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6 min
Mil años en la sombra
Reflexiones |
08.11.14
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Sinopsis

Luna, una mujer que ha vivido en soledad durante estos años tiene una cita con su hermana para hablar sobre el verdadero significado de la felicidad.

~Por la ventana se asoma la luna, lanza un estallido de luz que recorre el largo pasillo y llega hasta la habitación, ahí estas tú, en un profundo mar de imaginación. El silencio te acobija. Tu cuerpo reposa en una cálida cama, alrededor del cuarto están tus recuerdos, justo en el tocador  yacen grabados los mejores, aquellos que en la intimidad hacen proyectar en la mente tan bellos momentos.
Un ligero viento se aproxima, lo presientes, podrás  apreciarlo en tu piel nevada. Al acariciar tu rostro te hace cerrar las puertas de la fantasía y abrir las de la realidad. Abres los ojos, unos segundos después sabes que has despertado y que el radiante bosque es una ilusión.
Ha terminado la noche, la luna sigue apreciable, pero no siempre  estará ahí. Te levantas sin mucha pesadumbre, la soledad te ha acompañado durante mucho tiempo y has hecho de tu vida  un cofre vacío. Mientras acicalas tu cabello negro como la noche, recuerdas que tu hermana mayor te esperará en el parque, debes apresurarte, la cita es en media hora.
Eliges un  largo vestido azulino que combina con tu bolsa de  compostura lunar, tus labios reflejan la gama de pasión y cuando menos esperes, estarás  en camino para reunirte con tu hermana, el único familiar que tienes, quien es además la más cercana compañía en la desolada vida que encaminas.
Llegas y hallarás a tu hermana sentada en una de las bancas cercanas a los inusitados árboles cubiertos de manchas blancas. Conforme te acercas aprecias el albo y largo pasillo, aún puede apreciarse el agua escurriendo por las orillas. Desvías unos segundos la mirada y admiras desde lo alto a las tórtolas volando por el gris cielo.  Cuando menos esperes, estarás a un lado de tu hermana.
-Luna, han pasado tantos inviernos ¡Que alegría verte!- Tu hermana te da un cálido abrazo y respondes de la misma manera. -Te he extrañado tanto, me inquieta tu solitaria vida, la última vez pasabas desapercibida en la sociedad. -
Las palabras de ella revelan la realidad, tu personalidad se define con la noche; fría, oscura y silenciosa. El consuelo de tu vida es el trabajo que realizas, cuidar niños, tu más grande satisfacción emocional.
-Admiro demasiado lo que haces Luna, tu trabajo de niñera es envidiable, no cualquiera puede hacerlo. - Las palabras  de ella muestran en ti un gesto de agradecimiento, en tu mente no dejas de pensar tan bellos momentos que llenan el cofre de tu vida.
-¿Quieres ir por un café? Hace frío. Platiquemos mientras vamos caminando. – Aceptas la invitación.
En el camino observas a las personas, la felicidad de cada quien la manifiestan de distinta manera, unos la demuestran por medio de sus expresiones, otros, por sus acciones y algunos combinan las dos anteriores. El olor a café se anticipa a una cuadra antes de llegar, en ese momento tu hermana señala a un hombre  que está parado en la espera de su transporte, aparenta la misma edad que tú y a los ojos de ella parece serle atractivo, lo notas por su coqueta mirada.
-¿Ya viste? Ese hombre sí que es guapo. Posiblemente él pueda ser un buen pretendiente. Por cierto Luna, nunca me has contado si has tenido por ahí alguna relación, creo deberías tener a alguien quien comparta contigo tu vida y te aleje de esa soledad que encaminas. - Apenas y terminas de escuchar sus palabras y ya han llegado al dicho lugar
Una vez adentro, experimentas la combinación de olores, por un lado tienes el dulce aroma de un café recién molido, ese que acompaña cada mañana y te da los buenos días afectuosamente. La exquisita fragancia del pan recién salido del horno combinado con la esencia del sabor del cappuccino hace del lugar perfecto para pasar la helada mañana.
-¡Rico café! ¿No? Pero no se compara con el que preparas, tú tienes el toque especial. – El cumplido te provoco una sonrisa, bebes el café con poca azúcar que pediste hace unos minutos, desde la vitrina posas a reflexionar sobre las actividades que tienes por realizar con tus niños a cuidar. En ese instante, anticipas que tu hermana te platicará y te predispones a escucharla con atención.
-Ahora que estamos en el lugar adecuado, quisiera platicarte sobre qué ha sido de  mi vida durante este tiempo. Primero que nada, como sabrás estuve casada por un tiempo, ya sabes cómo terminó no hace falta explicar. Durante ese lapso estuve trabajando en  una oficina como secretaría, trabajo realmente estresante, no lo disfrutaba para nada. Pasé unos 3 años así, los años más largos de mi vida. Después mi ex esposo quiso reconquistarme, pero ya le había aclarado que no volvería  a estar con él. He querido encontrar algo en lo que me guste, pero ya sabes como soy, no me lleno emocionalmente con cualquier cosa.  Tal vez sea momento de buscar a alguien que pueda darme la felicidad que necesito, porque llevo una vida muy cargada. Sin embargo, más que nada quiero que encuentres tu felicidad Luna, eres muy solitaria, has estado una eternidad en la sombra, te pregunto ¿Por qué no buscas tu felicidad?
¿Recuerdas esos momentos estando junto a tus niños? ¿Cuántas noches alegres? La solitaria vida que has llevado es una mentira, el camino de la felicidad se construye con las acciones que amamos hacer, tal vez la sociedad te ha tachado como “fría como la noche” pero en el fondo tu corazón es un tesoro lleno de júbilo.  Las palabras de tu hermana merecen ser corregidas.
-Aprecia mucho el cariño que me tienes y la enorme preocupación hacia mí. He estado de niñera durante años, disfruto mucho mi soledad porque en ella he aprendido a vivir apreciando el significado de la vida, mis niños a cuidar son prueba de ello así como sus familias que he llegado a ser parte de ellas.- Un silencio acompaña a tu hermana al escucharte, tus palabras son profundas y representan un entusiasmo que nadie había notado en ti durante estos años.  Finalizas la conversación mirándola a los ojos y expresando lo siguiente. -No cambiaría esta vida por nada, tal vez la pregunta sea para ti ¿Quién ha estado mil años en la sombra durante este tiempo? –          

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Soy un joven escritor. Admiro mucho la narración que utilizan los grandes escritores. Sin embargo, mi estilo es sencillo e intento contar una historia de manera ligera y compresible al lector.

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