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4 min
El lugar del crimen
Reflexiones |
03.11.19
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Sinopsis

Lo que esconden las sombras.

Él me llevó de noche al final de la carretera, donde los álamos se doblan bajo el viento, siempre ese viento, en la vía cortada que llega hasta un abismo, hacia la extensión del todo o de la nada. Allí me dió nuestro primer beso, apenas un roce, la primera muerte o el misterio infiníto de la primera vez que sentía la vida.

Y volvió a llevarme allí si, meses después. Él dijo que me quería, cuando se decidió a matarme. Aunque yo no lo sabía, se alimentaba de aquello, de destruir. Se crecía con cada asesinato, con cada voluntad de sobrevivir doblegada hasta la muerte, hasta ver a su víctima sucumbir. Aquello le llenaba los pulmones de aire, le hacia sentir un enorme poder, creer que era algo o alguien en un mundo donde no se sentía nadie.

Solo recuerdo mi cuerpo en un charco de sangre, viendome a mi misma desde el otro lado. En el momento en el que sentí todo el peso de la traición, del dolor, de la rabia, del miedo. La pena más enorme desde un lugar donde no se pueden derramar lágrimas. Una luz lejana se abrió entre las nubes pero estaba demasiado enajenada para seguirla, aquel cuerpo etérico, réplica del mío, ya no tenia fuerzas para creer en nada más allá del paisaje pardo y oscuro que me rodeaba. Había leído sus pensamientos, después de matarme, vi su coche alejarse entre la polvareda.

Vole perdida, en una dimensión desde donde podía ver el mundo real pero solo los animales o los árboles advertían mi presencia. Aprendí el lenguaje de los seres sin alma que tienen el alma más grande de la Tierra. Pero yo ya no era la misma, el sufrimiento y el odio no me habían permitido volver a la fuente de la creación, me convertí en un espíritu errante, como otros lejanos y extraños que se me acercaron luego, volábamos en ese plano desde donde la música o el silencio lo creabamos nosotros. Aprendí de ellos a mover ramas primero, incluso empujar rocas después. Mi primer amor me había matado y después a otras víctimas, a todas desde el más profundo engaño, que es mentir sobre los propios sentimientos, decía te amo y luego sacaba el cuchillo, pero con cada cadaver que sostenía en brazos, deshecho, mutilado, por cada vida que rompía, no se sentía mejor, nunca había sido feliz y comenzaba a aburrirse, nada le satisfacía.

Y una noche vino a asomarse al abismo: Y se vió a si mismo, podía leer sus pensamientos, deseaba morir, lo estaba decidiendo, se echaba atrás pero volvía a acercarse. Pude empujarle, pero no quise, pude salvarle, pero tampoco lo hice.

Mi alma ya no podía volver a ser lo que era ni irradiar esperanza, fe, bondad, algo que recordase a los sentimientos humanos que una vez tuve. Los demás espíritus y yo contemplábamos la escena. Dudaba y dudaba si tirarse o no hasta que lo hizo, y al caer y destrozar su craneo contra las rocas vimos brillar su sangre por todas las sangres que había derramado, y el curioso fenómeno de que ningún túnel luminoso se abrió para él ¿Se convertiría también en un espíritu errante como nosotros? Pero no, un enorme agujero oscuro pareció surgir del fondo del precipício y le arrastró hacia él. No volvimos a ver su espíritu.

Desde entonces vago en este mundo donde el tiempo no pasa, donde no se si alguna vez volveré a ser yo, donde escucho lejanas las palabras de espíritus afines que me hablan desde sus mentes, en este plano al que bajan como ángeles y nos recuerdan quienes fuimos, quienes éramos antes de que fulminasen nuestra inocencia, nuestro futuro, la ilusión óptica de que todo humano tiene derecho a ser respetado. Y desde entonces de vez en cuando vuelvo por este lugar donde nunca amanece, el lugar de la confianza, el lugar del amor, el lugar del crimen.

 Marian Vanderlest- derechos reservados - perteneciente al libro " El ángel en la oscuridad "                                                          Valencia 2019

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Joven pintora y escritora. Estudié un Grado superior en Geografia e Historia en la UNED, y realizé también estudios de Artes y oficios. Hace años publiqué un libro de relatos "El espejo de oro" y me gustaría publicar más, trabajo como modelo, eventualmente. Pero escribir es mi verdadera pasión.

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