cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

10 min
Extraña experiencia. Rococo69
Reales |
21.12.16
  • 5
  • 6
  • 1069
Sinopsis

Una experiencia real, que hasta ahora conocen muy pocas personas.

Hola Rococo69!

Decirte que sí, me he dado cuenta acerca de que nuestras historias se entrecruzan y relacionan, más de lo que te imaginas. Lo que relataré a continuación es una experiencia real, me pasó a MI, no me lo contaron, no le pasó al amigo del amigo de un amigo.

Muy poca gente sabe hasta ahora sobre esto, pero tantas coincidencias me hacen pensar que es el momento de contarlo. "Casualmente", la primera persona a quien le conté esto, está también en este sitio, al que regresé ahora luego de una larga ausencia. Entonces me encontré contigo y con tu historia sobre Ramsés y Penélope, que tiene tantos puntos en común con este relato que da escalofríos. Lo dejo a tu criterio:

 

Esto sucedió en el año 1989, yo contaba apenas 21 años, y a esa edad estaba más que interesado en todo aquello que incluyera la palabra “oculto” en su significado. Entre mis amigos, me hacía llamar por mi pseudónimo “IGnus”, y amén de estas actividades, fue por esa época que comencé a desarrollar el gusto por la escritura.

Tal vez por una cuestión de herencia (mi abuelo y su hermano eran Rosacruces), el asunto es que de alguna manera desarrollé una capacidad innata para aprender y poner en práctica con mucha facilidad todo aquello que estuviera relacionado con las artes “ocultas”.

Así fue que aprendí (en forma autodidacta) entre otras cosas a hipnotizar a las personas. Y justamente de eso se trata mi relato. De una hipnosis muy fuera de lo común.

 

Normalmente, durante una sesión de hipnosis, el sujeto entra en un estado de conciencia que podríamos llamar “superconciencia”, en el cual su cerebro funciona incluso mucho más eficientemente que en el estado “conciente”. En ese estado,  (también llamado “trance hipnótico”), se pueden aplicar diversas sugestiones para hacer que el hipnotizado realice diferentes pruebas o por ejemplo cambie aspectos de su personalidad, temporal o permanentemente. (Es muy común tomar sesiones de hipnosis para dejar de fumar por ejemplo).

Como yo tenía 21 años, y estaba en la plenitud de mi juventud, mi “talento” me hacía enormemente popular, cosa que no me desagradaba en absoluto. Así fue que comencé a hipnotizar a muchos de mis amigos (y a otros, conocidos de éstos), sólo por el hecho de divertirse y pasar un rato “místico”. La mayoría de las sesiones eran sencillas: Primero hacer entrar en trance al sujeto, luego hacer que realice pruebas interesantes, por ejemplo sostener un brazo levantado durante un tiempo muy largo sin cansarse, resistir sin chistar el dolor de un pinchazo, hacer que “olvide” temporalmente algún número (generalmente el 6), y luego hacerlo contar los dedos de sus manos para descubrir atónito que tiene 11; o hacerle sentir que está saboreando un postre que le encanta, en fin, cosas que pueden parecer muy divertidas a los 21 años.

Por último (y si el sujeto es favorablemente sugestionable), realizaba la prueba “estrella” de mi acto. La regresión a vidas pasadas. Aquí era donde yo más disfrutaba, ya que cada experiencia era única, y te aseguro que me sentía una esponja absorbiendo conocimientos a más no poder. Realmente era muy impresionante ver a una persona escribir o hablar un idioma que no conoce, (y con los ojos cerrados), también firmar con otra firma, o escribir con la otra mano, amén de describir lugares que no conoce y épocas remotas. Los relatos que hacen los hipnotizados sobre sus vidas pasadas son siempre interesantes, y supongo que si hubiera contado más de 21 años en ese entonces, hubiera buscado formas de comprobar si esas personas en verdad existieron, o si hubiera algún registro al respecto…

 

Esta experiencia, se trata de una de esas hipnosis con regresión. Recuerdo muy bien que éramos siete personas. Yo conocía sólo a uno de ellos, que era mi amigo, y me había presentado a los demás. Algunos de los otros se conocían entre ellos, sin embargo, el grupo de 7 en sí, era bastante heterogéneo. Contábamos cinco muchachos y dos chicas.

Estuvimos charlando hasta altas horas de la noche, en un jardín con una mesa de esas redondas construidas con retazos de cerámicas unidas con cemento. El clima era ideal, era verano y la noche era muy acogedora, aunque sin Luna.

Cuando el tema de conversación comenzó a rondar sobre fantasmas, hechos raros, y voces del más allá, yo me sentía a mis anchas. Enseguida mi amigo comentó sobre mi talento para hipnotizar, y todos pidieron que haga una demostración. Realicé  unas pequeñas pruebas para elegir al mejor candidato (considerando que no los conocía, para asegurar una hipnosis exitosa, lo mejor que podía hacer era buscar al más sugestionable). Finalmente seleccioné a uno de los muchachos.

Al principio, la hipnosis era tan normal como cualquier otra, excepto que yo sentía que mi hipnotizado tenía un poder de concentración superior a otros que había visto.

Cuando finalmente comencé el proceso de llevar su mente hacia atrás, para averiguar sobre sus vidas pasadas, allí es donde comenzó la sorpresa. A continuación te haré una brevísima síntesis de lo que pasó entonces, pasaron muchas cosas más, pero como pasaron ya muchos años no recuerdo todo con tanta exactitud:

 

[…]

- Quiero que imagines una película; una película repleta de imágenes, como podrías verla en el cine. Una cinta transparente que contiene imágenes de tu vida, cosas que te pasaron a lo largo de la misma. ¿Puedes verla?. (yo sabía que sí, de hecho, siempre que hipnotizo a alguien tengo una suerte de “conexión” que me permite anticipar sus respuestas).

- Sí, puedo verla.

- Bien. Ahora quiero que hagas retroceder esa cinta, como si la estuvieras rebobinando, lentamente, y me vayas contando lo que ves en ella.

- Veo a mi mamá… Me veo de chiquito!.... (En este punto comenzó a relatar hechos de su infancia).

- Muy bien. Ahora quiero que sigas retrocediendo. Más rápidamente. Yo te diré cuando detenerte………. ¡Ahora!. ¿Qué ves?.

- Hay mucha luz… Pero mis ojos se van acostumbrando a ella. Veo un viejo sentado en una silla con un libro en su regazo. Estoy en una habitación cerrada…. También hay una puerta de color verde… Hay una luz debajo de la puerta. Voy a entrar.

 

No se por qué, pero yo no quería que él abriera esa puerta. Así que lo detuve:

 

- ¡No abras la puerta!.. Detente ahí.

- Tengo que entrar, porque ahí está ÉL, y es ÉL o yo. Sólo puede ser ÉL o puedo ser yo.

- No entres. Mejor acércate al viejo del libro.

- De acuerdo.

- ¿Cómo es el libro?.

- Está lleno de garabatos, no entiendo lo que dice. El viejo me lo quiere explicar… ahora entiendo mejor… es algo sobre el Conocimiento, el Universo y mi papel aquí. Pero es muy difícil de entender…. Ahora el viejo me quiere llevar a otra parte… ¡Una pirámide!: Estamos adentro de una pirámide, me muestra los dibujos en las paredes… No le entiendo mucho al viejo, pero él me explica despacio.

- ¿Qué te dice?.

- Dice que todo está escrito en el libro. Dice que los antiguos egipcios lo sabían, y que el Conocimiento es muy importante. Dice que no todos pueden tener el Conocimiento. Hay unos pocos que están escritos en el libro y a su momento podrán acceder a aprender.

- Cuéntanos qué pasa ahora.

- Estoy cansado…

 

Entonces me di cuenta (otra vez sin saber cómo), que a nuestro amigo le hacía falta energía. Hice que todos se tomaran de las manos, como un círculo, junto con él y conmigo para cerrar; así creamos una “antena” que parecía funcionar bien.

 

- Ahora estoy mejor. Se me va el cansancio. Pero ÉL está molestando a mis amigos…

 

No había terminado de pronunciar la frase anterior, y te puedo asegurar que un escalofrío de algo cercano al terror recorrió todo mi cuerpo. Y no solamente el mío, también el de los demás. Abrí un segundo los ojos y pude ver sus rostros. Algunos estaban sencillamente aterrorizados, otros incluso temblaban perceptiblemente. (Recuerda que era una noche de verano… hacía calor).

 

- ¿Qué hacemos para ayudarte?. – Le pregunté.

- Ya está… ÉL se va, el viejo lo echó. (Y era cierto, unos segundos antes los escalofríos habían pasado).

- ¿Qué está pasando ahora?.

- El viejo me enseña…. Este viejo sabe muchas cosas…. Ahora entiendo algunas, pero dice que todavía me falta un tiempo para aprender todo…

- ¿Te dijo algo más?.

- Dice que tú también aprenderás, pero todo a su tiempo.

 (Lo asombroso es que en ese momento yo me preguntaba si alguna vez yo pasaría por una experiencia similar, con la enorme posibilidad de SABER más allá del límite del cuerpo).

Como noté que todos estaban tremendamente asustados, contra mi voluntad de saber mucho más sobre el viejo y el libro, decidí terminar la hipnosis y volver a la normalidad:

 

- Bien, ahora vamos a tratar de regresarte… Quiero que vuelvas a visualizar la cinta de película que te dije antes…

- ¡No quiero!

- ¿Por qué no quieres?.

- ¿Para qué voy a querer?

Parecía una charla de dos locos, hasta que me enteré de algo más:

- Está bien, quieres seguir con el viejo, cuéntanos un poco más. ¿Qué fecha es?.

- El tiempo no existe. Sólo es una concepción humana. No tiene la menor importancia el tiempo.

 

Aquí la cosa se puso difícil, porque era imposible convencerlo de que estábamos en 1989 y que debería abrir los ojos y salir del trance.

Finalmente, luego de mucho trabajo, logré que articulara un par de frases coherentes con el tiempo actual. Dijo la fecha del día, y su nombre. También dijo dónde estábamos realmente. Finalmente abrió los ojos. Todos le hicimos varias preguntas para confirmar que realmente estaba “despierto” y que era él mismo. Felizmente todo estaba bien.

 

Luego de ese día, no volví a verlo a él ni a ninguno de los otros. De hecho, con mi amigo hablé algunas veces por teléfono pero ya no volví a verlo personalmente, hasta que la vida nos fue distanciando.

Dentro de las diferentes experiencias que he tenido con la hipnosis, esta fue la más sorprendente, y quise contarlo porque hasta ahora no se lo había contado a nadie, pero siento que es el momento de decirlo.

 

Muchas gracias por esta oportunidad de escribirlo.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • No se quien encontró a quien primero, pero el día que me tope con tus escritos, había decidido despedirme de esta pagina y no subir mas relatos, pero el destino es el destino. Cuando lei tu comentario del encuentro de Penelope y Ramses, sentí una conexión contigo y al seguir leyéndote me di cuenta de que algunas de tus historias se entretejen con las mías. Entonces ya no fuiste un escritor mas, así que permiteme que te llame amigo, porque es así como te siento ahora. Si te interesa, checa mi cuenta de instagram y de twitter. Ahí he subido algunos dibujos, pensamientos y otros escritos. La verdad soy novata y apenas empiezo a moverme en este mundo cibernetico. Que estes bien. Feliz Navidad!
    Yo también lei mas de una vez este relato tuyo. Dicen que las mentes iguales se atraen, quizás sea cierto. Son las 5:00a.m. y no puedo dormir. Quise mandarte un correo pero no encuentro tu email. Pensaba en que escribirte pero no se ni por donde empezar. Los escritos que he publicado en esta pagina web, son escritos que he sacado de mis libros (mundialmente desconocidos) pues la verdad hace algunos meses que ya no escribo. Ese ultimo que subí Para Ti, "sentí" que tenia que mandártelo, no me preguntes por que, no lo se, pero creo que eres Tu quien lo tiene que descubrir. No esta en mi. Así es esto. Ese "misterio" que nos mueve, nos ha conectado por este medio y es maravilloso, no crees?
    Muchas gracias por compartir esta experiencia. Mi corazon se me quiere salir del pecho y no se si reir o llorar de la emocion. Estaremos en contacto. Recibe un fuerte abrazo.
    Tengo algo Para Ti...IGnus. Estoy de acuerdo, ya es tiempo.
    Hola! Mi email está en mi perfil! ;)
    Necesito hablar contigo.
  • ... Podría venir desde el cielo.

    Un stripper con gustos muy particulares.

    Tal vez no tan loquito...

    ...Nunca sabes lo que te espera en las tinieblas.

    Las apariencias engañan...

    Una experiencia real, que hasta ahora conocen muy pocas personas.

  • 49
  • 4.33
  • 548

"De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo... Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria." -Jorge Luis Borges. Escribo desde que era un niño, e invento historias desde mucho tiempo antes. Mi biblioteca está super-poblada, algunos libros incluso han comenzado una revuelta para ocupar los mejores estantes. Mi fuerte es la ciencia ficción y la imaginación mi mejor herramienta; aunque dicen los que me leen que soy un escritor versátil, y puedo adaptarme a múltiples géneros con facilidad. He publicado mis escritos en múltiples sitios de internet, blogs y grupos de correo electrónico, con modesto y relativo éxito (lo de "éxito" está por verse, lo de "modesto y relativo", es indudable). También varios de mis cuentos y poesías han sido emitidos a través de diversas radios y revistas de difusión digital. Uno de mis cuentos además ha sido llevado a papel en una antología. Próximamente planeo autopublicar mi última obra: un libro de ciencia ficción que se encuentra actualmente en desarrollo, cuyo protagonista es el robot "Curiosity"de la NASA. ¡Bienvenida/o a mi mundo! Aquí encontrarás algunas de mis obras. Espero sean de tu agrado. Cualquier comentario será recibido con gratitud. Para quien quiera contactarme, ya que aquí no hay MP, mi email es: ignus@rudiv.com "Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." -Proverbio hindú.

Tienda

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta