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4 min
Emigrantes-capítulo 1
Reflexiones |
15.04.14
  • 5
  • 2
  • 2032
Sinopsis

Solo comprendía las imágenes de cartulina que había en el pizarrón...había mucha imaginación mezcla con intuición...

Capítulo 1 Emigrantes

 

No es fácil mirar atrás sin sentir dolor en algún momento, más en mi caso que intento escribir sobre las dificultades que tuve en el transcurso de mi vida; La eterna lucha por incorporar las pautas culturales del país en el que nací pero esto solo ocurría de lunes a viernes en el colegio al que asistía.

En el mundo interno de mi casa y de la colectividad de croatas, había un mundo educativo paralelo, con Idioma y costumbres diferentes como si un pedazo de la vieja Europa hubiera sido trasplantada a estas tierras y se negara a participar de otros modos de vida que en ese momento resultaban extraños.

Me di cuenta que nosotros, éramos diferentes. Cuando cumplí seis años y me encontré en un edificio muy grande, que mamá me explicó que era el colegio al que iría en adelante, una monja, vestida de negro, se dirigía a mi mamá y otras veces a mí, diciendo cosas que yo no entendía. porque por esas épocas no sabía hablar ni una palabra en castellano y solo sentía algo muy desagradable cuando la mujer me tocaba la ropa mientras hacía muecas con su cara, que eran muy ambiguas, no se bien si le gustaba o no mi atuendo, pero tenia que corroborar que mi uniforme tuviera la calidad y la tela que pretendía el colegio en ese momento; ahora se que la camisa tenía que ser de pique y el jumper de lana azul, eso me explicó mi mamá después,pero en ese momento me sentía sorprendida , asustada y curiosa porque no sabía de que se trataba todo eso, junto a la terrible sensación de pequeñez , sensación de estar perdida, en un edificio tan enorme y tan extraño para mi, me parece hoy que sentía que en cualquier momento iba a desaparecer.

No quería estar allí me daba muchísimo miedo, pero me estaba prohibido llorar tenía fama de escandalosa en mi familia, porque por ejemplo cuando me tenían que vacunar en las campañas masivas, que generalmente eran en la seccional de policía de mi barrio, lugar que le agregaba más miedo al miedo que ya tenía, yo lloraba de tal forma que contagiaba a los demás chicos, entonces a mi desgarrador griterío se sumaba el de los otros chicos que hasta ese momento habían esperado juiciosos parados junto a su madre que el médico les pusiera la vacuna, a esta altura sentía en mi piel, a través de la mano de mi madre un apretón de disgusto como haciéndome saber de alguna manera que se avergonzaba de la hija cobarde que tenia.

Así comencé mi primer día de clase, en silencio expectante, mientras unas cuantas compañeritas mías lloraban a más no poder, una se hizo pis, yo no entendía nada, no comprendía que pasaba,ya que el idioma castellano me era desconocido, solo me eran familiares las imágenes que había en el pizarrón, o los dibujos de cuentos hechos con cartulina por la maestra-monja que me apasionaban y los disfrutaba; en casa no se contaban esos cuentos, solo anécdotas de la guerra, o historias que mi mamá vivió de niña en la nieve con sus hermanos.

Así fueron transcurriendo mis días, comencé a sentirme feliz de ir todos los días a clase y aprender tantas cosas nuevas, pero más feliz me sentía cuando regresaba a casa y me conectaba con la naturaleza. Teníamos una casa antigua enclavada en un terreno de casi una manzana, era solitaria porque por esas épocas no abundaban los vecinos, había mucho campo alrededor y se veían a lo lejos, unas pocas casas.

Aún hoy extraño esa forma de vida tipo fortaleza ya que actualmente habito una casa rodeada de vecinos que me hace sentir hacinada. Me gustaría como antes ir a los árboles frutales, y recoger naturalmente los frutos en los durazneros,manzanos, ciruelos, nogales enormes, higueras…

Recuerdo que en el medio del terreno había un camino que iba hasta el gallinero, era una parra de la que colgaban racimos gigantes uvas, y a un costado un horno de pan al que nos trepábamos con mi hermana Ceca, y del que alcanzábamos ciruelas y las comíamos con fruición o las cortábamos en pedazos para jugar a hacer comiditas .En otros momentos la ayudábamos a mi mamá a desmalezar sus sembradíos , pimientos, frutillas, flores, o ayudábamos a dar de comer a los patos recién nacidos o a las gallinas.

(continúa)

 

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  • Gracias por tu comentario, viajero.Voy a intentar seguir tu consejo!Gracias de nuevo y suerte!
    Muy emotivo y vivencial, retrotrae a sensaciones de infancia, creo que es muy buen tema para seguir avanzando. ¡Ánimo!
  • Los croatas no somos vikingos, pero él sin faltar ningún día a su ritual, me veía aparecer, camino del colegio, y cuando yo pasaba por su vereda escuchaba ¡hola vikinga!

    Le dijo su primer marido cuando ella le pidió el divorcio, “claro, no quieres depender de mi, Pero en un tiempito nomás, vas a depender del abogado, contador, amigos, mecánico etc”

    Bueno, ya hecho el plan, de alivianarme un poco la mochila de mi espalda sigo con esa sensación de algo que va a ocurrir, inminente no muy agradable.

    La zona de la costanera me encanta porque invariablemente sus puentes me hacen acordar al Sena, parece un paisaje Parisino. Mi imaginación, más la suave música que escucho en el auto hace a éste momento sublime.

    y me llevas contigo a la profundidad azul azul de los mares

    El día en que transcurrió mi historia era frío, la llovizna de a ratos mojaba la ropa y la cara pero aun así, preferí el medio de locomoción más interesante para mí en ese momento.

    Quisiera parar el reloj, que el día fuera mucho más largo, que todo quedara paralizado por un rato menos yo y mi computadora...pero no eso no es posible, parece.

    Creo que muchas cosas y situaciones estaban prohibidas, por ejemplo llorar, decir que se tiene miedo, llegar tarde, reírse fuerte, es decir a las carcajadas.Y sobre todo no hablar de las cosas privadas familiares. Hoy quiero y tengo algo para decir...

    La imagen de Dirk, bajando la escalera…con una nena rubia sentada en los hombros, sonriendo a la mañana,escuchando los parloteos de su voz cantarina, sentada en la mesa de la cocina color verde Nilo, la estufa a leña a sus espaldas,..

    El amor en la pareja, un tema que a mí, me atrae, me lleva a investigar, y me gusta escuchar

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Me gusta escribir sobre las relaciones y vínculos humanos.

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