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2 min
En un pozo...
Varios |
02.12.18
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Sinopsis

Espero que sea de su agrado queridos lectores.

Cuando el pequeño Hugo murió a causa de una caída en un pozo, pues intentaba recuperar su carrito dorado. Él cual había sido lanzado por su odiosa prima Greta en el fondo de éste, el niño inclinó la mitad de su cuerpo hacia las oscuras y putrefactas aguas; con la única intensión de verlo brillar, pero no logro visualizar absolutamente nada, él no pudo mantener el equilibrio y cayó. Greta solo se quedó mirándolo desde arriba, mientras sus frágiles pulmones se llenaban de aquella agua corrompida.

Después de ocho meses del incidente, Greta no dejaba de lanzar flores blancas en el interior del hoyo hídrico. De alguna manera su conciencia no encontraba la paz desde ese fatídico día. Una tarde mientras se dirigía al pozo, le pareció ver a Hugo jugando con su carrito de oro. Estaba sentado en el bordo de éste. Lucía la misma ropa con la que fue sepultado.

El niño dirigió su mirada hacia su prima Greta. Sus ojos reflejaban un desprecio infinito por ella. −¡Tú, tú! me dejaste morir. Ahora lo pagarás con tu vida, le dijo con voz desafiante mientras la señalaba con su dedo índice derecho. Greta no podía huir, una fuerza invisible empezó a manipular su mente, haciéndola perder su voluntad. Al momento de reaccionar, su cuerpo caía en el interior de aquel pozo. Ella intentó salir a la superficie pero esa fuerza la hundía más y más. Hugo solo observaba desde arriba los brazos y manos de su prima chapoteando con desespero sobre las aguas negras. Su rostro reflejaba satisfacción al ver el rostro de Greta perderse en las oscuras profundidades. Ésa tarde todos buscaron a la adolescente, pero no la encontraron, no había rastro de ella.

Al cabo de dos años, la familia desconsolada, decidió mudarse a otra ciudad. Aquel pozo fue sellado junto con el cadáver de Greta. Pues nadie se percató de que su cuerpo se encontraba en lo más hondo del pozo. Su cuerpo putrefacto había sido aplastado por las rocas lanzadas en su interior. Y así permaneció durante veinte años.

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