cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

2 min
El tiempo. (I)
Reflexiones |
14.05.15
  • 4
  • 2
  • 585
Sinopsis

El tiempo te ha visto y se ha quedado tan absorto en tu mirada que se ha parado, se le ha olvidado como avanzar. Ha tenido que ser el viento, el que soplando poquito a poco ha cubierto tus ojos con tu pelo, y solo así ha podido despertar.

El sol amanece en las calles del pueblecito de las afueras de Madrid. El mundo se despereza en un bostezo lento y grave. Todo despierta, todo se mueve, la gente, las flores, la vida, y los gatos, callejean por los bares, insolentes.
Él, sin parar, recorre todo lo que consigue abarcar, para el no hay tiempo, él no sabe lo que es eso, él solo camina, siempre hacia delante, sin preocuparse por lo que el mundo le pida, él nunca se detiene. Un día está aquí... y al siguiente está en la otra punta del universo. Y a la vez en todas partes, arrastrando todo consigo.
Las lágrimas y las sonrisas que él mismo siembra, él se lleva al doblar la esquina.
En una calle ve a un niño jugar, y cada paso suyo... es un recuerdo de ese niño, que al dejarlo atrás se hizo mayor. Pero ese niño nunca reparó en aquel señor trajeado y cabizbajo que pasó a su lado tantas veces, tantos años. Y así van pasando los pasos en sus suelas, olvidado a veces, tan preciado otras... Tan ajeno.
Y por un instante levantó la cabeza. Un segundo (que para él era solo un suspiro entrecortado que apenas empezaba, porque él no entendía eso del tiempo), y al levantarla, olvidó todo aquello que sabía, todo aquello que creía hacer mejor que nadie: avanzar.
Hechizado por aquella mirada oscura, confundido por primera vez... Detenido. En aquel instante. Absorto en tu magnífica mirada.
En ese instante todo parecía haber perdido el sentido. Solo el brillo negro de tus pupilas daban luz a un instante que se hacía eterno para él. Una eternidad entrecortada por el fino viento que acariciaba tu pelo y lo hacía ondear frente a tus ojos...
Y entonces se cerró.
Y su mirada se volvió a clavar en el suelo, como solía ser costumbre, y sus pasos volvieron a avanzar hacia delante, y sus labios volvieron a cerrarse, y su pensamiento jamás volvió a ser el mismo.
Desde que el tiempo se enamoró de ti.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Una belleza. Expresas una irrealidad que se percibe por los sentidos. Un saludo.
    Es curioso cuan inspirador y obsesivo es un concepto abstracto. Yo también tuve el problema de enamorarme del tiempo, dador de instantes como miradas.
  • No fue sino cumplir un sueño, el sueño de aquellos que anhelan la libertad, volar, y de aquellos que extrañan esas nocheviejas en familia, con aquellos que ahora les cuidan desde el cielo.

    -Y dime cariño, ¿cuál es finalmente el color de los espejos? Él miraba por la ventana del cuarto, frente a la que se levantaba un gran muro, un muro invisible, que solo él podía sentir. -¿Lo sabes tú?

    Porque todos algunas vez hemos pensado eso de... "no creo que pueda pasarme a mí".

    A veces un día cualquiera es algo más que cualquier día.

    Él era el hombre que tenía la misión de cambiar el mundo. Pero nunca llegó a saber con certeza cómo hacerlo.

    La puerta se cerró. Ella sabía que sería para siempre, pero no quiso decir nada, porque sabía que tenía que marchar. Era solo cuestión de tiempo, no quería entretenerlo más, y así, haciéndose la dormida, comenzó su llanto, que duró eternamente.

    Y es que después de tanto tiempo, nunca olvidó aquella frase, aquellas seis palabras que cambiaron su vida para siempre.

    Dicen la mayoría de las leyendas que los héroes son grandiosos, que los héroes son fuertes y poderosos, nobles y atractivos. Pero esta no es una de esas leyendas, no es una historia heroica, no es una gran gesta ni nada parecido. Es una historia sencilla que nace en el recuerdo y muere en los recuerdos...

Tienda

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta