cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

25 min
Las crónicas de Arkalia: Los orígenes del universo - Capítulo 4: Fragmentos de memoria
Ciencia Ficción |
16.01.19
  • 4
  • 3
  • 657
Sinopsis

En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista; hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

IMPORTANTE: Hola, si no haz leido los capítulos anteriores, te recomiendo iniciar por el prologo y continuar hasta este; estaré subiendo un capítulo nuevo cada semana hasta donde el tiempo me lo permita, espero te encante la historia, y por favor no olvides comentar, gracias.

 

CAPÍTULO 4: 

Fragmentos de memoria

 

Era sin dudas una Hermosa mañana, Thomas acababa de abrir los ojos, estiraba los brazos y bostezaba para terminar de despertarse, “¡Dios!... Que comodidad, siento como si hubiese dormido durante años” – Pensaba plácidamente-, la cama era sumamente suave y confortable, la textura y la temperatura eran sencillamente perfectas, “Me quedaría en esta cama el resto de mi maldita vida” – Pensaba amenamente-; coge las sábanas con la intención de quitarlas, se impresionó al sentir la textura de estas, eran blancas y parecían estar hechas de algún material similar a la seda, las acaricia con sus dedos durante un instante, “¡Quiero que me entierren con estas jodidas sábanas!” – Pensó-; finalmente y luchando contra su propia voluntad, se las quita.

¿Dónde estaba?, No tenía la menor idea; es más, ni siquiera recordaba su nombre; “Mierda, no recuerdo nada… Definitivamente eso será un problema” – Pensó-, miró a su alrededor; se encontraba en una habitación relativamente amplia y lujosa, todo era en extremo pulcro y predominantemente blanco, las paredes lo eran, el alto techo igual; había una enorme ventana por donde entraba la luz, adornada por elegantes cortinas blancas que se movían al suave compás del viento; una pequeña mesa de noche junto a su cama y una un poco más grande al fondo de la habitación, junto a esa mesa había colgado un cuadro en la pared, tenía la imagen de una sonriente enfermera poniendo su dedo frente a su boca en señal de guardar silencio, “Ok, esto debe de ser un hospital, una clínica o algo así… Se ve costosa, debo de ser alguien con muy buena posición social” – Pensó con optimismo-.

Frente a su cama había una especie de equipo electrónico, hecho de madera, con perillas y dos antenas de metal; tenia además una especie de  pantalla en la parte frontal, donde además tenía las iniciales T.V , era muy antiguo y no lo reconocía; junto a este había un calendario que decía: “Coca Cola – Les desea un Feliz 1969” en este se veía a una familia tomando unas bebidas alegremente mientras acampaban en la naturaleza, “Esta debe ser la fecha actual, imagino” – Pensó-; junto a su cama, en la pequeña mesita de noche, había otro equipo similar al anterior pero sin pantalla, con un dial y con una única antena, tampoco lo reconocía; además, una jarra de cristal con agua y un vaso junto a esta; sentía sed, se propuso a intentar servirse un vaso con agua, pero de pronto… Sus ojos se enfocaron en la puerta, la perilla de esta estaba girando.

Por alguna extraña razón, Thomas se puso algo nervioso; la puerta se abrió, inmediatamente ingresó caminando a la habitación una hermosa y muy joven mujer, a simple vista no debía tener más de dieciséis años, tenía los cabellos rubios dorados, brillantes, largos y lacios; sobre su deslumbrante y dorada cabellera portaba una cofia blanca con una cruz roja, era sin duda alguna una enfermera; la vista de Thomas fue inmediatamente al resto de su cuerpo; sus brazos eran delgados y sumamente blancos, parecían de porcelana; portaba un pequeño reloj dorado en la muñeca, sus manos y sus dedos largos y delicados, con las uñas cortas e impecables; su ropa le encajaba a la medida, sus pechos eran pequeños y su cintura diminuta, en contraste con sus caderas que simplemente podían definirse como “potentes y perfectas”; portaba una falda blanca tubular casi hasta las rodillas; sus piernas a diferencia de sus brazos eran mucho más atléticas y trabajadas, pero sin perder la delicadeza, la armonía y las curvas perfectas, tal y como había observado un poco más arriba; finalmente sus pies eran pequeños y calzaban unos finos zapatos de taco color blanco; no debía medir más de 1,70m. Thomas se avergonzó de haberle visto literalmente todo el cuerpo antes que su rostro, “No es mi culpa… No sé por qué, pero siento como si no hubiese visto a una mujer en años” - Pensó para sentirse mejor-; inmediatamente levanto su mirada hacia el rostro de la enfermera.

En ese preciso momento, sintió que el tiempo se detuvo, era como ver la inmensidad del universo directamente con sus insignificantes ojos; era un rostro suma y extremadamente bello, más que angelical, casi indescriptible, era definitivamente el rostro más hermoso que haya visto o imaginado alguna vez; de piel muy blanca y rasgos en extremo finos; su piel tersa e inmaculada, sin un solo grano, peca, mancha ni el más mínimo de los rasguños o irregularidades; su mentón terminaba en una delicada y pequeña curvatura, sus labios eran algo pequeños, pero gruesos, sexys, armónicos y muy rojos; su nariz pequeña y respingada; sus ojos… Al ver aquellos ojos, sintió como cada uno de los bellos de su cuerpo se erizaba, como la electricidad pasaba por todas y cada una de sus células, y finalmente quedó petrificado por completo, mudo testigo de una hermosura casi fuera de los límites de su propia imaginación; aquellos ojos eran enormes, mucho más grandes de lo que sería lo normal, sin embargo, encajaban a la perfección y en una total simetría con el resto de su inmaculado rostro; el color de estos era casi indescriptible, un hermoso degradé de turquesa celeste y brillantes, que terminaba en su parte más interna en un fino halo color dorado; todo esto rodeado por un sutil delineado y unas delicadas sobras color rosa. Era el ser perfecto – Pensó Thomas-.

  • (Enfermera): - Sonríe- ¡Oh!... Buenos días Sr. Thomas, veo que por fin ha despertado.
  • (Thomas): …
  • (Enfermera): ¿Qué tal durmió?... Me temo que tuvo algunas pesadillas, ¿No es así?
  • (Thomas): …
  • (Enfermera): Señor… ¿Se encuentra Ud. bien?

La enfermera saca un extraño y pequeño aparato color blanco de su bolsillo, comienza a presionar algunos botones; Thomas se había quedado realmente petrificado al verla, aún no podía asimilar estar ante un ser de tan inmensa belleza; no recordaba nada, pero estaba seguro a un 100% de no haber visto nunca a nadie con tales atributos; intento hablar, pero las palabras no brotaban de su boca; la enfermera apunta con el pequeño aparato a Thomas sin dejar de ver la pantalla de este, una ancha y lineal luz verde salé directamente hacia la frente de Thomas, al parecer era una especie de escáner o algo similar; “Que extraño, todas las funciones vitales están adecuadas” – Dijo la enfermera-, tenía una voz realmente melodiosa y angelical; en ese preciso momento, se inclina para mirar a Thomas de cerca a los ojos, acercándose; éste, no pudo soportar el contacto visual tan cercano con esos preciosos e imponentes ojos color turquesa; de pronto, sentía que su corazón latía a mil por hora e iba a explotar; giró rápidamente su cabeza hacia la derecha para perder el contacto visual e intento hablar.

  • (Thomas): Es… Estoy bien… Sí… Gracias.
  • (Enfermera): Su frecuencia cardiaca se ha incrementado, ¿Estás seguro que todo está bien?
  • (Thomas): Sí… Com…pletamente. Lo estoy.

La enfermera da tres pasos hacia atrás, “Vaya… Está disminuyendo” – Dice sin dejar de mirar el pequeño aparato-, camina hacia la cama de Thomas sin dejar de monitorearlo, a los pocos segundos vuelve a retroceder, su rostro cambió.

  • (Enfermera): ¡Por favor, no me tengas miedo! – Pone rostro de preocupación-
  • (Thomas): Yo…
  • (Enfermera): ¡No te haré daño!... Estoy aquí para ayudarte.

Thomas vuelve a mirar a la enfermera; su rostro había cambiado por completo, ya no estaba sonriente, se le veía preocupada/asustada, como si hubiese hecho algo terriblemente malo, casi como si quisiera llorar; “¿Qué he hecho?... ¿¡Cómo me he atrevido a cambiar esa sublime y angelical sonrisa por preocupación!?... He cometido un pecado, un acto horrible, ¡Un sacrilegio!” – Pensó-, tenía que ser fuerte, sincero y arreglarlo todo a costa de su orgullo de ser necesario; se arma de valor, mira directamente a la enfermera y se dispone a hablar.

  • (Thomas): Perdón, yo… No tengo miedo; es solo que… Estoy algo… Es decir, un poco nervioso, eres… Eres muy hermosa. – Baja la mirada-
  • (Enfermera): ¡Oh!... Gracias, eres muy amable; me alegro que solo se trate de eso. – Sonríe nuevamente-
  • (Thomas): Hace un momento me llamaste Thomas, ¿Es ese mi nombre?
  • (Enfermera): Sí, así es. – Afirma con la cabeza-
  • (Thomas): ¡Cielos!... No recuerdo nada… ¿Puedo saber tu nombre?
  • (Enfermera): Por supuesto; mi nombre es Milú, para servirte. – Dijo mientras se señalaba a sí misma y sonreía aún más-

A Thomas le pareció un gesto muy… “Raro” que alguien se señalase a si mismo mientras pronunciaba su nombre; sin embargo, le era imposible desconfiar de una voz y un rostro tan hermosos como el de Milú. “Milú, que nombre tan bello” – Pensó-; comenzó a soñar despierto, las imágenes mentales de la chica rubia del poster se habían ido al quinto infierno, en su mente solo había espacio para una sola cosa en el universo, y esa cosa se llamaba Milú.

  • (Milú): ¿Estas bien?
  • (Thomas): ¡Eh!... Sí sí, claro, ¿Por qué?
  • (Milú): Pues… Te quedaste completamente inmóvil por varios segundos.
  • (Thomas): No… No es nada, solo pensaba en algunas cosas.
  • (Milú): Entiendo, y dime… ¿Puedo servirte en algo?
  • (Thomas): Pues sí… No recuerdo nada. Necesito saber ¿Quién soy? ¿Qué es lo que me pasó? ¿En dónde estoy? ¿Qué es lo que hago por la vida?...
  • (Milú): Haber…  Poco a poco… Eres Thomas Jack, tuviste un terrible accidente, eres sub-oficial de la flota y estas en una clínica en Arkalia sano y salvo.
  • (Thomas): Un terrible accide… ¡Ahhh!... ¡Mierda!... ¡Que… Dolor! – Se coge la cabeza-

Unas borrosas imágenes mentales de él mismo en el suelo de una nave llegaron violentamente a su mente; estaba aterrado y sentía mucho dolor, goteaba sangre por su cabeza; se arrastraba con dificultad hacia la ventana de la nave, unas luces anaranjadas y muy brillantes provenían de estas, logra reincorporarse con ayuda de sus brazos; al mirar por esta, el panorama era verdaderamente aterrador, la destrucción y el caos eran totales, una cantidad indescriptible de escombros y restos de cadáveres congelados flotaban por todo el espacio exterior; a lo lejos se vislumbraban gigantescas naves de guerra Fullgorianas destruyendo todo a su alcance; de pronto, un cadáver petrificado choca contra la ventana de su nave y le explota la cabeza en cientos de congelados fragmentos… Inmediatamente sale del trance sobresaltado por el miedo.

  • (Milú): ¿Qué ocurre?... ¿Estás bien?
  • (Thomas): Perdón… Sí… Sí, estoy bien; tuve una especie de recuerdo.
  • (Milú): ¡Oh!... Estas recuperando la memoria, eso es fantástico. – Sonríe y junta sus manos-
  • (Thomas): Mencionaste un accidente… Vi muchísima destrucción y miles de cadáveres... ¿Sabes cómo fue? ¿Dónde al menos?
  • (Milú): No sé cómo fue, no estuve ahí; pero las bitácoras que recogimos indican que ocurrió en la órbita de un planeta volcánico llamado Korius IV, pero… De momento no pienses tanto en eso, intenta encontrar recuerdos más agradables para comenzar…
  • (Thomas): Mencionaste Arkalia... No es que sea un experto en cartografía espacial, pero no recuerdo ningún lugar con ese nombre, ¿Acaso se trata de alguno de esos nuevos mundos en la periferia?
  • (Milú): Nuevo es relativo, pero sí… Nos encontramos en la periferia por así decirlo, ya conocerás el lugar más adelante.
  • (Thomas): Bueno, imagino que…  ¡Espera!… ¿Soy un maldito sub-oficial?... Este lugar parece un palacio… ¡Jamás podré pagar algo así!
  • (Milú): Nuestro gobierno cubre absolutamente todos tus gastos, no debes preocuparte por nada.
  • (Thomas): ¿Todos mis gastos? ¿Todos?... ¿En serio?... Bien, tengo muchas preguntas aún, ¿Cuándo…
  • (Milú): - Le interrumpió- Tranquilo… Te suplico tengas un poco de paciencia; sé que tienes muchas preguntas, y te prometo que todas serán contestadas a su debido momento; por ahora, no puedo darte mayor información o detalles, las instrucciones del médico son que al menos por hoy, tú mismo hagas un esfuerzo e intentes recordarlo todo.
  • (Thomas): Pero si…
  • (Milú): ¿Acaso no confías en mí? – Le dijo mirándolo fijamente-

Sus ojos… Se había convertido en un feliz, eterno y voluntario esclavo de esos grandes y hermosos ojos; sentía que no podía decirle NO a nada de lo que le dijesen; quería postrarse ante tan inmensa belleza y confesárselo todo, decirle “Eres el ser más bello de toda la galaxia… No, del universo… Cada parte y cosa de ti es perfecta”, sin embargo, pensando con un poco de fría lógica, no le había dado ningún motivo para desconfiar, además, eso de tener que hacer esfuerzo por uno mismo para recuperar la memoria pues… Tenía mucha lógica, aun considerando lo poco que Thomas sabía de medicina.

  • (Thomas): Perdón… Por supuesto que confió en ti Milú… Tu nombre es tan hermoso como tú misma, te confiaría hasta mi propia vida sin dudarlo. “¡Mierda!... ¿Por qué habré dicho eso último?” – Pensó-
  • (Milú): Me alegra mucho oír eso. – Sonríe tiernamente-
  • (Thomas): - Intentando no parecer idiotizado por aquella sonrisa- Pue… Pues… Tienes razón, mejor no pensar tanto en ello; el enfrentamiento debe de haber sido muy cruento y horrible, definitivamente no es fácil ser un soldado.
  • (Milú): Ehhh… Hasta donde sé no eras soldado, por alguna extraña razón te dedicabas exclusivamente al sector minero.
  • (Thomas): Sector min… ¡Ahhh!... ¡No! – Se coge la cabeza-

Nuevamente, una niebla de imágenes mentales llega rápidamente a su cabeza… Esta vez, no debía tener más de quince o dieciséis años, estaba casi en harapos, se sentía nervioso e impaciente; se encontraba en lo alto de algún decrépito edificio, mirando por la ventana; la ciudad estaba llena de infinitas torres-vivienda hasta el horizonte, y muchísima contaminación ambiental; millones de vehículos circulaban entre las torres como moscas, todo esto bajo un inmenso cielo color naranja, en el cual se vislumbraba un gran planeta color acero a una distancia bastante cercana; de pronto, “¡Correo para Thomas Jack!” se escucha a lo lejos, inmediatamente sale corriendo a toda velocidad hacia el ordenador de reconocimiento táctil, en el camino choca con tres mendigos que se peleaban por una vieja colcha, -“Perdón, lo siento” repetía mientras seguía corriendo; esquivaba a una y a otra persona, el lugar realmente era una pocilga y el hacinamiento era lo más notorio de todo; de repente, pisa algo que parecía excremento y cae al suelo, se golpeó las rodillas y apestaba; “Ya nada interesa, ¡Por fin!... Pronto saldré de este maldito chiquero” – Pensaba con optimismo-, se puso de pie y continuó su marcha; finalmente llego al ordenador de reconocimiento táctil, colocó su dedo índice derecho en el escáner dactilar; de pronto, una voz femenina/meca comenzó a hablar.

Buenas tardes señor Thomas, nos es grato comunicarle que ha sido seleccionado como reserva activa de nuestra gloriosa flota imperial terrana, la más prestigiosa y poderosa institución castrense de la galaxia; le informamos que ha sido clasificado para servir de manera provisional en la estación espacial minera de orbita alta en Korius IV, propiedad de MTR corporation; le recordamos además que servir en el sector minero es servir a su imperio, el negarse a cumplir con el servicio de…”

“¿¡Qué!?… ¡¿Sector minero?!... Pero… Pero… ¡Cumplí todos los créditos!... Fui el primero en mi promoción… ¡No, no es posible!” – Le gritó al ordenador-; sin embargo, este mensaje no era interactivo, sino únicamente una grabación; Thomas cayó de rodillas al suelo por la depresión y la impotencia, mientras todas las personas que se encontraban a su alrededor se reían ruidosamente de su desgracia; no podía soportarlo más, tantos esfuerzos, sacrificios, sufrimiento y humillaciones… ¡Todo absolutamente en vano!; no aguanto más y se puso a llorar en silencio en medio de las incesantes burlas y las risas… Salió del trance.

  • (Milú): ¿Estas bien?... Tuviste otro recuerdo, ¿Cierto?
  • (Thomas): Sí, así es; uno de mi adolescencia esta vez… Algo que quizá no hubiese querido recordar.
  • (Milú): No dejes que te afecte mucho, eran tiempos pasados… Ahora estas aquí.
  • (Thomas): Tienes razón. Por cierto, ¿Cuándo vendrá el médico a darme de alta?
  • (Milú): ¡Oh!... Por la parte física ya estas fuera de peligro, e iras recuperando la memoria de a pocos.
  • (Thomas): - Con expresión triste- Entiendo… Entonces, ¿Cuándo es que me tengo que ir?
  • (Milú): Pues… Cuando desees, cuando consideres que estas recuperado por completo.
  • (Thomas): Eso es imposible… ¿Puedo quedarme el tiempo que desee? ¿Sin pagar nada?
  • (Milú): Sí, exacto. – Sonríe-
  • (Thomas): Increíble… De verdad que es difícil de creer.
  • (Milú): Pues créelo, jejeje.
  • (Thomas): - Oír eso le había alegrado en demasía- Cierto… ¿Puedo hacerte una última pregunta?
  • (Milú): Adelante.
  • (Thomas): Apenas entraste al cuarto mencionaste que había tenido pesadillas… ¿A qué te referías?
  • (Milú): Pues… Desde horas antes que despertases, no dejabas de gritar de rato en rato; al monitorizar tus ondas cerebrales, eran concordantes con una pesadilla o mal sueño como le llaman.
  • (Thomas): ¿En serio?... ¿Cómo qué cosas hacia o decía?
  • (Milú): Es difícil de describir; tenías algunos espasmos, la mayor parte de tus palabras eran inentendibles, maldiciones o simplemente quejidos… Aunque… Había un nombre… Uno que mencionabas de rato en rato.
  • (Thomas): ¿Un nombre?... ¿Cuál era?
  • (Milú): Era… Uhmmm… ¡Oh! Ya recuerdo, Ibrahim; sí, era Ibrahim.
  • (Thomas): Oh… Ibrahim…

Esta vez no hubo dolor… Una nueva y borrosa imagen mental invadió sus pensamientos; lo habían golpeado mucho, estaba desnudo, tirado sobre el frio y húmedo piso de unas duchas; sentía miedo, mucho miedo; tres hombres estaban de pie a su lado y se reían; intenta gritar, inmediatamente uno de ellos lanza una violenta patada justo bajo su mentón, arroja una gran cantidad de sangre por la boca; esta, cae en el suelo de las duchas y se diluye lentamente con los constantes chorros de agua que no dejaban de fluir por el suelo.

Estaba indefenso, intenta arrastrarse, pero dos de estos lo sujetan de los brazos, mientras el otro se pone completamente sobre él; podía sentir el cuerpo de aquel extraño sobre su espalda y su depravada respiración en la nuca; sabía exactamente lo que le ocurriría, y no sería una, ni dos, sino tres veces al menos… Entro en desesperación, se puso a llorar y a gritar por ayuda; pero en el fondo de su alma sabía que era inútil, esa había sido la historia de toda su asquerosa vida, no recibiría la menor ayuda, de absolutamente NADIE; los pocos que se acercaban a la escena era únicamente para mirar o hasta para masturbarse, incluso oía algunas risas; la horrible y miserable vida que había llevado hasta ese entonces le había enseñado a no creer en nada ni en nadie, ni en hombres, ni en Dioses; sin embargo, en ese preciso momento, no lo soportó más… “¡Dios, tengo miedo, por favor ayúdame!... ¡Te lo suplico!” – Pensó en lo más profundo de su ser-; y entonces ocurrió… “¡Silencio maldita sea!... ¡Basta ya de tanto jaleo! Quiero ducharme en paz” – Una gruesa y fuerte voz de mando se escuchó como un rugido desde el otro lado de las duchas-; el tipo que venía acercándose a paso firme era realmente enorme, sumamente fornido, de piel oscura, cabello rapado y una gran cicatriz vertical junto a su ojo izquierdo; entonces, se inició una breve, pero agitada conversación.

  • (Tipo 1): - Se levanta de sobre Thomas- ¿¡Qué diablos quieres grandote!?... ¿Acaso lo conoces?
  • (Ibrahim): No sé quién mierda es, ni me importa.
  • (Tipo 1): - Grita- ¡Entonces no molestes!... Ya tendrás tu turno.
  • (Tipo 2): Sí grandote, se paciente… ¡A la fila!.
  • (Tipo 3): Si sabes lo que te conviene.
  • (Ibrahim): - Suspira- Eh estado limpiando mierda como Uds. todo el maldito día en al área de residuos, y ahora quiero bañarme ¡EN - SILENCIO!
  • (Tipo 1): No tienes a tu maldita suerte grandote – Le muestra una navaja, los otros dos hacen lo mismo-
  • (Ibrahim): - Sonríe levemente negando con la cabeza- Largo de aquí niños... ¡AHORA! No lo repetiré una jodida vez más.
  • (Tipo 1): Maldito cretino, ¿¡Quién te has creído!? – Grita-

Inmediatamente el líder de los tres se abalanza sobre Ibrahim, lanzando una estocada con su arma directo al cuello de este; quien, sin ningún problema coge el brazo atacante y lo detiene por completo; de pronto, con un único y violento giro de muñeca del coloso, el brazo atacante queda partido hasta los huesos; una fractura expuesta se deja ver, los huesos del brazo roto salían quebrados por entre la piel; un inmenso grito de dolor se deja oír, Ibrahim inmediatamente pone su enorme mano sobre la boca y el rostro de su atacante, “¡Dije… SILENCIO!” – Grita-, coge al tipo por la cabeza con una sola mano y lo arroja violentamente contra el muro de las duchas, impactando en este y quedando inconsciente. Solo había usado una mano; “Ahora gusanos, contaré hasta tres” – Dice Ibrahim-; no llego ni al dos, todos, hasta los que no eran parte de la pandilla desocuparon el área de inmediato; el enorme coloso abre una regadera y comienza a ducharse tranquilamente, mientras tarareaba una ligera tonada.

La imagen mental se hace humo, pero esta vez no despierta… Pasa a una nueva y borrosa imagen mental, sentía que eran fragmentos de un diálogo más reciente; era el mismo enorme hombre de piel oscura, pero esta vez sonreía.

  • (Ibrahim): Tranquilo Junior… Ya verás que las cosas mejorarán, ¿Hoy es tu cumpleaños, verdad? – Sonríe amablemente-

No podía creer que alguien de entre toda esa escoria recordase mi cumpleaños… Mi cumpleaños, ni siquiera a mí me importaba, pero a ti sí; gracias viejo, gracias.

  • (Ibrahim): ¿Te imaginaras que la persona que se encargaría de recolectar los residuos de los transbordadores no ha venido?... Te toca el trabajo más suave, recolección de los hangares de las cubiertas 01 al 15.

Una enorme tristeza invadió cada fragmento de su mente; “Me diste tu trabajo viejo, el trabajo fácil… Sentiste compasión por mí en un mundo donde nadie más lo hizo… Y por eso moriste, ¡Moriste por mí!… En esta horrible existencia nunca supe o imaginé siquiera lo que era el amor de un hermano o un padre, pero viejo… Gracias a ti, ya no necesito a ninguno de los dos… ¡Ibrahim, amigo!… Gracias por darme tanto, y perdóname por haberte podido dar tan poco”

  • (Thomas): ¡Hey viejo!... Te debo una cerveza.
  • (Ibrahim): - Sonríe de oreja a oreja- ¡Acabas de alegrar mi día Junior!... No olvidaré esa cerveza.

Claro que no viejo… Claro que no.

La imagen mental del sonriente Ibrahim se desvaneció por completo y Thomas volvió una vez más a la realidad; no había sido difícil ni doloroso, había dominado parcialmente el entrar y salir del trance de una manera pacífica; sin embargo, esta vez, sus ojos estaban llenos de lágrimas.

  • (Milú): …
  • (Thomas): - Aún con los ojos cerrados- ¿No vas a preguntarme si estoy bien?
  • (Milú): - Con mirada dudosa- Pues… Estas llorando, imagino que no estás muy bien.
  • (Thomas): - Sonríe- Te equivocas, este fue el mejor de los recuerdos… Me hizo recordar lo enormemente afortunado que soy, que hay gente en este maldito universo que realmente vale la pena; y que tuve el inmenso honor de conocer a una de ellas.
  • (Milú): ¿En serio?... ¡Oh!... ¡Qué alegría! Estoy tan feliz por ti, es un inmenso avance. – Sonríe con gran felicidad-
  • (Thomas): Gracias Milú, me has ayudado muchísimo, de veras.

Se miraron directamente el uno al otro; los ojos de Milú reflejaban una inmensa alegría y emoción por Thomas, estaban más grandes y brillantes que nunca; “¿Será posible? ¿Será posible que realmente le interese, aunque sea un poco?” – Pensó Thomas muy emocionado-, era inútil, el poder de aquellos ojos era inmensamente avasallador; Thomas comenzó a soñar despierto por más que intentó no hacerlo, se hundió lentamente en las profundidades de los ojos de Milú, un bello océano color turquesa del que no querría salir jamás… De repente, se veía en una playa, de pie, totalmente desnudo; unos metros más allá se encontraba Milú, en las mismas condiciones; ambos se miraron fijamente, caminaron lentamente el uno hacia el otro; finalmente Milú dijo “Te amo… Bésame” con su delicada y angelical voz; ambos rostros se acercaron lentamente, de pronto…

Estaba tendido sobre una superficie metálica y muy fría; unas fuertes luces cegaron sus ojos, se encontraba en una habitación llena de aparatos, instrumentos quirúrgicos pasaban de mano en mano, había sangre, su sangre… No entendía lo que ocurría, ¿Acaso… Acaso era un recuerdo?... Sentía miedo, mucho miedo; entonces, fue cuando oyó una voz conocida.

  • (Milú): Para mañana estará terminado, ¡Que emoción! – Era Milú, era su voz-
  • (Voz 4): Sí, es increíble… Tendremos la habitación terminada para esta tarde.
  • (Thomas): Do… don… de…
  • (Voz 2): - Se quita los guantes quirúrgicos- Aplíquenle cinco mililitros de Neurorrefrina, bórrenle la memoria, que no recuerde nada de esto.

Thomas salió de aquel trance inesperado de manera violenta; estaba aterrado y con mucho dolor, abrió los ojos; seguía en la habitación, con Milú de pie junto a su cama; aún estaba muy confundido.

  • (Milú): ¿Qué ocurre?... ¿Tuviste otro recuerdo?
  • (Thomas): - Cogiendo su cabeza de dolor- ¡Que dolor!... Sí…  Creo que sí. Yo… Estaba… En… En una especie de quirófano; había sangre, y… Era mía.
  • (Milú): ¿Quirófano… Estás seguro de eso?... Tus signos vitales se han alterado, tu presión bajó y tu frecuencia cardiaca está muy alta.
  • (Thomas): Sí, estoy seguro… Era un maldito quirófano y… Ellos… Borraron mi memoria.
  • (Milú): - Le sirve un vaso con agua- Ten, debes relajarte, tus funciones vitales están bastante alteradas.
  • (Thomas): Gracias… - Bebe del vaso-
  • (Milú): Debes calmarte… Te pondrás mejor, ya verás.
  • (Thomas): … ¡Milú!, ¡Tu voz!… Tu voz estaba en mi recuerdo, tú… Tú estabas con ellos…

Milú no reaccionaba; sin embargo, no dejaba de mirar a Thomas, cierta tristeza se reflejaba en sus grandes ojos; había una especie de diminuta cápsula abierta en una de sus manos; Thomas la ve, inmediatamente mira el vaso en el que Milú le había servido agua; minúsculos residuos se movían en el fondo de este; un par de segundos después, su visión se comienza a deteriorar rápidamente, comenzaba a sentir que las fuerzas abandonaban su cuerpo, “¿Qué?… ¿Qué me has…?”, dirige su mirada hacia Milú… Su figura se veía muy borrosa; “Mi… Milú, ¿Por… que?” – Intentaba decirle-; no estaba seguro si sus labios podían pronunciar lo que estaba pensando; en un último esfuerzo, intenta mover sus brazos, no puede; las imágenes eran borrosas y sus pensamientos cada vez más obnubilados; de pronto, notó que la puerta volvía a abrirse, tres nuevas figuras borrosas entraron en la habitación y se colocaron junto a Milú; ya casi no le quedaban fuerzas, sus ojos comenzaron a cerrarse lentamente; finalmente, perdió la conciencia.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Finalmente te estas ganando la quinta estrella! Muy buen redactado, es sobrecogedor ponerse en l piel de alguien tan desgraciado, esperemos que en Arkalia le vaya mejor ;) soy muy fan de los escritos altamente descriptivos y creo que ayudan a comprender como son cada uno de los personajes. La vida de tomas result trágico y Milú aspira a ser muchissimo. ¿Serán ellos la raza creadora? Sigo conectado y avanzando! Me alegra leerte, buena ciencia ficción!
    De momento pasamos por un par de capítulos moderadamente explicativos y descriptivos, pero como siempre lo digo, necesarios para el correcto desenlace de la historia que de por si ya es algo compleja; pero tranquilo, habrán flashbacks que resolverán dudas anteriores y nuevas intrigas; cualquier duda o algo que no te haya quedado claro del relato, no dudes en escribirme por aquí o al correo electrónico, gracias por tus siempre alentadores comentarios, significan mucho. Pd.- Tu Remake está brutal e intenso.
    Más tranquilo que los anteriores, se ve que estas preparando el terreno para mas acción. Interesante la enfermera, extraño que esté ahí para ayudarlo, todavía no averiguo su papel. Primera vez que se nombra a Arkalia en el relato, lugar que aparece en el título mismo del cuento, debe de estar en un lugar bastante importante. Veremos como sigue, muy bueno.
  • En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

    En el año 3512, las civilizaciones humanas de los sistemas SOL, Alfa Centauri y Terra, formaban lo que el universo conocería desde ese momento como el Segundo Imperio Terrano; naciones humanas de diversos mundos, unidos por un único propósito: El dominio de todos y todo cuanto existe en la galaxia; y guiados por una única brújula: La ambición sin límites. Especies, mundos y sistemas completos caían a su implacable paso de conquista... Hasta que llegaron al sector ARK, ahí, en los oscuros confines inexplorados de la galaxia, tras siglos luz de vacío galáctico, aguardando en el exilio, un elemento imprevisto en la gran ecuación universal aparecería para cambiarlo todo, la humanidad estaba a punto de conocer a la raza creadora.

  • 17
  • 4.45
  • 357

Estimados lectores. No tengo mucho que decir sobre mi, pero si sobre mis relatos; bueno, mi relato, ya que es un único relato programado para ser publicado en 21 capítulos aprox el primer tomo; serán 3 tomos en total, publicaré uno cada semana en mis posibilidades, y terminaré de publicarlos así nadie los lea, jejeje. Cierto... Si te gustaron no olvides por favor comentar y calificar, y si deseas info adicional o tienes alguna sugerencia para los siguientes capítulos, no dudes en hacérmelo saber. Espero me acompañes en esta aventura hasta el final, nos vemos en las estrellas.

Tienda

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta