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4 min
El funeral
Fantasía |
01.08.15
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Sinopsis

La hipocresía que nos vemos obligados a soportar, incluso en las situaciones mas difíciles.

Estoy agotada. Daría cualquier cosa por poder librarme de esto y volver a mi casa. Hay mucha gente, a algunos los conozco aunque solo sea de vista, ya los he saludado, y ahora estoy sentada con el resto de la familia en la primera fila.

Espero que la ceremonia comience de una vez y dure lo menos posible.

Mientras miro con impaciencia hacia el altar, noto como si se me erizase el pelo de la nuca. Una sensación de intranquilidad me invade, un impulso me hace mirar hacia atrás.

Entonces la veo. Impecable como siempre, ha venido con su marido y está saludando a todo el mundo con cara compungida.

¡Sera zorra! La ira me inunda.

Esa zorra solo ha visto a mi madre en tres ocasiones, incluidos boda y bautizo. Llevamos unos dos años sin vernos, porque cada vez que hay alguna reunión familiar, y sé que va a estar ella, pongo cualquier excusa para no ir, y voy cualquier otro día, así evito coincidir con ella.

¡Se podía ser más cabrona, mentirosa y manipuladora!

Como impulsada por un resorte y cual amazona dirigiéndome a la batalla. Me levanto y aprovechando que el cura aún no ha empezado, me dirijo al altar.

Habló con el cura, que aunque extrañado accede a mi petición, y sin pensármelo dos veces, me sitúo donde está el micrófono, para que todos puedan oírme bien. Tomo aire y empezó, antes de que el coraje, fruto de la ira me abandone.

“Hola a todos, gracias por venir. Esto no estaba planeado, pero me niego a pasarlo por alto.

Considero que ya llevo demasiados años aguantando tus manipulaciones y mentiras, con el único fin de salirte con la tuya y quedar bien a costa de lo que sea. He decidido que ya no trago más y que hace falta ser mala persona para presentarte aquí, sabiendo que lo último que me apetece es tener que verte. Esto no es una fiesta para hacer vida social y quedar bien. Es el funeral de mi madre, con la que no tenías ninguna relación y solo has visto un par de veces.”

En cuanto he comenzado el discurso, y se ha dado cuenta de que hablaba de ella, se ha quedado como paralizada. En su mundo esas cosas no pasan, la gente es demasiado educada para hacer algo así, motivo por el que siempre se termina saliendo con la suya.

Y ahora se encuentra ante una situación totalmente inesperada. Le aterra que la gente sepa de quien estoy hablando. Está congelada, sin saber qué hacer.

Así que decido facilitarle las cosas.

 “Por si alguien tiene curiosidad por saber de quién hablo, me refiero a Eva García, mi cuñada, que ahora mismo se encuentra en la parte de atrás de la fila central, es la rubia del traje de chaqueta beige y camisa azul.

¿No pensaras quedarte ahí? ¿No? ¿Tengo que ir ahí a acompañarte personalmente a la salida?”

Ese es el momento que su marido aprovecha para sacarla de la iglesia.

Misión cumplida.

Satisfecha conmigo misma, vuelvo a mi lugar a esperar que comience la ceremonia.

De vuelta a la realidad, me doy cuenta de que la ceremonia hace rato que ha empezado. Debo estar más cansada de lo que creía porque ha habido un momento en el que he llegado a creer que realmente estaba de pie, delante de todos, dando salida a mi rabia contenida.

En lugar de eso, me conformare con lograr salir de la iglesia, sin tener que saludar a esa perra.

 

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  • Gracia Txus, sé que tengo que mejorar muchas cosas. Te agradezco mucho que me animes.
    Coincido con Gustavo en cuanto a la redacción: hay que vigilar más los acentos. Por lo demás buen texto con la sorpresa final de que todo ha sido un sueño donde siempre se nos manifiestan los odios más profundos (difícil dormirse en el funeral de la propia madre, pero bueno). Otra cosa, te sugiero que las respuestas que hagas a comentarios lo hagas abriendo, leyendo, valorando y comentando a la persona en cuestión (como yo estoy haciendo ahora). Es la única forma de que tu comentario no caiga en saco roto. Así pues agradezco tu valoración y comentario (breve) a mi trabajo La criatura. Sigue escribiendo. Saludos.
    Tu relato me ha parecido correcto, aunque le ha faltado un factor sorpresa o algo así. Yo estoy trabajando en mi propia novela de fantasía y tu relato me ha recordado que tengo un capítulo dedicado a un funeral que tengo que desempolvar.
    Creo que el relato guarda algna reminiscencia real y personal..
    Nubis, respondiendo a tu pregunta, la cuñada va al funeral por ver y ser vista, por quedar bien. No tenía relación con la madre, ni con el resto de esa familia, para ella es una excusa para hacer vida social
    Gustavo, gracias por el comentario. Tienes razón, he puesto "su petición", donde tenía que poner "mi petición". No tengo experiencia en esto de escribir y agradezco las correcciones y sugerencias
    El planteo es bueno, pero la redacción tiene partes confusas. Por ejemplo donde dices: «Como impulsada por un resorte y cual amazona dirigiéndome a la batalla. Me levanto y aprovechando que el cura aún no ha empezado, me dirijo al altar. Habló con el cura, que aunque extrañado accede a su petición, y sin pensármelo dos veces, me sitúo donde está el micrófono, para que todos puedan oírme bien. Tomo aire y empezó, antes de que el coraje, fruto de la ira me abandone.» No se entiende si hablas tú o habla ella. Por lo demás creo que es un buen tema y bien desarrollado dentro de su sencillez, porque encierra conflitos habituales muy reales.
    Pero, ha ido por educación, ¿no? ¿O hay un pasado oscuro aunque sólo la viera un par de veces?
  • Lo que se siente al contemplar,a una persona amada que esta enferma, mientras duerme.

    Es una historia real. No sé si he sido capaz de plasmarla correctamente. En lo que pretendo hacer hincapié, es en la importancia de nuestra forma de ser, de nuestro carácter. Y sobretodo la capacidad de superación.

    Siempre fui una romántica con tendencia a construir castillos en el aire.

    Pasando el día en el monte con mi madre, tres peregrinos nos solicitan información sobre el camino.

    Después de años sin hacer deporte, decide ir al gimnasio.

    La hipocresía que nos vemos obligados a soportar, incluso en las situaciones mas difíciles.

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Hasta hace unos meses nunca había sentido el impulso de escribir, pero estoy en un momento de mi vida, en el que siento la necesidad de hacer cosas diferentes, de probar, de aventurarme en terrenos desconocidos. Os animo a que me deis vuestra opinión. Todo punto de vista es enriquecedor, y si mis reflexiones, opiniones y ocurrencias os sirven de entretenimiento, me sentiré más que satisfecha.

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