cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
El Guardián
Reflexiones |
27.11.16
  • 3
  • 2
  • 535
Sinopsis

Ejemplo de "síndrome de Estocolmo"

EL GUARDIÁN

 

                Sabía que no podría llevar una vida normal sin él. A sus ojos una vida plena, tan acostumbrado estaba ya a sus designios. Lo peor es que no estaba seguro de acostumbrarse a continuar sus días de otra manera.

                Estaba siempre a su entera disposición. El guardián siempre lo requería, para una cosa o para otra. Continuamente. Sin descanso. En cualquier momento o lugar. No pasaba una hora sin que demandara su atención, a lo que él, sin remedio, tenía que claudicar. No estaba en posición de ignorarlo, y no sabía en el fondo, si quería o no hacerlo.

                No importaba el momento. No importaba si estaba almorzando, durmiendo; el guardián no entendía de sueños. O incluso pensando… Cada vez le dejaba menos tiempo para pensar, para reflexionar. En multitud de ocasiones el guardián ya lo hacía por él. Eso por una parte le ahorraba trabajo, le permitiría vaciar su mente y dejarse llevar. Al menos así lo creía en un  principio.

                Le decía cómo debería vestir, cómo debería comportarse, dónde debería ir, a qué le debería dar importancia y a qué no. Le daba respuesta a los dónde, cuándo, cómo, por qué…

                Ahora ya lo tenía más claro. Mucho más. Lo odiaba. Lo aborrecía con todas sus fuerzas. Estaba ya hastiado. Harto de aquel guardián que no le daba respiro, que no le dejaba ser libre, que no le permitía pararse a meditar profundamente. ¿Cuánto tiempo más pensaba seguir siendo su rehén? ¿Cuántas horas más de su vida dedicada a él? Debería hacer algo, debería atreverse. Pero bien sabía las consecuencias. El guardián era el que le proporcionaba toda la información, el que le permitía seguir teniendo contacto con el mundo exterior, con muchos de sus seres queridos.

                Si le traicionaba se quedaría a su suerte, a merced de la soledad, de la inexistencia en muchos sentidos; acabaría sometido en el rincón alejado donde se encontraba con su guardián y pasaría al olvido del mundo. Aunque eso sí. Sería libre al fin.

                Otra vez.

                De nuevo le reclamaba, de nuevo exigía su atención. Que harto estaba ya de tonterías. Que harto de sus observaciones. Se armó de valor. Decidió acabar con su angustia y asumir sus consecuencias.  Se fue a por él. Esta vez no dejaría que lo dominase y lo poseyese a su antojo durante horas y horas. Se acercó al guardián y lo tocó suavemente. Lo zarandeó y le dio la vuelta para poder mirarlo directamente. Así lo hizo durante un segundo más y sin darle tiempo de volver a reclamarle para nada le oprimió con su mano como tratando de ahogarlo; y por fin obtuvo del guardián la única advertencia que de él buscaba: Su teléfono se apagará inmediatamente.

                Después el claro sonido del objeto partiéndose en mil pedazos en la pared de piedra de la cabaña.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Escritor aficionado en prácticas...Abran paso!!!

Tienda

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta