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26 min
HIJO DE LA NOCHE
Ciencia Ficción |
11.10.14
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Sinopsis

Todo ocurre cuando el adolecente Ethan Green es mordido por una criatura en el bosque, cuando despierta se da cuenta de que después de un mes desaparecido, su cuerpo a cambiado y que hace parte de los (No – Muertos)… cuando intenta volver a ser humano completamente se encuentra con varios problemas que le impiden que su misión se realice fácilmente… al mismo tiempo deberá lidiar con los problemas de la vida adolecente… deberá lidiar una batalla para salvar a los que ama, a su pueblo natal y lo más importante… a si mismo

HISTORIA

Ethan

 

me desperté de golpe en medio de la oscuridad en la que me sumía mi habitación, desesperado por el sueño que acababa de tener, cierro los ojos fuertemente tratando de imaginar que nada de eso había sido y sucedido, fue entonces cuando un frio helado hizo que los bellos de mi nuca se erizaran y un escalofrió recorriera mi espina vertebral, abrí los ojos lentamente y noté entonces que ya no me encontraba en mi cuarto, estaba de pie frente a un gran árbol cubierto de nieve, yo mismo estaba parado en nieve, lo que era ilógico ya que faltaban seis meses para que llegara el invierno a Triverton (Rhode Island).

 

sentí que una rama se rompió detrás de mí, me giré sobre mis talones para encontrarme,  con una sombra mirándome desde la lejanía sobre una pequeña roca, sentí  un dolor agudo en el pie, miré  asía el mismo y mis ojos se aguaron al darme cuenta que mi pie estaba encerrado en una trampa para oso, los dientes metálicos de la trampa mortal lastimaban desde mi tobillo hasta la punta de mis dedos, al mismo tiempo veía como la sangre que emergía de mi pie manchaba la blanca nieve en el piso.

 

Miré de nuevo al frente pero la figura ya no se encontraba mirándome, de hecho ya no se encontraba allí, sentí a alguien respirando cerca de mi nuca, me  erguí.

 

-ellos están cerca Ethan– dice la alguien detrás de mí, con una voz ronca, desgastada –vienen a por ti… lo errores de tu pasado los pagaran los que más amas, y nada podrás hacer tu. – dice con una voz más metálica –

 

Sentí vacío después de eso, con temor de mirar atrás puse  mi  mano al aire pero ya no había nada allí, mire mi sangre, imágenes de mi madre, amigos y familiares pasaron en un flash de luz, al final, un incendio y una casa y un grito agudo desde el fondo.

 

Me erguí sobre mi cama, sudando, y gritando con la respiración irregular, mi madre, entro a mi habitación y se sentó en mi cama.

 

- ¡Ethan! – me grita mientras me sacude por los  hombros.

 

 Observe  a  mi madre, esta vestida con la ropa del Hospital, acababa de llegar, respiró  más lentamente, y me centró en la realidad, miré a mi madre.

 

- lo siento… yo… - trate de excusarme  mientras mi mamá  se pone de pie – la casa – digo y mi madre se pone rígida, se gira y me mira con cautela – los recuerdos, volvieron. – digo y miró por la ventana, la luz tenue de la mañana empieza a aparecer por el bosque, y los árboles, me senté en el costado de la cama mientras me ponía la bata, mi madre se sentó a mi lado. 

 

- los recuerdos no llegan hijo – me dice – simplemente jamás se van

 

- ¿Qué se supone que debo hacer entonces con ellos? – preguntó.

 

- dejarlos fluir, no dejar que te hagan daño – dice, la señora Green mientras se pone de pie – preparare el desayuno, dúchate o llegaras tarde – dice y asiento lentamente.

 

***

Media hora después me encontraba manejando mi Audi R8 regalo por mi decimoséptimo cumpleaños, camino a la secundaria. Antes de llegar debía hacer una parada, me estacione  frente a la acera de una gran casa, hecha en ladrillo y piedra, tenía un frondoso jardín con plantas de todas las formas, la puerta se abrió dejando al descubierto a Andrew Brown mi mejor amigo, casi hermano desde que tenía memoria. Y justo con quien había pasado el accidente de hace dos años, niego con la cabeza y dejé que la imagen se disolviera. Quitó el seguro del lado del acompañante y Andrew se sienta poniendo su morral en la parte de atrás.

 

En todo el camino  no digo ni una sola palabra, pero no es precisamente porque este concentrado en el camino, la imagen de mi sueño, que se sintió tan real, era constante, en cada frondoso pequeño bosque que cruzaba mientras manejaba.

 

- Ethan – dice mi amigo volviéndome a la realidad, le miro simulando despreocupación

 

- ¿sí? – preguntó  y Andrew me  observa

 

- ¿te encuentras bien? – Pregunta Andrew mientras se incorpora en su asiento para mirar atrás – y antes de que se te ocurra asentir, pasamos la secundaria – dice señalando,  me giré  y vi  una gran carretera solitaria y vacía definitivamente ya no estábamos en el pueblo  - solo da la vuelta y… - dice mi amigo mientras se va girando, de nuevo con la vista al frente, pero se para en seco.

 

 - ¿y? – le aliento, siento como mi amigo se inclina asía el parabrisas, giró para mirar al frente…y me quedó de piedra.

 

- ¿es nieve? – Pregunta Andrew observando la carretera cubierta de blanco - ¿en julio? – dice y sale del auto.

 

- Andrew, creo que es mejor volver al auto, no sabemos dónde estamos – digo mientras desajusto mi cinturón de seguridad, y salgo a la carretera, no está completamente cubierta de nieve, pero antes no tenía una sola mezcla de blanco en el pavimento.

 

- esto no es normal Eth – dice mi amigo – deberíamos volver  al pueblo – dice, miró la nieve atentamente, esta es más blanca que la habitual.

 

- tal vez es por el calentamiento global – digo – ¿no crees? – preguntó, y al notar que Andrew no me responde vuelvo la vista a él, que mira algo por encima de mi hombro, me doy la vuelta lentamente mientras notó una figura, un animal en la lejanía, que empieza a correr asía nosotros  con velocidad, Andrew se mete al auto

 

- ¡Ethan! – grita, sacándome de mi  ensoñación, me giro y entro al auto mientras lo enciendo rápidamente, la figura que se acercaba más deja distinguir que es un lobo de montaña, que se acerca con velocidad al auto - ¡enciéndelo! – grita Andrew

 

- estoy en eso – digo mientras intenta introducir las llaves, cuando lo logro antes de que pueda poner el pie en el acelerador mi amigo se adelanta y pone la palanca en reversa, mientras gira el volante asía la izquierda - ¡detente! – grito pero Andrew claro que no me hace caso,  por lo que pongo mi pie en el freno, haciendo una gran curva  y quedando de frente a la carretera vacía ahora cubierta de nieve, mi amigo suelta el acelerador y se escucha un estruendo en la parte de atrás del auto, pongo el pie en el acelerador  al mismo tiempo que pongo la palanca adelante y este arranca patinando con fuerza asía adelante.

 

Media hora después nos encontramos en el estacionamiento del instituto, retiró  mi  cinturón de seguridad, y regulo mi respiración.

 

- ¿Qué fue eso? – pregunta Andrew notablemente preocupado

 

- no lo sé Andrew, no todos los días un lobo hambriento me ataca  - digo con ironía

 

- no es gracioso, ¿y la nieve? – Pregunta, me pongo  rígido recordando mi sueño, y le miro  a los ojos - ¿Qué? ¿Qué pasa?

 

- yo… tuve un sueño – digo, mi  amigo me  mira atentamente – una pesadilla, o un recuerdo,  no tengo idea – digo  pasando mi mano por mi cabello – sobre la casa –  balbuceo y Andrew  se pone rígido mirando adelante.

 

- ¿Qué pasaba en tu sueño? – pregunta lenta y cautelosamente mientras desajusta su cinturón de seguridad.

 

- no estaba claro… había un hombre… - digo – el, me observaba y yo…decía cosas muy ilógicas.

 

- ¡hey chicos! – Grita alguien desde la portería del colegio, nos giramos para ver a la sub directora esperándonos fuera de las puertas del colegio – ¿no pensáis entrar? – dice señalando su reloj, asentimos  y  bajamos, no hablamos mientras caminamos por los pasillos, la sub directora nos lleva a nuestros  respectivos salones cuidando que no nos desviáramos “por accidente”.

 

***

Para la tercera hora, nos encontrábamos en clase de gimnasia y educación física, el señor Anderson, nuestro maestro, llevaba unos pantalones negro demasiado sueltos, una camisa de tirantes y su pito en la boca, estábamos todos frente a dos árboles que formaban un Arco (la entrada al bosque) todo cubierto en nieve, Andrew estaba a mi lado con su actual sudadera azul con negro, una camisa con mangas largas y unos tenis Nike, al igual que yo  pero mi  sudadera color roja y negro camisa roja, y tenis del mismo color.

 

- ¡el primero en encontrar la bandera roja gana! – Dice el entrenador mientras nos observa inexpresivo - ¡preparos, listos, ya! – silba y todos empiezan a correr.

 

Para Andrew y para mí  era fácil, estábamos  en el equipo de  lacrosse por lo que tenía excelente estado físico, los había dejado a todos atrás, entonces miré adelante, y a mi lado, di un respingo cuando me di cuenta que una chica, se me adelantaba al paso, pare en seco cuando vi la bandera pero antes de ella una trampa, la que reconocía por mi sueño, la chica estaba más cerca, por lo que me obligué  a correr con más velocidad, y justo antes de que la chica pusiera un pie en la base de la trampa, me le eche encima y la tiré al piso en la nieve.

 

Levanto su vista para mirarme a los ojos, los suyos eran   grises, su mirada de asombro y sus cejas fruncidas, un silbato los sobresalto.

                                                                                       

-¡qué crees que haces Green! – dice el entrenador Anderson mientras se sitúa al frente con otros chicos a su alrededor entre ellos, Andrew que sonríe con diversión. Me  pongo  de pie y ayudó a incorporar a la chica. Que me  mira con un eje de diversión,  le sonrío y le dirijo una mirada al entrenador.

 

- coach ella iba a ganar pero la detuve antes de que callera en la…. –me detengo en seco mirando que en el piso no hay nada, no hay trampas, no hay nada, ¿Cómo es que…? Miro al entrenador que me observa esperando frunciendo el ceño  – imposible.

 

- ¿imposible? – Pregunta el entrenador mirando al resto - ¿Qué asías sobre una de mis alumnas Green? – pregunta y yo me veo obligado a bajar la vista

 

- yo…. No lo sé entrenador – digo, y miro a la chica que me observa frunciendo el ceño como todo el resto de la clase.

 

- ¿no lo sabes? – Pregunta Anderson - ¿y quién lo sabe? Te recuerdo Green que no vas muy bien en mi clase, una más y hare que te sancionen una semana entera, entendido – dice, yo me  veo  obligado a asentir.

 

- si señor – digo y el resto de la clase se aleja con el entrenador, levantó  la vista y la veo, la casa, los escombros, el incendio, pero ahora mucho más remodelada, de color blanco, y ni rastro de que hubo un incendio allí, una mujer se asoma por el porche, y levanta la mano en señal de saludo , por un segundo  creo que es a mí, casi levanto la mano para corresponderle el saludo pero no lo hago cuando me doy cuenta que hay alguien más conmigo, me  giro sobre mis talones  para ver a la chica que tiré  al piso, correspondiendo al saludo.

 

- ignóralo – dice ella levemente mientras baja la vista,  me acerco

 

- es imposible, es la única mujer que se asoma de esa vieja casa, parece una mujer muy solitaria – digo y la chica levanta la vista frunciendo el ceño

 

- es mi madre – dice. Y yo levemente abro la boca para responderle algo o disculparme pero las palabras simplemente no salen, bajo la cabeza totalmente apenado.

 

- solitaria en buen sentido – digo y me doy cuenta de algo - ¿vives allí? – preguntó cauteloso, la chica me observa y asiente frunciendo el ceño.

 

- recién me mude – dice - ¿Por qué?  ¿Me dirás que hay un fantasma? – pregunta la chica irónica, y yo la observo un momento <<espero que no>> pienso y carraspeo llamando la atención

 

- no, no… o eso espero – digo mientras empezamos  a caminar

 

- ¿eso esperas? – Pregunta ella - ¿a qué te refieres?

 

- ¿no conoces la historia de la casa? – pregunto  confundido, porque todo el mundo conocía la historia, todo el mundo conoce la historia de dos pequeños chicos que incendiaron la casa que según se decía tenía  “gente dentro” todo el mundo conocía la historia de Ethan y Andrew.

HISTORIA

Ethan

 

me desperté de golpe en medio de la oscuridad en la que me sumía mi habitación, desesperado por el sueño que acababa de tener, cierro los ojos fuertemente tratando de imaginar que nada de eso había sido y sucedido, fue entonces cuando un frio helado hizo que los bellos de mi nuca se erizaran y un escalofrió recorriera mi espina vertebral, abrí los ojos lentamente y noté entonces que ya no me encontraba en mi cuarto, estaba de pie frente a un gran árbol cubierto de nieve, yo mismo estaba parado en nieve, lo que era ilógico ya que faltaban seis meses para que llegara el invierno a Triverton (Rhode Island).

 

sentí que una rama se rompió detrás de mí, me giré sobre mis talones para encontrarme,  con una sombra mirándome desde la lejanía sobre una pequeña roca, sentí  un dolor agudo en el pie, miré  asía el mismo y mis ojos se aguaron al darme cuenta que mi pie estaba encerrado en una trampa para oso, los dientes metálicos de la trampa mortal lastimaban desde mi tobillo hasta la punta de mis dedos, al mismo tiempo veía como la sangre que emergía de mi pie manchaba la blanca nieve en el piso.

 

Miré de nuevo al frente pero la figura ya no se encontraba mirándome, de hecho ya no se encontraba allí, sentí a alguien respirando cerca de mi nuca, me  erguí.

 

-ellos están cerca Ethan– dice la alguien detrás de mí, con una voz ronca, desgastada –vienen a por ti… lo errores de tu pasado los pagaran los que más amas, y nada podrás hacer tu. – dice con una voz más metálica –

 

Sentí vacío después de eso, con temor de mirar atrás puse  mi  mano al aire pero ya no había nada allí, mire mi sangre, imágenes de mi madre, amigos y familiares pasaron en un flash de luz, al final, un incendio y una casa y un grito agudo desde el fondo.

 

Me erguí sobre mi cama, sudando, y gritando con la respiración irregular, mi madre, entro a mi habitación y se sentó en mi cama.

 

- ¡Ethan! – me grita mientras me sacude por los  hombros.

 

 Observe  a  mi madre, esta vestida con la ropa del Hospital, acababa de llegar, respiró  más lentamente, y me centró en la realidad, miré a mi madre.

 

- lo siento… yo… - trate de excusarme  mientras mi mamá  se pone de pie – la casa – digo y mi madre se pone rígida, se gira y me mira con cautela – los recuerdos, volvieron. – digo y miró por la ventana, la luz tenue de la mañana empieza a aparecer por el bosque, y los árboles, me senté en el costado de la cama mientras me ponía la bata, mi madre se sentó a mi lado. 

 

- los recuerdos no llegan hijo – me dice – simplemente jamás se van

 

- ¿Qué se supone que debo hacer entonces con ellos? – preguntó.

 

- dejarlos fluir, no dejar que te hagan daño – dice, la señora Green mientras se pone de pie – preparare el desayuno, dúchate o llegaras tarde – dice y asiento lentamente.

 

***

Media hora después me encontraba manejando mi Audi R8 regalo por mi decimoséptimo cumpleaños, camino a la secundaria. Antes de llegar debía hacer una parada, me estacione  frente a la acera de una gran casa, hecha en ladrillo y piedra, tenía un frondoso jardín con plantas de todas las formas, la puerta se abrió dejando al descubierto a Andrew Brown mi mejor amigo, casi hermano desde que tenía memoria. Y justo con quien había pasado el accidente de hace dos años, niego con la cabeza y dejé que la imagen se disolviera. Quitó el seguro del lado del acompañante y Andrew se sienta poniendo su morral en la parte de atrás.

 

En todo el camino  no digo ni una sola palabra, pero no es precisamente porque este concentrado en el camino, la imagen de mi sueño, que se sintió tan real, era constante, en cada frondoso pequeño bosque que cruzaba mientras manejaba.

 

- Ethan – dice mi amigo volviéndome a la realidad, le miro simulando despreocupación

 

- ¿sí? – preguntó  y Andrew me  observa

 

- ¿te encuentras bien? – Pregunta Andrew mientras se incorpora en su asiento para mirar atrás – y antes de que se te ocurra asentir, pasamos la secundaria – dice señalando,  me giré  y vi  una gran carretera solitaria y vacía definitivamente ya no estábamos en el pueblo  - solo da la vuelta y… - dice mi amigo mientras se va girando, de nuevo con la vista al frente, pero se para en seco.

 

 - ¿y? – le aliento, siento como mi amigo se inclina asía el parabrisas, giró para mirar al frente…y me quedó de piedra.

 

- ¿es nieve? – Pregunta Andrew observando la carretera cubierta de blanco - ¿en julio? – dice y sale del auto.

 

- Andrew, creo que es mejor volver al auto, no sabemos dónde estamos – digo mientras desajusto mi cinturón de seguridad, y salgo a la carretera, no está completamente cubierta de nieve, pero antes no tenía una sola mezcla de blanco en el pavimento.

 

- esto no es normal Eth – dice mi amigo – deberíamos volver  al pueblo – dice, miró la nieve atentamente, esta es más blanca que la habitual.

 

- tal vez es por el calentamiento global – digo – ¿no crees? – preguntó, y al notar que Andrew no me responde vuelvo la vista a él, que mira algo por encima de mi hombro, me doy la vuelta lentamente mientras notó una figura, un animal en la lejanía, que empieza a correr asía nosotros  con velocidad, Andrew se mete al auto

 

- ¡Ethan! – grita, sacándome de mi  ensoñación, me giro y entro al auto mientras lo enciendo rápidamente, la figura que se acercaba más deja distinguir que es un lobo de montaña, que se acerca con velocidad al auto - ¡enciéndelo! – grita Andrew

 

- estoy en eso – digo mientras intenta introducir las llaves, cuando lo logro antes de que pueda poner el pie en el acelerador mi amigo se adelanta y pone la palanca en reversa, mientras gira el volante asía la izquierda - ¡detente! – grito pero Andrew claro que no me hace caso,  por lo que pongo mi pie en el freno, haciendo una gran curva  y quedando de frente a la carretera vacía ahora cubierta de nieve, mi amigo suelta el acelerador y se escucha un estruendo en la parte de atrás del auto, pongo el pie en el acelerador  al mismo tiempo que pongo la palanca adelante y este arranca patinando con fuerza asía adelante.

 

Media hora después nos encontramos en el estacionamiento del instituto, retiró  mi  cinturón de seguridad, y regulo mi respiración.

 

- ¿Qué fue eso? – pregunta Andrew notablemente preocupado

 

- no lo sé Andrew, no todos los días un lobo hambriento me ataca  - digo con ironía

 

- no es gracioso, ¿y la nieve? – Pregunta, me pongo  rígido recordando mi sueño, y le miro  a los ojos - ¿Qué? ¿Qué pasa?

 

- yo… tuve un sueño – digo, mi  amigo me  mira atentamente – una pesadilla, o un recuerdo,  no tengo idea – digo  pasando mi mano por mi cabello – sobre la casa –  balbuceo y Andrew  se pone rígido mirando adelante.

 

- ¿Qué pasaba en tu sueño? – pregunta lenta y cautelosamente mientras desajusta su cinturón de seguridad.

 

- no estaba claro… había un hombre… - digo – el, me observaba y yo…decía cosas muy ilógicas.

 

- ¡hey chicos! – Grita alguien desde la portería del colegio, nos giramos para ver a la sub directora esperándonos fuera de las puertas del colegio – ¿no pensáis entrar? – dice señalando su reloj, asentimos  y  bajamos, no hablamos mientras caminamos por los pasillos, la sub directora nos lleva a nuestros  respectivos salones cuidando que no nos desviáramos “por accidente”.

 

***

Para la tercera hora, nos encontrábamos en clase de gimnasia y educación física, el señor Anderson, nuestro maestro, llevaba unos pantalones negro demasiado sueltos, una camisa de tirantes y su pito en la boca, estábamos todos frente a dos árboles que formaban un Arco (la entrada al bosque) todo cubierto en nieve, Andrew estaba a mi lado con su actual sudadera azul con negro, una camisa con mangas largas y unos tenis Nike, al igual que yo  pero mi  sudadera color roja y negro camisa roja, y tenis del mismo color.

 

- ¡el primero en encontrar la bandera roja gana! – Dice el entrenador mientras nos observa inexpresivo - ¡preparos, listos, ya! – silba y todos empiezan a correr.

 

Para Andrew y para mí  era fácil, estábamos  en el equipo de  lacrosse por lo que tenía excelente estado físico, los había dejado a todos atrás, entonces miré adelante, y a mi lado, di un respingo cuando me di cuenta que una chica, se me adelantaba al paso, pare en seco cuando vi la bandera pero antes de ella una trampa, la que reconocía por mi sueño, la chica estaba más cerca, por lo que me obligué  a correr con más velocidad, y justo antes de que la chica pusiera un pie en la base de la trampa, me le eche encima y la tiré al piso en la nieve.

 

Levanto su vista para mirarme a los ojos, los suyos eran   grises, su mirada de asombro y sus cejas fruncidas, un silbato los sobresalto.

                                                                                       

-¡qué crees que haces Green! – dice el entrenador Anderson mientras se sitúa al frente con otros chicos a su alrededor entre ellos, Andrew que sonríe con diversión. Me  pongo  de pie y ayudó a incorporar a la chica. Que me  mira con un eje de diversión,  le sonrío y le dirijo una mirada al entrenador.

 

- coach ella iba a ganar pero la detuve antes de que callera en la…. –me detengo en seco mirando que en el piso no hay nada, no hay trampas, no hay nada, ¿Cómo es que…? Miro al entrenador que me observa esperando frunciendo el ceño  – imposible.

 

- ¿imposible? – Pregunta el entrenador mirando al resto - ¿Qué asías sobre una de mis alumnas Green? – pregunta y yo me veo obligado a bajar la vista

 

- yo…. No lo sé entrenador – digo, y miro a la chica que me observa frunciendo el ceño como todo el resto de la clase.

 

- ¿no lo sabes? – Pregunta Anderson - ¿y quién lo sabe? Te recuerdo Green que no vas muy bien en mi clase, una más y hare que te sancionen una semana entera, entendido – dice, yo me  veo  obligado a asentir.

 

- si señor – digo y el resto de la clase se aleja con el entrenador, levantó  la vista y la veo, la casa, los escombros, el incendio, pero ahora mucho más remodelada, de color blanco, y ni rastro de que hubo un incendio allí, una mujer se asoma por el porche, y levanta la mano en señal de saludo , por un segundo  creo que es a mí, casi levanto la mano para corresponderle el saludo pero no lo hago cuando me doy cuenta que hay alguien más conmigo, me  giro sobre mis talones  para ver a la chica que tiré  al piso, correspondiendo al saludo.

 

- ignóralo – dice ella levemente mientras baja la vista,  me acerco

 

- es imposible, es la única mujer que se asoma de esa vieja casa, parece una mujer muy solitaria – digo y la chica levanta la vista frunciendo el ceño

 

- es mi madre – dice. Y yo levemente abro la boca para responderle algo o disculparme pero las palabras simplemente no salen, bajo la cabeza totalmente apenado.

 

- solitaria en buen sentido – digo y me doy cuenta de algo - ¿vives allí? – preguntó cauteloso, la chica me observa y asiente frunciendo el ceño.

 

- recién me mude – dice - ¿Por qué?  ¿Me dirás que hay un fantasma? – pregunta la chica irónica, y yo la observo un momento <<espero que no>> pienso y carraspeo llamando la atención

 

- no, no… o eso espero – digo mientras empezamos  a caminar

 

- ¿eso esperas? – Pregunta ella - ¿a qué te refieres?

 

- ¿no conoces la historia de la casa? – pregunto  confundido, porque todo el mundo conocía la historia, todo el mundo conoce la historia de dos pequeños chicos que incendiaron la casa que según se decía tenía  “gente dentro” todo el mundo conocía la historia de Ethan y Andrew.

 

- ¿es importante conocerla? – pregunta la chica deteniéndose brutamente,  la observo, << es una don nadie Ethan, ni se te ocurra hablar>> me regaña mi subconsciente, niego.

 

- no… no es muy necesario historias terroríficas, no ahora – digo y le doy una sonrisa a La chica que se ruboriza levemente y asiente

 

- bueno, ¿cuál es el nombre de pila del señor Green? – dice ella con diversión en sus ojos y una sonrisa oculta,  la observo y extiendo la mano como el caballero que soy.

 

- Ethan Allen Green – digo y la chica sonríe, y estrecha mi mano, que al contacto con la suya empieza a sudar

 

- Aria Jones – dice y yo quito mi mano rápidamente para que no se sienta que sudo ella me dedica una sonrisa Que hace que me olvide de todo, del lobo, mi sueño, mi visión de una trampa, la casa en llamas, y el hecho de que la chica vivía allí. Inmediatamente me hice una pregunta, ¿si Aria no conocía la historia de la casa, tampoco tenía familiares allí antes?  Dejé perder ese pensamiento en mi mente y empecé a caminar con la chica a mi lado. 

- ¿es importante conocerla? – pregunta la chica deteniéndose brutamente,  la observo, << es una don nadie Ethan, ni se te ocurra hablar>> me regaña mi subconsciente, niego.

 

- no… no es muy necesario historias terroríficas, no ahora – digo y le doy una sonrisa a La chica que se ruboriza levemente y asiente

 

- bueno, ¿cuál es el nombre de pila del señor Green? – dice ella con diversión en sus ojos y una sonrisa oculta,  la observo y extiendo la mano como el caballero que soy.

 

- Ethan Allen Green – digo y la chica sonríe, y estrecha mi mano, que al contacto con la suya empieza a sudar

 

- Aria Jones – dice y yo quito mi mano rápidamente para que no se sienta que sudo ella me dedica una sonrisa Que hace que me olvide de todo, del lobo, mi sueño, mi visión de una trampa, la casa en llamas, y el hecho de que la chica vivía allí. Inmediatamente me hice una pregunta, ¿si Aria no conocía la historia de la casa, tampoco tenía familiares allí antes?  Dejé perder ese pensamiento en mi mente y empecé a caminar con la chica a mi lado. 

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    Todo ocurre cuando el adolecente Ethan Green es mordido por una criatura en el bosque, cuando despierta se da cuenta de que después de un mes desaparecido, su cuerpo a cambiado y que hace parte de los (No – Muertos)… cuando intenta volver a ser humano completamente se encuentra con varios problemas que le impiden que su misión se realice fácilmente… al mismo tiempo deberá lidiar con los problemas de la vida adolecente… deberá lidiar una batalla para salvar a los que ama, a su pueblo natal y lo más importante… a si mismo

vivo en Armenia Quindio, (Colombia) tengo 15 años y me encanta leer y escribír

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