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5 min
Joder Bruce Springsteen me hace sentir viva.
Reflexiones |
16.04.14
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Sinopsis

Sé que he estado ausente mucho tiempo pero siento que hay autores mejores que yo en esta pagina (cosa que no es difícil porque sois todos buenísimos) así que no habréis sentido para nada mi ausencia. Estoy de vuelta y os traigo un nuevo relato reflexivo sobre querer y no querer.

Quiero ser millones de cosas. Quiero estar en un montón de sitios. Quiero querer a todo el mundo y quiero olvidarte pero mi estúpida cabeza pensante que le da vueltas a todo no me deja. Yo creo que Bruce Springsteen es el hombre de mi vida porque su canción You’ll be comin’ down me hacía sentir como estoy estos días pero entonces suena en Spotify The Rising y pienso: ‘’Joder Bruce Springsteen me hace sentir viva’’ y siento que puedo hacer cualquier cosa, que quiero hacer lo que sea por mantener mi equilibrio en la cuerda y que mi querido Bruce no es el hombre de mi vida

Quiero despertar cada mañana, mirar tus ojos mientras tomamos café en la cocina. Quiero tender la ropa mirando el horizonte naranja de la tarde, deseo que el viento acaricie mi piel por las mañanas, me gustaría bailar contigo a todas horas, reír contigo hasta que me duela el vientre, que caigamos rodando mientras nos besamos encima de la cama y que miremos los dos a lo lejos deseando una vida mejor. Deseo escapar sin pesos en la espalda que me hagan caer, deseo correr por los verdes prados del campo mientras me coges de la mano, deseo que no hables, que únicamente me sonrías y con la mirada me digas que estamos en un mundo mejor que nada me va a pasar, que nunca más voy a estar triste por nada porque no me lo vas a permitir. Quiero jugar al escondite en la playa y que no me dejes ganar, me encantaría querer hacerte rabiar, hacerte cosquillas y hacer la cobra contigo para que así me robes el beso que piensas que no quiero darte. Quiero que sigas sin cortarme las alas de la libertad que tanto me gusta tener. Quiero viajar sin billete de vuelta. Deseo subir a una montaña, gritar mi nombre y creerme mi existencia. Quiero tener experiencia, quiero que me des experiencia. Me encantaría que te abrieses al mundo conmigo, que dejes pasar las horas a mi lado así como yo paso las mías. Quiero querer lo que quieres, leerte el pensamiento, completar tus frases, besarte cuando yo quiera y nunca dejar que pienses que eres débil. Estamos aquí los dos. Solos. Uno frente al otro. No temo, ahora no. Sé lo que quiero. Sé que lo conseguiré. Sé lo que quiere, sé que lo conseguirá. Aunque sea por caminos separados. Me alegro de que sepa lo que quiere, de que se deje llevar por su alma y no por las circunstancias y nunca por la gente. No tememos al viento que nos mece, no temo porque en este barco siempre hemos estados los dos  y ahora lo entiendo todo, bien como amigos, cómplices o amantes siempre hemos estado los dos, conscientes o inconscientes, odiándonos o queriéndonos. Siempre de la mano, unidos por la vida, el viento, la gente y parecidas circunstancias. Aunque no somos iguales en personalidad y nuestros gustos sean parecidos no he cambiado de parecer siempre le querré aunque yo esté en las nubes y él en el infierno. Deseo la libertad que me da la seguridad en mi misma que él y su risa me proporcionan, correr con los brazos abiertos gritando que estoy viva y que nadie me puede parar. Quiero expresarme sin miedo a represalias, decir la verdad sin temor a herir o fallar. Quiero sentir y amar sin que duela, pero duele. Vaya si duele. Porque eso es verle a veces. Punzadas de dolor en el vientre que te atenazan y aseguran tu amor por él.

Deseo ser el águila que vuela bajo y alto al mismo tiempo. Quiero bailar y montar en moto bajo la lluvia. Y quiero que me quiera siempre, que nunca deje de besarme como si fuese la última vez. No quiero dejar de ser mujer porque a pesar de los dolores y los sacrificios que ello conlleva, siempre tenemos el poder, siempre controlamos la situación. No quiero dejar de hablar con él porque me hace sentir lo que soy, suya. Y solo suya. No quiero llamarle por un diminutivo estúpido o por una palabra que le haga creer que no me acuerdo de su nombre, su nombre me encanta y quiero nombrarlo siempre así aunque a él no le guste. Quiero que siga haciéndome reír por Whatsapp y por teléfono. Y aunque quiero que él quisiera ser de otra forma no quiero que cambie, porque él es así. Yo lo quiero así. Él es único. Él es la razón. 

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Soy estudiante. Me gusta viajar, los idiomas y la música rock. Escribiendo estos relatos mi intención es desahogarme y mejorar mi técnica de escritura.

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