cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

5 min
EL PRIMER DÍA DE MI VIDA SIN TI _ Día 327 (1ª parte)
Varios |
25.04.15
  • 4
  • 7
  • 588
Sinopsis

Compendio de una serie de relatos cortos con cierta moraleja, donde se entremezclan relatos de costumbres y también libidinosos. A través de ellos el lector va a ir descubriendo que en realidad tanto a los hombres como mujeres nos unen más elementos de los que creemos.

          Hacía tres horas que había empezado su turno y todavía no había conseguido hacerse ninguna carrera, y eso que no paraba de llover. Aunque conocía perfectamente los horarios de salidas/llegadas de los aviones a Barajas, de los autobuses a la estación de Méndez Álvaro y de los trenes a Atocha-Chamartín, la intuición le había llevado a dar vueltas por la ciudad: hoy no tocaba estar parado, hacer crucigramas o charlar con los compañeros. Hoy tocaba poner la radio y tratar de descubrir nuevos rincones de la ciudad.
Rodolfo vivía en un estudio en Orcasitas. Treinteañero aficionado al bricolaje, le encantaba en sus ratos libres ir a lugares de paso, como por ejemplo, el Jardín Tropical de Atocha, dar una vuelta café en mano y observar el trasiego de la gente, el ir y venir de los mochileros, los trajeados que van a sus reuniones de dia a otras provincias, las parejitas haciéndose arrumacos , etc. 
Las 3 am. La primera tanda de bares de copas estaban echando el cierre. Seguía cayendo un buen aguacero.
El mundo de la noche lo conocía bastante bien tanto de un lado como de otro de la barra. Cuando cruzaba por las zonas de marcha no le daba envidia lo que veía: todo eso ya lo había vivido y experimentado... y también la tapicería de la parte trasera de su taxi. Se podría editar un libro que se titulase "Confidencias de la parte trasera de la tapicería de mi taxi". Quizá algún día lo haga , al igual que "Las mil y una maneras de abonar una carrera"...de ésta sacaría una trilogía. 
A cien metros vio el brazo de una chica levantado. "Bingo, no se me escapa".. Sin embargo se le adelantó un compañero que le quitó la carrera. "por poco"..Justo el semáforo se puso en rojo y vió alejarse al compañero con la que iba a ser su primera carrera de la noche. "Arranque, por favor, arranque"... "arranque!!!". El semáforo seguía en rojo. Rodolfo miró por el espejo retrovisor primero tras sentir el portazo de la puerta, y acto reflejo, se dio la vuelta: la mujer no paraba de mirar por la ventana, jadeante. Tenía el pelo rizado parcialmente mojado por la lluvia. Se giró y le miró: "por favor, arranque", llevándose las manos temblorosas a la boca, poniéndolas en posición de súplica. Rodolfo se vió embrujado por esos ojos llorosos, tan llenos de pena y tristeza. En cuanto el semáforo se puso en verde reinició la marcha sin saber a dónde ir. La mujer escondió la cabeza entre las piernas, entrando en un ataque de ansiedad sin poder parar de llorar. 
Rodolfo era la primera vez que se topaba con una situación de esta índole y encima con la que estaba cayendo...... qué hacer??. Esa mujer necesitaba consuelo: aparcó el taxi en el primer hueco que vió, se bajó y sacó del maletero la manta de Castellón que le regaló su prima. Se metió en la parte trasera del coche y se sentó junto a ella. Trató de ponerle la manta encima pero ella se lió a darle puñetazos y patadas mientras gritaba : "no me toques, por favor , no me toques...". Rodolfo consiguió dominarla agarrándole por las muñecas y abrazándola por la fuerza mientras le susurraba al oído: "shuhhhshhh, respira hondo, shuhhssssss, respira hondo". Ella al principio se resistía, pero poco a poco fue ablandándose, eso sí, sin dejar de llorar. Rodolfo la seguía susurando "shushhh respira hondo, shushhh , respira hondo, ahora estoy aquí y estás a salvo". y le secaba las lágrimas con las manos.. De vez en cuando le volvía a dar algún ataque que Rodolfo conseguía mitigar. En cuanto sintió que se le había pasado la crisis le colocó la manta encima y la hizo reclinarse sobre su regazo. 
Olía a vainilla, No era una vagabunda ni tenía pinta de ser ninguna prostituta, más que nada porque iba vestida de una forma muy holgada, toda de negro: chaquetilla de lana, camiseta y pantalones anchos. Estaba entradita en carnes. Qué le habría pasado a esa mujer???. Instintivamente ella le cogió el dedo gordo de una de sus manos aprentándoselo como si fuese lo único que tenía para aferrarse a la vida. 
Rodolfo se vió ahí sentado, escuchando ahora ya cómo rompía la lluvia sobre el techo, con una mujer desconocida en su regazo que había pasado por un ataque profundo de ansiedad. .....(continuará en la 2ª PARTE)

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Cometa Halley: totalmente de acuerdo contigo: plasmar en negro sobre blanco realidades propias o imaginarias resulta muy gratificante, al menos para mí, eso sí, siempre y cuando luego las pueda entender, porque hay textos que tengo que pillar el google translator para poderlos entender de lo retorcidos que son porque no pillo el codigo. En fin . No seguimos leyendo.
    A la hora de escribir descubrimos cosas sobre nosotros mismos que desconocemos y con cada pagina nos damos cuenta de la realidad que nos rodea haciendo que habramos los ojos
    MIkimoto. Espero poder aprender mucho de tus juegos de palabras. Carpe Diem Fenix. Muchas Gracias por el acogimiento y el ratejo que le has echado a la lectura. Mirta: soy una mera aficionada: espero poder ir aprendiendo de todos vosotros poquito a poco. Mañana colgaré la 2ª parte. Esta web ha sido todo un descubrimiento apasionante.
    Lo imaginaba corazón. Solo era una forma de replantear tu pregunta. Me gusta jugar con las palabras. carpe y salud
    Buen y atrapante relato, esperare continuar la lectura de esta prometedora historia.
    MIkimoto: Muchas Gracias por tu valoración y aportación. Conseguir llamar tu atención en relación a este relato para mí ya es un premio. Es la primera vez que lo lee alguien ajeno a mi círculo de amigos. Mañana colgaré la 2ª parte. La pregunta que te he hecho se queda en mera pregunta, no en proposicion: no quiero ni pretendo convertirme en algo que luego resulte no ser nada para alguien. Nos seguimos leyendo. Un abrazo
    Bienvenida a TR estimada Mercedes. Intrigado por como continúa tu relato quedo a la espera de tu próxima publicación. Has conseguido interesarme. Y la respuesta a tu pregunta es todavía no ;) pero tal como la formulas parece una propuesta. Inscripciones abiertas...jeje Un beso un abrazo y hasta pronto. Nos leemos
  • Descúbreme a través de mis relatos.

    Pequeñas tapas literarias encadenadas unas con otras, como cuando empiezas a tomarte una en un bar del Barrio de las Siete Calles en Bilbao y no sabes ni dónde ni cuándo vas a acabar.

    Pequeñas tapas literarias encadenadas unas con otras, como cuando empiezas a tomarte una en un bar del Barrio de las Siete Calles en Bilbao y no sabes ni dónde ni cuándo vas a acabar.

    Pequeñas tapas literarias encadenadas unas con otras, como cuando empiezas a tomarte una en un bar del Barrio de las Siete Calles en Bilbao y no sabes ni dónde ni cuándo vas a acabar.

    Pequeñas tapas literarias encadenadas unas con otras, como cuando empiezas a tomarte una en un bar del Barrio de las Siete Calles en Bilbao y no sabes ni dónde ni cuándo vas a acabar.

    Compendio de una serie de relatos cortos con cierta moraleja, donde se entremezclan relatos de costumbres y también libidinosos. A través de ellos el lector va a ir descubriendo que en realidad tanto a los hombres como mujeres nos unen más elementos de los que creemos

    Compendio de una serie de relatos cortos con cierta moraleja, donde se entremezclan relatos de costumbres y también libidinosos. A través de ellos el lector va a ir descubriendo que en realidad tanto a los hombres como mujeres nos unen más elementos de los que creemos

    DIA 36

    Compendio de una serie de relatos cortos con cierta moraleja, donde se entremezclan relatos de costumbres y también libidinosos. A través de ellos el lector va a ir descubriendo que en realidad tanto a los hombres como mujeres nos unen más elementos de los que creemos

    Compendio de una serie de relatos cortos con cierta moraleja, donde se entremezclan relatos de costumbres y también libidinosos. A través de ellos el lector va a ir descubriendo que en realidad tanto a los hombres como mujeres nos unen más elementos de los que creemos

  • 11
  • 4.69
  • -

Descúbreme a través de mis relatos

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
19.09.18
25.05.18
Encuesta
Rellena nuestra encuesta