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4 min
LA APUESTA
Suspense |
24.05.13
  • 3
  • 5
  • 2545
Sinopsis

SI TIENES LO QUE HAY QUE TENER; APUESTA

     

En homenaje al gran Alfred Hitchcock

 

Allí estaba el joven, absorto, mirando el gran ferrari rojo aparcado a las puertas del casino. ¡Vaya carro! Exclama el chico. ¿Me das fuego? Oye a su espalda.se da la vuelta y ve a un apuesto caballero, entrado en años, vestido impecable, con unos guantes negros y apoyándose en un bastón de lujo que denotaba algún tipo de cojera. El joven saca su brillante mechero… click… y una expléndida llama enciende el pitillo del apuesto caballero.

 

Bonito mechero,le exclama el viejo.

 

Si, me lo regalo ayer mi novia.

 

¿Te gusta el coche? Le pregunta el hombre.

 

Me encanta, le responde-

 

Pues si quieres puede ser tuyo, solo tienes que ganar una apuesta.

 

¿Qué tipo de apuesta? Le dice el chaval.

 

Si enciendes con tu flamante mechero diez veces seguidas, sin que falle ninguna vez, el coche es tuyo.

 

Pero eso es muy fácil, el mechero es nuevo, de buena marca y funciona perfectamente, exclama el mozo, pero aun así, si fallo ¿Qué pasaría?.

 

Si el mechero falla, te corto un dedo de la mano. El coche o el dedo, tu eliges, pero no, no me respondas ahora, piénsatelo y si quieres apostar te espero mañana aquí a esta hora. Hasta mañana.

 

El joven aturdido, observa como desaparece en la lejanía a bordo de su maravilloso ferrari aquel hombre desconcertante.

 

Esto es una locura, piensa el chico, como dando por hecho que no iba a participar en semejante juego.

 

A medida que pasaban las horas, le iba dando vueltas a la situación y casi sin darse cuenta empezó a probar con el mechero. Una, otra vez, siempre encendia. Estuvo toda la tarde y no le fallo ni una sola vez.

 

Esa noche no pudo dormir, se levantaba constantemente a probar con el mechero, no pudo pegar ni ojo.

 

Al día siguiente, allí estaba, a las puertas del casino, junto al ferrari rojo. Había tomado la gran decisión, iba a realizar la apuesta.

 

Después de una corta, pero tensa espera, le ve venir, a lo lejos, cojeando, con aire elegante, con un impecable abrigo y unos guantes oscuros.

 

Bien, veo que a ti también te gusta jugar. Así me gusta, le dijo con su voz firme y penetrante.

 

¿Dónde haremos la apuesta? Le pregunta el joven con voz temblorosa.

 

En mi casa, vivo a dos manzanas de aquí.

 

Y los dos se dirigen a casa del caballero.

 

Una vez dentro, pasan al salón y allí estaba, una mesa redonda con una especie de gancho en un lateral y un gran machete. Lo tenía todo preparado.

 

Al chico le empezó a entrar un miedo de última hora, lógico por otra parte, pero ya estaba todo decidido.

 

Ven, te voy a atar aquí la mano, con un dedo encima de la mesa. Si enciendes diez veces seguidas te suelto y te doy las llaves del coche. El ferrari es tuyo. Si no, ya sabes, te corto el dedo. ¿Qué dedo prefieres?

 

EL joven eligió su dedo meñique.

 

Y así, con una mano atada y en la otra el encendedor , empezó la apuesta.

 

Un click de mechero…enciende.

 

Dos click…enciende.

 

Tres click…enciende.

 

Cuarto click…una llama perfecta.

 

Quinto click…también.

 

Sexto click…otra poderosa llama.

 

Séptimo…enciende.

 

Lo estás haciendo muy bien, solo te faltan tres intentos, tienes el coche a tu alcance, le anima con una pícara sonrisa el intrigante caballero.

 

Octavo click…enciende.

 

Noveno click…enciende.

 

Decimo click… ¡Click!... ¡Click!... ¡¡¡ ZAS ¡!!... AAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH … un alarido extremecedor se extiende por la habitación, un reguero de sangre en forma de chorro salpica la mesa y un trozo de falange salta al suelo.

 

El mechero había fallado en el último intento y el viejo le había cortado el dedo.

 

Lo siento chico, otra vez será, le dijo despidiéndose de él, mientras se quitaba uno de sus elegantes guantes para darle la mano y en estas, el joven observa atónito que tenía todos los dedos de la mano cortados.Y creo que mientras le veía malherido salir por la puerta, estaba adivinando a que se debía

 

     Eusebio efe.

 

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  • Por supuesto, pero cuando la historia es idéntica si no citas el origen estás enganando al lector. Si no dices nada, tanto el contenido como la forma están en tu nombre. Un saludo,
    asi opino, Ryukunn y mas los que escribimos como hobby. Lo seguire haciendo, aunque principalmente escribo textos mios, si hay algo que me gusta lo relatare a mi manera.Un saludo.
    También sale en una escena de la película "Four Rooms" de Quentin Tarantino. Aún así, lo que opino es que siempre se puede escribir a cerca de otras ideas. Mientras todas estas letras sean tuyas, no hay problema. Una cosa es la idea y otra cosa que se puede valorar, es la redacción, y en este caso, eso es tuyo. Si te apetecía escribir a cerca de dicho corto, a mi me parece perfecto. Siempre se puede hacer con más o menos técnica, pero que nadie te diga que no puedes hacer eso. Un saludo.
    es un corto de hitchcock, que siempre me gustado escribirlo. un saludo
    Esta bien que te lances a escribir, pero para ello no hay que calcar las ideas de otras fuentes sin mencionarlas. Esto es casi idéntico a un episodio de "Alfred Hitchcock presenta"
  • ¿A quién no le gusta que le masajeen la cabeza?

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