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3 min
La encerrona
Reales |
01.06.09
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Sinopsis

Corríamos desiorentados por estrechas calles, dónde el único rumbo era el itinerario marcado por un destino.
Asustado, mirada al norte, hacia impulsos por coger velocidad, con fuerza, con persitencia. Por sólo salir de ahí. Observaba con tristeza, algunos caídos en la carrera. Inútil sería ya rezar por ellos.
Y llegada al destino. ¿ Afortunados?
Muchos se lo preguntaban hacia sus adentros, en la espera eterna. Impacientes, almas en vilo, cuerpos presentes, y mentes que deseaban estar en cualquier otro lugar. Oscuridad plena, debilitaban nuestros músculos. Nos sentíamos desorientados, desamparados, sólo buscábamos una salida.
Él fué el primero, mi gran amigo. Fuerte e inteligente, noble...
Arrancó entre jaurías que asomaban por gradas de piedra. Que alardaban hacia el centro de atención para todo espectador.
Y yo le miraba entre las rejillas de la puerta grande de madera bloqueada.
Mi respiración era ensordocedora, cuando más aumentaba la tensión. Leía en sus ojos la humillación, la pena, el dolor de la verdadera pena que nacía de actos injustificados y crueles. Frutos de mentes primitivas y perversas, ausentes de almas que removiesen conciencias. Era ahí cuando te dabas cuenta de que ya todo se daba por perdido.
Observaba como daba vueltas a la plaza, buscando una salida, un lugar por donde escapar de allí.
Aquella lanza fue como si me la dieran a mí. Cuando brotaba la sangre de los vasos sanguíneo, destrozando músculos y nervios. Que agudizaba con cada giro de las banderrillas, cuyo gancho rasgaba en la herida agravando el dolor. Él se debilitaba cada vez más, fatigado, confundido, herido, humillado...
Y lanzas más grandes que derrotaban cualquier ansias de lucha. No había limite en tal tortura, dónde un público cómplice e inhumano no cedía clemencia.
Veía sostener en aquellos órganos de manipulación física su oreja.
Él, fatigado, respiraba con dificultad, para que ya el aire no sólo lllegara a sus pulmones, sino a todas sus extremidades, a todos los rincones, para mantenerse en pie sólo un poco más. Mientras chorreaba la sangre por toda su cara, que no llamaba más la atención, que el brillo de sus ojos. Que te hacían sentir por un momento toda ese sufrimiento y tristeza.
Y le toreaban una vez más, él ,cabizbajo, abatido, sólo avanzaba a la espera de que aquel humano le ayudase.
Él ya lo sabía, conocía el final, sólo quedaba el coraje por una defensa hacia lo que es, la misma vida.
Bajo los cohetes que festejaban el comienzo de unas fiestas populares un año más, se consumía entre agonías, ahogado en su propia sangre, la misma que ayer le daba la vida.


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  • Pero bueno, ¿tú qué quieres? ¿Cargarte la fiesta nacional o qué?, jejejej. Es broma. Yo también soy antitaurino activo. Sólo un detalle: repasa esta frase: "Cuando brotaban la sangre de los vasos sanguíneos y nervios, destrozando músculos". Querías decir "brotaba" y algo te falta antes de nervios, pues parece que la sangre también brotaba de ellos, jejeje. Un saludo.
    Sólo una vez he ido a una plaza, y es una de las cosas que jamás volveria hacerlo... es cierto que sufrí tanto por el toro como el torero... yo respeto " el arte", ¿pero matar, es arte?Un beso, y olé por ser tan valiente.
    Parecemos primitivos haciendo o apoyando esas crueldades a los animales, ya se ha demostrado que sienten y padecen como nosotros, en esas ocasiones me averguenzo de mí mismo como ser humano.
    ...Quizás "llorrear" es la fusión entre llorar y chorrear, un nuevo vocablo perfectamente aplicable al caso. Muy duro el tema.Y polémico.
    Muy buen relato. Una crítica efectiva a los toros, que hoy en día, parece mentira que se siga festejando. Aunque eso sí, no apruebo para nada las maneras de los llamados "antitaurinos"; como el que desenterró un torero para humillar el cadaver (o a la familia, vete a saber). Esperemos que más críticas como las tuyas seán las que mitiguen el sufriento de estos animales. Pero sin dejar de ver, que son muchísimos más animales los que son tratado de esa forma (como las granjas inhumanas de pollos). Por cierto, por el final he visto una erratilla "llorreaba" :P. Un saludo!
  • ...

    memoria tuya, historias nuestras.

    3 de mayo del 2011...

    una poesia de ánimo...

    Es una poesía sobre la imaginación de viajar y huir de la tristeza y el miedo que aturde la vida real. A través de esta poesía la madre calma a su hijo, prometiendole que no muy tarde, estará fueran de aquel infierno.

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