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10 min
El hombre de la calle
Amor |
29.10.13
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Sinopsis

Un joven caminante sin techo acompañado por un perro.

El hombre de la calle   Eran las diez y cuarto de la mañana. Las calles peatonales del parque Caldas bullían con el nutrido fluir de personas de diferentes procedencias que las congestionaban después de los fines de semana. La usual caravana de vendedores ambulantes intentando transacciones fugaces, antes de ser molestados por los vigilantes; hombres y mujeres en busca de empleo; turistas extranjeros tomando fotografías; jubilados aglutinándose en corrillos para evocar tiempos idos; desplazados, indigentes, estudiantes, empleados,  se mezclaban con quienes venían de los municipios lejanos, en busca de alguna dependencia del Gobierno Departamental y  con los aglomerados frente a la Alcaldía. En las puertas de entrada de los bancos y sus cajeros automáticos, las colas crecían, después que el puente festivo agotó las billeteras. Las bancas de madera _que tanto disgustaron a los tradicionalistas opuestos a la peatonalización de la plaza central __estaban llenas. En busca de datos para la crónica que me habían encargado para una revista local, me acerco a un hombre, de pelo desordenado y barba larga, cargando dos bultos y acompañado por un perro que no le quita el ojo, aunque parece manso. Me siento a su lado y dudando cómo entrarle, decido que lo mejor es ir al grano. _Buenos días joven... Me permite unos minutos...Estoy reuniendo datos para escribir una crónica, sobre la gente que vive en la calle y quisiera pedirle el favor de responderme unas preguntas...   _Por qué estoy en la calle?. No sea metido guevón, pirobo...¿Sabe por qué ?  ¡Porque me da la puta gana!.  _ Cálmese  llave, es sólo por conversar y reunir datos para escribir sobre el tema. _ Ah...vos sos de esos bochincheros que viven hablando  mal de los 'ñeros' y publicando fotos en esos pasquines de mierda. _ Tranquilo llave esto es distinto. Yo he sido vicioso, conozco algo del  cuento...del ambiente, pero no he vivido la experiencia de vivir en la calle y es para escribir una crónica  sobre el tema.  Sí quiere,  sin meter el nombre y otros detalles personales,  que lo  perjudiquen.  ¿Me entiende? _ Y por qué me buscas? _ Es que necesito conocer de primera mano, lo que se vive en la interperie y no en los libros. Usted me parece un man distinto al promedio... _ ¡ Distinto! ¿ Por qué ? _ La pinta y el hablado que indirectamente le he escuchado, cuando he estado cerca de usted, por ahí en los parques... Se nota que es estudiado y me gustaría su versión, aunque ya he oído varias, pero de manes que hablan poco. _ Y qué queres saber? _ Bueno, algo así, como de dónde venís, qué hacías antes de vivir en la calle...Señora qué vende ahí...tinto, pintado...¿qué te gusta, pintado?... Véndame dos pintados y cuatro rosquillas...Si como te decía... Conocer lo que me queras contar de tu vida. _ Bueno hermano le voy a revelar parte de mi película, porque usted me ha caído bien...Yo no me le sincero a cualquier aparecido y más cuando hay tanto peligro que, 'los del aseo con candela', se metan con uno y lo dejen tieso en cualquier rincón. _ Yo soy de Bogotá, mi papá era abogado y vivíamos en un barrio de clase media. Fui muy juiciosito, como hasta los quince años, cuando parchando con la gallada conocí  el trago, la marihuana, las pepas y después, cuando ya estaba en la universidad, el basuco, al que no pude controlar y ahí fue cuando  me llevó el viruñas, hermano, porque ese vicio si es el más pendejo y el más hijueputa que he conocido, porque viéndolo bien su efecto sólo dura segundos, como la cosquilla que uno siente cuando se echa un polvo, pero enseguida le entra el acelere por fumarse el otro, lo que no pasa con la marihuanita, que usted se pega tres cuatro templones bien aspirados y el efecto le dura dos horas, sin que le entren ganas de seguir metiendo... y si hermano, me cogió el basuco, que es cocaína sin cristalizar y empecé fallar en el colegio, a robar en la casa para irlo a dejar en la olla: radios, grabadoras, cubiertos de plata, joyas de mi mamá y mis hermanas, mi ropa nueva, libros de la biblioteca de mi padre, hasta la remesa, en fin todo lo que estuviera de papaya y me puse flaco, ojeroso, con esos dedos quemados, como de taponador y al fin en la casa se cabrearon y se dieron cuenta y me llevaron al sicólogo y cuando esto no sirvió me internaron en un centro de rehabilitación y así empezó un círculo vicioso, pues estaba unos meses quieto y recaía con más berraquera, hasta que se mamaron y me echaron de la casa. Ahí empezó  la andadera del judío errante, primero en el "cartucho", donde dejé los restos de la ropita fina que había sacado de la casa, quedando harapiento y con mi rancho al hombro,  como el caracol, cargando este costal, con mi cobija,  unos cuantos chiros  y mi 'zorro', que no se me despega, desde que me siguió después de darle parte de mi comida y cuando me 'encambucho' se acuesta a mi lado y nos calentamos para espantar el frío_. _ ¿Sólo fumas basuco o le mezclas?_ _ En la 'olla'  también aprendí a tomar 'chamberlain', para calmar el frío y emborracharse rápido y barato, comprando una media de alcohol antiséptico de 70 grados y revolviéndolo con leche, gaseosa, frutiño o agua, cuando no hay plata. Es que el aguardiente es muy caro y esos aperitivos, con apenas 14 grados no hacen nada. ¿Pero sólo tomas 'chamberlain' para calmar el frío  o a diario, te lo  pide el cuerpo? _ En realidad uno se acostumbra y con esos guayabos tan berracos y esos nervios,  se encadena a beber, porque el organismo se envicia y lo pide cuando paro el chorro; aunque  intento  no tomar el alcohol tan concentrado y seguido, para no degenerarme tanto, como la mayoría de mis amigos que están llevados y con la cara hinchada de beber y no comer y con una úlcera bien podrida...Ya varios se han muerto, por ahí tirados y el Municipio les consigue cuatro tablas para enterrarlos, porque son de otra parte y la familia no aparece_. _ ¿Y para conseguir la comida? _ Cuando hay para comprarla se consigue barata en sitios para los pobres que uno se encuentra en todas las ciudades. O si no se pide, en los restaurantes, sobre todo de noche, antes de que cierren. La gente como que se compadece más de mi perrito y nos tira huesos con algo de carne con arroz, papas, guisos, ensaladas...mi diosito no nos desampara_ _Me contabas que estudiaste en la universidad_ _ Yo estudiaba segundo semestre de Antropología en la Nacional, donde además de toda la carreta del estudio y del movimiento estudiantil, se metía vicio en forma y ahí fue cuando me cogió ventaja. _¿ Cuántos años llevas en la calle y cuáles han sido las situaciones más tenaces por las que has pasado? _ Hermanito, como diez años y situaciones tenaces las he vivido, en Bogotá y Cali, cuando esos hijueputas que nos llaman desechables, _ que incluyen: tombos, paramilitares, exmilitares, guerrilleros y un poco de comerciantes y  'gente bien' _, les da por matarnos, dizque por hacer 'limpieza social', ya que les afeamos el panorama; cuando muchos de nosotros, que somos recicladores, les ayudamos a limpiar las ciudades de toda la basura desechable, que produce esta sociedad de consumo, que día a día genera más productos y millones de toneladas de basura, que en poco tiempo  ahogaran a las civilizaciones en sus propios desperdicios, sin contar los cambios del clima, que a la larga nos llevarán a un nuevo diluvio universal que acabara tanto derroche, tanta vanidad y pondrá a los pocos sobrevivientes, como Noe, en su arca, a empezar de nuevo: sin electricidad, electrodomésticos, con vestidos de hojas, pieles y cultivando con arados de palo; hasta construir nuevas civilizaciones; como tal vez lo hicieron , los pueblos antiguos... _ Huy, hermano, pero usted se puso muy trascendente y apocalíptico y se ve que has leído_. _ Viejo man, para mí esa es la realidad y por eso  no me preocupo de acumular guevonadas innecesarias, ni por dejar hijos para que lleven del bulto y me río de esa gentecita orgullosa que trabaja como burros, para comprar  la basura que vomitan las fábricas todos los días y lo miran a uno como si fuera una mierda desechable; cuando, viéndolo bien, todos somos desechables y más esos políticos hijueputas y tanto ladrón elegante metido en el alto gobierno robando millones de millones, sin que les hagan nada y si los cogen los meten a 'cárceles', con derecho a putas, guisky, salidas, etcétera, etcétera; mientras a uno por robarse cualquier chimbada lo clavan de culo un poco de tiempo; o le montan la perseguidora y cuando les da por hacer las campañas de 'limpieza social', lo matan dormido, en cualquier cambuche...por eso hay que estar pilas...yo me he salvado de tres, una en Bogotá y dos en Cali...¿ Sabe qué hermanito?  Ya que hablamos del tema, no debo estar aquí en el centro mucho tiempo; porque ahora que se acerca la Semana Santa - la feria de los mercaderes del templo, en la 'ciudad blanca'-; les da por recogernos a todos; encaramarnos en una volqueta e irnos a botar en la carretera, más allá de Rosas; para que cojamos carretera al sur y no les afeemos el escenario del mercado y la obra de teatro, que montan cada año, con actores de madera y  carne y hueso. _¡Nos vemos bacán! Gracias por el pintadito y las rosquillas.  ¡Nos fuimos de rebusque 'zorro'!   Mientras el loco sin camisa entra al cajero automático a chuzar teclas a ver si le botan billetes,  devuelvo el casete. Menos mal que grabó.  

 

 

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Escribo por necesidad de expresar lo que no puedo hablar con mis conocidos y otras personas que nos limitan con su presencia y nuestros temores y prejuicios. El papel nos permite contar historias sin las limitaciones de tener alguien al frente. Me ha gustado leer desde la niñez y empecé a intentar con la narrativa a mediados de la década del 70 del siglo pasado.Soy columnista de algunos periódicos regionales en Locombia. Publiqué mi primer libro "Relatos en busca de Título" en 2011 .

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