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9 min
EL FACHA Y SU HIJO GAY
Reales |
06.06.19
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Sinopsis

Esta historia está inspirada en hechos reales como dicen los títulos de crédito de algunas películas; y está escrita a partir de los fundamentalismos intolerantes de algunos partidos políticos que resucitan hoy en día.

A principios del año 2.000 me llamó un antiguo amigo que había sido condiscípulo mío cuando íbamos a la Escuela, llamado Salvador Roig de quien hacía un montón de años que no sabía nada de él para vernos un día.

Al parecer Salvador se había encontrado casualmente con mi hermana en un Supermercado y ésta l hbía facilitado mi número de teléfono.

Confieso que me hizo mucha ilusión volver a ver a mi amigo. Y cuando nos juntamos en un lugar del centro de la ciudad, y nos dirigimos hacia el monumental almcén de EL CORTE INGLÉS para acomodarnos en una mesa del bar que estaba en la última planta, pude percatarme que el tiempo apenas había maltratado físicamente a mi amigo; sólo tenía algunas canas que asomaban en su voluminosa cabeza.

Estuvimos un rato hablando de nuestras aventuras de otras épocas frente a una copa de cerveza, y advertí que Salvador me trataba como si yo todavía fuese el ingénuo joven de aquel ayer.

- Bueno. ¿Y a ti cómo te va? - le pregunté.

Entonces él hizo una expresión de pesadumbre, y en un tono lúgubre me respondió:

- Mal. Muy mal. Tengo un disgusto enorme, y no sé si alguna vez lo llegaré a superar.

- ¿Por qué? ¿Qué pasa? ¿Enfermedades? ¿Algún problema en el trabajo? - inquirí alarmado y a la vez curioso.

-No. Pero es algo terrible. Nunca hubiese creído que mi hijo Alberto fuese así - dijo Salvador.

- ¿Es que ha hecho algo malo?

- No exactamente... ¡Alberto es gay!

- ¡Ah, bueno! Me habías asustado-  le dije yo sonriente- ¿Y qué?

-¡¿Cómo que y qué?! ¿Es que tú también eres de la manga ancha? ¿De los que dice que todo vale? - expresó molesto mi interlocutor-. Cuando me entero que una pareja de invertidos deciden ir a un piso a vivir juntos, no lo puedo soportar. Me molesta en cantidad.

- Vaya tontería. ¿Y a ti que te importa la vida que puedan hacer los demás? Cada cual tiene el derecho a vivir como le dé la gana, de acuerdo con su sensibilidad. Y que te conste que a mi no me gustan los gurús de ningún color; ni los de derechas ni los de izquierdas porque ambos son unos inquisidores que te fuerzan a pensar como ellos, y si no lo consiguen te tratan de hereje.

- Parece mentira. Mi hijo Alberto de pequeño era un niño como muchos otros - prosiguió Salvador-. Y cuando era adolescente yo le contaba mis aventuras amorosas con otras mujeres para estimularle el sentido de la virilidad. Pero el chico no se impresionaba en absoluto. Luego cuando fue a la Universidad, que por cierto siempre fue muy estudioso y se sacó buena nota en la carrera de psiquiatría infantil, mi mujer y yo le instamos a que saliese con una prima de segundo grado que era muy guapa. La pareja estuvo viéndose durante unj año. Pero por lo visto durante todo este tiempo mi hijo Alberto jamás le tocó ni un pelo. Al fin como es lógico la chica se cansó, se sintió decepcionada y se alejó de Alberto. En cambio cuando mi hijo recibía en mi casa a un íntimo amigo de la Facultad, no dejaba de tener toda clase de atenciones hacia él, y le lanzaba miradas afectuosas, insinuantes. Se ve que le gustaba; cosa que tanto a mí como a mi mujer nos extrañaba mucho. Hasta que un día Alberto armándose de valor decidió salir del armario, como se dice ahora, y nos confesó su especial manera de ser. Y desde entonces mi hijo ya no es el mismo para mi. Cuando veo cómo se arregla con su chaqueta de color granate para juntarse con sus... "amigos" se me revuelve el estómago porque me parece que es un degenerado. Lo veo como alguien ajeno a mi. Y sobre todo teniendo en cuenta a mi familia en la que han habido militares quienes siempre han enaltecido al macho valeroso dispuesto a luchar contra el enemigo.

- Ya veo. Pero no comparto tu punto de vista. La cuestión es que Alberto aún teniendo su propia naturaleza, no por eso deja de ser tu hijo. ¿Verdad?

- No...

- ¿Y qué vas a hacer? ¿Lo marginarás? ¿Lo desheradas? Si lo ves en apuros sean los que sean ¿no le ayudarás porque no es como tu?? - dije yo-. Porque si es así tu antepones un modelo de vida que está obsoleto; es una antigüalla que va contra la persona en sí.

-¿Qué pasa? ¿Es que tu ya no crees en los principios morales que nos enseñaron en la Escuela?

- Ese modelo tan viril del que te enorgulleces tanto, en el que subyace una tan inhumana como ridícula rigidez anímica ante el diferente, es una falsedad - le solté sin rodeos.

-¡Falsa dices!

- ¡Sí! Es un modelo estrecho de miras que no sabe ver la diversa realidad en la que se vive, el cual viene de una vieja tradición patriarcal, inspirada por la Biblia, que a su vez emana de la idea de un Dios señor con barba y zapatillas, y que posteriormente dicho modelo ha sido inflado por una política autoritaria. Sin embargo todo el mundo sabe que en la Biblia sólo hay un 3% de realidad histórica, y un gran 95% que es pura fabulación. Y ese Dios tan colérico del Antigüo Testamento era en realidad una proyección mental de la gente que vivió en aquel entonces. Muchas veces pienso que nosotros hemos sido educados en la falacia propiciada por los jerarcas de turno para podernos dominar.

-No me digas. Mi madre que era muy creyente siempre me contaba pasajes de la Biblia, y no creo que ella me engañara - objetó Salvador bastante picado.

-Claro que no. Tu madre era una buena persona, que es en definitiva lo único que cuenta en la vida. Pero ella al igual que mucha gente se dejó seducir por el falso discurso del Poder dominante. Si crees que este modelo tan casposo y trasnochado es la última palabra en este mundo es que estás meando fuera del tiesto, porque como puedes ver las cosas cambian ya que no existe la última palabra. en nada De haber sido así, hoy en día todavía estaríamos en la Edad de Piedra. Pues la vida siempre es un reto constante.

Y tras una pausa continué dándole un giro a mi disertación.

- Pero vamos a ver el asunto de tu hijo de cerca. ¿En la familia hay alguien que sea gay?

- Sí... Un hermano de mi mujer parece ser un tanto "rarito".

- ¡Pues ya está! Tu hijo Alberto ha heredado genéticamente esta tendencia sexual, por lo que clínicamente no se considera ninguna anomalía sino que una modalidad. No te queda más remedio que aceptarlo, y respetarlo.

-¡Oh la genética, la genética! Ahora resulta que todos somos unos bichitos de laboratorio, y en base a éso todo se disculpa, todo se justifica. ¡Me importa un rábano lo que diga la Ciencia! - exclamó él estúpidamente.

¿Cómo Salvador podía ser tan cerril? - pensé yo-. ¿Y cómo podía ser que aquel sujeto al amparo de una libertad de expresión tuviese la desfachatez de dar la espalda a la Ciencia cuando ésta desmonta los viejos mitos para que el ser humano pueda vivir mejor? Era como si aquella ignorante postura fuese una lícita manera de estar en este planeta. Asimismo me llamaba la atención el hecho que yo hubiese llegado a ser amigo de un personaje como aquel. Claro que cuando uno es más jóven no se fija en algunos de los rasgos negativos que pueda tener el que está al lado de uno.

Mas ahora veía claro que mi viejo amigo Salvador en esencia era un tipo con una débil personalidad; era un patético carcamal. Estaba tan inseguro de sí mismo; era lo que se llama un pobre diablo, que necesitaba agarrarse a un sistema vital por falso que fuese que le marcara el camino por donde tenía que ir.

Enseguida llegó la hora de regresar a nuestros hogares, y quedamos para vernos otro día de la semana siguiente.

Pero en la próxima ocasión me presenté a la cita con una indumentaria antigua del siglo XlX que había alquilado en una tienda de disfraces. Llevaba una levita y encima un traje azul oscuro, y en la cabeza llevaba un sombrero hongo; a la vez que me cubría con una capa similar a la del Conde Drácula; y en mi mano derecha exhibía un bastón a modo de adorno. Era la estampa viva de mi bisabuelo. Y como era natural cualquier transeúnte que reparaba en mi persona me miraba con asombro como preguntándose: "De donde ha salido este figura?"

Cuando Salvador me vio con aquel estrafalario disfraz estupefacto me preguntó:

-¿Por qué vas vestido de ese modo? ¿Es que te has vuelto loco?

- No. Lo hago para ponerme a tu nivel. Yo me muestro así exteriormente, pero lo tuyo es una actitud mental.

Salvador no pudo soportar verse reflejado de una manera tn gráfica, tan explícita, y se alejó de mi lado a toda prisa. Desde entonces no le he vuelto a ver.

Entonces yo pensé que a pesar de los sofisticados adelantos tecnológicos y científicos que puedan haber, a principios del siglo XXl emociomnalmente todavía hay mucha gente que se aferra a épocas pretéritas.

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Otros relatos del autor
  • Todavía hay mucha gente que vive en el pasado, que ni se adapta ni respeta ni evoluciona. Buen relato real y de actualidad aunque estemos en el siglo XXI. Un saludo
    Extraordinaria reivindicación de la diversidad al que, seguro, hombres, mujeres, heterosexuales y gays nos unimos ya cerca del Día del Orgullo. Sencillo y ejemplificador. Muchas gracias y felicidades, Kerman Fernández, en estos momentos, desde Noya, A Coruña, patria de la morrilla gallega de mi padre.
    Lo de que a un hijo se le quiere pase lo que pase no es verdad, evidentemente. En USA existe tanto la emancipación legal del hijo como la renuncia a la patria potestad de los padres, o sea, lo que es el divorcio a nivel paternofilial. Si padres e hijos no se llevan bien pues a separarse, como los matrimonios. Eso sí, imperdonable que alguien pueda escribir 2.000 para referirse a un año.
    Siempre habrá prejuicios sobre todo en ciertas clases sociales, un saludo
    Las personas ,como defines muy bien, tienen demasiados corsés mentales...la homosexualidad es uno. Buen tema. Saludos
    Hola Francesc., la forma de pensar que nos presentas sigue viva, los prejuicios tienen raíces muy profundas y ancladas en nuestra sociedad, e inercias que cuesta parar. Aun así , aunque esa mirada pretérita de la que hablas hace amagos de despertar, creo que el nuevo impulso que hemos tomado como sociedad nos lleva a un mundo más tolerante... Un abrazo amigo :)
    Planteas un tema que tiene muchos matices, y más en un contexto que, a mi modo de ver, tiene facetas discutibles. El fondo del asunto: la Libertad sexual, la eleccion de qué sientes, está fuera de toda discusión en un régimen de libertades propio de democracias avanzadas, pero... también existe una especie de anatemizacion de quien por activa, e incluso por pasiva, no abraza sin condiciones la causa LGTBI. Yo entiendo a los católicos cuando manifiestan sus discrepancias con el matrimonios homosexual, porque sus creencias así lo dictan. Pongo este ejemplo, pero hay más. Creo que la Libertad sexual no es una cruzada en que se acalle y persiga al discrepante. Espero no se me malentienda.
    Bien narrado, excelente dialogos, felicitaciones
    No entiendo, a un hijo se le quiere sea como sea, alto, gordo, feo, rubio, holgazán o premio Nobel... Prejuicios, intolerancia, estereotipos impuestos... no caben hoy en día. En fin, un relato muy interesante y de tema actual. Abrazos, Francesc!
  • Este relato me lo explicaron cuando era un niño, y yo lo he recuperado. Serena, no te asustes; pero cuando vayas a dormir mira antes debajo de la cama por si acaso.

    Como me preocupa la sociedad en la que vivo, hago una reflexión sobre la tolerancia a partir de un incidente ocurrido en la población en la que vivo.

    Una reflexión acerca de este género musical.

    La historia de un supuesto contactado con un habitante de otro planeta.

    Esta historia está inspirada en hechos reales como dicen los títulos de crédito de algunas películas; y está escrita a partir de los fundamentalismos intolerantes de algunos partidos políticos que resucitan hoy en día.

    Un hombre escéptico sobre la relación de pareja entre dos sexos, se ve atrapado en un inusitado sentimiento amoroso con una mujer singular.

    Continuación del anterior relato sobre los sueños, que me lo solicitó un amigo argentino psiquiatra.

    Los sueños son un reflejo de nuestro pálpito vital que tienen su significado.

    Es una apuesta sobre la libertad persoal del ser humano, al margen de cualquier influencia sectaria n la que se puede ver involucrado.

    Una pincelada histórica de la sociedad en la que he vivido.

He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

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