cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

6 min
El tesoro de la Luna
Fantasía |
02.07.15
  • 5
  • 0
  • 517
Sinopsis

¿Cómo soltar un cometa? Y es que no es nada fácil, se desvía unos milímetros en el despegue, y la estrella podría llegar cientos de años luz a lado del objetivo. Y tú bien sabes, mi pupilo, que no es lo mismo llegar a Marte, tomar algunas rocas, muestras y marcianos, y regresar, que llegar al sol y fundirnos con el cometa. ¡Dios no lo quiera!, no. Es algo muy sencillo, pero a la vez muy elemental...

¿Cómo soltar un cometa? Y es que no es nada fácil, se desvía unos milímetros en el despegue, y la estrella podría llegar cientos de años luz a lado del objetivo. Y tú bien sabes, mi pupilo, que no es lo mismo llegar a Marte, tomar algunas rocas, muestras y marcianos, y regresar, que llegar al sol y fundirnos con el cometa. ¡Dios no lo quiera!, no. Es algo muy sencillo, pero a la vez muy elemental.

Verás, lo primero que debemos hacer es revisar la plataforma. ¿Está en su lugar? Sí, listo. Entonces hay que montar el cometa, no sin antes acariciar la punta para que se identifique contigo, no queremos que nos abandone en medio del espacio. Aquí está su cabeza. Dame tu mano, así, acaríciala sin llegarla a tocar. ¿Sientes esa energía? ¿Su calor hirviente…? ¡No lo toques! Ahí está.

Su corteza, donde la montaremos, es mucho más fría y dura, ahí no nos quemará, pero no podremos señalarle  a dónde ir, pues ella no siente qué pasa en su corteza. No es como los caballos o elefantes, no les das latigazos, ni pataditas en el trasero.

Ahora, bien, escucha. Colocamos la silla, y la ajustamos bien. ¿Te pusiste el casco?, no queremos que nos multen. Cuando pasemos la estación espacial, deberemos pagar el derecho de cielo, así que ten lista tu billetera. Te montas así, como yo, mírame. ¡Hey, no te distraigas!, pon atención. Te agarras de estos dos cordones en la silla, de esta manera. Ah, pero no olvides ponerte el cinturón. Así, muy bien. Agárrate fuerte. Estoy por arrancar, ¿estás listo?

Con el pie activas el mecanismo y… Ahí está. ¿¡Me escuchas!? ¡Aprieta el botón de tu casco!... ¡En tu casco! ¡Como con las motos de híper-vuelo! Listo, ¿ahora sí me escuchas? Perfecto. Sí, son como las antiguas radios de los helicópteros.

Si te asusta la altura, sólo no mires al suelo, mira las nubes que poco a poco alcanzamos. Aunque en verdad es increíble la vista que se forma. Las nubes esconden el sol que apenas despierta, y forma una aurora como si fuera anocheciendo. 

Gran truco, ¿eh? Ahí está la estación espacial. Escúchame bien, de tu billetera saca tres monedas  de Alnath con tu mano izquierda y extiende el brazo. Cuando te diga vas a soltarlas, ¿entendido? Bien, bien. Espera… ¡Ahora! Jaja, cayeron justo en el cofre. Verás, si no lanzas las tres monedas, lo que prosigue es  detenerte, pedirte que pagues, y dejarte ir, y antes hacían eso siempre, pero ya sabes, es una pérdida de tiempo. Te quita impulso, es cansado para el cometa…

En fin, ya vamos a llegar. Hoy la luna está más cerca de la Tierra, el viaje es corto. Aterrizamos cuidando no dañar la estrella, la punta. Así que agárrate fuerte, que el impacto irá hacia la corteza, hacia donde estamos. ¿Listo…? Aquí va… Y ya está. No fue tan duro como en otras veces. Ahora, bájate para que pueda revisar la estrella.

Mira, ven. Su brillo persiste, aunque el impacto casi la apaga. Su corteza se raspó un poco, pero es natural. Llegando a la Tierra, recuérdame remplazársela, que ya pronto no nos servirá. Bueno, todo está en orden. Así que amárrala bien, y sígueme. Hey, no olvides el candado. No queremos que otros nos la roben. Perfecto. Ahora, vente.

Jaja, seguro creías que la Luna estaba hecha de queso, ¿verdad? Pues mira bien, qué queso ni que nada, puro algodón de azúcar. ¡En serio! Mira, pruébalo, si quieres. Aunque no te distraigas en estas toneladas de calorías cuando podemos mejor buscar el tesoro. ¿Qué, creíste que sólo te traía de paseo? No, mi pupilo, si ya estamos aquí,  hay que hacer algo de provecho. A ver, saca el mapa que te di. Creo que aterrizamos cerca del Conejo de Oro, o más bien, eso espero. Checa los cráteres, deben ser profundos y amarillentos. Es más, prueba el algodón, ¿sabe a mango? Sí, excelente, vamos por buen camino. Recuerda, dejamos la estrella en la Región Manila. Ahora, según nuestras brújulas tridimensionales, deberemos ir… ¡por acá!

Si este es el auténtico mapa perdido, ¡entonces seremos los únicos en saber dónde está el tesoro! Sigamos ahora… el maíz negro… El maíz negro, ¡por acá! Sí, ese debe ser.

¿Que qué tiene el tesoro? ¡Por favor!, ¡no me vayas a decir que nunca te han contado del tesoro de la Luna!, ¡vamos!, ¿hablas en serio? Bueno, se dice que en la Luna, la Princesa de rizados cabellos encerró su tesoro más sagrado y valioso que vale más que cien árboles y puede cumplir cualquier deseo...

Estamos atravesando ya el Conejo de Oro, sí, por eso hay tantos conejos, ¿no sé qué le ves de lindos? Es decir, sólo mira esas… criaturas mutantes amarillas que huelen a naranja… ¡AY, no! Creo que pisé su caca de chocolate… ¡Qué asco! Las luciérnagas deben aparecer en cualquier momento, sí, ¡Aquí es! Llegamos

¿Qué dices?… Ja, claro que no hay nada, pupilo, pero porque nos falta desenterrarlo. ¡Ándale, saca la pala que metí en tu mochila! Así es, ahora cava. No debe estar tan profundo, más bien difícil de hallar, quién pensaría que el tesoro estaría aquí, rodeado de luciérnagas. Nadie piensa en ellas. Todos buscan con los conejos entre su chocolate o en la región de hierbabuena.

Ahhh… ahí está… todos estos años buscando lo que era tan… ¡¿Cómo que pequeño?! ¡¿Estás dudando del poder que tiene este collar?! ¿O te engaña el que sea una diminuta flor plateada? ¡Por favor!, mira esto. Con sólo ponérmelo y pensar un poco… ¡Mira! ¡La estrella volvió a nosotros! JAJA ¡Funciona!

A ver pupilo, ¿cómo te dije que se suelta un cometa? Ajá… sí, así es… Sí… Muy bien, me sorprende que te acordaras, ahora móntate rápido que ya vienen los exploradores que vieron nuestra estrella, vienen por nosotros. ¡Móntate, móntate! Y… arranca.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Este relato no tiene comentarios
  • Historia de un ángel y un demonio, basado en un sueño real.

    Uno de mis favoritos, pero no sé en qué categoría ponerlo. Si alguien tiene una sugerencia por favor dígame xD (Hace años que no publicaba, espero que valga la pena y que no resulte escandaloso)

    Soneto sin nombre, por favor propongan en los comentarios algún título xD PD: Lo escribí una noche de lluvia agridulce

    Igual que mi otro cuento Masoquista, no sé en qué categoría ponerlo. También lo publico con un poco de miedo por las malas opiniones, pero pues, ¿a qué he de temerle? No es algo que no suceda a menudo o de lo que no se deba hablar...

    Éste es de mis primeros microcuentos, aunque no sé qué categoría ponerle, por favor coméntenme qué piensan.

    Un día normal de clase, hasta que empieza a temblar, pero nadie reacciona...

    Para los alumnos estresados en clase xD

    En cuanto el niño cerró los ojos, las arañas se arrastraron por las paredes. Sus patas puntiagudas trinaban una canción a lluvia lejana mientras, de los hoyos y rincones, se acercaban trepando o bajando a la cama del niño. Él, sin sospechar, soñaba tranquilo, respirando con suavidad y ternura...

    No espero que lo entiendas, espero que lo disfrutes. No está escrito al azar, tiene su historia, tiene una historia mía, pero tú puedes interpretarlo como desees. Después de todo, es un juego de ajedrez.

    [Helechos rotos caen sobre la arena como copas de cristal. Un duende en tu almohada no te deja dormir, te recuerda el sueño que tuviste esa noche, el sueño, ¿fue un sueño? La familia del jamás, jamás incesto, ¿por qué?, porque somos familia, no de sangre, pero sí familia. Una locura incierta te despierta de nuevo, fue un sueño, sólo un sueño, nunca pasó, nunca ha sucedido. Un terremoto interno rebota dentro de mí, y no sé qué hacer, no sé qué pensar, no sé qué decir]

  • 22
  • 4.48
  • 395

-¿Por qué escribes? -Yo sólo quiero sacar estas ideas que me quiebran la cabeza xD

Tienda

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta