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2 min
La sal y la vida
Varios |
21.04.20
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Sinopsis

Es más bien un intento de ejercicio donde se mezclan algunos planos mentales con la irrumpción del elemento fantástico.

La lo hizo pasar a una pieza de amplios ventanales adornada con muebles de una belleza singular, y lo dejó solo.

Desde el atardecer llegaban las primeras sombras al castillo.

Poco después entró una joven mujer que lo sorprendió más por su hermosura y delicada gracia que por la riqueza de sus vestidos y joyas que eran de inestimable valor.

-No se está muy cómodos aquí -dice- y me tendió su blanca mano, conduciéndome a una pieza apartada y más pequeña.

Conversaron algunos momentos y después se retiró diciéndole con voz delicada y sugestiva:

-Espérame, regreso pronto.

Esperó ilusionado, pero en vez de la delicada y hermosa dama entró un feroz endriago que le asestó numerosos golpes con un nudoso bastón. Cayó por tierra y quedó inmóvil, pero sin perder los sentidos, después la bestia le hirió su espalda desnuda con su espada, trazando largas y profundas heridas. Perdió el conocimiento.

El endriago, que es una criatura enorme y monstruosa, hijo del cruzamiento de un hombre con una hiedra y un dragón, al creerlo muerto le ordenó a una esclava griega traer una fuente colma de sal marina y que con ella refregara meticulosamente esas terribles heridas.

Cuando la vieja maléfica regresó, lo cogió de los pies y lo arrastró hasta un agujero al centro de un oscuro patio, y me arrojó dentro. Se encontró en un lugar subterráneo lleno de cuerpos de personas asesinadas cruelmente.

Su desolación fue enorme, pero la sal que le aplicó la esclava griega le había salvado la vida.

Finalmente pudo abandonar ese inmundo antro de muerte, y cuando sanó de sus heridas, regresó al castillo.

Se ocultó en un bosque de cedros próximo al castillo encantado y desde allí observó los pasos de la vieja y repulsiva bruja.

La pieza de la dama de belleza virginal que lo había enamorado hasta los abismos más profundos de su alma, tenía sus ventanas abiertas, por donde entraban los primeros pálidos rayos de la luna.

Nuestro héroe dirigió hacia allá sus pasos.

¿Logrará romper el hechizo y vivir largos años de felicidad con su enamorada?

En esta pequeña historia no es posible saberlo.

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