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6 min
Extracto: El artista de la obra divina
Ciencia Ficción |
16.12.19
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Sinopsis

Practicando mi prosa con pequeños extractos de una novela en proceso. No escribiré cuentos ni relatos, sólo veo este lugar como un buen sitio para practicar. Las críticas son más que bienvenidas, me ayudarían mucho.

ALISON

  La atmósfera del parlamento estaba cargada de tensión y las doce alas de la enorme y vasta cámara hablaban el mismo idioma: silencio. Un incómodo y desalentador silencio. Los miembros del senado se inclinaban sobre sus asientos y contemplaban el centro de la sala como si allí hubiera un mismísimo agujero negro, amenazante y siniestro. Rostros viejos y jóvenes se buscaban y encontraban en miradas llenas de desconcierto, pero nadie decía palabra alguna.

  Desde lo alto del ala norte, ella observaba cómo la inquietud se propagaba libremente por su parlamento como un virus. El nerviosismo se respiraba en el aire. Su ceño fruncido desaprobaba todo aquello, pero no la sorprendía. La proyección azulada transmitía preocupación.

  En el centro de la cámara, flotando sobre una amplia base dodecagonal de piedra lisa, los astros danzaban, espectrales, ante la vista de todos. Jhere trazaba su órbita elíptica con total normalidad a través de la fantasmagórica representación de Jurnámeda, pero el vacío que había quedado a su lado la hacía lucir extraña. Las hermanas habían estado orbitando juntas por la galaxia desde hace millones de años, pero en ese momento, de Jhie no había ni rastro. 

  Alison DeLiora, excelentísima emperatriz del imperio galáctico de Jurnámeda, había decidido que era momento de acabar con esa neblina de dudas y ponerse en acción. Se puso de pie y posó sus manos en la baranda. Su esbelta figura se erguía sobre todos, oscura y esplendorosa a la vez. 

  Todos los integrantes de la Cámara del Parlamento estaban ubicados dentro de pequeñas estructuras individuales denominadas cacásh. Estas sobresalían de los muros como pequeños balcones, con barandas de vidrio y techos con forma de cúpula que se cerraban en torno al residente. En su interior sólo cabía una persona y no había más amoblamiento que un asiento. Todo el armazón asemejaba a la mitad de un cascarón. El lugar estaba plagado de ellos. Cientos y cientos de cascarones grises emergiendo de las ásperas paredes del gran salón.

  Parada en su cacásh, la silueta de la emperatriz comenzaba a ganar protagonismo. Una a una las miradas de los integrantes del parlamento eran arrancadas del holograma y atraídas hacia ella. Aún a la distancia se podía sentir el vigor y poder de la persona más influyente del imperio.

  Y allí, en la cima del ala norte, la autoridad de Alison DeLiora parecía más notoria que nunca.

  Su brillante pelo lacio y castaño le caía prolijamente hasta la cintura, sujeto por una flor negra en la parte superior. Iba ataviada con un sélisar, la vestimenta de los emperadores. Se trataba de una fina prenda negra que por delante asemejaba a un delicado chaleco de cuero y por detrás caía como un largo vestido de paño besando el suelo. A diferencia de los gobernantes anteriores, la emperatriz lo llevaba desabrochado en el frente. Y como iba desnuda de la cintura para arriba, hacía que la piel clara y bronceada de su pecho pudiera ser contemplada, no así sus pezones, que permanecían ocultos detrás del cuero del chaleco. Complementaba todo con un pantalón negro y acampanado y un cinturón ancho y oscuro que le ajustaba el abdomen.

  Erguida sobre la baranda, su elegancia y poderío hacían difícil no contemplarla. Tomó un objeto colocado sobre el vidrio, se llevó la mano a la cara y se lo encajó en la mandíbula. El parlamento aguardaba en silencio.

  –Miembros del senado –anunció, con la voz amplificada por el irmaich–. Generales y coroneles. Presidentes, vices y gobernadores. Y todos y cada uno de los representantes de las repúblicas y dominios de Jurnámeda. Agradezco enormemente su presencia a esta asamblea extraordinaria y apremiante en el día de hoy. –Extendió un brazo hacia el centro del Parlamento, en donde había estado la proyección espectral–. Como acaban de ver, el motivo por el que los convoqué es en extremo delicado. La situación es preocupante, no sólo porque hay millones de vidas humanas involucradas, con todo lo que ello implica, sino porque, hasta tanto no sepamos la naturaleza del hecho, también existe una amenaza real para la seguridad misma del imperio, y, por lo tanto, para el resto de los millones y millones de ciudadanos jurnámedos. Dada la urgencia del caso y la seriedad de las condiciones, me pareció poco ético tratar este asunto con sus versiones holográficas, por lo que vi necesaria y justificada una asamblea con la presencia física de todos los miembros, como se hacía en las viejas costumbres.

  La mayoría de los gobernantes había arribado a la capital esa misma tarde, pero no fue sino pasada la medianoche, cuando el último de ellos llegó a Qosquelion, que se inició el concilio. Se encontraban reunidos en la Cámara del Parlamento, una majestuosa obra arquitectónica diseñada por Nivis Swells, un famoso arquitecto dorodeano; para muchos, el mejor de la historia. La cámara se erigió alrededor de una base gris de doce lados, de piedra muy pulida, perteneciente a una estructura arcaica de misteriosa procedencia. Con esa área dodecagonal como referencia, se levantaron alrededor doce alas equidistantes entre sí, como si fueran los pétalos de una flor, angostas al comienzo y casi de un kilómetro de distancia en su punto más ancho, en la cima. Se conocía popularmente como la flor de Jurnámeda.

  Cada pétalo o ala representaba una de las doce repúblicas que conformaban el imperio y en ellas se ubicaban todos sus miembros y representantes. El emperador se situaba en la tribuna norte, designada para la capital, en el punto más alto. Su cacásh estaba ornamentado con piezas irreplicables, diferenciándolo de los demás.

  Aquella noche, los cascarones del ala sur pertenecientes a la República de Jhie estaban vacíos. La tribuna toda se encontraba desolada. Inhóspita. Hasta para Alison era inquietante aquella imagen. Apartó la mirada.

  –Señoras y señores, ya conocen la situación, no perdamos más tiempo. Doy iniciada la asamblea. –Después de las palabras protocolares, tomó nuevamente asiento.

  «Y por la voluntad del Universo, espero tengamos resultados positivos» pensó. Levantó el mentón. Aún en los momentos más preocupantes, una emperatriz debía transmitir seguridad.

 

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  • bú y Commander, viejo amigo, les agradezco a ambos estos comentarios, a mí me sirven muchísimo. Lo de "mismísimo" fue muy claro tu ejemplo bú, lo voy a tener en cuenta de ahora en más. Commander, la novela la estoy reformando. La borré porque aquello era una aberración y quiero hacerla mejor. Las ideas están, hay androide y demás, pero quiero mejorar la trama y mi forma de escribir. Voy a seguir subiendo para, si es posible, me sigan dando esos pequeños consejos. Muchas gracias!
    He estado desconectado algunos meses por motivos personales, te confieso que una de las primeras cosas que deseaba hacer al volver a esta página era continuar con la lectura de tu historia "El artista de la obra Divina", te invito a que lo hagas. Ahora, en cuanto a este extracto, me pareció fluido, entendible, entretenido y con un final no de suspenso pero si adecuado. Quedó a la espera de tus siguientes publicaciones.
    Esta bastante bien escrito. Las descripciones son acertadas y le has echado imaginación a los nombres propios y los artilugios de este particular universo. Se notan sobradamente la influencias del universo StarWars. A mi al menos me ha recordado . Una cosa : cuando dices un "mismísimo agujero negro" no queda muy natural, ya que se suele usar con algo o alguien e concreto p.e: "el mismísimo César en persona" o "El mismísimo Coliseo romano" pero queda raro en nombres comunes. Nada más. Te animo a seguir con la saga... leeré gustoso próximos capítulos. Yo también soy fan de StarWars en concreto y de la Scifi en general. Saludos.
    Ahh bueno bueno, está bien igual, gracias por la observación. Estás como yo entonces con las novelas jaja. Voy a seguir subiendo cosas, si ves algo mal me avisas. Un abrazo.
    Solo te puedo ayudar con errores en la historia, no en la forma de contarla, llevo 3 borradores de novela corta y creo que están mal redactados... Con eso te digo todo.
    Gracias a todos por los comentarios. VIMARA, es verdad lo que decís, tengo que manejar mejor la distancia y las descripciones de la distancia para que estén coordinadas. Gracias Iván, si tenés algo para decirme, encantado. Francesc miralles, a que viene tu comentario, decís que tengo que mostrar seguridad cuando escribo sobre Alison, ¿no? No tanto decir sino mostrar, ¿no? Esta va para todos, ¿sintieron fluido el relato o en alguna parte algo innecesario, y que parte? Gracias.
    El err lo ha puesto la tableta.
    Ta bien de momento. Si la emperatriz está 1 km parriba, ¿como dirigen sus miradas hacia su cúpula y la ven? Como no tengan una pantalla en su cúpula que permita ver lo quenapunta alguna cámara...err
    Sigue contando historias, se vislumbra talento en lo que escribes, animo!
    La autoridad siempre debe de mostrar seguridad, que se transmite a sus colaboradores, sean de la época que sea porque es la fuerza que hace que las cosas salgan bien.
  • Microrrelato

    Un fragmento de los primeros capítulos. Aquí se menciona una parte del extenso debate calificado como alto secreto, que tiene lugar únicamente entre los presidentes de las repúblicas y la emperatriz, acerca de la desaparición de uno de los planetas del imperio de Jurnámeda de los registros de la red. Está sacado de contexto, por eso no puede tener mucho sentido. Sólo practico mi prosa.

    Sigo poniendo fragmentos del relato y practicando. Cualquier crítica es bienvenida. Pregunta para el que pueda. De poder poner la descripción física de Redael en este fragmento, ¿dónde creen que iría sin que el relato se ralentice o que parezca una descripción forzada? Gracias.

    Practicando mi prosa con pequeños extractos de una novela en proceso. No escribiré cuentos ni relatos, sólo veo este lugar como un buen sitio para practicar. Las críticas son más que bienvenidas, me ayudarían mucho.

    Practicando mi prosa con pequeños extractos de una novela en proceso. No escribiré cuentos ni relatos, sólo veo este lugar como un buen sitio para practicar. Las críticas son más que bienvenidas, me ayudarían mucho.

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Tengo 28 años y soy de Argentina. No soy escritor, pero siento la necesidad de contar una historia que hace muchos años tengo ganas de escribir. Quiero hacerla libro, pero necesito mucho trabajo para lograrlo. Planeo usar esta página para escribir cuentos cortos y extractos de una novela para mejorar mi prosa. Las críticas son bienvenidas.

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