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10 min
Las harinas hacen mal
Reflexiones |
03.08.15
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Sinopsis

Era un fantasma, transparente e invisible. El agua inspira salvación. Quedarse casi sin aire, no ver la luz, para entender y disfrutar lo que vendrá.

Solo había agua y agua, me faltaba el aire, necesita respirar, no podía, sin embargo aún tenía aire en mis pulmones para aguantar un poco mas, me hundía cada vez mas, pensando que era mi fin, tal vez llegaría a la profundidad, pero no, nunca llegaba esa profundidad, solo un vacio, una oscuridad. De repente algo brillaba, no entendí bien que era al principio, era una luz, un submarino, solo lo había visto en películas, no se veía tan lindo como en las películas, salió un marinero, creo que se los llama asi, me rescató y me llevo a su nave. Pude respirar, estaba muy agitada, me ofrecieron agua, que inoportunos es lo que menos necesitaba, solo quería aire, me hacían preguntas, no tenia respuestas, no se ni como termine sola en el mar hundiéndome, casi muriendo, ni cuanto tiempo estuve sin respirar, no se nada. Les pedí que me llevaran al puerto más cercano y que no me hagan más preguntas, que les agradecía por salvarme la vida, pero que solo quería ir al puerto y reflexionar. No quería ni saber sus nombres, ni su origen ni nada de ellos, hablábamos el mismo idioma.

 Finalmente arribamos al puerto de Cerdeña. Sola en Cerdeña, estaba mas complicada, ya que no entendía el idioma, los tripulantes pese a mi actitud hostil, me dejaron dinero y algo de ropa. En realidad si sabía lo que paso, solo que no lo quería hablar con ellos, antes de hundirme en las profundidades del mar Mediterráneo, estaba navegando en una crucero con mi padre, su novia, mis hermanos, sus respectivas parejas e hijos, parecía una “happy family”, a la vista, para la foto y tal vez lo era. Mi hermano decide mostrame fotos y videos de los últimos años, no lo podía creer, no me reconocía, medicada, empastillada, obesa. ¿Cómo nadie hizo nada? Esto no puede ser real pensaba, mis últimos años no existieron, fui un fantasma, no viví, no sentí, no se como no me suicide. Al pasar los días, me di cuenta que nadie me quiso, que nadie me quería, sino no me hubieran dejado vivir así, por lo tanto me tire al mar, a la deriva, no creo en el destino, no creo en Dios, no creo en la suerte. No creo, siento. Mi familia no me vió, el crucero se alejó, y nade, nade, nade, hasta que me cansé y ya saben como terminó la historia.

Ahora estoy viva en Cerdeña sintiendo, sola, pero me quiero, por lo menos me quiere alguien: yo, algo es algo, un buen comienzo. Es el mediodía, estoy sin pastillas, buen momento para almorzar, no me gusta el pescado, no le pongo mucha onda, asi que voy a comer cualquier cosa, tampoco me interesa mucho la comida. Quiero ver el atardecer y dormir en la playa, para que mas viajes, mas hoteles, cuando amanezca pensare que hacer.

Ocho de la mañana el sol me mata, estaría bueno un hotel, la onda hippie no me va mucho, fui a averiguar para llegar a Roma y me encontré con varias ofertas, promos, cantidas de vuelos, estaba en temporada alta. La plata me alcanzo justo para el vuelo a Roma. Un par de horas después arribo a la capital de Italia, ahora si. ¿Qué hago?. No tengo plata, no se hablar italiano. Ya que Roma es una ciudad cosmopolita alguien debe hablar inglés y se me ocurrió ir al consulado se que no soy una exiliada política pero soy una víctima de la industria farmacéutica, lo puedo comprobar.

Encontré un italiano que hablaba inglés y conocía el consulado Argentino, me explico como llegar y me dio unos euros para el transporte, muy atento. Fue como el quinto o sexto que le había preguntado. Hablo con el conductor, algo que no me gusta, digo solo Argentina, por suerte, insisto no creo en la suerte, pero inevitablemente es una frase armada, cuando todo te va saliendo redondo, me entiende y me grita algo como qui, para mi entender fue acá, asi que baje, vi una bandera blanca y celeste y entre. Bien! Civilización, o barbarie?. Ya me enteraré, me recibe una aparentemente recepcionista le cuento mi situación, como víctima de la industria farmacéutica, no me sentí muy comprendida. Le explique que no tenia plata, alojamiento, nada. Y que no quería volver a Argentina, ya que tenía miedo que me internen dada mi actitud, necesitaba protección. Me pongo a llorar, gritar, estaba desesperada. ¿A dónde iba a ir? Me fui.

Me dijo que no era un tema del consulado, sin embargo me dio unos vales de un hotel por una semana y unos euros. Que loco, o sobran euros o me ven cara de banco.  Sigo sobreviviendo, llego al hotel que era a la vuelta del consulado, me dan una habitación muy linda, un hermoso hotel, habitación privada, muy generoso el servicio, pero tenia solo una semana para solucionar mi vida, cuanta presión. No me podía quedar en Roma, sin saber el idioma no iba a funcionar, voy a hablar con el conserje y le ofrezco dejarle la habitación a cambio de un pasaje a Londres, le pido un rato para irme a comprar una muda de ropa, por favor necesitaba ropa. El conserje acepta, dos horas después estaba en el aeropuerto, viajando a Londres. Por supuesto las pocas horas que estuve en el hotel me bañe y me cambie. Horas despues arribo a Londres, me sentía mejor, Roma nunca me gusto muy religioso, el italiano, no es mi estilo.

 En el aeropuerto pregunto por un hostel y cambio euros por libras, todavía tenia dinero. En el hostel conozco chicas y chicos simpáticos y agradables, fue una linda noche, cenamos y nos divertimos. En la esquina me comenta un chica estaban buscando camarera, voy y empiezo a trabajar ahí, finalmente encontré mi lugar. Nunca mas volví a hablar con mi familia, con mis amigos de Argentina. Desaparecí. No más víctima de industria farmacéutica. Como estaba indocumentada, un nuevo amigo, me hizo los documentos y me emitió la ciudadanía inglesa. No mas químicos, no mas sustancias. Empecé una vida saludable.

       Cinco años después. Conozco un escritor turco. Vivía en el hostel, me cuenta que quiere escribir la historia sobre el genocidio armenio. Mi papá me había contado un poco la historia, él tuvo una novia georgiana. Así que le dije que lo podía ayudar y además que me encantan las aventuras. A viajar de nuevo! Renuncié al bar y viajamos a Estambul.

       Al principio eran preguntas periodísticas y fotografías, como estaba con un turco, la población accedía a contar su opinión, la historia de sus antepasados.

       Al transcurrir de los meses todo se complicó, no logramos recopilar mas información el libro no se podía terminar, nos frustramos. No teníamos más plata, se nos fueron todos los ahorros, era hora de volver a Londres o algún lugar.

       Recordé, que años anteriores, había hecho un viaje a Rio de Janeiro, muy feliz, quiero volver ahí. Vendimos la cámara fotográfica y sacamos pasajes a Brasil.

       Arribamos a Río de Janeiro, calor, alegría, fiesta. Opuesto a nuestro trabajo de investigación, que lindo es cambiar, girar, ser abierto. La diversidad hace la riqueza. ¿Qué hacemos en Rio? Salomón, apenas hablaba inglés y turco. Yo algo manejaba el portugués. La última vez que fui había ido a un bar, restaurant, confitería, de todo era, consigo trabajo. Bien! A Salomón le aconsejo, pedir trabajo en un lugar turístico que se necesite usar el idioma inglés. Los dos empezamos a trabajar. En el bar, nos dan un cuarto bastante feo, pero no nos hacen pagar al principio.

       Al transcurrir los meses, nos asentamos y emprendemos un proyecto de turismo. Salomon estaba trabajando en el Cristo Redentor y yo seguía en el bar. Nuestro proyecto consistía en un tour por el barrio Lapa, una zona bohemia, marginal, terriblemente artística, poco promocionada. Hay que estimular el turismo hacia allá. Alquilamos una combi, generamos publicidad via web. Creíamos que el viajero al que apuntábamos eran mochileros hippies, pequeños burgueses, chicos cool, clase media aburrida.

       El proyecto arrancó genial, renunciamos a nuestros trabajos enseguida. Empezamos a alquilar mas traffics, mas personal, no necesitabamos más publicidad. Era un placer que los viajeros disfruten de lapa, el corazón del arte brasilero.

       Salomón y yo estábamos felices que Rio no solo sea el cuerpo de una mujer sexy y provocativa, o un hombre extravagante.

             Juntamos gran cantidad de dinero y me sentí preparada para volver a Buenos Aires, hacía años que no daba rastros de vida. No sabía si ir sola o con Salomón. Otra vez, correr, huir, duda.

       Hablo con Salomón, le preguntó si quiere venir conmigo, me afirma que si.

       No debo repetir la misma historia de siempre, viajamos a Buenos Aires. Llegamos a Aeroparque, y junto a Salomón luego de muchos años le tocó al timbre a mi mamá, me daba por muerta.

       Baja a la entrada del edificio, me mira, ella sufría de baja presión, no dice nada, no le baja la presión, no me toca, no  hace preguntas, nos invita a pasar.

       Una vez sentados, en el living, le cuento mis últimos años. Salomón ya sabía español por nuestro trabajo en Rio de Janeiro.

       Al principio mi mamá no hablaba, lloraba, luego sonreía. Me cuenta que mi papá se había suicidado. Me importa la noticia, me genera alivio, tristeza, mezcla de sensaciones. No se sabe que paso con su herencia, propiedades. No quise hablar mas del tema.

-Soy feliz ma, eso es lo importante, volví a Buenos Aires, necesitaba aire, alejarme, respirar. Esta todo bien. Te quiero y siempre te quise.

       Me voy con Salomón a un hotel cerca de la casa de mi mamá, que raro decir así, siempre dije mi casa.

       Otra vez el tema de los documentos, mi mamá me da mi documento, busco un viejo amigo que le hace el trámite del documento a Salomón y la nacionalidad Argentina. Sigue la marginalidad, para que tantos ministerios.

       Al paso de los meses nos alquilamos un departamento, Salomón empieza a trabajar como traductor en una editorial. Yo no sabía de que trabajar. Contacto a un ex pero mi ex compañero de teatro, quería ser actriz, voy a obviar mi charla telefónica y empiezo a trabajar en una obra de teatro.

 

Feliz año!!!! Mi mama, mis abuelos, mis primitos, mis tios, mis amigos, amigas y Salomon festejamos.  Estan los que quiero, los que no están y tendría que haber tirado al meditarraneo era a mi familia paterna.

Ahora si! Suena i wish! De infected mushroom! Buenos aires era una fiesta.

       Llego año nuevo, estaban mi mamá, mis abuelos, mis tios y mis primos. Salomon también. Los que no estaban y no iban a estar nunca mas en mi vida era mi familia paterna, a ellos tendría que haber tirado al mar Mediterráneo.

 

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