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9 min
Esto ya no es lo que era antes. ( 1a Parte )
Terror |
17.08.14
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Sinopsis

César, un chico de 17 años, intenta sobrevivir junto a su familia en un mundo afectado por un virus que convierte a todo aquel infectado en una persona sin control, matando a cualquier persona cercana sin ningún tipo de compasión. Vivirá desde el comienzo de la epidemia con una angustia que no le dejará vivir en paz.

- ¿Has escuchado lo que ponen en las noticias? -preguntó mi madre con voz angustiada.
- ¿Que cosa? -preguntó mi padre.
- Eso de que han encontrado a un hombre comiéndose a otro en las calles de Madrid. -respondió ella
- No pasa nada mujer, seguro que es una broma de mal gusto, pero nada mas. Además, eso está lejos de aquí.  -dijo el intentado calmarle. 
- No lo se, pero de todos modos cuídate por favor. -le pidió ella.
- Vale, está bien, si así estas más tranquila. Bueno, me voy a trabajar, gracias por el desayuno. -se despidió mi padre con un beso en la mejilla a mi madre.
- Vale, nos vemos en la tarde, cuídate mucho por favor. -le encargó ella.
- Si, te lo prometo, adiós Cesar! Nos vemos en la tarde. Cuida de tu hermano. -se despidió de mi ya casi en la puerta.
- ¡Hasta luego papá, si lo haré, nos vemos en la tarde!. -respondí yo casi gritando para que me oiga.

El día pasó con normalidad, como todos los días, mi padre en el trabajo, yo y mi hermano en el colegio y mi madre en casa, ya que tenía vacaciones por un tiempo.

Suena el timbre del recreo, unos salen al patio y otros como yo a la cafetería. Me reuní con mis amigos para hablar de nuestras cosas, bromear entre nosotros y copiarnos los deberes que no hemos hecho por "X" razones. De repente se oyen los sonidos de unos aviones de combate pasando a muy baja altura y a gran velocidad. Yo estaba estudiando aviación los fines de semana en el Aeropuerto de Sabadell y sabía de sobra que ningún avión puede volar tan bajo, a no  ser que sea una aproximación a algún aeropuerto, pero por donde pasaron no había ninguna ruta al aeropuerto más cercano, que en este caso sería el de Barcelona. Era todo muy raro. No le tomamos importancia, así que volvimos a entrar a la cafetería. 
Pasaron 10 minutos, yo ya acabé de copiar los deberes que una amiga me prestó y tenía 10 minutos libres para sacar el móvil y entrar un momento al Facebook o jugar con mi amigo una partida local de Minecraft. Decidí entrar al Facebook.
Cuando entro me sorprendí un poco, un chico sacó una foto de un hombre ensangrentado caminando por una calle de Barcelona. Eso Me puso la piel de gallina, pero no quise pensar en ello, así que salí del Facebook y guarde el móvil. Pasaron los minutos y ya faltaba poco para que suene el timbre y volver otra vez a las clases. De repente, otra vez, los aviones vuelven a pasar como antes, pero esta vez se escuchó más fuerte, por lo que deduje que pasaron a más velocidad o más bajo. 
Suena el timbre, todos empiezan a subir a sus respectivas clases, se oye un gran estruendo y todos se alteran, todos subieron rápidamente a sus clases y se pusieron a ver por las ventanas para ver que pasaba, subí rápido a mi clase, me dirigí a la ventana y mi reacción fue tan solo decir un ¡JODER! en voz alta. Salía humo de unos edificios de la ciudad. Todos estaban asombrados, unos cuantos asustados y otros gritando que nos atacaban los terroristas. Se oyen otra vez los aviones, los vemos pasar, se alejan por la ciudad y se ven dos puntos caer de ellos, vemos como esos puntos llegan al suelo y originan una fuerte explosión. Todos nos alteramos más. Le pedí a un amigo que siempre llevaba unos prismáticos encima que me los dejase, y así lo hizo. Me los dio y esperé a que vuelvan a pasar, pasaron por el mismo lugar de siempre y me fije en su matrícula. No entendía nada, eran aviones de la fuerza aérea española, pero... ¿Por que estaban atacando a su propio país? Era muy confuso.

Suena mi móvil y contesto :

- ¡ Cesar donde estas ! -preguntó mi madre casi gritando al otro lado de la línea.
- Estoy en el instituto mamá, que pasa, tranquilízate. -respondí yo intentando tranquilizarla.
- Algo malo está pasando en Barcelona, escuché un sonido fuerte y ahora salen en las noticias sobre un ataque de personas a otras y que unos aviones bombardearon la ciudad. ¡Vuelve por favor hijo! -me contó ella casi llorando
- Esta bien mama ya voy para allá, espérame en casa no salgas para nada de ahí. --le ordené-- ¿Has hablado con papá?.
- Si, ya hablé con el, me dijo que ya estaba en camino. ¡Joder! Tu hermano, ¡no fui a recogerle!
- No te preocupes yo voy a recogerle. Tu no salgas para nada de ahí, en media hora estoy allí con Jordi. -le dije intentando calmarla.
- Vale, cuídate mucho por favor, y cuida de tu hermano. -me encargó ella.
- Si mama no te preocupes. -le aseguré yo y colgué el móvil.

Empecé a reflexionar sobre el tema y se me vino la imagen del hombre de facebook. Comencé a encajar todo, los aviones, los bombardeos, el hombre aquel, los ataques en Madrid y Barcelona y acordándome de las películas de terror que vi, hasta que llegué a una conclusión. El fin del mundo.

Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Casi me pongo a llorar ahí mismo pero me aguante. Avisé a la clase sobre lo que pasaba y lo que yo pensaba que era la causa. Muchos se rieron, pero otros se asustaron y me preguntaron que hacer. Yo contesté que se fueran ahora mismo a sus casas, reúnan a sus familiares, salgan a la tienda más cercana a por alimentos y no salgan de sus casas. Nos comunicaremos por facebook por cualquier cosa.
Sabía que probablemente está era la última vez que hablaba con ellos.

Salí corriendo hacia la escuela de mi hermano, le pedí al conserje que me lo entregase que yo me hacia cargo de el. Al principio se negó pero le insistí casi llorando y al final aceptó. Le recomendé que llame a los padres de los alumnos y que se los lleve a su casa y los cuide.
El no entendía muy bien lo que pasaba pero me dijo que así sería.
Ya con mi hermano a mi lado nos dirigimos a mi casa a un ritmo acelerado, los bombardeos no cesaron en ningún momento, y se oía a la gente gritar y correr por las calles como nosotros. Llegamos a nuestra casa y mi madre nos abrió la puerta muy angustiada, abrazo a mi hermano y a mi y nos pregunto si estábamos bien, yo afirme intentado calmarla.

Pasó media hora y mi padre llegó :
- ¿Hola, estáis bien? -preguntó mi padre algo angustiado.
- Si sí estamos bien, tu cómo estas, sabes algo más sobre lo que está pasando? -preguntó mi madre con la misma angustia que el.
- Por desgracia si. Lo vi todo por el coche, vi mucha gente corriendo por las calles, huyendo de otra gente que parecía querer atacarles. -respondió mi padre con un miedo que nos contagiaba a todos.
- ¡Y como era esa gente que perseguía a los demás! -pregunté yo algo alterado.
- Eran como locos, gritando, persiguiendo a todo aquel que se encuentre cerca de ellos. Unos tenían la cara ensangrentada, otros la camiseta, a otros les faltaba un brazo, mitad de una pierna, pero se movían, como si no les doliese. -respondió mi padre algo traumado por lo que vio.
- ¡Mierda! ¿Crees que son... Que son zombies? -pregunté yo con un nudo en la garganta.
- No lo se, sea lo que sea esa gente, no estaban en su sano juicio, son algo parecido a los que dices, matan gente y he visto muchos como esos, creo que esto es el fin. -declaró él, mientras nos dirigía una mirada de angustia, temor y tristeza.
Mi madre se hecho a llorar a la vez que mi hermano pequeño también lo hacía.
- ¡No penséis en eso! Hay que aguantar lo que podamos, tal vez haya una solución a todo esto, no lo se, pero no podemos rendirnos. -grite intentando no desmoralizar a mi familia. 
- Papá, tu y yo iremos a la armería que está en la Severo Ochoa, intentaremos conseguir alguna pistola o escopeta. Mama tu sal a la tienda de abajo a comprar comida, mucha comida y agua, si ves que algo va mal o pasa algo sube al momento no te arriesgues, cuando volvamos con papá también traeremos algo de comida. - les ordené para que nos preparemos para lo que vendría -. Jordi tu quédate aquí esperando a mamá, y no abras a ningún desconocido.
- Vale hijo, prometerme que os cuidaréis por favor. - respondió ella mientras nos abrazaba a mi y a mi padre.

Cogimos dos cuchillos grandes que mi madre usaba en la cocina, y salimos con mi padre hacia la armería.

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Otros relatos del autor
  • Gracias por tu comentario Chris, me has alegrado el momento. Corregí algunos errores, pero no creo que todos. La segunda parte la publicare mañana. ¡ Gracias !
    Es la primera vez que leo algo del género. Aborrecí todo eso de "la moda zombie" desde sus inicios, pero por alguna razón tu historia se me ha hecho interesante. ¿Errores? Solo algunas tildes y signos de puntuación (y una frase de la que no estoy seguro si es válida o no...) Me parece que tienes buena narrativa. A ver cómo sigue la historia. ¡Bienvenido a TR!
    Este es mi primera historia ficticia que hice. No se muy bien en que género publicarlo, pero espero que encajé con el que escogí. Espero que os guste y en estos días publicare las demás partes. Si veis algún error pido comprensión, ya que es mi primera historia. Gracias.
  • César, un chico de 17 años, intenta sobrevivir junto a su familia en un mundo afectado por un virus que convierte a todo aquel infectado en una persona sin control, matando a cualquier persona cercana sin ningún tipo de compasión. Vivirá desde el comienzo de la epidemia con una angustia que no le dejará vivir en paz.

    César, un chico de 17 años, intenta sobrevivir junto a su familia en un mundo afectado por un virus que convierte a todo aquel infectado en una persona sin control, matando a cualquier persona cercana sin ningún tipo de compasión. Vivirá desde el comienzo de la epidemia con una angustia que no le dejará vivir en paz.

Soy un joven que está intentando adentrarse en el mundo de la literatura.

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