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7 min
El Facebook de mi Ex
Amor |
22.04.14
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Sinopsis

Nunca descargar imágenes de facebook de tu ex. NUNCA.

Paranoico el Negro prefería descargar las imagenes de su ex antes que mirarlas en la pantalla, pues temía que sin querer apretaría "me gusta" o "compartir" y conocía su suerte, la ley de Murphy era implacable con él; la conexión a internet se acabaría, la electricidad se cortaría o su computador depronto explotaría; negándole cualquier oportunidad de redimir sus pasos y tendría que aceptar humillado, que tras 2 años, seguía obsesionado con su ex.

El Negro cada día se sentía feliz de no recordarla, una fracción de segundo después se deprimía al darse cuenta que el "no recordarla" era una forma paradojica de no olvidarla. Intentaba buscar lo positivo; su vida era tranquila, estable económica y mentalmente, tenía tiempo para todo; ya que no debía ocupar todos sus tiempos libres intentando mantenerse a su nivel intelectual. No debía ver películas aburridas para tener un tema en común o leer extensos análisis de libros incomprensibles, que ella vibraba al leer. Sin ella todo su caos, de forma misteriosa se transformaba en orden. Despreciaba ese orden.

No fue de extrañar, que para el segundo aniversario de tan funesta fecha (aquellos traumáticos 7 minutos donde la relación se terminó) él soñara con que se encontraba con ella, en el metro y le contaba que tenía un hijo suyo, obligándolo a adquirir responsabilidades y reteniendolo para siempre a su lado; aunque fuese utilizando a su hijo, como un artefacto de su obsesión, igual sería buen padre.

Tras esa decepcionante mañana en que despertó sin tener una obligación moral con su ex, revisó su facebook, buscando una nueva imagen que descargar pero no encontró mas que una etiquetación en foursquare, ella se encontraba en un hotel de la costa, casi a 12 horas de distancia con un ciberamigo desconocido de él. NO era su esposo. Ni si quiera era su amante o sus "amiguitos intimos" con los que solía ser etiquetada. Era un hombre sin imagen, quizá un adonis...seguramente eso era...un hombre de piel de ébano, cuyo estereotipo le quedaba como anillo al dedo, aquellos cuyos pantalones debían tener un espacio extra grande en la entrepierna.

Por las dos semanas albergo este sentimiento rabioso de traición y ella, sin dar señales virtuales de vida. Fueron dos semanas en que poco se concentró, clientes llegaron enojados y se fueron enojados, compañeras coquetas de trabajo ignorada, que se fueron con más deseos hacía él (por su actitud distante).

- ¿y qué tal si le pasó algo? - finalmente se preguntó, tomó su teléfono y guiado por google maps fue en rumbo a salvarla, luego de varias horas de viaje se detuvo en mitad de la carretera desolada - ¿Qué mierda estaba haciendo con su vida? ¿Cómo esa guatona narigona lo dejó tan mal? El era un hombre atractivo, exitoso y casi perfecto....humilde, sobretodo humilde ¿Qué tenía ella que tanta falta le hacía? Esa arrogante mujer que se atrevió a terminar la relación, con la debastadora explicación que "ya no lo amaba" ¿Qué era?

Se subió al auto, comprendió que lo razonable era darse la vuelta, cerrar el facebook y borrar cualquier recuerdo de su persona; pero aquella noche, la razón no sería escuchada, prendió la radio y colocó la emisora romántica, sonaba una canción de Luis Miguel que cantó con lágrimas en sus ojos "Te extraño...como se extrañan las noches sin estrellas...como se extrañan...las mañanas....". 

Cerca del amanecer llegó a la estación del tren que quedaba frente a aquel hotel, apagó el motor y esperó un momento. En su mente, distintos escenarios dignos y arrogantes aparecieron en su mente; podía hacerlo pasar como un acto del destino, azaroso, en donde la besaría apasionadamente para luego hacerle el amor pervertidamente (como a ella le gustaba) bondage antes que se hiciera moda con 50 sombras de grey, que juraba de estómago no leyó y jamás leería. Esa era una opción. La otra, llegar determinado, como patrón de fundo, como dueño de su cuerpo y su alma, golpeando la puerta fuerte...o abriendo de una patada y tomandola como parte de su propiedad...temía que con esa reacción ella lo golpearía hasta la muerte, aunque secretamente le gustaría pero sería por una cuestión de dignidad que no se dejaría tratar como un objeto, aunque le gustaba, pero no.

En medio de la exitación de recordar la sensación maravillosa de estar dentro de ella, ese mágico momento en que parecía millones de hadas de senos redondos y gruesos se refregaran contra su grotescamente ancho pene, llenas de lubricante tibio....bueno, en ese momento, su razón tomó el control y fue un tajante: NO. Esto se acaba aquí, pepe grillo sobre su hombro fue preciso "Comportate como hombre maricón", simplemente le dijo. Era cierto, esa miserable mujer desde siempre llevó sus testiculos en su cartera o quizá los tenía colgados del espejo retrovisor de su auto, era tiempo de recuperarlo, era tiempo de que le dijera lo que siempre sintió, siempre se sintió mal en su relación, ella lo trató mal, fue la víctima y para colmó lo traicionó, siendole infiel con el hombre que posteriormente se casaría, para nuevamente serle infiel con OTRO hombre...que ni si quiera era él...debía ponerse los pantalones y desahogarse, esa noche su obsesión terminaría, esa noche no se dejaría abatir por esa horrible mujer.

Decidido se bajó del auto, era su momento de brillar, era su momento de recuperar sus testículos.

- Perdón - escuchó entonces de atrás de él, era ella, se veía preciosa..sus kilos de mas disimulaban su nariz y le daban unas curvas preciosas, su cabello largo que constantemente se iba contra la cara era corregido por sus perfectas manos. Seguía siendo la mujer mas linda que vió alguna vez - No te traté como te merecías y eso te hace comportarte así, lo siento mucho. Llevó dos semanas esperándote, creí no vendrías, creí eran suposiciones mías. Esperaba el tren para volver a casa. De verdad lo siento mucho, por todo, en serio - volvió a insistir. 

Eso era lo que quería escuchar ¿Qué podía decir ahora?

Entonces la razón le proporcionó la solución mas elegante y digna "Que coincidencia vernos, tanto tiempo ¿De qué me hablas?". Eso sería debastador. Eso era lo que debía decir.

Levantó una ceja, aclaró su garganta y se acercó con una expresión sorprendida (que ella no le creyó). Se posicionó delante de ella erguido, era muy pero muy alto. Este era su momento, ella estaba de rodillas, sin mirarlo a los ojos y devolviendole sus tobillos, debía ser digno y recibirlos orgulloso. Era el vencedor, esa noche le ganó. Entonces recordó, un dialogo de una serie que le encantó, donde en una situación similar el protagonista le dice a una mujer "Tomaste una mala desición, ese hombre nunca te hará tan feliz como lo hubieses sido conmigo"...no, eso no....mejor eso no.

- Negra.... - le dijo en base a nada pues ni ropa negra llevaba, pero era su forma de cariño para tratarla - ...te sigo amando, no soporto otro día sin ti, quiero que de una vez por todas me elijas a mi, yo te daré todo lo que necesitas. Vámonos juntos. Deja a tu esposo por mi. Nunca he dejado de quererte - Ella sonrió incómoda.

Parece una desconexión entre la cabeza y la boca, pero en realidad el Negro sintió que finalmente consiguieron conectarse, eso era lo que decía, por que debía guardarselo, eso era lo que quería ¿Para que retenerlo? ¿Qué sentido tenía?

- Esta bien - le respondió sorprendiendolo y transformandolo en el hombre más feliz del mundo - Vámonos juntos.

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