cerrar

Esta web utiliza cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí

5 min
La poesía y el amor
Amor |
05.08.15
  • 5
  • 9
  • 1515
Sinopsis

La conocí en un curso de poesía,entre versos alejandrinos y rimas asonantes. Nuestro maestro tenía una capacidad increíble para rimar los sentimientos más bellos y provocar la admiración de las féminas que asistían al curso. Reconozco su maestría e incluso, a mi pesar, la congoja que nos invadía cuando su voz firme y grave recitaba sus hermosas letras. Yo era más del realismo sucio con rima libre y con pretensiones de profundidad filosófica. Mi vida anodina y vulgar, mis escarceos con prostitutas, mis charlas con borrachos como yo y mis escasos dotes como escritor o poeta, daban para poco más que cuatro versos de nula trascendencia y discutible valor estético.

Olga se quedaba prendada del poeta romántico con voz de locutor. Yo me colgaba de sus cómplices miradas y maldecía mi patética presencia y mi voz desgarrada que convertía mis palabras en arañazos temblorosos y ridículos. La gente acogía mis versos con un silencio respetuoso y, él, el profesor romántico de voz profunda, me corregía y ridiculizaba ante mis compañeros de curso:

En el mercado de la vida

tu cuerpo desnudo

 y mi alma podrida

son monedas de cambio

tu cuerpo y el sida

mi alma y la vida

Finalicé con un carraspeo y miré a Olga, sentada dos sillas más adelante. Ella únicamente tenía ojos y oídos para el profesor, que en una muestra de rapero rimador, me contestó con otra poesía, aunque improvisada, mejor acogida que la mía:

Ni la métrica, ni la estética, amigo

Y es lo que siempre digo

si  rimar es la cuestión

deberías poner atención

que una puta o una querida

pueden tener o no el sida

pero tu dudosa vocación

de poeta maldito o santo varón

tienen el mismo recorrido

que un cantautor aburrido

de su lineal melodía

y su aparente rebeldía.

La clase entera arrancó en aplausos ensalzando  la figura del  maestro y provocando mi humillación y vergüenza. Probablemente no buscaban empequeñecerme, simplemente adular a su admirado poeta de armoniosa voz.

Cada día mis sentimientos hacia Olga eran más profundos. Su apariencia virginal y su elegante forma de caminar, su rostro dulce como su sonrisa, sus gestos vergonzosos, como cuando hablaba con la carpeta abrazada cubriendo sus senos y bajaba la cabeza tímida, incapaz de aguantar mi mirada. Pensé que podría tener una oportunidad pero cada vez que me acercaba más a ella más cuenta me daba de lo lejos que estaba de mí. Su pasión era el maldito profesor de voz edulcorada.

Mi pinta de marginado que intenta integrarse en una sociedad que no permite la integración, contrastaba con su presencia impecable. Si un rayo de sol se hubiera filtrado por la ventana y hubiera iluminado su rostro creando esos halos luminosos que dotan de cierta magia a quien se interpone en su trayecto, creería que la misma Virgen María asistía a nuestra clase de poesía. Por suerte las clases eran nocturnas y la ilusión del milagro mariano era imposible.

A medida que avanzaba el curso noté como el profesor de repelente voz se aproximaba a Olga en la misma medida que ella se alejaba de mí. Cuando finalizaban la clase siempre se quedaban para comentar sus trabajos y probablemente luego irían a cenar o Dios sabe qué.  

Una noche, tras echar un polvo con Melania, una meretriz amiga que a veces no me cobraba por sus favores, fumaba  encajado en el estrecho balcón que daba al puerto. La pensión y la habitación eran terribles pero las vistas eran fantásticas. Apuraba mi cigarro intentando encontrar poesía en las virutas de humo que enturbiaban mi visión de la luna equilibrista sobre un cable eléctrico que se reflejaba coqueta en las aguas calmadas del puerto, en el olor a pescado y orines, en las putas de la esquina, en los rateros habilidosos y en las sombras escondidas entre los porches. Tenía material pero me faltaba aptitud. Quizás debería ir un día al campo a contemplar el amanecer y olvidarme de la deprimente realidad que me rodeaba. Melania me abrazó, noté su cuerpo desnudo rozando mi espalda. Imaginé que fuera Olga quien me acariciaba, cerré los ojos y la empujé hacia la cama. Follamos con dulzura, lentamente. Busqué su placer y no el mío. Sentí sus uñas clavadas en mi espalda, intentando aferrarse a mí. A mí y a mi vida de mierda. Pensé que cada uno tiene lo que se merece, probablemente el profesor de voz penetrante  era el regalo que Olga ansiaba, el encaje perfecto. Yo soy poco de encajar y mi realidad es tan turbia como mi mente. Melania encaja con todos, sobre todo si pagan. Por eso le agradecí una vez más su generosidad conmigo.

Melania se relajó, entrecerró los ojos y se acurrucó junto a mí, intentando adaptarse a mi posición fetal. Yo seguí imaginando a Olga, susurrándome versos de Machado o de Bukowski y me volví para verla. Melania me sonrió y me dio un beso en la frente.

En una de las terrazas de los diversos restaurantes que hay frente a la pensión, una pareja brindaba por el amor y la poesía.Un profesor y su alumna. Él, de clara voz, ella con destellos luminosos,rompiendo la oscuridad.

En la miserable habitación de la pensión, las sombras de un hombre y una mujer abrazados, él de voz arrugada y áspera, ella con señales de mala vida. Un vino barato sirvió para brindar por la poesía y el amor. Poesía barata, como el vino,y amor con condón,factura e iva.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Que buen relato, un lenguaje limpio y vigoroso, una historia bien contada y en el fondo la verdadera parodia y la burla a la poesía alambicada y tradicional de salón, me gusta el fondo y el trasfondo de la historia. Voy a leer tus demás relatos.
    ¡¡¡Feliz día de la poesía, Purple!!! Gran relato. Creo que la poesía y el amor comparten algo muy importante. Nos hacen tocar con el alma todo lo que físicamente nunca podremos alcanzar. Un abrazo
    De los mejores relatos que he leído. Me gusta mucho tu estilo purple. Enhorabuena por tu relato compañero. Un saludo.
    Magnífico Purple, tanto la solvencia con la que hilas las palabras como el ambiente sórdido que creas en torno al personaje y la melancolía del amor inalcanzable que tan bien transmites. Realmente un texto de altos vuelos, me ha encantado. Un saludo.
    Brutal la ambientación, leerlo ha sido como recibir un bofetón de decadencia en toda la boca. Bellísimo.
    Muy bien jugado el tópico del escritor maldito de mala vida. Al final, lo que desea es a la chica bien y ser su edulcorado profesor. Me gusta el final agrio que le das, como la vida misma, polvos con vino de mercadona.
    Me encantan las historias de desamor, y hay que saber hacerlas. Bien hecho. Me decanto por los versos del personaje narrador. Con menos dice más, y al menos habla de una realidad sin pretender ninguna actitud más allá de conquistar a una mujer por la que de verdad siente. El otro es el verdadero perdedor, y una pena que la vida no facilite las cosas para mostrarlo. Y qué grandiosos últimos párrafos, Purple.
    Qué bueno el texto! Aunque se meuve el algún lugar común sabe a realidad y poesía, de la buena, aunque no sea un poema. Saludos purple
    Excelente, perple. Esos personajes que se cuelgan de amores imposibles: el narrador, Olga, Melania y quién sabe si el profesor no se conforma con la compañía de su alumna por no conseguir a su amada. Felicidades
  • Relato para un concurso sobre "la gula".

    Relato para el Torneo de Escritores, duelo 28. Lo he dejado tal como lo presenté, probablemente debería cambiar el final, como apuntó Paco durante el torneo. No he tenido demasiado tiempo, quizás más adelante lo revise y modifique algunas partes que tampoco me acaban de convencer.

    Relato que presenté para la 2º ronda del torneo de escritores.

    Mi segunda aportación para un concurso de microrrelatos de fantasía.

    Relato para un concurso de microrrelatos MICROFANTASY III.

    Relato que envié al TORNEO DE ESCRITORES para el duelo 4. Como últimamente estoy escaso de tiempo y de ideas, publico este relato.

Tienda

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta