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2 min
Hoy es el día
Varios |
12.11.14
  • 3
  • 2
  • 655
Sinopsis

En cualquier momento y de cualquier forma.

La calle se abre como una flor. Es una de esas calles que existen en todas las ciudades, con sus edificios, sus tiendas, sus hordas de establecimientos orientales y sus habitantes, que como en todas las ciudades, no miran quien los mira en el pequeño universo que les rodea.
 
Ella iba como todas las mañanas a clase, con la mochila que compró en esa tienda de deporte a la que todos están abonados y no saben qué es eso de hacer ejercicio. Iba feliz, pensando en la  noche anterior y sin mirar, con quien se cruzaba. Como siempre.
 El pelo se le revolvía como caracoles frente a sus ojos, y la mirada azul, siempre azul, indicaba de forma rápida, casi de forma inconsciente hacia donde debía ir, que giro tomar y que acera cruzar para llegar a tiempo a clase sin que tenga que dar el último carrerón mañanero.

Hoy iba especialmente guapa, con una sonrisa que me hacía dudar de la procedencia del cielo y de una forma de caminar que rivalizaba con el baile más sensual de los que ahora están tan de moda. Ella como todas las mañanas no se fijó en ese hombre que desde la cafetería con un café en las manos la miraba todos los días desde hace tres semanas.

Ese hombre, que tomaba el café de una manera pausada, sabía que ella salía del mismo bloque cada día, que gira en la misma calle y que recorre las mismas manzanas, sabía que pasaba por delante del cristal de la cafetería entre las siete y media y las ocho menos veinte.

Ella iba, como toda la gente joven de hoy en día, a su ritmo, sin mirar quien la mira, sin saber, que ese iba ser su último día de clase.

Me tomé el último sorbo del café y fui a cambiarme de ropa.

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Escritor, poeta y educador. Ampliando el concepto de literatura. Tengo escritos cuatro libros de poesía. Comenzando en el mundo de lo microrrelatos. ¡¡se aceptan ayudas y consejos!!

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