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8 min
El secreto
Reales |
08.04.15
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Sinopsis

Relato extraído de la vida real. Te invito a leer mis otros relatos.

 

En aquél pueblo triste y polvoriento no había un alma en aquella tarde de domingo. Como era la costumbre por aquellos lugares ese día, las personas asistían a misa por la mañana, regresaban a sus casas a comer y luego se quedaban ahí platicando toda la tarde a esperar que cayera la noche para poder ir descansar para estar despiertos muy temprano al día siguiente. Solo se alcanzaba a ver la figura de Ignacio caminando por la calle principal nuevamente rumbo a la casa de Doña Juanita. Ignacio y Doña Juanita eran parientes, muy lejanos, pero parientes al fin. Así que no era raro que él los visitara de cuándo en cuándo.

 

Nacho era un hombre de 38 años, alto y fornido y Doña Juanita tenía 7 hijos, seis mujeres y un solo hombre. La menor de todos era Mariana, quién para ese entonces tenía tan solo 15 años.

Aquel lugar tenía muchos problemas, pero los económicos eran los principales, no había trabajo y en consecuencia la pobreza se hacía presente en todas las casas, para colmo las familias eran numerosas.

 

Mariana a quién le decían “la pelona” por su corte de pelo que parecía hombre. Sin embargo, con todo y eso era la más guapa de todas las hermanas. Ella había estudiado más que todos en el pueblo, llegó hasta el cuarto grado de primaria y en ese momento trabajaba dando clases como maestra rural a muchos alumnos que eran mayores que ella.

En contraste, Ignacio solo había estudiado hasta el primer año. Al morir su padre su abuelo lo sacó de la escuela y lo puso a trabajar en el campo. Como era el mayor de todos, era el responsable de toda su familia: su madre, tres hermanas y un hermano menor.

Al llegar a la casa de Mariana, fue muy bien recibido por todos, le invitaron a tomar un café y comenzaron a platicar sobre lo que había pasado en la semana anterior en el pueblo. Pocas eran las noticias o cosas relevantes sobre que platicar, así que aquella tarde repasaron los mismos chismes del pueblo. Ignacio platicó de su trabajo, sus sueños y al final aprovechó para comentarles que tenía planeado pronto irse a vivir a la capital. Antes de despedirse pidió hablar con Doña Juanita.

  • Mire tía, yo ya estoy muy cansado de estar aquí, trabajo, trabajo y trabajo y no avanzo. No tengo nada, ni un terreno ni una casa, por lo que he decido irme a la capital. Sé que allá voy a ganar más y tengo planeado comprar un terreno, construir una casa y le pido la mano de Mariana. Me quiero casar con ella y así tener una verdadera familia – dijo Ignacio.
  • Está bien muchacho, espero logres lo que tienes en mente. Por lo que hace a Mariana, tú déjalo de mi parte. Yo me encargo –dijo Doña Juanita.

 

  • Pues hay le encargo tía, usted sabe todo lo que he pasado sin padre, con el carácter tan disparejo del abuelo y además tener que dar la cara por todos en mi casa, ya quiero tener algo mío.
  • Tu vete sin cuidado, eres buena persona y te voy a ayudar, además para eso somos familia ¿no?
  • Fíjese tía que me ofrecen irme como policía de la montada y eso deja muy buenos pesos.
  • Pues si ese es tu sueño ve por el “mijo”.

Dos semanas después de esa visita Ignacio se trasladó a la Ciudad, se fue solo. Consiguió un trabajo como albañil y después de muchos problemas y trámites por superar logró como se lo había propuesto entrar como efectivo de la Policía Montada.

Ignacio enviaba dinero y cartas a sus familiares. De igual forma se comunicaba con Doña Juanita recordando su promesa y explicándole todos los avances que iba logrando. Pasados dos años de su partida le escribió a doña Juanita:

Querida Tía:

Le quiero comunicar que ya tengo el terreno que le platique y en el construí con  mis  propias manos un pequeño cuarto y un  baño, también he comprado todo lo necesario para la casa y un vestido y zapatos para Mariana. Ya estoy listo para que vengan y yo la lleve al altar.

Saludos

Ignacio

Cuando Doña Juanita recibe esa carta, todos están preparándose para irse a Guadalajara a buscar una mejor forma de vida ya que en el pueblo las cosas van de mal en peor. Se trasladan, instalan y todos buscan trabajo. Las cosas no van bien con ellos, pero por lo menos cuentan con  lo más indispensable: pueden alquilar una casa y pagar sus gastos más importantes.

Pasados seis meses, todos en la familia deciden mejor moverse a la Ciudad. Doña Juanita se comunica con Ignacio para que les ayude a preparar su llegada. Él alquila una casa para toda la familia y con sus pobres recursos la acondiciona como puede.

La familia de Doña Juanita se traslada a la Ciudad. Ignacio espera impaciente en la estación de Ferrocarriles de Buenavista, ve pasar los trenes y espera a que de alguno de ellos llegue Mariana. Finalmente en el de las 20:00 horas de Guadalajara llegan todos, los recibe y lleva en un taxi a la casa que alquilo. Ya es muy tarde para platicar y todos cansados buscan la forma de pasar la noche. Ignacio entiende la situación y acuerda regresar el siguiente fin de semana

Tal y como quedaron ya con más calma y tiempo Ignacio los visita y habla de sus intenciones de casarse con Mariana, esta vez están todos Doña Juanita y sus seis hijos. Ante la noticia todos se sorprenden excepto Doña Juanita por supuesto.

Mariana entonces es interrogada sobre su decisión.

  • Cómo ves la propuesta de Ignacio –le cuestiona Doña Juanita.
  • Nunca me imagine que esto pudiera pasar. Yo siempre he visto a Ignacio como mi primo. Realmente lo quiero, pero como un primo,  como un amigo que nos ha ayudado cada vez que lo necesitamos. Jamás lo he visto como un hombre –dijo Mariana.
  • Entiendo que te sorprenda Mariana, pero quiero que sepas que siempre he estado enamorado de ti y que si nunca dije nada es por qué tú eras una chamaca y no era el momento, pero ahora que tú ya eres una mujer y me gustaría que lo pensaras bien. Yo te ofrezco todo lo que tengo, mi casa,  mi esfuerzo y mi compromiso para cuidar de ti toda la vida. –nerviosamente dijo Ignacio.

Doña Juanita propuso entonces que dieran tiempo al tiempo y que Mariana se tomara toda la semana para pensarlo, que Ignacio regresara el sábado próximo y recibiría la respuesta.

El siguiente viernes Mariana sale a trabajar a la escuela primaria en la que presta sus servicios, pero ya no regresa a casa, nadie sabe dónde está.

Todos se distribuyen tareas y la van a buscar a Delegación, Cruz Roja, Cruz Verde, así como algunos hospitales cercanos a su domicilio, pero regresan por la noche sin suerte.

Pasan la noche en vela esperando noticias de algún lugar. Han dejado el número de teléfono de la vecina por si acaso hay alguna noticia, pero nada, la vecina no llega en toda la larga noche.

En la mañana temprano llega Ignacio se encuentra con una escena de desolación, dolor. Ve que están todos menos Mariana y de manera inmediata pregunta por ella. Manuel, el hermano de Mariana le explican pacientemente todo lo sucedido o al menos todo lo que sabe

  • Mariana salió a trabajar, no regresó. La hemos buscado todos en diferentes  lugares y no logramos nada. En los lugares que visitamos dejamos el número de teléfono de la vecina para que nos llamaran y eso no ha sucedido, yo fui a buscar a Doña Luchita y me dijo que nadie ha llamado.
  • Pero alguien debe saber algo, en su trabajo, sus compañeras, algún alumno. A ninguna de ustedes le platicó algo. Esto no puede ser, nadie desaparece así como así. –dijo Ignacio.

Al fin Natalia hablo y descubrió todo:

  • Mariana en Guadalajara conoció a un maestro de nombre Eugenio y ayer en la noche él paso por ella al trabajo y se la “robo”. Los dos se fueron a Sinaloa donde viven los papás de Eugenio.
  • Eso es todo, ¿qué más sabes que no quieres decir?. –dijo Manuel.
  • Bueno, también me confió que tiene tres meses que está esperando un bebé.

En ese momento todos se quedaron como congelados. Ignacio se puso pálido y no pudo emitir palabra alguna. Poco después solo dijo: “Bueno, pues yo ya no tengo nada que hacer aquí” y se fue.

Ignacio regresó a su casa por esa calle llena de polvo de esa Ciudad que no le había ayudado a ser feliz. 

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Mi nombre es Gabriel Ramos y me gusta leer y escribir. Últimamente he escrito relatos breves y algunos cuentos cortos. Agradeceré sus comentarios y sugerencias para mejorar.

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