cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

5 min
Entonces el cine se hizo sonoro
Reflexiones |
09.11.10
  • 4
  • 5
  • 4739
Sinopsis

Se ha conocido recientemente que Concha Piquer, esa grande de nuestra copla que emigró a los EEUU, protagonizo la primera película sonora de la historia. Quizás, esto escueza algo a los puristas de Hollywood: ni fue en inglés ni sobre un icono cultural, propiamente americano.


- La Warner Brothers está rodando una película con ese sistema, El cantor de Jazz. Perderán hasta la camisa. ¿Usted que opina, Lester?.
- Eso no puede imponerse.

Hasta hace muy poco se pensaba que la primera aportación sonora al cine fue la de esa película llamada El cantor de jazz. Pero un reciente descubrimiento en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos ha desvelado que fue la española Concha Piquer quien protagonizó el primer filme sonoro de la historia. ¡Qué grande la Piquer! Para recordar, unos y otros, repasaremos lo que supuso la llegada del sonido en el séptimo arte. Espero que os guste.

El cantor de jazz (o la Piquer) mató a la estrella del piano, como el video, mucho más tarde a la estrella de la radio. Hasta entonces, el cine era un invento caracterizado por la imagen, en donde el sonido llegaba a través de una tonadilla de piano tocado en directo. El texto, a través de intertítulos entre dos planos, que explicaban parte de la narración o algún diálogo. El cantor de Jazz, película dirigida por Alan Crosland trastocó este planteamiento y propuso un giro de 180º en la cinematografía. Su tremendo éxito fue toda una sorpresa. De la noche a la mañana, el cine cambió, para bien y para mal. La movilidad de la cámara desaparición, al estar obligado a permanecer en un recinto insonorizado; decenas de carreras eminentes se fueron al traste, principalmente de actores y actrices que no superaron la prueba del acento o la dicción.

Cantando bajo la lluvia
nos recordaban estas vicisitudes que acompañaron al séptimo arte, con la llegada del sonido, como sucedía con el personaje femenino principal -de cómica vocecilla de falsete-, al director y resto de equipo a quienes la nueva tecnología le suponía todo un quebradero de cabeza, cuando tuvieron que abandonar el tradicional cine mudo, para enfrentarse a su primera película sonora.

- Aquí esta el micro, escondido en el arbusto. Hable frente a él, el sonido pasa por el cable a la cabina y un hombre registra su voz en un gran disco de cera.

Muchas estrellas como Gloria Swanson o John Gilbert, pareja de Greta Garbo en una treintena de películas mudas, vieron sus carreras truncadas con la llegada del cine sonoro. De hecho, la propia Greta Garbo, supuso toda una sorpresa para quienes oyeron su primer parlamento con un marcado acento. A muchos directores les pasó lo mismo, como a John Byrm que puso su propia voz a la hora de iniciar Inserts, película de los setenta que contaba la historia de un realizador que se hundía con la llegada del cine sonoro, convirtiéndose en alcohólico y drogadicto, sobreviviendo haciendo películas porno mudas.

Más real fue el caso de Erich von Stroheim que se encarnaba así mismo en la película de Billy Wilder, El crepúsculo de los dioses, en el rol del descubridor de Desmond, en la que - por cierto - aparecían otras viejas glorias a las que el sonoro apartó de forme inmisericorde. Pero no todo fue malo, con el sonoro llegaron dialoguistas y directores de teatro. En realidad, los que no entendieron que el cine era otra cosa, fracasaron, y los que se adaptaron bien, triunfaron. Es el caso de George Cukor y de Robert Mamuliam, quien demostraría en Aplauso o Ámame esta noche, lo que podrían aportar al nuevo cine, mucho más que palabras, palabras, palabras, como diría Gloria Swanson.

El sonido supuso, sin embargo, un golpe mortal para el arte del splastick, con el que los humoristas lo basaban todo en el gesto, desapareciendo drásticamente. Sólo Chaplin evitó el desastre, aunque jugándoselo todo. Las Luces de la ciudad que conocemos es la segunda versión rodada de la película, pues Charles Chaplin destruyó totalmente la primera, muda, para crear una obra maestra que tuvo que salir todo de su dinero, con un sonido que apoyaba la imagen y, aunque por supuesto Charlot hablaba, la historia giraba en torno a un equívoco producido por el sonido. En poco años, el cine sonoro había alcanzado plena capacidad expresiva, el color vendría después -aunque ya existía también-, las tres dimensiones, la pantalla panorámica, y tantas y tantas otras cosas más, aunque eso ya sea otra historia. Algunos todavía lamentarían el fin de esa era del cine mudo, aunque nadie como lo hizo Gloria Swanson en El crepúsculo de los dioses.

- Es maravilloso verdad. Antes no necesitábamos diálogos, teníamos la expresión, y ahora no la tienen.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Guao!! con esto, más lo de stavros y Vice Vhon, AH!! no puedo dejar atrás a dora, que saturación tan buena, me he llenado de mucha información de lo que más adoro, la imagen y el sonido " el cine ". Saludos feliz navidad y Gracias a todos, son buenos eh
    Tienes razón, algunos no superaban la prueba del acento o la dicción, y con la llegada del cine sonoro, terminaron doblados o defraudando nuestros oidos. Es cuando realmente me he dado cuenta de lo poco justos que son algunas voces con los rostros que les corresponden.
    No sé si fue primero la gallina o el huevo, pero me ha encantado el texto. Siempre oí que el cambió del cine mudo al sonoro fue rápido y traumático. Y para algunos, como parece indicar la película sobre Howard Hawks, ruinoso. Desde luego, como bien dices, "El crepusculo de los dioses" es la mejor muestra de esa nueva época.
    Un gran artículo que amplía la noticia curiosa de estos días y a la que se le ha dado más trascendencia de la debida. Porque es cierto que esa era la primera película sonora, pero ha muchos se les ha olvidado decir que era la primera película sonora que incorporaba ese sonido en una banda del mismo celuloide. De hecho el cine sonoro es muy anterior a ese 1923 que nos han recordado estos días. De hecho el cine sonoro lo fue ya en sus mismos inicios. Lo que sucede es que el sonido se grababa en cilindros de baquelita primero y discos del mismo material después. Y poner a un tiempo cinta y disco era realmente complicado. Por eso esas técnicas no lograron atravesar el Atlántico y se limitaron a Francia, Alemania, Italia y España. Aunque aquello fracasó estrepitosamente ante el auge del cine americano con su Rodolfo Valentino a la cabeza, por muy mudo que fuese. Francia es el país donde se le dieron más oportunidades a los discos, de hecho dicen que existe un registro sonoro para el film Napoleón de Abel Gance.
    Hola Gonzalo, he leído tu artículo sumido en la "cautividad de mi noche", que es cuando más me gusta leer, y ha sido estupendo encontrarme con ¡TANTO CINE! (una de mis grandes pasiones, ya lo sabes). Para mí ha resultado muy gratificante (claro que te lo está diciendo un cinéfilo, para otros quizás carezca de importancia) que hayas dedicado un texto a esa excitante y siempre sorprendente "Trayectoria artística que el Séptimo Arte" nos ofrece. ¡La Piquer venciendo a Al Jonson! Estupendas todas las citas de famosos diálogos. Y fabuloso ese recuerdo al traumático paso del silent movies al sonoro. Yo siempre me parto de risa con "Cantando bajo la lluvia" con la rubia (inolvidable) Jean Hagen, con el follón del micrófono, y cuando se distorsiona el registro y no coinciden el ¡sí sí! y el ¡no no! Y la que se arma en el cine con los ruidos desorbitados del collar: ¡crang crang!, o cuando le pega en el hombro a Gene Kelly con el abanico y parece que le esté dando mazazos. ¡Cómo se troncha el público! John Gilbert, el pobre, las pasó canutas. Greta Garbo nos asombró con su voz y su acento. Y Gloria Swanson en "El crepúsculo..." (al ser recuperada) fue uno de los "regalos" más espectaculares que nos hizo el gran dios Billy Wilder. Bueno, corto el rollo, me ha encantado amigo. Y ahora me voy a tus "Recuerdos de Asia" Alllí nos vemos... stavros.
  • ¿Quién es el cazador y quién, la presa?

    Un escritor, acostumbrado a lidiar con el terror en la literatura, conocerá la sensación del miedo; aunque todo sea un McGuffin.

    Viajamos a Turquía de finales del XIX para acompañar a nuestros personajes por este pequeño periplo.

    Seguramente tengamos todos nuestros héroes más o menos preferidos, no tienen porque ser cinematográficos, ni imaginarios. Nuestra cotidianidad nos dan héroes que resultan anónimos, ahora sobre todo que ese personaje está tan desmitificado. A mí me gustan los héroes de siempre, los que luchan contra adversidades casi insalvalbles o los que salen de la realidad. Y estos son algunos de los momentos que me han llamado más la atención de los cinematográficos.

    En este viaje de Tokio a Turquía, conoceremos a nuevos protagonistas. Es como esas historias que cuentan un misma trama, desde el punto de visto de más de un personaje.

    Los dos mundos. En una ciudad conviven dos clases de personas, apenas coinciden unas y otras, y muchas menos son las veces que se comprenden. Pero ambas terminan por necesitarse, mutuamente.

    Se ha conocido recientemente que Concha Piquer, esa grande de nuestra copla que emigró a los EEUU, protagonizo la primera película sonora de la historia. Quizás, esto escueza algo a los puristas de Hollywood: ni fue en inglés ni sobre un icono cultural, propiamente americano.

    Esta pequeña entrega es un imprevisto, se aparta de la historia, para hacer tiempo y dedicarme a revisar la rigurosidad histórica del resto. Se lo dedico, por tanto, a Lázaro y espero que -como esta bagatela- sepa tomárselo con humor. Una forma de observar el optimismo y la autoestima, que en los tiempos que corren seguro que sigue teniendo su vigencia. Un saludo a todos.

  • 39
  • 4.55
  • 90

Tienda

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta