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3 min
La leyenda del viejo roble
Suspense |
12.06.15
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Sinopsis

Elegir el lugar equivocado puede convertir una platónica cita entre jóvenes en un suceso escalofriante.

Carol era única. Lo que yo sentía a su lado era tan intenso que cada momento lo disfrutaba como si fuera el último. Ella no solo me hacía sonreír, hacía sentirme importante, especial, mágico. En los 80 y con tan solo 10 años para muchos era extraño, y más en un pueblo tan pequeño como este. Pero era real. Eramos muy jóvenes y queríamos vivir, descubrir el mundo juntos. Así de sencillo.

Yo quería agradecerle todo lo que ella hacía por mí y sellar nuestra amistad con ese precioso collar que ella había visto en la tienda del viejo Frank. Me costó 6 semanas ahorrar el dinero suficiente, pero valió la pena. Tenía que asegurarme que nadie nos molestara y por eso la cité en el viejo roble.

– "No deberíamos estar aquí Victor. Y lo sabes."

– "No hagas caso a viejas leyendas. No es más que un árbol. Muy viejo, sí, dicen que más de mil años, pero solo es un árbol. Todo lo demás son cuentos que se inventaron los viejos de aquí para asustar a los niños".

– "Ya, pero en cada rama está escrito el nombre de cada persona desaparecida. ¿Cómo explicas eso? No me gusta estar aquí. Date prisa. ¿Qué era eso tan importante?

El momento fue incluso más mágico de como me lo había imaginado. Ella estaba realmente encantada y feliz por la sorpresa, aunque sus ojos inquietos no pararan de mirar a su alrededor.

Con los ojos humedecidos por la emoción nos preparábamos para regresar a casa, me agaché un instante para atar los cordones de mi bota y fue cuando todo se precipitó. El suelo tembló y se abrió, levanté la mirada y pude ver su cara de horror. Otra sacudida aún mayor y ya no volví a verla. Pobre Carol.

Esto tuvo lugar hace casi 30 años, pero no pierdo la esperanza. Aquí me quedo a esperarla como llevo haciéndolo desde aquel verano. Este sitio es perfecto, con unas impresionantes vistas del pueblo con su puerto pesquero al fondo. Puedo ver claramente el camino que sube la colina y llega hasta aquí, hasta el viejo roble.

Pero no estoy solo. Y aunque nunca hablamos entre nosotros puedo asegurarte que muchos aquí han perdido la esperanza. Puedo verlo en sus miradas. Ahí están, fíjate, cada uno en su rama. Yo me sentaré donde siempre. En esta, la que tiene mi nombre escrito.

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  • Buen relato, bien escrito y narrado! Saludos
    Encantador relato, bravo y bienvenido
    Narración fluida y atrapante; final increíble. Muy bueno!
  • Basado en hechos reales.

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    Elegir el lugar equivocado puede convertir una platónica cita entre jóvenes en un suceso escalofriante.

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Inquieto por naturaleza y claro, de tanto intentarlo algo sale bien.

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