cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

6 min
Ella
Amor |
05.06.17
  • 5
  • 1
  • 584
Sinopsis

La heredera al trono debe seguir con la tradición de su familia, de ser la "sacerdotiza" por no decir esclava sexual de unas criaturas que fueron en un pasado asociados con dioses, ella elije no seguir su destino. Si quieren leerlo completo, pueden descargarlo gratis. "Ella" J. Descortés

Cuando los niños se despertaron asustados de que algo pasaba, me paré a ver, allí en la ventana el nido estaba terminado, y atrapada adentro estaba Rosario, gritando, mientras el pájaro le traía incesantemente comida que metía por un agujero lo suficientemente grande como para que los pájaros pequeños salieran y no ella.

Espanté al pájaro y abrí un hoyo, ella dejó de gritar, pero no salió de donde estaba, pues empollaba, el pájaro se tiró a atacarnos, dispuesto a matar a sus propios hijos de ser necesario, de matarla a ella. Iba a mis ojos, por protegérmelos no podía mirar, no sabía que tomaba, sentía plumas y huevos, pero no sabía nada. Tomé lo que quedaba de los polluelos y de Rosario con nido y todo para meterlo en la jaula, pero el pájaro me impedía ver, y había tantas plumas, tantos gritos, tantos chillidos de los animales. No paró de atacarme. Yo teniendo sus crías y su hembra en la mano, no le importó, me atacó igual.

Luna llegó con la escopeta y le dio muerte, sin titubear.

La abracé llorando, ella se mantenía tranquila, conteniéndome. Hasta en eso era igual a su padre, la frialdad para tomar decisiones de vida o muerte. Betania gritando con el teléfono en la mano, sin entender que pasaba.

Solo cuando llegó Cooper la niña se deshizo en lágrimas, en los brazos de su padre.

Llegó Germán con el corazón en la mano, nos abrazó sin entender que pasaba, pidiéndole explicaciones a Betania e incluso increpándola que porqué había permitido que pasase todo eso, que Él no la tenía allí para eso.

Cooper calmó la situación e hizo que Germán se disculpase, solo con un gruñido, manteniendo a sus hijos muy cerca suyo, mientras que Tomás estaba en los brazos de Germán, y Betania con los de ella. Y yo sola. Ni si quiera mi hija me consideraba lo suficientemente fuerte como para consolarla.

¿Y cómo me iba a encontrar?

Sí allí estaba refugiada del mundo en mi horno.

Ya era un púber, era verdaderamente hermosa, pronto Horus se le acercaría, lo habíamos conversado varias veces con Cooper sobre qué hacer.

¿Podíamos realmente hacer algo?

"Podemos irnos contra ellos, podemos matarlos a todos" me dijo ebrio una noche, agarrándose la cabeza, controlando el odio que sentía hacia mí "y así ella no será… sacerdotisa… de nadie"

"Piensa en lo otro, Cooper, primero será uno, luego dos, luego tres y así… no es algo que se pueda controlar."

"Hay medicamentos."

"No puedes mantenerla drogada todo el tiempo, y Horus calma eso…"

"Bueno, que lo sea, le conseguiré los mejores hombres, hombres normales, y si quiere cada vez más, le conseguiré cada vez más; pero mi hija no tendrá dueño."

 

Solo para mí fue sorpresa el actuar del pájaro, luego me explicó Cooper que esos pájaros, hacían eso, y por lo general las pájaras aceptaban sin chillar su destino.

"Así es la naturaleza" agregó Germán.

 

Cooper se fue por un trago.

"Todo está bien, yo estoy aquí. No los volveré a dejar solos, todo está bien. Ustedes son lo más importante para mí. No sé qué haría sin ustedes" dijo tomando la escopeta y alejándola de nosotros "Vamos a la pieza, veamos una película, les haré leche caliente, para que se relajen…"

"Rosario…" decía Tomás.

"El pajarito está bien… ya no le hará daño el otro pájaro… ¿Ves? Está en su jaulita" dijo Luna cerrando la ventana "nadie más le hará daño ni a ella, ni a su huevo, ni a tu mamá, todo está bien, todo estará bien, papá llegó" dijo tirando al pájaro muerto en la basura "ya, váyanse a la pieza… Betania ¿Tendrás de las ampolletas de cien? ¿De esas que dan calor?"

 

Desperté por los ruidos de tazas y vasos, Betania traía una bandeja, mirándonos con una sonrisa, al vernos durmiendo a todos en la misma cama.

No nos levantamos ese día, yo solo fui a abrirle la ventana a Rosario, quien parecía desesperada por salir, dándole de picotazos al vidrio. Entre sus patas llevaba el huevo que se veía sano, que depositó en el otro nido, tras botar a la calle los que ya estaban allí, volvió a la ventana, me cantó un poco y se fue. Supe que sería la última vez que la vería.

Desde el patio los perros y la loba de Cooper observaban pacientes el comportamiento del animal, impávidos se comieron los huevos que cayeron.

"¿Estás sola?" preguntó Cooper asegurándose por sí solo. Cerró la puerta tras Él "Lo he pensado mucho. No empezaré a hablarle a Luna."

"Debes hacerlo o luego todo será muy impactante para ella."

"No voy a ayudar a condicionarla. Esa vida no es buena para ella. Mi hija no es puta de nadie."

"No lo veas así."

"Pero sí eso es. No, lo siento. No seré cómplice en esto. Lo he pensado mucho, hablaré con Ho…"

"No lo hagas, podría raptar a la niña" supliqué tomando sus manos.

"No puedo hacer esto solo, debo saber que tú quieres lo mismo que yo, que tú piensas igual que yo."

"No quiero mi hija sea su esclava, pero no sé si hay algo que se pueda hacer contra eso. Tampoco es un mal hombre…"

"¡Es un bastardo! Tú lo conoces más, necesito que me digas si tengo oportunidad en enfrentarme a Él."

"No tienes."

"Soy amigo de Charles Severson, si acepto trabajar para Él dejará de venderle armas, puedo hacer que hable con sus amigos, crear un bloqueo…"

"Cooper, no sabes en lo que te estás metiendo."

"Él no va a ponerle un dedo encima a mi hija."

"Te va a matar, por favor, sólo haz lo que te pide."

"¡No! Tendrá que matarme si quiere llegar a ella. Tampoco venía a pedir tu autorización, venía a avisarte si estás conmigo o en contra."

"Cooper, por favor, cálmate. Dame unos días."

"No, ya me cansé de esperar."

"Déjame hablar con Él."

"No, me iré esta noche."

"Quizá puedo convencerlo."

"Si ya a esta altura no has podido…"

"Nunca se lo he pedido."

"¿Qué mierda tienes en la cabeza? ¡¿Qué mierda pasa contigo?!" dijo agarrándome violentamente.

 

De no ser porque Betania llegó ante los gritos y se interpuso, estoy segura Él me hubiese golpeado, podía verlo en sus ojos, estaba fuera de sí.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 20
  • 4.45
  • 404

Si existen cosas que odio son: 1. auto-referencia 2. las listas 3. la ironía. NECESITO FEEDBACK....GRACIAS!

Tienda

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta