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7 min
La memoria como instrumento de la historiografía.
Varios |
05.08.15
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Sinopsis

Las experiencias traumáticas vividas por hombres y mujeres en distintas generaciones se ven reflejadas en las acciones de sus descendientes en memoria a ellos. Buscan la manera de mantener vivo el recuerdo de las acciones de sus antepasados debido a que muchas veces son olvidadas, ya sea por la poca veracidad y mutación de los registros oficiales o por la fragilidad de la memoria de las personas.

Memoria, conflicto y representación de la historia.

Las experiencias traumáticas vividas por hombres y mujeres en distintas generaciones se ven reflejadas en las acciones de sus descendientes en memoria a ellos. Buscan la manera de mantener vivo el recuerdo de las acciones de sus antepasados debido a que muchas veces son olvidadas, ya sea por la poca veracidad y mutación de los registros oficiales o por la fragilidad de la memoria de las personas. De esta manera con fiestas en días determinados, dejando flores en monumentos a sus héroes, cantando y haciendo discursos de antiguas hazañas y publicando libros o revistas que llenan de color los espacios en blanco de la historia(1), muchas veces solo escrita en la memoria de los testigos, las acciones de la memoria colectiva se expresan para formar parte de la historia de una sociedad. Una historia que muchas veces no está completa, generando una incertidumbre en las personas, una historia que deja heridas y huellas, generando resentimiento en las nuevas generaciones, una historia que debe ser aclarada a través de conjeturas para evaluar posibilidades del presente y del futuro, pero dónde la historia real debe ser revelada y explicada(2).

Y a pesar de que nunca tendremos toda la verdad de lo que sucedió, a pesar de que lleguemos a aproximaciones, a propuestas parciales y limitadas, hay que entender que “la historia no es la acumulación de acontecimientos de toda clase que ocurrieron en el pasado […]”(3), sino es el entender por qué y cómo sucedió, encontrar el conflicto que genera el resentimiento, la incertidumbre y, por ende, el actuar de una sociedad determinada. De esta forma, a raíz de una problemática, la historiografía, junto a la memoria de las personas, se relaciona con las experiencias traumáticas y busca su origen. Ya que la incomprensión del presente nace por la ignorancia del pasado, y así se genera un conflicto que se puede expresar en un descontento o en acciones, las que se pueden conocer con en el actuar popular de una sociedad en una determinada región, en la cual a veces ellos mismos celebran acciones pasadas sin saber que sucedió realmente, pero sí saben que de alguna forma lo ocurrido moldeó su presente. ¿Se puede entender la memoria colectiva en un único período en el tiempo? O ¿Es un proceso que se enriquece a medida que se manifiesta? y ¿Cómo se enriquece la historiografía?

Las actividades con las cuales una sociedad conmemora su pasado, no pueden ser estudiadas superficialmente, no se debe reflejar en el estudio sólo lo que se hace, sino por qué y cómo se hace. No se deberían tratar de forma plana, como si se contemplaran desde un diván, sin investigar sus orígenes y conocer la importancia que pudo haber tenido en otros contextos, o sea en otros tiempos, y cuando estas actividades evolucionan durante los siglos adquieren matices de distintas tradiciones culturales, cambiando el verdadero origen de la costumbre(4). Por lo que es difícil comprender, más que registrar, una celebración o una canción dirigida a los héroes de una nación, sin saber cómo han sido desarrolladas en otros tiempos, bajo la mirada de otras personas y dirigidas por otros gobiernos, con otras motivaciones y distintas penas, podemos decir así que a medida que se manifiestan tradiciones, de distintos pueblos, estas se enriquecen y se complejizan, adquiriendo así distintos tonos y un origen más enmarañado. Aquí es cuando la historiografía interviene, tomando la tradición y la memoria como problemática, y a través del estudio de sus fuentes entiende, siempre de forma aproximada, el origen, cómo se ha modificado y lo más importante, por qué sucede. Al estudiar estos conflictos, al buscar el tiempo perdido, al construir las conexiones con el pasado, al facilitar la compresión del presente, al encontrar las tenues huellas de la actividad del hombre, el historiador enriquece su disciplina con nuevos temas, nuevas técnicas, nuevas fuentes y nuevas soluciones para nuestro presente.

Ahora hay que entender como la comunicación cumple un rol fundamental a la hora de modificar la historia, porque de esta forma la tradición puede ser alterada y así el historiador deberá usar sus habilidades y capacidades que tiene de profesión, para descubrir y entender las razones por las cuales la historia se modifica. A través de su intuición descubrirá fuentes relacionadas a la problemática estudiada y descubrirá que son falsas, pero no las desechará porque constituyen otro tipo de manantial que le entregará las posibles razones del por qué se desea olvidar algo, lo cual podría dar mucha más información de los sentimientos de algún grupo determinado de personas. De esta forma vemos cómo un ficticio Jerónimo de Aguilar, cuando fue el traductor predilecto de Cortés, traduce al revés todo lo que le dice su capitán a favor de los indios de las costas de Tabasco(5). Este personaje deseaba la victoria indígena por sobre la española, ya que había vivido durante ocho años entre los mismos mayas de la península de Yucatán. Se enamoró de Mesoamérica, aprendió de sus costumbres y cómo cuidaban y se relacionaban con la misma tierra; por lo que supuso su destino a manos españolas. Trató en vano de cambiar su futuro, pero cuando tuvo el poder de la comunicación en sus mismas manos comprobó ser capaz de decidir la paz o la guerra(6). Vemos con este ejemplo la razón por la que se modifican ciertos hechos y cómo el historiador estudia su vida para dar fundamento a este ficticio actuar. Esto también se puede ver en el cine, cuando en las mismas películas se integran otros elementos, cambiando brutalmente o implícitamente el sentido de la misma, con un fin comercial estudiado. Así se cambia la mentalidad y consumos de una sociedad en pos de intereses comerciales(7). Por lo que el historiador, con un registro previo, descubre el cambio del consumo y el porqué de este fenómeno, que afecta a un grupo de personas. De esta forma podemos apreciar la fragilidad de la memoria y de muchas otras fuentes históricas.

“La recuperación del pasado es indispensable; lo cual no significa que el pasado deba regir el presente […]”(8), más bien sirva para iluminar nuestros movimientos. Por lo que realmente podríamos decir que la memoria, y su inmediato sentir, es usada por la historiografía para nutrirse de su pasado y secretos, para esclarecer problemáticas planteadas y entender decisiones del hombre, para mejorar en sus técnicas y proveerse de diversos manantiales de información. Sin embargo la memoria se aprovecha también de la representación historiográfica del conflicto, porque así descubre su origen y consigue conservarse perpetuamente en el tiempo, con razones justificadas, que podrían ser modificadas mientras se descuben nuevas fuentes, y formar parte de la memoria colectiva del hombre en sociedad.
 

Citas

(1)Cf. Robert Darnton. Dejen que Polonia sea Polonia en El beso de Lamourette Reflexiones sobre historia cultural. FCE. México 2010, p.39

(2)Cf. Eric Hobsbawm. De la historia social a la historia de la sociedad, en SOBRE LA HISTORIA, Crítica, Barcelona, 1998, p.92

(3)Ibid. p.88

(4)Cf. Robert Darnton. Los campesinos cuentan cuentos. El significado de Mamá Oca e Introducción, en LA GRAN MATANZA DE GATOS Y OTROS EPISODIOS DE HISTORIA CULTURAL FRANCESA. Fondo de Cultura Económica, México, 1987, p.19

(5)Cf. Carlos Fuentes. Las dos orillas, en EL NARANJO, Alfaguara, Madrid, 1993, p.36-37

(6)Cf. Ibid. p.44-45

(7)Fernando Purcell T. Una mercancía irresistible. El cine norteamericano y su impacto en Chile, 1910-1930 en Historia Crítica Nº 38, mayo-agosto 2009, Universidad de los Andes, Colombia, p.50

(8) Tzvetan Todorov. Los abusos de la memoria. Paidós 2000, p.25

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