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8 min
LA BUENA HORA...
Suspense |
06.08.22
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Sinopsis

Una hora puede salvarnos o condenarnos.

Quizás alguien dude de la veracidad de esta historia, yo no la pongo en duda, porque conozco de las reacciones de ira, que pueden volcarse peligrosas y sé de lo que puede acontecermcuando se atraviesa una funesta idea y prosigue un mal momento .Seguro que el resultado no lo querrás ver registrado en la hoja de tú vida.

El relato empieza así:

— No creo que usted deba tener ese revolver guardado en su domicilio — Mire, las armas son insidiosas… ¿sabe lo que significa.?. Hay que protegerse de una mala hora. Usted está muy vulnerable, muy herida. Déjeselo a la Providencia, tarde o temprano se paga . Es como una tabla de inventario, existen saldos, unos negativos otros positivos y así van cobrándose nuestras propias actuaciones.

—No me diga, Comisario Hernández, que usted cree en la filosofía del karma. Pues, yo no. Dejé de creer en todas esas mentiras que los sacerdotes y las monjas me sembraron en la mente, como grama seca en la primaria. Creo en lo que soy y he decidió no pasar más por ingenua, porque mi nobleza la han confundido. Compré el revolver, no porque vaya a matar   a nadie, no tengo instinto de asesina, es para defenderme en legítima defensa. Si me llegase un evento imprevisto y si alguien traspasara los límites en contra de mi humanidad, me obligarían a utilizarla. Dispararía, de eso sí estoy convencida.

Esa era la plática, entre el comisario Pedro Hernández y Paola Montesinos. Una mujer que había resuelto tomar clases de tiro, cuyo instructor era el citado oficial policial, quien ofrecía entrenamiento de armas fuera de su oficio cotidiano. Hombre respetado y reconocido, por sus habilidades como experto   en tiro deportivo, en todo   el perímetro de las instalaciones del Polígono de Tiros de la localidad.

—Conozco la psicología de mis alumnos, reconsidere señora Montesinos esto, tener el arma en su domicilio, más cuando en éste, aún reside la persona que la ha sometido a vejámenes ya conocidos, es riesgoso. Hágalo por usted misma.

— Gracias Comisario, agradezco sus recomendaciones. Las tomaré en cuenta.

Paola salió de prisa del campo del complejo deportivo y se dirigió a su domicilio. No dejaba de pensar en las últimas palabras de su instructor. Pero, una voz en su interior le indicaba que no era la hora… de deponer armas…debía seguir entrenando y conocer las estrategias de defensa. Bastante ofendida ya estaba para dejar que la siguieran intimidando. Ya era un hecho y ese hecho, era: continuar.

La verdad que los sucesos, que se presentaron después, resultaron dudosos y controversiales. Paola era de un ánimo tranquilo, meticuloso, yo diría demasiado cerebral, para que después, por boca de muchos, la tildaran de poseer un carácter arrebatador, casi loca, psicópata y peligrosa. No creo que Paola, tenga ese tipo de personalidad. Sus vecinos, cuando recuerdan el episodio, todavía la mencionan como “la esquizofrénica del piso 2”.

—No recuerdo casi nada, señor, solo que me encontré una tarde, terriblemente deprimida, pero esa depresión, que creo haber sentido, provino de un gran dolor, me dejé llevar por un sentimiento primero de tristeza, después de ira… una gran ira. Él estaba durmiendo en la cama, largo a largo, había regresado de un supuesto viaje de negocios, del cual había salido el miércoles para regresar un viernes, pero llegó un lunes al mediodía, con apariencia de cansancio y un olor a alcohol etílico y de perfume extraño, que inundó toda la sala y la habitación del dormitorio. Yo había pasado todo el fin de semana preocupada y sin saber de su paradero, tenía casi cuatro días sin dormir, estresada. Nadie sabía de él, ni sus amigos más cercanos ni sus familiares.

—Ese lunes, cuando regresó, me recosté un rato sobre el sofá de la sala, había regresado del trabajo, ese que aún mantengo en las oficinas de la Inmobiliaria Royal y me quedé dormida, eso pienso y siento que fue así…Fue un sueño, profundo, pero corto. Alguien me despertó, un ser más fuerte y alto que yo, me levantó como pluma, me indicó que fuera a buscar el revolver, el que mantengo escondido en la gaveta donde guardo mi ropa íntima. Yo lo hice y como autómata lo extraje. Ese ser más fuerte y alto que yo, me condujo hasta el cuarto.   Me sugirió que tenía que acabar con la vida de ese hombre que tenía mucho, demasiado tiempo atormentándome con sus amenazas y maltratos.  Me cree tonta, imbécil y no soy nada de eso: ni tonta ni imbécil. Sé lo que soy. No acepta la mínima posibilidad de nuestra separación, aunque tenga otras. Posesivo, egoísta y agresor…El ser más fuerte y más alto que yo, me condujo a la habitación, yo no tenía voluntad…me acerqué sigilosamente, estaba dormido y entre más me acercaba a la cama, la ira se me acentuaba, llegué a creer que la cabeza se me reventaba de tanto enfado. El muy descarado ni se movía, solo respiraba plácidamente. Allí fue, cuando le abrí la boca y le metí el cañón del revolver y sujeté con fuerza el gatillo…

—¿A quién identifica “como un ser más grande y alto” que usted?

—No lo sé, no le vi el rostro. En mis cavilaciones creo que fue un espíritu que se apoderó de mi cuerpo y me instruyó hacer todo lo que ya he narrado. Pero, lo que me detuvo, en forma inmediata fue el timbre del teléfono. Cuando escuché el sonido, supe que era mi padre, él me llama entre las 17:00 y las 18:00 cuando calcula que he regresado de mis labores. Quedé paralizada yo misma me observé:  con un revolver en mano y la mitad de éste, dentro de la boca de un hombre dormido y ese hombre era mi esposo. Aterrorizada grité, solté el arma, cayó en el frio piso. Él despertó, brincó de un saltó y yo tomé el teléfono y me puso a hablar y le respondí a mi padre una pregunta:

 — No te preocupes papá. No lo maté — Eso le dije.

— Y el hombre asustadísimo, ese que aún es mi esposo, me miró y desde entonces quedó sin habla.

— Me siento confundida, no sé, si ese ser más fuerte y grande que yo, exista, porque no le he vuelto a ver. Como tampoco entiendo, el que no haya disparado, cuando así me lo indicaba, pero de pronto escuché el teléfono, salí a atender, porque tenía la certidumbre que era mi padre, en ese lapso de hora,  me acostumbra a llamar.

—Ahora estoy sometida a su mudez, solo me mira con mucho temor, y mis vecinos me llaman “la psicópata”. No me ofendo, no me molesto. Solo sé que sucedió cuando las manos enormes del ser más fuerte y alto que yo me levantó del sofá, cuando me quedé dormida, hizo que me dirigiera al cuarto y tomé el revolver, fue cuando oí el teléfono.  ¡Qué vergüenza siento ! El abrió los ojos y después enmudeció.

—¿Qué la hizo venir acá, a este cuerpo policial?

—A denunciar lo que he hecho. Casi mato a un hombre, el que sigue siendo mi esposo.

—Pero no hay delito. No lo mató y según lo que cuenta, sus actos no son voluntarios y la voluntariedad e intencionalidad, con su eficacia,  es el pilar para determinar no solo la tipología del crimen, sino  su conclusión. En el caso que usted pretende denunciar, no existe una relación de causalidad entre el hecho con el resultado.

—¿Qué debo hacer?

—¿No ha considerado acudir a otro especialista, que la ayude a descifrar lo que cuanta? —¿En estos momentos dónde está su esposo? —¿Y el revolver?

—No. Él sigue en el apartamento. ¿No me ha escuchado que quedó sin habla? Ahora tengo que asistirlo. Estoy martirizada, porque podría volver a visitarme el ser, que le he repetido varias veces, el más fuerte y alto que yo, y me instigará a hacerlo de nuevo. Sin duda que mi marido, no es de su agrado. Y el arma, está en el mismo lugar, como si nadie la hubiera sacado, no sé quién la volvió a guardar allí. Tengo permiso de parte legal.

—Ese ser, que usted menciona no regresará. Según lo que ha mostrado, en el informe de la clínica de trastornos del sueño, usted lo que sufre es una patología por dicho trastorno.

—Señora, váyase a su residencia y descanse. Solo fue un sueño.

—¿Y si no fuese un sueño? Respondió la mujer.

Ana Sabrina Pirela Paz

 

 

 

 

 

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  • Buenos días Serendipity, dichosa y fructífera semana para ti también. Ne agrada también el hecho que te haya gustado la historia. Me gustan las de final abierto, porque le dejan al lector la escogencia de su interpretación y para el autor , la posibilidad de una segunda entrega, según sus expectativas . Recibe el abrazo fraterno de siempre.
    Buenos días estimado jovato, creo conocer el tango, papá lo cantaba:" Balada para un loco", música de Piazzolla y letra de Horacio Ferrer, recuerdo la melodía extensa, pero algo se me grabó al final:..." Quiéreme así piantao,piantao,piantao, ,,ábrete los amores que vamos a intentar la mágica locura total de revivir...¡Vení, vole, vení¡ trai,lai, lai, larará viva¡viví¡ loca ella , loco yo, loca ella y loco yo". También evoco otro tango, pero uruguayo , llamado Loca:" Loca, loca me llaman mis amigos, que solo son testigos de mi liviano amor". Agradecería alguna vez platicar contigo sobre esa música que me enamora el cuerpo y el alma, desde los primeros pasos de mi existencia. Un abrazo bueno!
    hay un tango que dice.... loca ella, loco el......ella no sabe si fue sueño o realidad pero el quedó mudo....
    Ella, una mujer cerebral como se la define, podría haber creado de forma inconsciente en su mente ese ser que la iba a ayudar a "protegerse" ya que no podía alejarse del marido. No es saludable estar bajo presión constante, pues puede llegar esa dichosa hora y estallar. Aunque nunca sabremos si fue su mente o un sueño... Me gustó la historia y cómo la presentaste, Ana. Feliz semana entrante!
    Saludos Francesc, gracias por tú aporte al relato y además, por aclararme sobre "El Punto Perdido", suele suceder, personas que se quedan con las fijaciones de la niñez y después se hacen traumas en la adultez. Por ello hay que permanecer vigilantes con los pequeños.
    Buenas tardes Carlos. Saludos afectuosos. Si, el relato tiene suspenso e intriga, con un final abierto. El suspicaz y hábil lector, mueve su interpretación. Feliz tarde y agradecida por la visita y el comentario.
    Te he enviado un pequeño mensaje.
    ¿Sueño o realidad? Tal como están las cosas, ya que se habla mucho de narcisistas y de psicópatas, y otros desaprensivos, habrá gente que se tomará la justicia por su mano. Yo tengo un relato largo de Ciencia Ficción en el que en un futuro la gent irá armada, porque la Justicia es muy lenta y no siempre sale bien. Un relato muy realista y casi promonitorio. Por lo que respecta a mi relato del "Punto Perdido" el protagonista no lo vuelve a encontrar, sino que se lo cree, porque no está muy fino de la cabeza; se le ha ido la olla como decimos aquí.
    Y si no es un sueño? Y si vuelve el ser que la llevó a tomar el arma? Un relato que tiene mucho por debajo de su propio cuerpo. Me gustó, me dejó lleno de preguntas. Te aplaudo.
    Ja ja ja. Edgar, eres terriblemente travieso. Gracias por visitar de dejar tu huella. Un abrazo.
  • El relato sobre un hecho, donde una persona se encuentra con la proyección de su autoconocimiento.

    En memoria de Mahsa Amini, la joven iraní de 22 años, cuya muerte reivindica los gritos femeninos de libertad. Pese a las protestas de ese pais, donde ya se registran muertos y masivas detenciones por los hechos acaecidos después del fallecimiento de Amina, se censura el silencio inmoral de la comunidad internacional.

    Un relato con inspiración de anhelos, de esperanzas, que mueve el ánimo optimista para el bien de la humanidad.

    Una hora puede salvarnos o condenarnos.

    Solo es un clamor, que ojalá alguna vez, tenga un resonante eco.

    Que no se agote la tienta ni se cierre el músculo que la pluma sostiene. Saludos afectuosos.

    Preámbulos de un conflicto, en oportunidades superado, pero, en otras, un fatal episodio.

    Hoy en la Argentina se celebra el "Dia del Amigo" en conmemoración a la propuesta del historiador Enrique Febbraro , en honor a la fecha en que el hombre llegó a la luna, 20-07-1969, "Viví el alunizaje como un gesto de amistad de la humanidad hacia el Universo..." En el año 2011, la Unesco seleccionó como cada 30 de julio "Dia Internacional de la Amistad". Para todos los amigos y amigas de Tus.relatos.com, les dejo estas sencillas, pero sentidas palabras de amistad. ¡Gracias por tanto!

    Expectante...llegar al final. Sentido y respuestas.

    Confiar... en función de sentimientos y valores.

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Soy una aficionada a todo género del arte y me apasiona la escritura, la desarrollo como parte de mi actividad diaria. El cuento, el relato y la poesía libre me fascinan, como una manera de expresión, que la combino con mis actividades profesionales como abogada.

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