

Como todo niño tenía mi amigo imaginario, siempre me escuchaba y me contaba historias, un día me conto de un supuesto dormitorio 999 que estaba oculto y aquel que entrara allí nunca podría salir. No le preste mucha atención pero siempre que charlábamos, siempre me contaba algo de aquel dormitorio, le preguntaba porque que solo hablaba de ello, pero no me respondía, trataba de ignorarlo pero me insistía tanto que empecé a creerle y a tomarle curiosidad al tema.

Cada noche pensaba en aquel dormitorio, imaginaba que pasaría si entraba allí, ¿que me ocurriria?. Al transcurrir 2 semanas solo pensaba en ese dormitorio, una noche por eso de las 12:00 A.M, decidí buscar aquel supuesto dormitorio, mientras caminaba pensaba que si entraba en aquel dormitorio no moriría de hambre o de sed, ya que mi amigo imaginario me comento de esto, diciendo que en ese lugar siempre llevaban la comida, tal y como lo hacian con los demás dormitorios pero que esta contaba con una entrada que ni los gritos mas fuertes podian salir.

Luego de caminar como por 20 minutos llegue al dormitorio 665 y lo extraño fue que no habían ningún otro dormitorio, entonces, aquel dormitorio no era el 999 si no el 666, si aquel supuesto numero del diablo, asustado mire haber si lograba encontrar a aquel dormitorio, pero de inmediato todo se torna oscuro y la brisa empieza a soplar con fuerza haciendo que mi lámpara se apagara. Unos fuertes sonidos venían del cuarto 664 como si alguien golpeara sus zapatos contra el suelo, asustado empecé a caminar con rapidez pero entre más rápido caminaba, más fuerte se escuchaban esos golpes, empecé a correr y cuando menos percate ya me encontraba frente a frente de aquel dormitorio, en su puerta se encontraba grabado el numero 999, gire la manilla pero esta no cedia, retrocedi un poco para poder detallar mejor la puerta y me percate de que los numero se encontraban volteados, les di la vuelta uno a uno y la puerta de inmediato se abrió dejándome a mí con una cara de asombro y miedo al instante, entre y la puerta se cerró con tal magnitud que su manilla salió volando, quedando encerrado. todo se encontraba oscuro las luces estaban chamuscadas, la madera de aquel suelo estaba totalmente podrida, tenia miedo de caminar ya que si pisaba en falso podia caer, pero el suelo parecia resistente a pesar de tener esa facha, la cama de aquel dormitorio curiosamente estaba bien acomodada y con una muy buena presencia, entonces imagine que si este cuarto estaba abandonado, porque la cama a de encontrarse en tan esplendidas condiciones, trate de asimilarlo pero en ese instante la comida entra por el lado derecho de la cama, grite en varias ocasiones pidiendo auxilio, pero solo se escuchaba mi eco, acabándose poco a poco repitiendo la misma palabra.

Cai al suelo empezando a llorar desconsolado, me aterraba saber que podria quedarme allí de por vida y mas aun el saber que podia morir en cualquier momento. No tenía ni un poco de hambre a pesar de no haber comido la cena, mi apetito se marcho al momento que entre en ese lugar. Accedí a recostarme en aquella cama, esperando que mi llanto cesara y mis lágrimas se secaran de mi rostro.

Al darme cuenta ya estaba sumido en un gran sueño, sin saber que mientras dormía sucedían cosas inimaginables, que solo la mente más vil y despiadada podría hacer, al amanecer pensé que había tenido una pesadilla que estaba en mi cuarto durmiendo tranquilo, pero al abrir mis ojos me encontraba en aquel dormitorio.

Ya que estaba encerrado allí decidí explorar un poco el cuarto, era amplio, muy amplio diría yo, era una mansión comparado con los demás cuartos, mientras buscaba halle una especie de sabana que cubría algún tipo de cuadro o pared, al jalarla me di cuenta que se trataba de un pizarrón como los que hay en las aulas de clases, pero lo que más me sorprendió fueron aquellas palabras que se encontraban escritas en él: requiescat in pace, era latín, anteriormente en este orfanato daban algunas clases de idiomas entre ellos el latín, pero esas palabras que al español serian: descansa en paz, no sé porque aquellas palabras estaban grabadas hay, al parecer no habían estado allí desde hace tiempo ya que sus líneas se veían muy frescas.

Seguí buscando, no le preste atención a aquellas palabras, mientras registraba un baúl encontré una especie de mapa pero se encontraba muy bien doblado, no sé si trataba de algun mapa o cualquier otra cosa, al desdoblarlo me doy cuenta que era una especie de collage que tenia las fotos de todos los huérfanos que se encontraban allí, yo me encontraba en la 8 fila pero misteriosamente todos los huérfanos que se encontraban antes de mi estaban tachados con una especie de marcador rojo, me acerque a oler de que se trataba, al estar suficientemente me di cuenta que no era ningún marcador, era sangre, aterrorizado caí sentado con una cara de pánico. Luego de recuperar la cordura decidí armarme de valor y mirar de nuevo aquel collage.

Mire la primera fila y nuevamente me vuelvo a caer, esta vez se preguntaran porque, pero es que nunca pensé ver la cara de mi amigo imaginario en ella, justo luego de ese momento una cálida mano me toma por el hombro y me levanta, era aquel amigo que observe en aquel pedazo de papel.

Mirándome fijamente me dijo, supongo que ya sabes quién soy, ¿verdad?, trague fuerte y asenti , mientras que el seguía mirándome y con una voz aguda pero muy madura a la vez dijo, entonces tienes que saber que yo no soy tu amigo imaginario. Lo sabia pero de inmediato mi mente se lleno de preguntas y comencé a interrogarlo, algunas preguntas sin sentido alguno pero necesitaba estar totalmente seguro de lo que pasaba y porque quería el que yo viniera aquí.

Todas esas interrogantes las respondió sin protestar, pero la respuesta hacia la pregunta de porque quería que entrara en este cuarto me dejo perplejo, cuando le consulte sobre eso me desvió la mirada pero luego de unos segundo volvió a mirarme y exclamo con certeza, “para que descubrieras el misterio que ha escondido durante muchos años este orfanato”, luego de finalizar esas palabras se esfumo como por arte de magia dejando una palabra incompleta mientras desaparecia, “hu…

Estaba nuevamente solo, volvía la sensación de miedo, de desesperación y de escalofrió. Decidí mirar aquel collage y mirar el nombre del que creí mi amigo imaginario, debajo de su foto se encontraba su nombre un poco ilegible a simple vista, pero con mi dedo limpie un poco el nombre y por fin pude verlo, “Steve Jackson”, estaba seguro de que ese nombre lo habia visto antes, a mi mente enseguida llego la imagen de un cuadro, no era un cuadro común ya que se encontraba en la oficina principal del orfanato, era el cuadro del fundador de aquel orfanato, “Steve Jackson fundador” fueron las palabras que pude leer en ese cuadro en aquel entonces, inmediatamente mi mente se nubla y una pequeña pregunta comienza a crecer tan rapido que en cuestión de segundo ya era la intriga mas grande que pude tener, mi amigo imaginario era el fundador de este orfanato y además me mando a este horrible dormitorio con la supuesta esperanza de que descubriera el secreto de este lugar, pero porque, ¿porque a mi?, aun no sabia porque el pudo guiarme a este lugar, ¿estaba buscando matarte?, asi como lo hicieron con el. Fue cuando una sombra se fue formando detras de mi, al darme cuenta el miedo me paraliso, trataba de moverme pero era inutil, fue cuando una voz exclamo: “tranquilo, soy yo”, pude reconocerla de inmediato, se trataba de Steve.

-Asi que deves estarte preguntando porque te mande aqui. Dijo.

-Cualquier otra persona lo haria.

-Si lo se, pero no fue con malas intensiones, creeme.

-Entonces, ¿que demonios hago aqui?

-Necesito que me ayudes a terminar lo que yo no pude.

-A que te refieres.

-Pudiste ver las fotos de los demás niños, el unico adulto en esa lista era yo.

-Si eso pude ver.

-Cuando funde este orfanato jamas pense que algo como lo que esta sucediendo en este lugar pasaria, los niños que vez tachados hay desaparecierón un dia antes y despues los encontramos en los patios, algunos simplemente estaban quemados, otros se encontraban mutilados, hasta sin ojos, te podrias imaginar lo que hay en este lugar.

El miedo aumentaba cada vez mas al imaginarme si me podria pasar algo como eso.

-¿Y quieres que permanesca en este lugar?, para que ya mañana aparesca, ¿mutilado o quemado?

-No, estas aqui porque quiero que acabes con esto, eres la unica persona que puede.

-Y porque yo, ¿no puede ser otro hurfano? incluso mayor que yo.

-Eres al unico a quien le he contado de esto, y lo hice porque eras el siguente de la lista, y si no te mandaba a este lugar, quiza hubieras llegado aqui y no por voluntad propia.

Un fuerte sonido viene de la cama, Steve de inmediatamente se desaparece dejandome solo nuevamente, el panico se hacia cada vez mas grande, el sonido se repetia una y otra vez, como si se tratara de una alarma, la curiosidad no me dejaba en paz, pero no pude resistirla y accedi a acercarme a donde provenia el ruido, pero al dar un paso el ruido se hacia mas fuerte, como si se acercara a mi, retrocedi un paso pero fue inutil el sonido se acercaba a mi y esta vez sin que yo me moviera, me recoste a un estante tapando por completo mi cuerpo, para ver si asi podia ocultarme de lo que hacia ese ruido, al ocultarme el ruido ceso pero yo aun no podia salir del miedo que tenia, mire hacia abajo buscando el collage que se habia caido, trate de alcanzarlo pero en ese momento el estante es jalado de tal manera que se destroza contra el suelo, estaba indefenso y no sabia que fue lo que paso, el aire se me acababa era como si algo me estuviera impidiendo la respiración, no podia mas, asi que finalmente cai desmayado.

Al levantarme me encontraba en mi dormitorio el que habia ocupado estos 12 años, fue todo una mala pesadilla y eso me reconforto, abri la puerta y me dirigi al comedor, caminaba y camina pero el pasillo se me hacia mucho mas largo, empeze a correr pero eso no lograba nada, al percatarme que el suelo se estaba rompiendo trate de saltar hacia un lugar seguro, pero fue inutil cai clavandome todos los escombros, fue en ese momento en el que desperte nuevamente, me encontraba justo en el mismo lugar donde me desmaye, revise mi cuerpo buscandome alguna herida, pero estaba completamente ileso, solo contaba con un mareo inmeso, sacudi un poco la cabeza y el mareo fue desapareciendo poco a poco, tome el collage y me dirigi hacia la cama, me sente a observarlo viendo a todos los niños tachados con sangre, eran al rededor de 86, Steve era el 17 y era el unico adulto que se encontraba allí, ¿porque solo el?, ¿porque no hay mas?, ¿habria descubierto algo Steve que lo condujo a que lo asesinaran?. Las dudas me abarcaban, fue cuando una sombra se proyecto a mi derecha dejandome perplejo, grite en varias ocaciones diciendo “que quieres de mi”, pero este no respondia, fue cuando de la nada un niño aparece, era su sombra. Este me miro por unos minutos, mientras yo me moria del miedo, al instante dijo.

-Tienes que irte de aqui, ¡VETE!. Quise responderle pero al tratar de hablar este grito un fuerte “AHORA” cambiando completamente su aspecto, sus ojos desaparecieron su piel se torno quemada y le faltaba un brazo, corrio hacia mi y se me lanzo desapareciendo al hacer contacto conmigo.

Tenia el corazon acelerado, tanto que sentia como si lo tuviera en mis manos al tocarme el pecho. No podia moverme estaba mirando hacia todos lados buscando a aquel niño, pero solo veia oscuridad. Mi respiración era muy fuerte, podia escucharse a kilometros, pero poco a poco me fui calmando, esperando que aquel suceso no se repitiera.

El relog que se encontraba al lado izquierdo de la cama apuntaba con sus manijas las 3:00 A.M, tendria que estar dormido pero no tenia ni una pisca de sueño. Decidi acercarme al baño asi podia relajarme un poco estando encerrado allí.

Abri la puerta y el baño era un completo desastre, estaba completamente sucio, algunas manchas negras que parecian sangre vencida, trozos de escremento en algunas partes del suelo, pero almenos el retrete se encotraba algo limpio. Baje la tapa de este y me subi en el, con mi dos piernas sin dejar que mis gluteos tocaran la tapa. Luego de unos minutos me dispuse a mirarme en aquel espejo roto que estaba alli. Podia ver mi cara de panico asi que decidi limpiarme un poco con el sueter. Fue cuando en ese momento la puerta es golpeada de tal foma como si quisieran entrar, estaba aterrorizado, el corazon se me volvio a acelerar y mi mirada se torno aguda. Los golpes se repitieron unas 3 veces hasta que porfin lograron romper aquella puerta, callendo frente a mi, pero por suerte no habia nadie, es como si la puerta se hubiera desplomado por si sola, me senti alibiado al saber que nadie se encontraba detras de ella, asi que me dispuse a salir a explorar nuevamente el cuarto.

Camine por un rato, era extraño sentir que entre mas duraba en ese dormitorio, mas grande se hacia este. Me encontre justo defrente de una puerta que contenia una inscripción en ella, no pude verla bien pero decia “il silenziato”, gire la manilla y la puerta se abrio con un rechinillo, la oscuridad no me dejaba ver absolutamente nada pero pude encender mi lampara. Hubiera preferido no haber entrado en ese cuarto o que la puerta se encontrara cerrada, asi me ahorraria el horror de ver toda esa clase de bestialidades. Cuerpos sin cabeza, intestinos, sangre y demas, mi estomago se revolvio al instante y no podia aguantar las ganas de rejurjitar pero no lo pude hacer, ya que no habia comido nada en lo que llebaba en ese lugar. Camine por un rato tratando de esquivar todas esas barbaridades, tape mi nariz para que mi estomago volviera a la normalidad pero eso no era suficiente. Me tope con una gran manta que cubria una especie de pared, y a su lado se encontraba una pequeña nota, que gran parte de ella era en un extraño idioma y otra muy pequeña en español, “he aqui el ritual de las almas”, no pude comprender muy bien de que se trataba, queria jalar esa manta y descubrir que ocultaba pero el miedo no me lo permitia. Tome fuerzas y jale aquella manta, cayendo poco a poco y mostrando una pared con toda clase de partes del cuerpo, desde el cerebro hasta los dedos de los pies, espantado di unos pasos hacia atras pero fue cuando me tope de espaldas con algo, que al voltiar me miro fijamente y dijo. -Muchas veces la curiosidad me ahorra el trabajo. Tomandome por el cuello y alzandome con una fuerza increible, grite en varias ocaciones para que me soltara pero este simplemente me ignoró, me estaba ahogando y no podia mantenerme despierto por la falta de aire, no tarde mucho en desmayarme.

Nuevamente despierto, pero esta vez no me encontraba encima de la cama o en el suelo, esta vez estaba amarrado a una silla y una luz me segaba la mirada. Trate de liberarme pero era imposible, una puerta a mi izquierda se abria lentamente mostrando una sombra y de esta un gran sujeto el cual ocultaba su rostro con un sombrero y una manta.

-¡Liberame! Reperi una y otra vez pero este solo me ignoraba mientras urgaba en un gabinete del cual saco una gran pinsa y un cuchillo inmenso, quiza el cuchillo mas grande que pude ver en mi corta vida.

Se acerco a mi y me roso la cara con el cuchillo un par de veces, el cual por tratar de esquivarle termine cortandome la mejilla, la sangre comenzo a salir pero el sujeto la sostuvo con el cuchillo, levanto su manta para poder lamearse la sangre de aquel cuchillo, el cual bajo rapidamente y incustro con fuerza en el espacio de mi entre pierna. Me miro y con burla se dirigio a mi.

-Hoo, el numero 87 vino a mi y sin necesidad de que yo lo fuera a buscar-. Veo que has estado urgando un poco este lugar hee.- entonces creo que ya viste el ritual de las almas.

-Estas enfermo, que demonios ganaras con todo esto.

-Mucho muchacho, mucho.-Pero hoy por fin voy a poder activarlo, tu eres la ultima piesa de ese rompecabezas, mejor dicho, tu pequeño corazon lo es.-Asi que es mejor que cooperes y me dejes tomar ese corazon tuyo.

-¡JAMAS!

-Ja!, eso veremos.

Tomo el cuchillo y lo apunto hacia mi, en ese momento lo lanzo hacia mi pero un ruido lo detiene.

-Esperame aqui. Dijo alejandose de inmediato.

Era mi oportunidad para escapar asi que abalance con fuerza la silla hacia atras esperando que esta se rompiera al caer, y asi fue.

Ya estando libre decidi huir de ese lugar, abrir la puerta donde el sujeto entro, dos pasillos me intrigaban asi que decidi ir por el primero que vi, pero no tenia salida, di la vuelta y me dirigi hacia el otro, pero al cruzar por una puerta una mano me tomo del antebrazo y me impidio moverme, grite en varias ocaciones para que me soltara pero no cedia, asi que decidi moderlo. Soltandome de inmediato no dude en comenzar a correr, corri y por fin llegue a la puerta de salida de vuelta al dormitorio, abrir rapidamente y cerre con sumo cuidado, al darme cuenta que nuevamente tenia a quel sujeto justo frente de mi, el cual tomo el cuchillo y con la misma me lo enterro en el estomago, mariado y adolorido trate de escapar de el pero me tomo por el pelo y me empezo a jalar nuevamente a dentro de aquel cuarto, fue cuando una sombra lo golpea y este se desploma soltandome al instante, en ese momento una voz me susurra “Huye ahora” comence a caminar, no podia hacerlo muy bien ya que el dolor y el cuchillo me molestaban inmensamente.

La puerta de aquel dormitorio se encontraba abierta asi que decidi hacer mi mejor esfuerzo y salir de allí, pero cuando solo me faltaban unos pasos para salir de aquella pesadilla, el sujeto cierra la puerta de una patada y me toma a mi del cuello, incrustandome una y otra vez el cuchillo hasta dejarme inconsiente y cai, en ese momento mi ojos se abren, me encontraba en una camilla, mire hacia al rededor pero solo era una especie de cuarto de hospital, al ver que una nota estaba a mi lado no dude en ver que contenia, era aquella extraña escritura que vi en la pared, pense que fue un sueño pero al darle la vuelta pude darme cuenta que no lo era, unas simples palabras me devolvieron a la realidad en un instante, “Espero que vuelvas pronto, ese corazon es de suma importancia”, toque mi estomago buscandome algun agujero pero estaba intanto, fue cuando en ese momento un hombre vestido de blanco entra y dice.

-Veo que ya despertaste, creo que si mis calculos no fallan podras volver al orfanato en unos dias.

-¡No!, no porfavor, todo menos a ese lugar.

-Lo siento hijo, pero tu cuarto 666 te espera.

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  • ¿Alguna vez, tus pensamientos te han entristecido? ¿Alguna vez, te han hecho pensar en el suicidio? ¿Alguna vez, te han ilusionado? ¿Alguna vez, te han engañado? ¿Alguna vez, te han hecho hacer cosas malas? A todos alguna vez nos ha pasado, nuestros pensamientos nos han jugado mal, nos han hecho ilusionarnos sin mas, ¿porque? Porque señores, a veces nuestros pensamientos pueden volverse nuestros peores enemigos. Esta no es una clasica historia de un amor, tampoco una de acción, ni mucho menos fantasia. Esta señores, es un relato, un relato de alguien al que los pensamientos le han jugado muchas malas cartas, y que por culpa de estos, lo lleva a la muerte. Este es el primer capitulo de la historia.

    La historia nos mostrara a un chico llamado Richard quien conoce a una chica llamada Rochelle, Richard jamas pensaba en enamorarse de esta chica pero sus sentimientos lo traicionaron y termino enamorandose perdidamente de ella. Mala suerte para el, Rochelle solo lo queria como un amigo y este pensaba que nunca cambiaria. Asi que decidió irse, para despues de 10 años enterarse de que Rochelle fuese asesinada por su esposo.

    es una pequeña historia hecha por mi, soy un chico de 15 años y solo quise compartirles mi primera historia.

Soy un chico de 15 años quien le gusta escribir y leer historias, especialmente las de misterio

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