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6 min
La Pili y sus dientes perfectos
Humor |
12.08.18
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Sinopsis

Relato improvisado y sobre la marcha hasta tener un final concreto, además escrito con WordPad, con lo que puede existir diferentes fallos e incoherencias. Espero que os guste, saludos.

Sobre la una menos cuarto llegamos a las fiestas del pueblo que está a unos cinco kilómetros del mío y nos echamos el primer cubata; bueno, cervezas en mi caso, porque esa noche yo no bebí otra cosa. Estuvimos durante un rato en el maletero de mi coche, -de botellón- hasta eso de la una y media que decidimos pasarnos por la verbena para ver el ambiente. Todavía no había mucha gente y decidimos regresar al coche. A unos metros de nosotros aparcó un BMW del año catapún del que se apearon cinco mujeres, las típicas de polígono de barrio. Me da apuro decirlo, pero una de ellas era bastante gorda y feilla la pobre, ella solita causaría el pánico en Mordor. Las chicas y los chicos que venían conmigo, en voz baja, comenzaron a criticarlas, sobre todo ellas. Yo no dije nada y solo me reía, observando. Fue divertido. Me dio tiempo de beberme lo que me quedaba de lata, abrirme otra e incluso fumarme un cigarro. Las poligoneras, ajenas a lo que se comentaba sobre ellas, también abrieron el maletero y sacaron unas botellas. Una se nos quedó mirando por unos segundos y al rato vino con un vaso de tubo vacío para preguntarnos si le podíamos poner unos hielos y en dónde había un bar para comprar una bolsa. Accedimos a darle un par de hielos y a indicarle la dirección a seguir para llegar hasta la plaza en donde se ubicaba el bar. Ella, tras dedicarme una mirada que no supe interpetrar, nos dio las gracias y regresó con sus amigas. Entonces, dos de ellas se marcharon en dirección a la plaza mientras las otras tres encendían la radio y nos reventaban los oídos con musica "chunda-chunda" de los 90. No tuvimos la suerte de que esa tartana -que parecía iba a descuajeringarse- se quedara sin batería. Vaya nochecita. Pero cualquiera les decía algo, en el mejor de los casos te sacaban una navaja de la guantera. Unos minutos después, no volvieron dos personas, sino tres: las dos que se habían ido más un chaval que, o ya conocían, o lo acababan de conocer; aunque viendo sus pintas, todo indicaba que más lo segundo. De vez en cuando, me daba por mirarlas y sorprendía a la de los hielos mirándome fijamente, como si me estuviera espiando o algo. No fallaba. Una de mis amigas también se dio cuenta y me dijo que estaba mirando hacia donde nostros, pero que no sabía exactamente el porqué. Yo tampoco dije nada porque no quería parecerme a uno de esos fantasmas que creen que todas las tías van detrás de ellos, y además, tampoco estaba realmente seguro de que me mirase a mí y no a ninguno de los otros. Después de un rato, entre miradas y conversaciones con una de sus amigas, la de los hielos se acercó, ¿y a que no sabéis con quién? La puta fea, no podía ser otra. "La Merche" y "la Pili". La fea era la Pili, que se quedó allí conmigo a darme la chapa mientras que la otra regresaba a su coche. Menos mal que no le dije nada a mi amiga, la cabrona de la tal Merche lo que quería era endilgarme al mostrenco para quitárselo de encima; ¡que pesada era la hija de puta! Es que además tenía el lote completo. Por educación la estuve aguantando, hasta que mis amigos, viendome agobiado, dijeron de subir a la plaza y llevarnos con nosotros la nevera para no tener que volver al coche. Pero la cosa no acabó ahí: me dio su número de télefono para que, si no nos veíamos, pudieramos llamarnos durante la noche. Menudas risas se echaron mis amigos a mi costa: "el mostrenco te va a comer vivo", "No le des de comer después de las doce", "Con esa no ibas a tener problemas de infidelidades". Al menos, la tía es lanzada y puede que engañe a algún tonto alguna vez, pensé.

Estando en la plaza unas dos horas después, vinieron las poligoneras con el otro tío y yo intenté esconderme un poco entre mis amigos, pero nada, que las tipas ya se habrían quedado con nuestras caras, porque en seguida -Merche- señaló con el dedo y Pili ladeó varias veces la cabeza hasta localizarnos. No tuve más remedio que reaparecer. Pili me saludó y se acercó hasta mí bastante borracha y con una sonrisa, al menos tenía una dentadura perfecta. Lo único. ¿Pero a qué persona le pueden atraer unos dientes? Horas después lo busqué por mera curiosidad: gomfipotismo, así es como se llama al orgasmo que produce ver los dientes de una persona cuando sonríe. Nunca te irás a dormir sin aprender una cosa nueva, pues ale: quizá esta sea una de ellas. Que me pierdo, sigamos: la tal Merche iba de la mano con el otro chaval y casi me obligaron a irme con ellos y con Pili a las afueras del pueblo en donde no había nadie. Es más, casi ni las luces del pueblo. Ellos se apartaron unos metros de nosotros y yo me quedé sin apenas palabras: "pues parece que refresca", es lo más que atiné a decir; el resto de palabras ya las puso ella. Joder como hablaba, esa seguro que no se calla ni con una polla en la boca. La madre que la parió, el tostón que me dio en diez mintuos; lo que tardé en besarla para ver si se callaba aunque fuera un poco. Creo que fue como un acto reflejo, pero el caso es que conseguí que cerrara la puta boca. Duró así unos segundos, porque luego rompió a llorar y me dijo era el primer chico que la besaba en su vida. Normal, pensé. Aunque en realidad me dio pena, mucha de hecho. Y me sentí tan miserable por mis pensamientos hacia ella que suspiré, me terminé la lata de cerveza y le di otro beso, dispuesto a seguir por la lástima que me daba.  Así que al final el tonto engañado fui yo, pero bueno, al menos tenía una dentadura perfecta.

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  • Como siempre, un gusto leerte Martín. Me gustó el relato; pero creo que pudiste darle más. Digamos que el narrador se puso borracho hasta las patas, o se prendió un huiro y se mandó con todo con la gorda. Como decimos por acá : "No hay mujer fea, sino lo que falta es más trago", luego, por supuesto, con la amanecida y quitarse a la mujer de encima viene el problema. ¡Qué comentarios para sexistas estoy haciendo, carajo! Pero relato es relato. Un abrazo. Nos leemos.
    Fresco y divertido aunque se leería mejor si aliviase la estructura del texto. Bárbaro
    Entretenida historia. Me gustó
    Cuando tenga más tiempo, os voy leyendo.
  • Relato improvisado y sobre la marcha hasta tener un final concreto, además escrito con WordPad, con lo que puede existir diferentes fallos e incoherencias. Espero que os guste, saludos.

    Espero que os guste este texto ; ) saludos.

    Es solo un relato de humor y no es mi intención ofender a nadie. Relato improvisado y sobre la marcha, por lo que pueden existir fallos o incoherencias. Además, no tengo ningún tipo de corrector porque por obligación ahora mismo tengo que usar WordPad y lo tengo que hacer yo a mano, por lo que también puede que me deje algo auque he intentado hacerlo bien XD Espero que os guste ; ) saludos.

    Relato improvisado y sobre la marcha, por lo que pueden existir fallos o incoherencias. Además, no tengo ningún tipo de corrector porque por obligación ahora mismo tengo que usar WordPad y lo tengo que hacer yo a mano, por lo que también puede que me deje algo auque he intentado hacerlo bien XD Espero que os guste ; ) saludos.

    Pequeño poema. Espero que os guste ; ) Saludos.

    Reflexión con toque de drama/humor al mismo tiempo.

    Se me ha ocurrido este texto. Los que sean de España lo entenderán mejor ; ) Saludos.

    Relato improvisado y sobre la marcha -como siempre- por eso puede existir algún fallo o incoherencia. Es que soy mucho de empezar a escribir lo que se me va ocurriendo sin tener nunca una idea clara del final. El final sale solo a medida que voy escribiendo y luego es cosa de ir retocando cosas para corregir y adaptar el texto.

    El grupo perfecto para los amantes de la literatura. Cada día intentaré publicar este texto borrando el anterior.

    Pequeña poesía. También la tengo en comunidad tus relatos de Facebook, por si la veis ahí. Espero que os guste ; ) Saludos.

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