cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

8 min
LA NOVIA 2
Reales |
18.02.21
  • 4
  • 9
  • 1250
Sinopsis

Desde aquella estrafalaria visita a la familia de Ángela, la actitud de ésta respecto a mí dio un giro de ciento ochenta grados, porque según ella yo había entrado en el engranaje convencional de su "clan" y por tanto ya no tenía que aparentar tanta connvencia conmigo; pues la expresión de sus ojos achinados en un principio de ser dulce y entregada, pasó a ser endurecida y a veces hasta recelosa; su talante de haber sido un día soleado y risueño, de repente se había convertido en un día nublado y tormentoso y no había una primavera o un otoño entremedio. Aquel cambio de humor  tan radical me producía un gran desconcierto, a la vez que un enorme desasosiego puesto que no sabía cuál de las dos era la auténtica Ángela. Si la risueña y complaciente que yo conocía, o la dura y fría  de ahora mismo, por lo que me daba la impresión de que ella ocultaba un carta en la manga que en cualquier momento la podría sacar de su escondrijo provocando imprevisibles consecuencias. Por otra parte me había engañado. En lugar de ser una amante de la música clásica como en un principio me había hecho creer sucedía que en realidad la odiaba profundamente, que era tanto como decir que ella aborrecía mi sensibilidad. A veces se ataca a una persona de forma indirecta a través de las cosas que le pueden interesar que es cuando duelen más. Es como si una afilada aguja la clavaran en el alma. Esto se puso en evidencia el día que volvimos a ir al Palacio de la Música a escuchar un concierto del compositor polaco Chopin y Ángela estaba allí a contrapelo, y tiesa en la butaca como un palo. ¿Por qué diablos no se había mostrado franca conmigo?

Cuando se lo pregunté ella se encogió de hombros sin dar ninguna importancia a mi desconcierto.

En una ocasión en la que fui a recoger a Ángela en su casa para ir a dar un paseo, vi que ella estaba  en el comedor hablando con la mujer de su hermano Ramón, y ésta en medio de la conversación le preguntó:

- ¿Y tú por qué te quieres casar?

Yo creía que ella iba a responder: "Porque amo a Luis". Sin embargo me llevé un chasco cuando dijo:

- Oh, para que mi marido me quite de trabajar.

Pues Ángela se ganaba muy bien el sustento en una peluquería bisex de Barcelona. Por lo visto ella anhelaba juntarse con alguien que tuviese un buen poder adquisitivo para que la librase de su trabajo diario, y nada más. Y pensé que en caso de que ella en su camino encontrase a ese alguien con más recurrsos económicos que yo, no dudaría en dejarme tirado en la cuneta como a una colilla. 

Desde mi punto de vista, la mercantilita manera de ser de Ángela partía de la ciega admiración que sentía por su hermano Ramón a quien consideraba un ganador nato; que además de tener su negocio propio estaba casado con una mujer muy sumisa que la dominaba por completo; y la pareja tenía un hijo pequeños al que se le consentía cualquier capricho por disparatado que fuera, así que este hermano de Ángela se había convertido en un pequeño "Rey Sol" de su ámbito familiar cuyo carácter absolutista, dictatorial las mujeres de la familia lo confundían con una vigorosa vitalidad, con una fortaleza de ánimo, y los demas hombres teníamos que seguirle en sus decisiones como sombras, aunque ello comportara romper con nuestras propias familias. Por ejemplo si a él se le antojaba ir a una escuela a estudiar alemán, sus cuñados por poco que pudiesen también tenían que hacer lo mismo.

Mas lo que a mí más me chocaba era que aquella familia tan cerrada en sí misma; cosa que no se apreciaba en los demás hogares, era que viviera muy anclada en el pasado.

Recuerdo que un día en que fui a almorzar en aquella casa, cuyo interior del piso  estaba decorado con un papel azul oscuro que le daba un aire algo sórdido, me encontré con su silenciosa madre planchando un viejo vestido hecho de encajes que había perenecido a la bisabuela de la chica como si de una reliquia se tratara. A mí me daba la sensación que aquella familia añoraba un pasado histórico, una época ya fenecida y daban la espalda al presente. Es cierto que en Europa hay colectivos que tienen rémoras de un ayer, pero no de un modo tan acentuado como aquella familia.

Asimismo en la pared de un extremo de la sala de estar había colgado un cuadro antiguo de un antpasado de Ángela el cual ¡tenía los mismos rasgos achinado que ella! ¿Qué escondía aquella fría y enigmática mirada? ¿Es que acaso el fantasma de aqul antepasado se había reencarnado en aquella mujer? Pudiera ser. Pero no lo creo. Más bien se trataba de una herencia genética de dichos rasgos.

Sin embargo a mí aquella aura tan retrospecctiva me daba una sensación de caducidad, y cuando entraba en aquella vivienda era como si hubiese viajado en el túnel del tiempo y me hallase en los años 30 del siglo pasado, por lo que me producía una aguda turbación, porque al igual que todo el mundo yo no dejaba de ser un hijo de mi tiempo actual y no tenía nada que ver con las viejas costumbres de un lejano ayer.

Pero a mí lo que más me contrariaba eran los malos humores de Ángela. Ella al ver que yo no encajaba en su ambiente familiar,-parecía un extranjero- y al percatarse de que yo no tenía ninguna prisa en casarme, puesto que no decía nada, ella trataba de castigarme emocionalmente con desplantes, con sus silencios prolongados; no respondía cuando le preguntaba alguna cosa; y me llevaba la contraria sistemáticamente.

La relación se deterioró todavía más un día que fuimos de excursión al campo y bajo el influjo de aquel idílico paisaje nos enzarzamos en efusiones pasionales. Entonces ella dejó que yo la poseyera sexualmente, pero en el álgido momento cuando yo estaba a punto de eyacular, Ángela me agarró con fuerza por las nalgas para que vertiera mi semen en su interior y la dejara embarazada. Así yo no tendría más remedio que casarme con ella, porque ¿cómo iba a abandonar a un hijo propio? Pero como me di cuenta en el acto de aquella estratagema, con una tan díficil como fría resolución me separé con brusquedad de su cuerpo.

-¡Eres un cabrón! - me insultó decepcionada.

Al fin como era de esperar rompí con aquella joven sin ninguna contemplación.

- Adiós, y que te vaya bien - le dije una noche en el portal de su casa, mientras ella abría la boca en un gesto de sorpresa.

No obstante la cosa no acabó aquí, porque un buen día al salir yo del trabajo, al tomar el autobús para regresar a mi casa,se sentó justo enfrente de mí el padre de Ángela lanzándome miradas de odio y de reprobación. Por lo visto me había estado siguiendo como si esperase para ajustar cuentas conmigo, para pedirme explicaciones del por qué a su juicio había abandondo a su hija.

A mí me entró un escalofrío en el vientre y me bajé en la próxima parada. Pues no estaba  dispuesto a hacer un espectáculo en público.

Ciertamente un fracaso sentimental con alguien siempre es doloroso; duele en el alma porque es un sueño que se rompe. Pero asimismo es lo que más nos hace madurar y del no, podemos ir al sí, y de ese modo poder hallar a una persona que nos acepte tal como somos y nos pueda comprender.


 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Francesc, una novia así no la quiero ni en pintura y a la familia menos. Te salvaste esta vez. Saludos
    El amor y el interés fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que te tenía. Esos amores relámpago no son buenos. Saludos
    Tomaste la decisión adecuada. Qué error tan grande actuar como Ángela, por suerte no representa al resto de mujeres, capaces e independientes. De todas las experiencias se aprende. Un saludo Francesc.
    Hay historias que a veces es necesario recordar para no tropezar de nuevo. Por poco en las garras de una pantera. Me gustó la historia
    Hola, Francesc, que ya me imaginé ayer, al leer la primera parte, que eso no podía acabar bien. Y la escena del campo... Quedo esperando que cuentes otra historia con final feliz aunque ésta, como ya te han dicho, en realidad acaba bien,
    Duró menos el dolor de un sueño perdido, que toda la vida con esa familia, seguro. Por suerte, hoy, la mujer está emancipada (la mayoría) y esas situaciones son historia. Tremendo relato, Francesc. Un abrazo.
    Hay personas que viven en el pasado para conseguir un cómodo futuro. Fingir, fingir, fingir... una venda en los ojos y a dormir. Saludos Francesc
    Francesc...de la que te salvaste...De todas formas, fue una experiencia más y superada, de todas las que has podido tener. La sociedad ha cambiado y con ella sus posturas, hoy en día las damas, actúan y piensan muy diferente a Angela. Ahora, es todo lo contrario: independientes, autosuficientes, solventes financieramente ....Mis saludos afectuosos lleguen a tí!!
    Todo lo contrario dice mi otro yo. Mas que fracaso sentimental fue todo un éxito. Peor hubiera sido dejarse llevar por el corazón y no por la razón. Pero en mi caso, lo cortes no quita lo valiente francesc, porque yo sigo queriendo a esa mujer. Saludos.
  • Una joven mujer, tras un desengaño sentimental va en busca de una pareja para poder ser amada.

    Un diálogo entre dos amigos en el que se intenta reinvindicar de la naturaleza del alma humana. Es un relato dedicado a Ana Pirela, y a todos los autores emocionalmente inteligentes de esta página.

    Hoy en día todavía pervive el espíritu quijotesco en algunas personas, aunque por supuesto con un ropaje cultural muy diferente al de la época de Cervantes.

    Dos amigos discuten sobre una forma de enfocar la vida, desde tiempos ancestrales.

    Este es mi segundo relato arreglado, ya que el anterior quedó desenfocado debido a errores técnicos. El protagonista no soy yo. "Un hombre conoce a una mujer que cree que es especial, y su vidaa da un vuelco radical".

    Los bufones y los humoristas son los que revelan las verdades.

    Un hombre se enamora de una mujer exótica, pero se ve envuelto en una familia muy singular.

  • 144
  • 4.48
  • 338

He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta