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15 min
La Noche De los Nunca Jamas.
Terror |
11.09.15
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Sinopsis

A.R Collins es un estudiante de medicina que lleva una doble vida como asesino, donde se ve implicado en una serie de eventos desafortunados mientras trataba de capturar a su próxima victima.

Mi nombre es A.R Collins, soy estudiante de medicina y estoy en grandes problemas, problemas desconocidos. Que acechan esta casa maldita en la cual me encuentro, no tengo un seguimiento de la hora, así que no se qué hora es… llevo más de 1 un día tratando de escapar de este lugar. Solo hay gritos y tormentos... Y no dejo de repetirme a mí mismo ¿Qué carajo vine hacer a este lugar?

Son las palabras de A.R Collins que escribe rápido con un pedazo de hueso y sangre usada como tinta, sangre de ese cordero que se encuentra degollado en plena sala  con su lengua afuera. Los gritos se vuelven cada vez mas tormentosos y ya el hecho de que las ventanas y puertas se abran y cierren solas, ya es mudo para sus oídos por pasar horas tratando de escapar, siendo rasguñado , golpeado y mas que atormentado, siente los pasos de los Nunca jamás acercándose por el pasillo principal de esta gran casa demoniaca, siente como sus manos se arrastran entre las paredes y eso solo hace que escriba más rápido, las risas y los susurros que pronunciaban esas clara cifra 666 se repetía por el corredor hasta la habitación, mientras que cada trueno alumbraba su rostro en una esquina, mientras remojaba el pedazo de hueso en el cuello despedazado del cordero… escribía en las paredes una y otra vez “Ayuda” Mientras se repetía con arrepentimiento  ¿porqué entro a la casa? El solo quería un cadáver frescos… el solo quería un cadáver fresco que llevar a casa.

La lujuria y su hambre psicótica lo habían puesto donde estaba, si tan solo no hubiera seguido a esa chica, -Ella seria la ultima… Ella sería la última y no abrían más muertes. Se repetía una y otra vez. El solo quería su piel, su hermosa piel para cubrirse en esas noches solitarias frente a la chimenea. Todos vieron cuando esa noche de noviembre el se le acerco, en ese club donde solo psicóticos, pedófilos, asesinos y otras basuras de la sociedad se reunían para sentirse  gente normal, era como una cárcel con alcohol, ella entro cubierta con ese don de dioses llamado belleza, con su cabello resplandeciente rubio, su piel blanca, que hacían que sus ojos azules alumbraran todo el lugar.  se veía como todos en el lugar se mordían los labios por llevarla a casa y hacerle cosas realmente enfermas, los pedófilos solo imaginaban esa chica ahorcada vestida de colegiada y se les hacia agua la boca, Mientras que a los asesinos solo la imaginaban en alguna posición desnuda, con grandes cortes en todo su cuerpo. A.R solo quería amarla, amarla con un poco de éxtasis y luego un golpe limpio en la cabeza para dormirla y quitarle la piel, pero se debatía si dejarla despierta. Ahí se creó esa confrontación de ganas entre todos en ese club ¿Quién sería el primero en levantarse para cortejarla? Pasó 1minuto y nadie se levantaba y A.R ya se había dado por vencido. Pero algo hizo que se levantara rápido de su asiento cortándole la respiración a sus colegas enfermos, mientras pedían clemencia solo porque le dijera que no.

 

Ese algo era su adicción por la cocaína, ella aspiraba líneas en la mesa del bar como si fuese su último día en la tierra. A. R se acerca a la mesa.

-¡Hola!

-¿Hola?... ¿Acaso eres un niño?

-No... Lo siento por molestarte.

-Tranquilo, Ven siéntate por favor, Disculpa mi agresividad es que estas cosas me ponen así ¿Quieres un poco?

-Si…

-¿Esta buena verdad? Esta noche mi nariz no sangrara.

-Si lo está… ¿Quieres tomar algo?

- Por favor.

 

A.R se levanta de la mesa y pide 2 tragos de whiskey barato, arroja la pastilla de éxtasis en el vaso de ella, y se acerca la mesa.

 

-Aquí tienes.

- Gracias, y dime chico… ¿Cuál es tu nombre?

- William

- Mucho gusto. Yo soy Clementia.

 

A.R y clementia empezaron a coquetear, mientras los demás en el bar morían de envidia, Morirían más de envidia al verlos salir del bar juntos. Decían de nuevo algo que la mayoría de los sábados repetían  “A.R Lo hizo de nuevo”.

Al salir del bar, se subieron al auto de A.R (o mejor dicho William), Corrían por la ciudad como locos, cantando esas canciones del programa de los sábados por la noche en la radio Hardcore punk de los 80, A.R sentía una especie de conexión con ella, pero no dejaba que esos sentimientos lo invadieran…El sabía lo que tenía que hacer. Después de un rato, se detuvieron a besarse, las cosas iban demasiado bien, que un enfermo como A.R podía decir “Es un buen día”. De repente el celular de clementia suena y descuidadamente deja de besarlo.

Contesta y dice:

 -¿Si? …ahh está bien voy para allá.

- ¿Está todo bien clementia?

- Si, ¿Puedes llevarme a la calle 43? La que está detrás del viejo cementerio

- ¡Claro!

 

A.R empezaba a maldecir en su cabeza, y se preguntaba por qué el éxtasis no le hacía nada

Ella parecía completamente normal algo no estaba bien. Al llegar a la  calle, ella le indica que se pare frente a la casa de la derecha, era una casa enorme clásica de la ciudad que lucía abandonada

Sus ventanas estaban tapadas con concreto y algunas con madera. A pesar de la suciedad y lo malgastada que estaba era una casa preciosa.

Ella se baja del auto, y le dice:

 - Gracias William fue una linda noche a tu lado, espero que algún día nos encontremos de nuevo.

- Esta bien, si fue agradable.

- buenas noches.

-Espera clementia… No quiero sonar atrevido, pero… ¿Por qué te quedas en este lugar si está abandonado?

- Es algo de lo que no puedo darte detalles… es por trabajo, esperare unos amigos aquí ¿Está bien?

- bueno, cuídate que pases buenas noches. Solo quería asegurarme de que todo estaba bien.

 

A.R da la vuelta en la calle mientras aprieta con todas sus fuerzas el volante para no explotar y golpearlo, la deseaba, había algo en especial en ella y quería su piel, porque no quería dormir sin abrigo esta noche, no otra noche fría… mira por el retrovisor y la ve aun parada frente a la casa.

Avanza 3 cuadras más. Y en la sombra de un árbol detiene su auto y se queda observándola por 2 minutos, cuando pasa una limosina por su lado y ve que se detiene justamente frente a la casa.

Ve como se bajan 5 chicas igual de lindas que clementia con vestidos muy lujosos, pero con ellas bajan lo que se podía ver otra chica con una tela en su cabeza, atada con sus manos a la espalda.

Entran a la casa. Y ahora su mente si estaba a punto de colapsar pensando en tantas preguntas, que se hacían mas y mas en su cabeza , la limosina pasa por su lado y observo como en la parte trasera de la limosina , iba un caballero, bien elegante prendiendo un puro. Eso fue el colapso total en tener que bajarse y curiosear, deja el auto ahí para no llamar la atención, camina congelado por el frio de la calle hasta llegar a la casa. Esta vez la casa tenía luz dentro, entre las abolladuras del cemento que cubría las ventanas se podía ver y por debajo de la gran puerta de madera en el frente.

 

Escala la pequeña reja que cubría el terreno, y camina con cuidado agachado hasta llegar a los pasillos externos de la casa, y ya podía escuchar voces… voces que con cada paso se iban convirtiendo en gritos. Hasta un enfermo como él se asustaba con una situación como esta.

Pero alguien inteligente se marcharía, pero el quería saber que pasaba, y ¿si esos gritos eran de clementia?  El no permitiría que nadie le hiciera nada. Por qué... ¿Qué pasaría con su adorada piel?

Había un olor fétido, que salía de esa casa y él conocía ese olor… lo conocía perfectamente era el olor de un cuerpo en descomposición. Al rodear la casa, encuentra que la puerta trasera estaba medio abierta, rápidamente se cola en esa oportunidad de entrar, la casa es alumbrada por velas con una separación de 3 metros cada una en el largo pasillo. El escuchaba los gritos, pero solo se guiaba por el olor a putrefacción que usaba de perfume en la mayoría de las noches. El olor se hacía más fuerte con cada paso… hasta chocar con una puerta en el pasillo, al abrir la puerta para liberar ese dulce olor... Observa esa pila de cadáveres que cubría toda la habitación algunos desmabrados, cadáveres de hombres, mujeres, niñas, niños… era una pila de oro para sus ojos, pero algo le aterraba, el nunca había visto algo así… algo pasaba, alguien de magnitud estaba haciendo esta colección que tanta envidia le causaba.

 

Eso le hace decidir seguir los gritos, camino por todo el pasillo hasta el final , justamente al cruzar para subir a las escalares a su derecha entre los gritos se escuchaban susurros en un lenguaje un tanto extraño  que era irreconocible para su mente, la semiología de la casa le dejaba más que claro que era algo paranormal. Sube las escaleras guiándose por los gritos y susurros... Completamente ciego por la oscuridad de la parte de arriba, que solo era iluminada por la luz que sobresalía  debajo de la puerta en la habitación principal ubicada en todo el centro de la casa.

 

Allí los gritos se escuchaban claros, era una mujer pidiendo ayuda… el abre la puerta despacio para encontrarse con esa escena. Estaban las 5 mujeres cubiertas en unas mantas negras con capuchas, que abiertas a la mitad se veía que estaban completamente desnudas, mientras que clementia tenía una bata totalmente blanca, había una chica amarrada en medio de ellas en una especie de cama de cemento, clementia sostenía una daga enorme con un diseño muy particular. Era una especie de rito Satánico, donde las palabras en latín abundaban, la chica solo gritaba “Ayuda…Ayuda”. A.R como pudo se escondió detrás de una mesa que estaba detrás de ellas.

Y observo en silencio… con su mente en blanco. Mientras se podía escuchar como empezaba a llover  y escucho a clementia decir:

 

-Llego el momento.

 

Todas se quitaron las batas, y caminaban haciendo una danza alrededor de la chica. De repente clementia clava el cuchillo en el estomago de la chica, un viento fuerte empieza a soplar. Y la chica se eleva mientras ellas se arrodillan en el suelo, y una fuerza invisible empieza  a descuartizar a la chica en el aire llenando toda la habitación de sangre y pedazos de piel, bañando en sangre a cada una de las chicas arrodilladas en el suelo, y estas regando la sangre y tripas por todo su cuerpo. A.R no podía creer lo que veía, luego de apartar la mirada de la escena observa a su derecha y ve a clementia mirándolo fijamente atreves de la mesa, el intenta salir corriendo. Pero la puerta se cierra y ellas levitando se acercan a él, lo golpean y muerden mientras cómo puede se las quita de encima, arrastrándose hasta donde el cuchillo había caído mientras es escupido y pisado, arrastrándose entre todas las tripas y órganos que hacían una pasta pegajosa en el suelo al ligarse con la sangre. Consigue llegar al cuchillo y voltea rápidamente y apuñala a clementia en todo el cuello, eso la hace caer de su campo levítico, A.R corre a la puerta y entre la oscuridad corre por salir de la casa, pero tropieza con las escaleras y rueda hasta llegar a la parte de abajo, al abrir los ojos, veía como las chicas junto a clementia bajaban las escaleras levitando y sonreían.

 

A.R corrió por todo el pasillo hasta el final para salir por donde entro, pero la puerta estaba cerrada y por mas esfuerzo no lograba abrirla, ellas se acercaban por el pasillo, mientras se convertían en una clase  bestias, sus ojos se tornaban blancos, 2 grandes cachos salían de su cabeza, su piel se caía a pedazos por todo el pasillo y sus manos se convertían en grandes garras.

A.R estaba en su momento crítico, al voltear a su derecha su única salvación era una puerta.

Patea la puerta y entra a ese cuarto en completa oscuridad, cierra la puerta y coloca objetos que tenía alrededor que sentía como grandes objetos de madera hasta cubrir la puerta, ellas golpeaban la puerta salvajemente, y el luchaba por qué no entraran, el Asesino luchaba por su vida de una forma irónica.

 

Hasta luego de un rato los golpes cesaron, empieza a toquetear entre la oscuridad hasta tropezar con un objeto metálico , al sentirlo bien era un encendedor rezando por qué prendiera , prende y otra escena es presenciada , la habitación estaba cubierta por cadáveres , pegados a la paredes , cadáveres en descomposición que hacían una hermosa obra de arte  alrededor de las paredes. Era horrible la imagen hasta para un asesino como A.R. la habitación parecía ser una sala de estar cubierta de cadáveres, en medio de toda la sala yacía  un cordero degollado, lleno de moscas y gusanos.

 

A.R necesitaba salir de ahí pero no había escapatoria, aun sentía a las bestias caminar por el pasillo, no había nada que hacer… entre tanto cansancio A.R se rinde y se desmalla por un rato.

Lo Despiertan truenos que alumbraban toda la casa, asustado, golpeado y rasguñado. Sin escapatoria… las cosas se tornaban peor, las bestias empezaron a golpear de nuevo la puerta.

La cuestión era Morir o Morir, ¿vivir? Eso ya no existía,  ya había pasado más de un día encerrado ahí sin salir  en una eterna oscuridad. A.R con un hueso del cordero y sangre, escribe en las paredes lo que parecía ser su epitafio y quien era por si alguien llegaba a encontrarlo… su carta en la pared decía así.

 

 

 

 

 

“Mi nombre es A.R Collins, soy estudiante de medicina y estoy en grandes problemas, problemas desconocidos. Que acechan esta casa maldita en la cual me encuentro, no tengo un seguimiento de la hora, así que no se qué hora es… llevo más de 1 un día tratando de escapar de este lugar. Solo hay gritos y tormentos... Y no dejo de repetirme a mí mismo ¿Qué carajo vine hacer a este lugar? Antes de morir quiero aclarar que: Sally M., está enterrada debajo de la casa del perro, Susan McCarthy, la arroje al lago y dudo que encuentren su cuerpo las olas ya abran limpiado sus huesos, Las demás victimas están en un congelador en el sótano de mi casa. No tengo explicación para lo que sucede aquí... solo sé que estoy muy asustado, algo demoniaco está tratando de abrir la puerta desde hace varias horas. Y lo está logrando…”

Las bestias entraron y despellejaron a A.R vivo, su cuerpo fue cocido a la pared, y encontrado 4 meses más tarde junto a esa nota en la pared.

No se sabe mucho de esa secta… ni cuál era su ideal, solo que su nombre es “Los Nunca Jamás” y no se sabe quien la comandaba. El lugar fue cerrado y aun sigue en limpieza. Para ser demolido…la policía dice que A.R Collins no tenía nada que ver con lo que sucedió en la casa, pero sí de los asesinatos mencionados en su carta. Hasta ahora no se sabe el paradero de las personas involucradas. “Periódico Regional 25/02/2009”

 

-Esta vez.. Si lo hicimos en grande no... ¿Clementia?

-Si... Esta vez Nunca jamás seremos encontrados…

 

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    Una taza de café bordada en burbujas y un humo que sobre sale, así como tus grandes y hermosos ojos… una aureola fuera de este mundo que procrea burbujas en este café, en este café mañanero que se torna como mi reflejo, me mira algunas veces como si pudiera ver más allá de mi, que me dicta con sus ojos mis oscuros secretos… lugares olvidados que ni sabían que existían

    A.R Collins es un estudiante de medicina que lleva una doble vida como asesino, donde se ve implicado en una serie de eventos desafortunados mientras trataba de capturar a su próxima victima.

Estudiante de Comunicación Social, Escritor de Cuentos y Relatos de Horror/Fantasía/terror Amante del Cine y la Música

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